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lunes, 26 de noviembre de 2007

Rolando Barra Pinedo



La noticia se conoció a finales de 2004, justo cuando comenzaba a despegar en el fútbol profesional. Rolando Barra Pinedo, el chico que se destacó en el Sudamericano sub 17 en Bolivia y que vestía la camista de Oriente Petrolero, había dado positivo por dopaje. Intentó demostrar su inocencia por varios medios, incluso viajando a Montevideo para el análisis de la muestra B, pero nada cambió. A los seis meses de inactividad se sumó la multa de $us 5.000, que a la postre sería clave para su futuro.
Peregrinó ante la directiva de Oriente Petrolero que presidía Carlos Chávez, en busca del pago de la multa, pero no recibió apoyo. No jugó en 2005 y mucho menos en 2006, pese a que tuvo la chance de fichar para La Paz F.C., que de todas formas le exigía que saldara antes los $us 5.000. Agobiado por la incertidumbre, optó por emigrar a Madrid (España) en busca de días mejores, aunque desde allá afirma que pagó una culpa que no era suya y que eso mismo se lo confirmó un directivo de Oriente Petrolero, que actualmente está en actividad.

- ¿Por qué decidiste irte?
- Por la situación, por la multa que no pude ni me ayudaron a pagar y porque tenía que vivir de algo. Estuve sin jugar desde finales de 2004 hasta el 2006 y el único problema en verdad fue el dinero; cumplí mi tiempo y necesitaba pagar para volver a jugar, pero plata no había y tuve que hacer algo.

- ¿Cómo fue aquella vez cuando te anunciaron lo del positivo?
- Mirá hermano, se me cayó la cara, no lo podía creer porque yo me cuidaba más que nadie y de repente me dicen eso. Si alguien tiene que ocultar algo no hace lo que yo hice, de incluso ir hasta Uruguay por la prueba B, aunque igual dio positivo... no sé, qué se va a hacer.

- ¿Cómo negociaste el pago de la multa con Oriente?
- Primero me dijeron que la iban a pagar, luego que iba a ser 50 y 50 con la Tahuichi, pero quedó en nada; pasaba el tiempo y seguía igual pese a que en más de una ocasión hablé con Carlos Chávez.
- ¿Te dieron la espalda?
- Algo más pudieron haber hecho, y más bien optaron por levantar las manos y dejarme solo. Algunas personas, como el doctor Jorge Flores, que creían en mi inocencia, me tendieron la mano, e incluso me ayudaron para demostrar que el dopaje no iba conmigo. De Oriente esperaba mucho más porque era su jugador, al fin de cuentas ellos me habían comprado.

- ¿Qué te dijo Carlos Chávez cuando le pediste ayuda?
- La cosa es así. Cuando hablé con él le dije que iba a demostrar que era inocente, que me había cuidado más que otra persona y que jamás había consumido algo que pudiera dar positivo. Él me dijo que iban a correr con la multa, que siguiera entrenándome y que igual iba a seguir ganando, porque cuando se hubieran cumplido los seis meses, iba a volver a jugar.

- ¿Y qué vino?
- Pasaron los seis meses, luego siete, ocho, diez, quince y todo seguía igual. Volví a preguntarle a él y luego fui donde Roly Aguilera (presidente de la Tahuichi) y nada. Uno me decía una cosa, el otro igual y comencé a desesperarme; de algo tenía que vivir.

- ¿Cómo le hicistes para subsistir durante todo ese tiempo?
- Saqué de lo que había ahorrado mientras esperaba algún club donde poder firmar, pero mi chance no llegaba. En enero de 2006 me fui a La Paz F.C. pero por el pase, por la multa del dopaje, por una y otra cosa más, no pude firmar y me volví. Ya no aguantaba más y en marzo de 2007 me tuve que venir.

- ¿Qué te acobardó?
- Muchas cosas. Me tenían de aquí para allá, me decían que haga esto, aquello y nada. Me cansé de la incertidumbre hasta que dije: ¡qué se vayan a la m....!, que lo enmarquen mi pase y ya, me largo de aquí, esto nunca va a cambiar. El fútbol boliviano lamentablemente se maneja así y soy consciente de que no soy el primero que ha pasado por este tipo de situación.

- ¿Por qué no lograste firmar cuando te fuistes a La Paz F.C.?
- De hecho hablé con Chávez y me dijo que iba a llegar a un acuerdo. Se reunieron con los paceños, charlaron y hubo cosas que uno y otro no quisieron. Entonces el técnico de La Paz F.C. y el presidente no podían esperar más, además no perdían nada, si habían jugadores que llegaban con el pase en mano, en plena actividad y por 300 o 400 dólares como sueldo. Yo no había jugado año y medio y además debía la multa del dopaje. Todas esas cosas influyeron.

- ¿Cuántos nanogramos distes?
- A la prueba B en Montevideo fui con un dirigente de Oriente, y estando allá, la uruguayo-japonesa que había ido a dar unos cursos de dopaje a Bolivia por esa época, le pregunto del número de nanogramos que había dado. Me dijo ‘para eso se paga aparte, pero de todas formas, distes sólo 6, el más bajo de todos los casos positivos’.

