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sábado, 29 de septiembre de 2007

Etcheverry en lista de los mejores jugadores

La prensa internacional destaca la presencia del jugador boliviano Marco Antonio Etcheverry, en la nómina de los mejores futbolistas de los últimos tiempos, que dio a conocer la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol).

Para la Conmebol la selección ideal está conformada por Diego Armando Maradona y Pelé, quienes encabezan la lista de los mejores, el anuncio fue realizado las pasadas horas durante la presentación de su nuevo libro “Historia de la Copa América”.

La selección está conformada por José Luis Chilavert de Paraguay; José Nasazzi y Obdulio Varela de Uruguay; Elías Figueroa de Chile; Héctor Chumpitaz de Perú; Carlos Valderrama de Colombia; Marco Etcheverry de Bolivia, Diego Maradona de Argentina, Alfredo Di Stéfano de Argentina, Alberto Spencer de Ecuador y Pelé de Brasil.

Etcheverry, actualmente radica en Estados Unidos, después de su paso por el DC United, donde se consagró como uno de los jugadores más importantes de ese club, pero también fue parte de la selección boliviana, en el que aportó con su juego y en más de una ocasión deleitó a los aficionados, a la hora de tocar el balón.

lunes, 24 de septiembre de 2007

Andrés Jemio Amenabar


La vegetación y los ríos de los Yungas forman parte de los recuerdos de su niñez. El guardameta atigrado Andrés Jemio Amenabar nació y se crió en Tucumán, pero dice que tiene un cariño especial por la tierra de su padre: Coripata.

Jemio asegura que el sentimiento por Bolivia le hace pensar en vestir la casaca verde. “Vendrá como producto del trabajo que demuestre en la cancha”, afirma el hoy arquero titular de The Strongest.

¿Cómo y dónde inició su carrera futbolística?
Me inicié a los nueve años en las divisiones inferiores de Atlético Tucumán, de la provincia donde nací, en el norte argentino. Tuve la suerte de que mis padres me dieran la oportunidad de elegir una profesión que me gusta y en la que ya llevo jugando 15 años. Además, tuve la chance de jugar en Independiente de Mendoza.

Su padre es de los Yungas, ¿qué sabe del lugar?
Mi padre es de Coripata. A los 18 años se fue a Tucumán a estudiar medicina, se recibió y formó su familia ahí. Siempre vine de vacaciones, cuando era más pequeño pasaba mucho tiempo allí, disfrutaba del paisaje, de los ríos, porque el lugar es hermoso. Nací y crecí en Argentina, pero tengo mucho afecto por esa región y este país. Bolivia es donde mi padre adquirió principios, que después me los transmitió, por eso siempre pedía venir a jugar acá.

¿Qué recuerdos de infancia tiene del balompié boliviano?
En Bolivia me pasaba algo particular porque mi abuelo era de The Strongest y mis tíos de Bolívar. Mi papá nunca fue hincha de ningún equipo, pero cuando asistíamos a los clásicos mi familia se inclinaba por los dos clubes y a mí me gustaban ambos. En Argentina yo soy hincha de Atlético Tucumán.

¿Por qué eligió el fútbol?
La pasión por este deporte siempre estuvo en mi casa, más allá de la profesión de mis padres. Mi madre también es doctora, pero siempre me incentivó a jugar y a estudiar. Mi padre también jugaba fútbol, al igual que mi hermano Pablo, quien jugó en The Strongest y en Independiente Petrolero de Sucre, era volante de enganche. Tengo una relación cercana con él, dejó de jugar hace seis meses y está dedicado a su profesión, es contador.

¿Estudió alguna otra profesión, de manera paralela al fútbol?
Estudié Comercio Exterior en Argentina. Por ahí no en los años determinados, me llevó un poco más de tiempo porque viajé bastante, entonces abandoné mis clases, luego retomé y pude terminar recién hace dos años.

¿Qué objetivos se trazó?
Yo soy de la idea de plantearme objetivos cortos, primero para tratar de cumplirlos y después pensar en otros. Lo principal para mí ahora es clasificar al hexagonal y cumplir con este club que me dio mi primera experiencia en el fútbol boliviano. Después pensaré en otros objetivos, que se irán dando como consecuencia de lo que haga acá y mi sacrificio.

¿La selección boliviana está incluida en los planes a largo plazo?
Sería muy gratificante y muy lindo vestir la casaca verde de Bolivia, pero más adelante, ese es un objetivo a largo plazo; ahora estoy centrado en lo que hago en el equipo (The Strongest), lo otro vendrá después.

¿Cómo evalúa su rendimiento en The Strongest?

Soy uno más del equipo, todos nos complementamos y formamos un plantel que se entrega al máximo. Se puede cuestionar muchas cosas del grupo, pero no la actitud y las ganas. El buen fútbol puede aparecer en unos partidos, desaparecer en otros, pero hay ganas para mejorar y avanzar.

¿Y el técnico...?
El técnico (Óscar Sánchez) es una persona simple, práctica y con conceptos claros. No fui compañero de él, pero sentí en el plantel un gran compromiso y gran respeto con lo que hace y dice. En lo particular, quiero responderle con mucho trabajo.

El Perfil

Nombre: Andrés Jemio.
Lugar y fecha de nacimiento: San Miguel de Tucumán, Argentina, 6 de julio de 1977.
Peso y estatura: 77 kg. Mide 1,83 m.
Familia: Jaime y Sofía (padres); Pablo, Diego y Ana (hermanos).

Humberto "Pacho" Flores


El Deber

El fútbol es un juego y como tal es para divertirse, y eso lo sabía muy bien Humberto Flores, ‘Pacho’, un jugador ‘exquisito’ con la pelota, habilidad que consiguió con dedicación y entrenamiento.
Pacho nació y se crió en el añejo barrio El Trompillo, ubicado en la zona sudeste de la ciudad, en donde dio sus primeros pasos en el más popular de los deportes.
Tenía una calidad innata, la que iba puliendo todos los días en los entrenamientos, en los que era uno de los primeros en llegar y uno de los últimos en irse, como los grandes, por eso le decían el ‘camba técnico’.
Cuando aún estaba en el colegio Nacional Florida fue apalabrado para jugar en Real Santa Cruz, que en ese tiempo (1962) jugaba en la categoría de ascenso, porque recién se había fundado.
Una vez ascendido el club albo a la Primera A, y cuando transcurría 1964, pasó a las filas de Oriente Petrolero, equipo al que llegó para quedarse.
Recuerda entre sus compañeros a Benjamín Maldonado, un buen volante de marca, a Toninho por la izquierda y adelante a ‘Dedé’ y ‘Ñarrí’ Méndez, de quienes dice que conformaban un mediocampo y delantera que era el ‘terror’ de las defensas contrarias.
Especialmente con ‘Ñarrí’ y ‘Dedé’ se entendían a la perfección, asegura. “A ojos cerrados le tiraba la pelota a la espalda de los defensores y entraba Ñarrí como una flecha y Dedé por el medio. Pulverizábamos a los rivales”. También se acuerda de Uzín, por la izquierda.
Rememora los clásicos con Blooming, a los cuales califica como partidos aparte, tremendos, pero bien jugados.
Estuvo en la selección boliviana que jugó las eliminatorias para el Mundial de México 70. De aquí dice que no jugó como titular debido a que casi siempre alternaban los que jugaban en La Paz y Cochabamba.
Pese a que fue pretendido por clubes de La Paz, entre ellos 31 de Octubre, y del exterior, como Deportivo Cali de Colombia, permaneció en Santa Cruz por falta de una orientación adecuada, señala.
En 1976 se retiró de la práctica activa del fútbol, debido a una lesión en la rodilla, cuando todavía tenía mucho para dar.

lunes, 17 de septiembre de 2007

Erwin Romero el gran "Chichi"



Era Erwin Romero un admirador del ‘jogo bonito’ y como tal brilló en varios clubes bolivianos, en la selección nacional y también en equipos del exterior. Poseía una gran habilidad con la derecha. Fue y es hasta ahora uno de los ‘10’ que más lustre le sacó a esa casaca, pese a que empezó a jugar como back central.
Chichi, como fue y es conocido en todas partes, llegó muy pequeño a Santa Cruz de la Sierra y se afincó en el barrio de la Máquina Vieja, cursando la primaria en la escuela Leonor Ribera Durán y en el Seminario San José, y la secundaria en el Nacional Florida. De aquí reseña los campeonatos intercolegiales en los que destacó, pero como defensor. A la par de estas lides estudiantiles entrenaba en Destroyers. A los 13 años jugó en la infantil, a los 14 en la juvenil y a los 15 debutó en primera.
El equipo destroyano tenía como figuras en ese entonces a Herman Garrido, Cuqui Arias, Juan Medina, Betín Rojas, Tito Melgar, Chiqui Herrera, Lucho Pereira y Dionisio Amarilla.
En su debut lo hizo como volante central y así continuó durante toda su estancia jugando en ese puesto. En 1974 asiste al Sudamericano juvenil de Lima. La selección boliviana tenía como entrenador a Ramiro Blacut, quien al ver la habilidad de Chichi, lo puso como número 10 y desde ahí fue inamovible en el puesto.
En 1975 Oriente lo compró junto a Erwin Espinoza para jugar la Copa Simón Bolívar. De esa época recuerda a Toninho, Jorge Campos, William Arias, Wilson Herbas, Pacho Flores y René DomingoTaritolay.
Con la divisa albiverde asistió a tres copas Libertadores. Rememora grandes partidos librados ante Deportivo Cali y Nacional de Medellín, dirigidos técnicamente por Bilardo y Zubeldía, respectivamente.
Otros duelos fueron contra Alianza Lima en el que figuraban Cubillas, Cueto, Perico León y Juan José Muñante, entre otros grandes jugadores.
A comienzos de 1980, año en que Oriente fue campeón, no pudo jugar la final contra The Strongest porque se fue a préstamo a Quilmes, el equipo ‘cervecero’ de Argentina, que se lo llevó debido a sus buenas actuaciones en la selección absoluta que le ganó a Argentina, flamante campeón mundial y a Brasil en La Paz por la Copa América.
Por sus actuaciones destacadas, teniendo en cuenta que Quilmes era un equipo ‘chico’, estuvo varias veces como titular y como suplente en el equipo de la semana de la revista El Gráfico a pesar de que en ese tiempo habían en su puesto grandes jugadores como Maradona en Argentinos Juniors, Alonso en River y Zanabria en Boca.
En 1981 se vino a Bolivia a disputar las eliminatorias para el Mundial de España y cuando trató de volver no le quisieron pagar en dólares, debido a la crisis que ya se sentía en ese país.
Bolívar, que había vendido a Aragonés al Palmeiras, lo compra en 1981 donde jugó hasta 1984. Con la academia fue campeón por tres veces. En ese entonces Gremio de Brasil lo solicita, pero debido a las elevadas pretensiones de la dirigencia del club paceño, no se hizo la transacción. Ese año el club brasileño fue campeón del mundo en Tokio. Lo mismo ocurrió con Millonarios de Colombia que quiso tenerlo en sus filas.
Luego de su paso por la academia celeste, estuvo en Real Santa Cruz, en Bucaramanga de Colombia, en Blooming, The Strongest, Orcobol y por último en Wilstermann, donde concluyó su carrera en 1992.

Perfil

Está ahora en función pública
Erwin Romero Escudero nació en la capital petrolera de Bolivia, Camiri, el 27 de julio de 1957 en el hogar formado por los esposos Fortunato Romero (+) y Arminda Escudero. Tiene seis hijos. Actualmente es responsable de deportes del gobierno municipal en el distrito 5 y desde hace pocos días funge como presidente de la comisión técnica de Oriente Petrolero.

Una fama de díscolo que él la refuta
Siempre se rumoreó que Chichi Romero era un hombre dado a la buena vida, regada copiosamente de bebidas, algo que él se encarga de aclarar.
“Lo que sucede es que yo no me escondía para tomarme unas cervezas, lo hacía en La Pascana, El Club Social 24 de Septiembre, El Caballito y otros lugares muy frecuentados en nuestra capital”, asegura Romero.
Insiste en que él conoció y conoce a otros jugadores que bebían y hacían otras cosas con mucha más frecuencia, pero que se escondían.
Todos los domingos uno da examen en la cancha y quisiera que me demuestren si jugué con desgano o en mal estado, afirma.
Romero dice que se abstenía de tomarse unas ‘chevas’ desde el jueves para llegar al fin de semana en la plenitud de sus condiciones físicas. Y es más, agrega, que también evitaba el sexo, que a pesar que no cree que le mermaba el rendimiento físico, mentalmente estaba atemorizado por que ello suceda.

Anécdotas y algo más...

No me fregués
Cuando disputaba un partido a estadio lleno entre su equipo, Real Santa Cruz, contra Bolívar, hubo un tiro libre el cual chuteó sin que Antequera hubiera dado la orden y la clavó en el ángulo. El árbitro lo recriminó diciéndole ‘Chichi no me fregues el partido’ y lo tuvo que repetir. El tiro le salió calcado, recibiendo una ovación del público asistente.
El mejor DT
Para Romero, uno de los mejores técnicos que lo dirigió fue el chileno Andrés Prieto, un hombre que enseñaba el fútbol, que dejó escuela en la parte técnica, táctica y física, pese a que a veces pecaba por cargoso. Hacía parar la pelota para indicarle a los futbolistas cómo tenían que jugar.
Grandes rivales
En 1987-88 jugando en Oriente se dieron el lujo de eliminar a Cerro y Olimpia de Paraguay y Colo Colo de Chile en la Libertadores, jugando al lado de Trucco, Brunetto, Angeletti, Amodeo, Celio, Tucho Antelo, García, Saldías y Da Silva.

Opinión

Si usted no lo vio, no sabe lo que se perdió
Jaime Galarza / Periodista
En el Olimpo de los cracks, Erwin Romero ocupa un sitial privilegiado, qué duda cabe. Para mí, fue el mejor futbolista boliviano de fines de los 60 hasta la fecha.
Romero brilló en otro tiempo y en un fútbol distinto, con un reglamento permisivo, en el que los árbitros protegían poco o nada a los talentosos, y la camiseta número 10 era como un manto sagrado que lucían los que más sabían con la pelota y entendían mejor el juego.
Fue el mejor en una época en la que los sistemas tácticos contemplaban marcas personales, con un cancerbero que perseguía al ‘10’ por toda la cancha, y en la que las mañas, la fuerza y más de una patada alevosa, estaban permitidas. Empero, no se achicaba nunca ante los excesos de rivales impotentes frente a su destreza con la pelota, y terminaba imponiendo su juego de enganches y quiebres que lo hacían incontrolable.
Un jugador genial que combinaba habilidad, visión de juego, precisión, excelente remate, personalidad, potencia física y gol (hizo 134 en su etapa liguera).
Hoy no hay nadie que se le parezca. Es como si se hubiese roto el molde. Fue tan buen jugador, que cuando Diego Maradona sufrió una grave lesión en el tobillo, el poderoso Barcelona pensó en Chichi para reemplazarlo, pero Bolívar, en realidad su presidente-benefactor-mecenas, Mario Mercado, desechó la oferta.
Apareció en Destroyers, lo disfrutó Oriente, se consagró en Bolívar, lo admiraron en Quilmes de Argentina, paseó su veterana sapiencia en el Bucaramanga de Colombia y otros clubes bolivianos, y, por supuesto, fue durante muchos años un aporte fundamental a la selección nacional.
Grande, Chichi. Un verdadero maestro. Quien no lo vio jugar, no sabe lo que se perdió.

Julio Cesar Baldivieso aun no me he retirado


Es de aquellos jugadores odiado por unos y aclamado por otros. Él se justifica y dice que eso pasa cuando una persona es frontal. Pero más allá de los conflictos y enfrentamientos verbales fuera de la cancha, nadie puede discutir lo que fue, o tal vez es, Julio Baldivieso como jugador. Su último club fue Bolívar, este año, de donde salió tras un ‘cortocircuito’ con el entonces entrenador Víctor Hugo Antelo. ¿Fue su retiro definitivo? Él dice que no, que hoy estaría en un club de primera si se hubiera abierto el libro de pases. Mientras tanto, alista su retorno al fútbol grande, aunque no quiso especificar cuándo ni por cuánto tiempo será.

- ¿Dejás el fútbol?- No, al contrario, pienso volver. Tengo 35 años, y no fraguados, que hacen que uno pueda seguir pensando en volver en adelante. Hubo gente que jugó hasta los 40 y hasta se dio el lujo de llegar a la selección.

- ¿Seguís pensando que es Bolívar el equipo ideal para decirle adiós a esta actividad?
- No importa el club, porque ustedes saben de la forma que salí de Bolívar. Lastimosamente uno no sabe con qué clase de mediocre o resentido se va a encontrar. Pero bueno, las cosas se dieron así, y de repente algún personaje se debe sentir feliz por haberme sacado de esa forma, pero gracias a Dios, la gente no tiene amnesia y sabe lo que uno ha hecho por el país.

- ¿Por qué cuando llegás a Bolívar se va Marco Sandy?- Habría que preguntarle a él, porque yo nunca tuve un problema directo con Marco, ni en Bolívar ni en la selección. Lo que sí queda claro es que la palabra compañero no incluye la palabra amistad. Habrá que respetar sus motivos, pese a que yo, en su momento, cuando me entero de su decisión, ofrecí irme, porque tenía otras opciones, pero ellos (los dirigentes) insistieron en que me quedara por muchos aspectos que no puedo decir públicamente, y lo hice. Seguramente en su momento alguien tendrá el valor civil para salir al frente y decir la verdad.
- ¿Cuál es el verdadero motivo por el que te vas de Bolívar?- Me fui por el técnico que estaba en ese momento, por las calumnias que se dijeron y que todos ustedes ya saben, pero bueno, simplemente hay que darle tiempo al tiempo, porque creo que cuando dirigió este personaje, Bolívar pasó su peor momento futbolístico en años.

- ¿Por qué decís que ‘gracias a Dios la gente no tiene amnesia’?- No se olviden que jugué en 12 clubes profesionales, cosa que no es fácil, y en 8 fuera del país, un récord que va a pasar mucho tiempo para que alguien logre igualarlo, además de haber formado parte de una selección, como la del 93 y 94, que le dio muchas alegrías al país.

- A propósito de la selección, ¿cómo la ves ahora?- Como hincha, tengo la esperanza de volver a vibrar con ‘la verde’ y olvidarme, aunque sea por un rato, de los problemas sociales que vive el país. Espero que la selección nos regale alegrías, como en el 93 y 94, cuando había un ‘feeling’ increíble entre los jugadores y la gente. Era la época en que no te querían ni cobrar el taxi. Y bueno, como futbolista veo que hay jugadores bastante jóvenes, a los que se nota que les va a faltar experiencia en el terreno internacional. Pero bueno, ojalá que Erwin (Sánchez), Aragonés y todos los que conforman el cuerpo técnico, puedan amalgamar ideas, que es lo más importante para avanzar.

- ¿Cómo ves la idea de armar dos selecciones, una del llano y otra para jugar en la altura?
- Creo que hay que ponerse a pensar que en el país somos sólo 10 y no 200 millones como en Brasil. Además, los jugadores con buen nivel son pocos y deben estar los mejores. Es cierto que tienen que adaptarse para jugar en la altura, porque ganando en La Paz -aunque lo veo difícil-, te asegurás un 95% de la clasificación. Tampoco hay que engañarse que a los orientales les afecta, pero el objetivo es buscar la forma en que logren adaptarse.

- De local, quiénes deben estar, ¿los mejores o los aclimatados?- Ambos, pero que estén en forma, porque en La Paz se ganan los partidos corriendo. De nada sirve jugar bien si perdés, eso es lo peor. Creo que talento hay, no como en la época en que se fue al Mundial, pero existe. Eso es algo clave.

- ¿Por qué criticabas que a la selección iban demasiados ‘cambas’ y que al final no rendían?- Creo que no me equivoqué, porque si en el 93 andaba bien la selección era porque todos los jugadores que vivían, o no, en la altura, nos aclimatamos a La Paz. Hoy en día es complicado, porque los del llano apenas tienen tres o cinco días para adaptarse, y no lo digo yo, está comprobado científicamente. Ésa era mi observación.

- Según tu criterio, ¿quién sobra y quién falta en la selección?- Aunque no soy quién, me animo a decir que Gatty Ribeiro hizo todos los méritos para estar. No me quiero meter en el tema de la convocatoria del seleccionador, pero me llamó la atención que el mejor jugador de los últimos meses no fuera llamado. Ustedes saben lo que puede aportar Gatty ahora recuperado futbolísticamente. Eso sí, quien toma la decisión es Erwin y eso está claro. Jugando en La Paz, Gatty servirá. Espero que lo llamen.
- ¿De cuál grupo no te olvidás?- El mejor grupo, y de ello también son conscientes Erwin, Aragonés y el ‘profe’ Vaca, fue la selección del 93, en la que aprendimos a llevarnos entre collas y cambas. Desgraciadamente estamos marcados de por vida por las diferencias, pero en el deporte se puede llevar.

- ¿Cuánto puede afectar esas diferencias entre cambas y collas?- Muchísimo. Cuando no hay ideas de grupo y no se convive como familia, todo se complica. Creo que no hay mayor éxito para un entrenador que lograr sintonía en el grupo, porque por más que tengás buenos jugadores, si se sienten las diferencias en la concentración, en el almuerzo y en las prácticas, es seguro que se va a notar en la cancha. En el 93 sabíamos en qué momentos tratarnos con los cambas.

- Pero, ¿en algún momento vos sentiste esa diferencia?- Siempre hay, por suerte, y gracias a Dios, en lo personal no le debo ningún favor a nadie, a ningún dirigente y menos a un entrenador. Me refiero a que jamás le pedí a alguien que me hiciera jugar o que me llevara a tal o cual lugar. La llave del éxito en Bolivia es llevarse bien entre orientales y occidentales.

- ¿Te ha traído problemas el decir las cosas como las sentís?- Sí, casi siempre. Y en esto le tengo que agradecer a mi señor padre, que me enseñó a decir lo que siento, a decir la verdad para bien o para mal. A medida que pasa el tiempo, las cosas que denuncié ahora se vienen aclarando y ustedes, como periodistas, saben de todo el daño que se me hizo. Así como hay dirigentes a los que es necesario sacarle el sombrero, hay otros que son unos vividores.

- ¿Creés que el positivo por dopaje tiene que ver con esto?- Por supuesto. Cuando Evo Morales estaba en campaña para la elección presidencial, había la propuesta concreta de crear un ministerio de deportes. Estaba hecho que iba a ser yo. Dije que mi primera tarea iba a ser la intervención de la FBF y la Liga para demostrar los malos manejos que había hasta ese momento. Y ellos no encontraron mejor forma que hacerme daño con el dopaje. Hasta el día que cierre mis ojos voy a pregonar mi inocencia en este tema.

- Vos tenés claro el tema de tu inocencia en el dopaje...- Yo he debido ser travieso, como cualquier joven en su momento, pero no daba para esto. ¿Quién no fue travieso?, es por eso que nadie puede señalar con el dedo a nadie, y mucha gente sabe a lo que me refiero. Lo que me pregunto, ¿cómo puede ser que en 15 días fuera sometido a tres pruebas y hubiera dado positivo en la del medio y no en la de tres días después? Además, lo otra cosa rara es que después de 27 días recién me avisan. Pero bueno, ustedes saben cómo es acá, el fútbol nacional desgraciadamente se maneja por celulares.
- Cuando dijistes que ibas a intervenir la FBF y la Liga como ministro, ¿apuntabas directamente a Castedo, Méndez u otro directivo?- No, no, no, yo no digo nombres; sólo le iba a demostrar a la gente que hubo malos manejos, de que cómo es posible que durante toda la vida se estén quejando de que no hay plata y no quieren dejar sus cargos. Resulta contraproducente. Si no tienen dinero, ¿por qué no se van a sus casas? Al fin de cuentas fútbol sin dirigentes hay, lo que no hay es fútbol sin jugadores.

- ¿Por qué decís eso?- Porque hay gente que se cree inmortal, los que sienten que no se los puede tocar con nada. No se olviden que hubieron dos dirigentes nefastos que fueron castigados de por vida por malos manejos dentro de la FBF y que de la noche a la mañana esas sanciones fueron levantadas. Hay que saber interpretar ese aspecto, porque haciendo un análisis de lo que pasa, se econtrarán sus propias respuestas.

- ¿Serías dirigente de algún club si te llegara la oportunidad?- Si me meto en ese terreno es para ser presidente de la FBF.

- ¿Es ése tu gran objetivo?- No, a lo que apunto primero es a convertirme en entrenador de la selección nacional; ése es uno de mis objetivos, no sé si a corto, mediano o largo plazo. Creo que capacidad no me falta y también cuento con los años de experiencia. Pero bueno, veamos que pasa. Pero sí me planteo ese objetivo, como persona y como profesional.
- ¿Estás estudiando para DT?- Lastimosamente acá no hay dónde, pero después de dejar el fútbol haré un curso por ahí para meterme de lleno. El mayor trabajo con un jugador está en lo psicológico, porque después, en lo táctico, creo haber aprendido bastante durante los 21 años que llevo como profesional y, si no lo hice, sería un burro, ¿no te parece?. Aprendí de muchos técnicos en mi carrera. Espero mi oportunidad.

- ¿Cuánto tiempo te queda de fútbol activo?- No merezco terminar, como cierto sujeto quiere que termine, entonces mi idea es volver a jugar, no sé si tres meses, seis, o un año, pero retirarme como merecemos todos aquéllos que llevamos en alto el nombre de Bolivia. Ése es el punto, y luego estudiar para aprender algo más. Y vuelvo a insistir, dirigir la selección y ser presidente de la FBF son mis objetivos.

- ¿Te animarías a hacer un partido de despedida?- Mucha gente me lo ha propuesto, incluso algunos empresarios, pero la verdad aún no lo he meditado, aunque sería lindo. De todas formas, queda tiempo para eso.

- ¿Cuál es tu realidad actual?
- Simplemente esperando a que pasen los días, las semanas y los meses para volver a jugar. Además de rogarle a Dios por que vengan días mejores para los bolivianos, porque tanto problema social te hace pensar fríamente en lo que vendrá a futuro. Ojalá que nuestros gobernantes puedan ponerse de acuerdo y darnos mejores días.

- ¿Te seguís identificando con Evo y con el MAS?
- Yo aposté por el cambio, como mucha gente, y fue por ello que obtuvo una votación abrumadora. Soy amigo del presidente, Evo Morales, como de otra gente en el Poder Ejecutivo, pero eso no quiere decir que compara el 100% de las cosas que hoy pasan. De todas formas aposté en su momento y mantengo mi postura porque no soy ningún cobarde para tirar la piedra y esconder la mano.

- Sos el jugador que más camisetas extranjeras vistió. ¿Dónde te sentistes más cómodo y dónde no te hubiera gustado haber llegado?- Fui feliz en todos lados, aunque haber estado en Japón y en Arabia quizá tiene un agregado especial, por todo lo que hice allá. Después, en el país, es Bolívar el club donde viví muchos momentos agradables. Eso sí, jamás voy a olvidar a Estudiantes, el equipo de mi familia, que tiene 50 años de vida.

- ¿Y la selección?- Fue lo mejor que me pasó. La clasificación para el Mundial en Guayaquil tras igualar con Ecuador (1-1), la inauguración del Mundial frente a Alemania en Estados Unidos 94 y el partido que le ganamos a Brasil un año antes en La Paz (2-0) son momentos imborrables, que ahora me provocan sólo nostalgia.

Las frases

“Habría que preguntarle a Sandy por qué se fue cuando llegué, yo no tuve problemas con él”

“Desgraciadamente, el fútbol en Bolivia se maneja por celulares. Eso es lamentable”

“Es clave que en un equipo se entiendan los collas y los cambas; si no, todo se pudre”

Perfil

Un hombre de temple

JulioCésar Baldivieso nació el 12 de diciembre de 1971 en Cochabamba. En Bolivia jugó en los clubes Wilstermann, Bolívar, Aurora y The Strongest. En el exterior, en Newell’s Old Boys (Argentina), Yokohama Marinos (Japón), Al Rayyan y Al Wakrah Sport (Qatar), Cobreloa (Chile), Barcelona y Deportivo Quevedo (Ecuador), y Caracas Fútbol Club (Venezuela).
Debutó en la selección nacional a los 19 años: fue en Santa Cruz, ante Paraguay, el 14 de junio de 1991. Lleva 80 goles con ‘la verde’ y está a uno de Víctor A. Ugarte.

lunes, 10 de septiembre de 2007

Carlos Saucedo, el joven Goleador


Le llegó su chance porque la buscó, porque no decayó pese a tener miles de cosas para hacerlo, y sin embargo siguió de pie. Estuvo muy cerca de dejar el fútbol porque no encontraba la oportunidad para despegar o dar el salto. Pese a ello, Carlos Saucedo mantuvo la fe, siguió refugiando esa bronca en los torneos de la ACF y la Simón Bolívar, hasta que se le dio. Por puro trabajo quedó en Oriente en 2006 tras varios intentos, y este año, gracias a su compañero Juan Doyle Vaca, recaló en Bolívar. Hoy su realidad es otra, porque con menos de dos años jugando en Liga, sus goles lo catapultaron a la selección. El entrenador Erwin Sánchez lo llamó contra Ecuador por primera vez, y lo volvió a convocar para el choque frente a Perú.

- ¿Qué cosas son o han sido clave para vivir este momento?
- Tener fe en Dios, en la Virgen y en uno mismo, confiar en el trabajo que hacés y tratar de no desesperarte. Yo pasé por muchas etapas duras, me costó llegar hasta aquí y fue con calma, manteniendo como te dije, la fe, de que podía jugar.

- Hoy tu realidad es Bolívar y la selección. ¿Cómo analizás y tomás tu actual situación?
- Es una etapa muy importante en mi vida, porque la selección era uno de mis sueños. Eso sí, aún no es el tope porque tengo por delante otros desafíos que sé que puedo cumplir si trabajo duro, yendo paso a paso. Uno de esos objetivos es primero ser el goleador de la Liga, pero también un jugador importante en la selección. Aunque me cueste, como me costó cuando estuve en la A, sé que puedo lograrlo.

- ¿Fueron de verdad duros los trances que atravesaste?
- Sí, porque varias veces se me pasó por la cabeza dejar el fútbol. Al equipo que iba, en el torneo de la ACF y en la Simón Bolívar, llevaba una gran ilusión de que era la oportunidad de ascender, de por fin llegar a la Liga, pero las decepciones venían una tras otras. En 2001 estuve en Nacional Potosí, en 2002 en Universitario de Beni, en 2003 en Destroyers, y por último en 2005 en Guabirá donde llegamos a la final y de nuevo todo se cayó. Esos años, fueron de verdad duros.

- ¿Creías que la única forma de que podías jugar en la Liga, era ascendiendo con cualquier equipo?
- Es que era mi única esperanza, porque así, de que vaya sólo a probarme, no iba a resultar. Para suerte mía en todos los planteles que estuve, siempre fui el goleador de mi equipo o del campeonato, pero no se me presentaba una verdadera oportunidad de probarme en la Liga. Mi única esperanza era el ascender ganando la ‘Simón’.
- ¿Jamás se te acercó un directivo o un representante?
- Algunas veces... pero todo era palabra. Es cierto, hubo gente que me quiso ayudar, que me dijeron que en Oriente y en Blooming, iba a tener una oportunidad, pero no lo hicieron. Recuerdo que hace años llegué a Oriente y hubo una concentración en Buenavista donde el trabajo iba a ser sólo físico. No entré en la lista, y opté por irme, porque los que realizaron ese trabajo, iban a estar en otro nivel.

- Pese a ello en 2006 aparecés en Oriente, y lográs debutar. ¿Quién te abre la tan ansiada puerta?
- Había hablado con Pablo del Granado, que me dijo que fuera a entrenarme; hicimos un acuerdo de palabra y acabé ahí. Carlos Amodeo estaba como entrenador, pero por esos días se tuvo que ir tras perder con River Plate por la Copa y Tucho Antelo asumió su lugar. Seguí entrenándome sin contrato y ya fue Tucho quien dio la orden para que me habilitaran.
Formar parte del plantel profesional y saber que vas a jugar en la Liga, fue de verdad una emoción grandísima. Antes de eso le manifesté a muchas personas mi deseo de llegar a primera, no importaba el equipo, así que la alegría fue mayor cuando firmé para un grande.

- Antes de ello jugaste en Ascenso, en la B, en la A y al final en la Liga. ¿Qué rescatás de cada una de esas etapas?
- Que uno aprende a tener fuerza de voluntad, porque en muchas ocasiones se lucha contra adversidades impensadas. Pero hay que seguir de pie, con la fe intacta, además que los campeonatos en la ACF te dan el roce que necesitás, aprendés a valorar muchas cosas.

- ¿Llegastes a desesperarte en algún momento?
- Claro, sobre todo cuando salía goleador de la Asociación y no había nadie al frente que te dijera que podías tener una chance. Y no sólo eso te desespera el no poder llegar, también el hecho que no lográs una estabilidad económica porque vos sabés que en la A no te pagan bien, alcanza, arañando, para sobrevivir. Era necesario buscar otra forma de ingreso porque eran muchos los años ahí.

- ¿Qué hiciste además del fútbol, cuando estabas en la A y B?
- En ocasiones trabajaba con mi padre, porque él es contratista. Le ayudaba a pintar en las construcciones cuando había tiempo y no llegaba tan cansado tras el entrenamiento. Me pagaba y eso me daba una mano para seguir.

- ¿Dónde comenzás?
- En realidad en un equipo de barrio que estaba afiliado a la ACF y se llamaba Rancho Nuevo. Era de Segunda de Ascenso. Sólo estuve un año porque luego, nadie se quizo hacer cargo y el club desapareció. Por esa situación llego a 24 de Septiembre que es donde viví cosas inolvidables. Reyes Dorado, un ex jugador de Destroyers, estaba como entrenador. Fue en el 99 y me consagré goleador del torneo, además que obtuvimos el título y el ascenso. Al año siguiente continué ahí, pero en la Primera A, y marqué 21 goles, quedando detrás del brasileño Fabio Cannabaro que acabó con 23. Estuve cerca en mi primer año.

- ¿Cómo se motiva un delantero que hace goles y que no llega a debutar en primera división?
- Con eso mismo, con los goles, porque te permite afianzar tu fe de que podés. Siendo consciente también que pese a que marcás, hay ocasiones en que a tu equipo no le alcanza para clasificarse o avanzar. Me pasó a mí y me refugié en eso, en decirme que podía.

- ¿Qué dirías si te tocara hacer una evaluación de 2006, en tu primer año en Liga y en Oriente?
- Que fue positivo, porque por fin logré debutar y marqué goles importantes que hasta hoy recuerdo, por ejemplo en los clásicos frente a Blooming. Primero cuando empatamos 1-1 y acabamos con ocho en cancha y con Thiago Leitao como arquero, y después cuando ganamos por 4-1 con dos goles míos. Fue un año bueno, aunque no logré lo que personalmente quería, que la gente me conociera más. De todas formas, el hecho de debutar y festejar en los clásicos, me dan la pauta de que cumplí en Oriente.

- ¿Cómo aterrizás en Bolívar este año. Es Tucho quien te lleva?
- No, es lo que todo el mundo piensa, pero la verdad es que fue una casualidad que nos topemos allá. Quien hace las gestiones para que yo me fuera a La Paz, fue Doyle Vaca, que me recomendó con el dirigente Daniel Araníbar y de inmediato entablamos la negociación. Llego a Bolívar el mismo día que llega Julio Baldivieso y que el profe Marco Sandy decide irse. Me deseó suerte, como a todo el plantel, y se marchó. Tucho llegó en su lugar.

- ¿Con qué realidad te topás?
- Tuve la suerte de que estaban varios ex compañeros de Oriente y Destroyers, cuando éste último estaba en la ACF. Thiago y Doyle me conocían bien y poco después también llegan Rubén Melgar y el ‘Burrito’ Tórrez. Entonces no me costó adaptarme. Obviamente que Bolívar, más allá de todo, te hace sentir que es un club con historia, por los títulos que ha ganado.

- ¿Hubo un gol especial, de los que hasta ahora marcaste en Bolívar?
- De verdad que han sido todos especiales, pero hubo uno del que no me olvido. Fue a Real Mamoré en Trinidad por el Apertura. Recibí un centro de Sillero desde la derecha y le pegué de cabeza. La pelota entró y con ese gol empatamos. Fue mi primer gol en Bolívar y lo festejé como loco. Ése no lo olvido.
- ¿Lo que se viene en adelante, creés que es puro cosecha?
- Espero que sí, no creo que vengan cosas más difíciles de las que pasé (se ríe). Por ahí lo que tenía que sufrir ya lo sufrí en la ACF y ojalá que sea como vos decís, puro cosecha. Gracias a Dios no me ha pasado nada malo, porque no tuve lesiones graves. Este 2007 lo estoy viviendo a full, porque rápidamente han venido cosas muy buenas.

- ¿Cómo recibís tu primera convocatoria a la selección?
- Fue una de las mejores noticias que me han dado en mi vida. Por la mañana habíamos entrenado en Tembladerani y en la tarde, descansando en mi casa, me llama Carlos Tordoya para comunicármelo. ‘Felicidades Saucedo, te convocaron a la selección’, me dijo. No se la creí, pero no veía la hora en que me llamara algún periodista que me lo confirmara. Yo dije, si es verdad, seguro que me van a llamar, y así fue, a la media hora me hablaron para recoger mi impresión. La duda quedó despejada.

- ¿Con quién compartís primero la noticia de tu convocatoria?
- A la primera que le aviso fue a mi esposa, que me abrazó de contenta. De inmediato agarré el teléfono y se lo comunico a mis padres en Santa Cruz. Mis compañeros de Bolívar me comenzaron a llamar y bueno, fue un día especial.

- Entrás frente a Ecuador, en Quito, y hacés un gol. ¿Estabas o no en posición adelantada?
- Para mí, incluso días depués, continuaba creyendo que había sido un gol clarísimo, que se cometía una injusticia. Decía que si hubiera sido Brasil o Argentina, de seguro que lo convalidaban. Recién cuando llegamos al país, tuve la oportunidad de revisar detenidamente la jugada y creo que de verdad, estaba un poquito adelantado. De todas formas fue una alegría aparte gritar el gol con la verde puesta.

- En esta convocatoria vas a tener como compañeros en ataque a Martins y Moreno que atraviesan por un gran momento. ¿Cómo tomás esta situación?
- El solo hecho que me llamen a la selección ya me motiva, y mucho más sabiendo que tendré a mi lado a jugadores de gran nivel, que actúan en ligas competitivas de otros países, porque no sólo están ellos dos, también están Arce, que esta vez no fue llamado, Mojica, Raldes y ‘Nacho’ García. Es lindo compartir un vestuario con esos jugadores, porque vos sabés que están haciendo mucho por Bolivia.

- ¿Qué futuro le augurás a la selección en estas eliminatorias?
- El pensamiento generalizado en el grupo es que vamos a clasificarnos al Mundial, existe ese convencimiento. Yo pienso que se lo puede lograr, y se lo ha demostrado haciendo buenos partidos en la Copa América y en los amistosos previos a ese torneo. La selección tiene otro rendimiento, otro modo de pensar, porque antes salíamos a la esquina y nos veníamos con una goleada; hoy esa situación ha comenzado a ser diferente.

- ¿Qué aspectos faltan pulir?
- A los delanteros, creo que la definición, en eso estamos trabajando de forma intensa. El objetivo es llegar lejos. Para eso trabajamos.

- Sos un delantero de área que necesita de buenos laterales o buenos lanzadores. ¿Con quiénes hiciste mejor sociedad?
- Es muy difícil nombrar a alguien, porque en todos los equipos tuve compañeros que aportaron con lo suyo para que yo pudiera anotar. Si salí goleador, fue en muchas ocasiones gracias a ellos. Darte un nombre sería injusto.

- ¿Es más fácil hacer goles jugando para un equipo de altura?
- Es igual, no pienso que por el hecho de jugar en La Paz uno tenga mayor capacidad para anotar, porque yo he tenido la suerte de marcar también jugando en el llano. Lo que sí es innegable es que jugando en la altura con un equipo del llano, uno saca cierta ventaja por el tema de la acliminatación. La clave en todo esto es tenerse confianza, y que te tengan confianza.

- ¿Quiénes han sido clave en tu carrera como jugador?
- Mi esposa (Marlene Céspedes) y mis padres (Ciro y Eliana) que me levantaron en los momentos difíciles. Estando en la B, en la A, y ahora en la Liga, uno siente el apoyo constante de ellos. Creo que nada de todo esto hubiera sido posible si no hubieran estado cerca de mí.

Las frases

“Tordoya fue el que me avisó de la convocatoria. No se la creí hasta que me llamó un periodista”

“Salía goleador del torneo y de mi equipo y nadie me tomaba en cuenta. Eso te desmotiva”

“A Bolívar llego gracias a Doyle Vaca. Fue él quien hizo las gestiones para que fichara”

Perfil

Goleador a puro tesón
Carlos Enrique Saucedo Urgel comenzó su carrera como jugador en Rancho Nuevo, un equipo de Segunda de Ascenso, de su barrio 10 de Octubre. Luego pasó por 24 de Septiembre, Nacional Potosí, Universitario de Beni, Destroyers, Guabirá, Oriente Petrolero y ahora Bolívar. Mañana cumplirá 28 años. Está casado con Marlene Céspedes, con quien procreó a Carla Alejandra (5 años) y Carlos Enrique (año y medio). Lo de ‘Caballo’ es un apodo que viene desde su barrio.

Carlos Lampe el Arquero Titular de Bolivar


La Prensa
Llegó a la titularidad sin pensarlo. El miércoles jugó su mejor partido en filas “celestes”

Carlos Lampe hace sus primeras armas defendiendo el arco de un club profesional. Llegó a Bolívar con poca chance de ser titular. Sin embargo, la marcha del paraguayo Joel Zayas le abrió las puertas del pórtico “celeste” de par en par, y se ha ganado la titularidad por encima de Diego Issa, quien a principio de temporada había llegado como segundo arquero para la “Academia”.

El pasado miércoles, en Santa Cruz, jugó su mejor partido desde que se vistió de celeste. Tapó todo y ayudó a que Bolívar consiguiera un notable triunfo sobre Oriente por la mínima diferencia.

“Fue una noche inolvidable para mí, porque atajé todo balón que tenía destino de red. Como se dice en el argot futbolístico, estuve ‘iluminado’; pero ojo, también debo destacar la producción de mis compañeros de equipo, que rayaron a gran altura, especialmente en la última línea donde se mostró solvencia y seguridad, lo que a un arquero también le da confianza”.

Esa actuación le da seguridad para afrontar lo que viene, que será probablemente la parte más difícil, en la que Bolívar deberá luchar por su clasificación al hexagonal final.

“Considero que uno se motiva más con este tipo de actuaciones, aunque soy consciente de que debo mejorar en muchos aspectos, porque esta carrera recién empieza para mí”.

Lampe trata de aprender a diario algo nuevo. “Esta carrera siempre te deja enseñanzas, nunca terminas de aprender. Y sobre todo te ayuda a madurar. Sé que debo seguir trabajando porque aún no gané nada en lo deportivo. Mi propósito es afianzarme en este puesto y llegar más lejos”.

Admite que la partida de Joel Zayas apresuró su ingreso en el arco de Bolívar como titular, aunque considera que en cualquier momento se le iba a presentar la oportunidad.

“Es verdad que delante de mí tenía a un arquero de excelentes condiciones como es Zayas y las cosas se dieron de esa manera; lo único que quiero es hacerlo bien y no defraudar la confianza que está depositando en mí el técnico Marco Sandy”.

Junto con sus compañeros, si bien hace esfuerzos para llevar a Bolívar al hexagonal, está sufriendo las dificultades económicas por una directiva que no reconoce lo que el plantel hace en el terreno de juego. “Espero que esto pase y las cosas mejoren. Pero los dirigentes deberían hacer mayores esfuerzos por cumplir con nosotros como nosotros estamos cumpliendo con la institución”.

Y prefiere cambiar de tema y hablar de lo que viene en materia deportiva. “Aunque reaccionamos en forma tardía, esperamos que lo que estamos haciendo nos sirva para llegar a la siguiente etapa del campeonato. Es fácil decir que debemos ganar todos los compromisos que tenemos como locales y listo; sin embargo, debemos trabajar mucho para lograr esos puntos que nos lleven al hexagonal final”.

Lampe dice que Bolívar está unido como primer plantel. “Es uno de los principales factores para que hubiéramos reaccionado en la cancha de la forma como lo hicimos”.

También está el hecho de que “tenemos hambre de triunfo y eso está por encima de todas las dificultades por las que debemos atravesar. Todos nos damos un espaldarazo para seguir adelante y ojalá que los problemas al margen de lo futbolístico no influyan en lo que resta del torneo. Si pasa algo así, no será culpa nuestra”.

El dato

Comenzó en la primera b de santa cruz

Carlos Lampe Porras nació el 17 de marzo de 1987 en Santa Cruz. Cursa el tercer semestre de la carrera de Ciencias Jurídicas.

Comenzó su trayectoria deportiva jugando en Universidad Privada el torneo de Primera B cruceño; pasó a Universidad, con el que disputó el certamen de Primera A y la Copa Simón Bolívar de 2006.

Fue convocado por el técnico Óscar Villegas y disputó el Sudamericano Sub-20 de Paraguay. A Bolívar lo trajo Víctor Hugo Antelo.

También actuó en los Juegos Panamericanos Río 2007 defendiendo el pórtico nacional.

La frase

Todo lo que pasó nos sirvió de lección para darnos cuenta de que podíamos reaccionar y nos hemos puesto en carrera. Deseamos sacar a la institución adelante y salir adelante nosotros mismos”

Bolívar está para ser protagonista, no lo veo al equipo fuera del hexagonal; al contrario, creo que está para llegar lejos y por qué no soñar con pelear por el título”

Carlos Lampe

Arquero de Bolívar

Juan Carlos Sánchez fue un verdadero verdugo de los arqueros


EL DEBER

Metía goles para todos los gustos, era hábil con las dos piernas y de sus cabezazos ni qué hablar, eran como un potente ‘chutazo’ que hacían inflar las redes contrarias. Juan Carlos Sánchez, a quien nos referimos, fue desde comienzos de la década de los 80 y principios de los 90, goleador durante cinco temporadas en la Liga del fútbol profesional boliviano.
Juan Carlos ‘Pinocho’ Sánchez era un especialista en los tiros libres. Señala que unos 110 goles de sus 264 convertidos en partidos oficiales de la Liga boliviana fueron con pelota parada. Además contabiliza 25 tantos en torneos de copas Libertadores y uno con la selección boliviana, que fue logrado ante su par brasileño en el mismísimo estadio Morumbí, con el que la escuadra nacional empató ante los cinco veces campeones mundiales.
Es de hacer notar que Juan Carlos también convirtió 106 goles jugando para Gimnasia y Esgrima de Jujuy, donde militó entre 1972 y 1979, año en que llegó al país para enrolarse en Guabirá.
Pero su mayor ‘gloria’ son los seis goles convertidos en un partido de la Libertadores. Es un récord a escala continental, que lo tiene desde el 7 de abril de 1985. Ese día, jugando para Blooming, se ‘ensañó’ con el Deportivo Italia de Venezuela, en el estadio ‘Tahuichi’. Ese año fue el máximo anotador del torneo con 11 tantos.
Para lograr esta hazaña, asegura que contó con la complicidad de grandes jugadores que en ese tiempo militaban en la academia y nombra a Silvio Rojas, Milton Melgar, el brasileño Fernando Reveliz y Roly Paniagua.
Esa marca estuvo cerca de ser igualada el 22 de marzo de 2000, cuando el argentino Alfredo Moreno se quedó a un gol de igualarlo. Le encajó cinco tantos precisamente a su ex club Blooming en el triunfo de Boca Juniors por 6-1, partido jugado en Buenos Aires.
Algo para la anécdota fue cuando el goleador decidió dejar el fútbol profesional en 1988, e inmediatamente se enroló en el club ‘Carlos Pérez’ de la Mutual de ex Jugadores de Santa Cruz. Debido a sus buenas actuaciones, es tentado por San José de Oruro para volver nuevamente a la Liga, club con el que logró nuevamente a ser el máximo goleador con 20 tantos en la gestión 1989.
La fractura de un brazo en un choque con un arquero, precipitó su alejamiento definitivo de las canchas en 1992.

Perfil

De jugador a entrenador
Juan Carlos Sánchez Frías nació el 1 de septiembre de 1956 en Formosa (Argentina) en el hogar de los esposos Omar Raúl Sánchez, que llegó a jugar en River Plate, y Pastora Frías. Casado con Candi Correa, tiene cuatro hijos: María René, Noelia, Carlos y Carla Silvestre. En la capital norteña se dedica a la dirección técnica de la escuela Norte Integrado. Fue entrenador de Guabirá, asistente técnico en Blooming y también de las selecciones bolivianas sub 17 y sub 20.

viernes, 7 de septiembre de 2007

Carlos Lampe: “No quiero ver por tv el hexagonal”


La Figura Carlos Emilio Lampe Porras
Arquero del club Bolívar

Hace siete meses que Carlos Lampe llegó a Bolívar y un mes que es titular en el arco de Bolívar. Dice que el objetivo inmediato es jugar el hexagonal. El miércoles fue figura en el arco celeste en el encuentro ante Oriente.

Después de que dejó el pórtico Joel Zayas, ¿cuántos partidos jugó?
Ocho. En este torneo ante Real Potosí, The Strongest, Real Mamoré y Oriente (dos). En el Clausura participé en tres.

Pese a los problemas, ¿cómo salen adelante?
Haciendo bien las cosas, porque nos hemos trazado primero clasificar al hexagonal y por eso en cada 90 minutos nos rajamos. Aunque molesta mucho los compromisos incumplidos.

¿Están obligados a ganar para ir al hexagonal?
De los cinco encuentros que nos restan en el torneo, cuatro tenemos que ganarlos y así jugar hasta diciembre. No quiero ver por Tv el hexagonal.

¿Qué aprendió de Zayas?
Muchas cosas, porque fue un arquero muy maduro y experimentado, pero cada día uno aprende mucho más. El profesor Héctor Bertaina me da mucha confianza con su carácter.

¿Cómo se define?
Me encanta salir a cortar los centros (pelotas aéreas), porque me siento bastante seguro, pero me falta mucho aprender para ser el mejor.

¿Por qué llega a La Paz y qué significa jugar en la Academia?

Gracias a Víctor Hugo Antelo vine a Bolívar. Para mí significa mucha responsabilidad porque Bolívar es un equipo grande y con mucha historia en Bolivia. Además, es una vitrina para jugar en el exterior y luego saltar a la selección absoluta.

¿Cuál fue su trayectoria antes del nivel liguero?
Primero comencé en el colegio La Salle. A mis 15 años fui parte de la Escuela Semillero para ser figura en un provincial. Al año siguiente estuve en la UPSA durante dos años en la Primera B del fútbol cruceño. El 2005 viajé a Noruega para probarme en el club Start. El 2006 actué en club Universidad y fue parte de la Copa Simón Bolívar.

¿De cuántas selecciones nacionales fue partícipe?
En el Sudamericano Sub-20 de Paraguay, los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro. El 2006 logré el subcampeonato nacional con Santa Cruz en el Sub-19 de Pando.

¿Por qué se animó a jugar en el arco?
Desde mis siete años me gustó atajar, pese a que jugué algunos partidos de delantero para hacer goles de cabeza. Pero estoy aquí para mostrar lo mejor y seguir aprendiendo.

De perfil...

Carlos Lampe
Fecha de nacimiento: 17 de marzo de 1987, en Santa Cruz.
Estatura y peso: 1,92 m y 85 kg.
La familia: Juan Carlos y Cecilia Roxana (padres). Tiene dos hermanas: Ericka (26) y Claudia (23).
Éxitos deportivos: Subcampeón nacional con la selección de Santa Cruz (2006).
Internacionales: Sudamericano Sub-20 Paraguay y Juegos Panamericanos de Río Janeiro 2007.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Martins genera esperanza en la ofensiva



Desde octubre del 2004, la afición futbolera en Brasil, en especial de Bahía, le puso a Marcelo Martins el sobrenombre de ”Bolivia“, debido a su origen de nacimiento.

Tres años después, ”Bolivia” da que hablar en Brasil, primero en el club Vitoria de Bahía y actualmente en el Cruzeiro, por ello el cuerpo técnico boliviano lo citó para que juegue este 12 ante Perú en Lima.

Sin embargo, el inicio de Martins en el fútbol boliviano no fue agradable, primero porque pese a destacarse en la juvenil de Oriente y en las selecciones juveniles de Santa Cruz, jugó muy poco.

Al desconocido adolescente no le dieron importancia por su juventud. ”Es muy frágil”, dijo uno de los técnicos de Oriente el 2004.

En tanto, actualmente los técnicos nacionales valoran que un jugador tan joven actúe en un torneo competitivo como el brasileño, aunque al mismo tiempo piden paciencia y no cargarlo con presión.

”Cuando lo vi en Oriente era un muchacho con condiciones. Creí en él. Debutó ante Bolívar, pero luego me fui y creo que él también. Es rápido, de zancada larga, va bien por arriba, pero veremos cómo juega en la selección. Si lo dejan solo, no hará mucho, pero si lo acompañan puede ser el goleador”, dijo el DT Víctor Hugo Antelo.

Por su parte, Óscar Villegas, DT de la Sub-20, dijo que lo convocó porque ya lo había visto antes. ”Es un jugador de aquí para muchos años. Dependerá de cómo lo apoyen, porque condiciones tiene”, explicó el entrenador valluno.

Martins, quien nació, se educó y aprendió a jugar al fútbol en el barrio Espiritual Santa Cruz, ubicado en la avenida Virgen de Cotoca, jugó muy poco en Oriente. Pocos técnicos como Víctor Hugo Antelo y Néstor Clausen lo destacaron. Luego, cuando brilló por luces propias en Brasil, la directiva albiverde reclamó derechos federativos, pero el jugador apeló y es libre.

”El destino es así tan sorpresivo que me preparó esta situación, jugar en el país de mi padre”, contó Martins ayer por teléfono, desde su departamento en el centro de Belo Horizonte. Mauro Martins, ex futbolista del Palmeiras brasileño en 1975, entabló contactos y posibilitó que su hijo se muestre en Brasil.

Luego de un paso fugaz por Oriente, pasó al Vitoria de Bahía, donde jugó tres temporadas y nació el sobrenombre de "Bolivia". Marcó 16 goles, que llamaron la atención del Cruzeiro, cuya directiva lo fichó y presentó en los interiores del estadio Mineirao.

El atacante boliviano-brasileño debutó el 20 de marzo en el Brasileirao, aunque luego purgó tres meses de banquillo. Hace poco recuperó la titularidad y volvió con goles. Hasta el momento lleva 4 y sueña con marcar para Bolivia.

“En este momento es difícil decir si será la solución a la falta de gol. No sabemos cómo rendirá, pero es un jugador con buena condición técnica, fuerte y sabe definir en el área”, dijo Sergio Apaza, DT de La Paz FC, líder del torneo.

Además, el paceño elogia que Martins juegue a los 20 años en un fútbol tan competitivo como el brasileño, situación que provoca esperanza de gol para Bolivia.