- ¿Te sorprendistes?
- Te digo algo. Personalmente creo que esa prueba no era mía y me lo ratificó un directivo de Oriente que hoy está en actividad. ¡En fin, ya pasó! Estoy pagando una deuda ajena, que no es mía, y ya la pagué, por eso estoy donde estoy. No lo digo para reventar ningún ‘puchichi’ pero quien haya sido me da igual. Fueron sólo seis nanogramos cuando en otros países se castiga a partir de los 30, de los 50 o de los 200, pero vuelvo a decir: creo que esa orina analizada no era mía.

- Cuando te lo ratifica ese directivo, ¿cuál fue tu reacción?
- ¡Qué darme rabia! porque recién me lo dijo en 2006. No oculté mi bronca y se lo hice conocer ese momento. Si él lo sabía, ¿por qué no lo dijo antes? Me acuerdo de sus palabras: ‘Aquí hay mano negra y no es precisamente la tuya’.

- ¿Tu sospecha era de que la orina era quizá de alguien ‘vendible’ o ‘rentable’ en Oriente?
- Mirá hermano, no sé qué pensar, la verdad la saben dos o tres en Oriente Petrolero y yo lo único que te puedo decir es que yo me cuidaba lo más que podía, porque era un chico que estaba comenzando, que quería hacer las cosas bien, y de repente te cae esa cosa y todo se fue a la m..... Fue algo bastante duro.

- Luego del dopaje te filman en peleas y líos, ¿qué pasó?
- Estuve en todas (se ríe). Pero eso ya pasó, aprendí mucho de esas cosas. No es que ahora sea un tipo con experiencia ni mucho menos, pero la lección me marcó. A Oriente llegué con 17 años y quizás necesitaba una cosa así para aprender. Ahora estoy más maduro, analizo más las cosas que pasan.

- ¿Qué personas fueron clave en los momentos difíciles?
- Sin duda que la familia, y por ahí dos o tres amigos más porque los demás desaparecen. Además, el doctor Jorge Flores y el periodista Juan Pastén, que en más de una ocasión insistieron en mi inocencia y de que volviera a jugar.

- ¿Al no jugar a qué te dedicás?
- Estudiaba Ingeniería Industrial en la Domingo Savio y, bueno, también me entrenaba por lo menos tres veces a la semana en la Tahuichi para no perder estado físico. Por ahí aparecía un equipo aunque la plata se me acababa hermano, y ya no tenía para nada. Qué iba a hacer, tuve que dejar la U y decidí venirme gracias a la invitación de mi tía Cristina. Pero no pienso estar mucho tiempo acá, pienso hacer algo de dinero y volverme para estudiar, si es que no puedo jugar.

- ¿Es tu retiro definitivo?
- Cada vez se hace más difícil, pese a los 22 años que tengo. Mirá, acá me entreno sólo dos días a la semana en un equipo de tercera regional. Los martes y jueves, luego de llegar del trabajo, agarro mis cosas y me voy para allá. Por cierto el entrenador es Percy Gil (ex jugador de Guabirá, Blooming y Real Potosí) y hay muchos bolivianos. Te digo que se hace difícil porque, para empezar, tenés que estar en un perfecto estado físico. Es cierto, la esperanza es lo último, y si por ahí no puedo jugar en primera, aunque sea en una categoría menor.
- ¿Esa tu desilución por el fútbol te llevó a tomar otros rumbos?
- Un día antes de venirme para España hablé con mi madre, le dije que me venía unos cuantos años y que acá iba a intentar hacer algo mejor. Me ha ido bien, porque no sólo trabajo, sino también estudio, no una carrera a nivel académico pero es para un oficio que es valorado y se gana bien. Me falta poco para ser electricista de caliente y frío, esas personas que le entienden a los calefones. Le estoy metiendo duro por las noches. No sé cuánto tiempo me tardará hacer el dinero que me tracé, quizá dos, tres o más años. Ya lo veremos.

- ¿Ahora estás más tranquilo?
- (Toma aire) Sí, porque allá vivía... pucha, cuando estás caído nadie te da la mano, todos hacen leña del árbol caído. No estaba tan mal porque vivía con mi familia y además estudiaba, pero no podía ir más lejos, me iba a quedar ahí y qué podía hacer, no podía mentirme y esperar la voluntad de los dirigentes. Me iba a podrir esperando de todos; entonces opté por venirme y que sea lo que Dios quiera.

- ¿Cómo es tu día a día?
- Con tranquilidad, salgo al trabajo temprano, vuelvo por la tarde, y en la noche, si no voy a clases es porque tengo que entrenarme con La Mancha, el equipo de Percy Gil. Juego también un campeonato de cruceños y nos va bien. Todo es así.

- ¿Sólo trabajás en la construcción?
- Es donde el hombre más gana. No importa rajarme el lomo unos cuantos años si todo va a valer la pena. Tengo un compañero que también es cruceño, de El Pari, y no me siento solo. Además, el apoyo de mi tía Cristina Pinedo, hermana de Óscar, el árbitro, me ha dado un calor de hogar.

- ¿Te costó adaptarte?
- Tuve la suerte de llegar donde mi tía, y claro que lo vi todo diferente. Como te dije antes, por suerte no me sentí solo, aunque extraño a mi familia, mi casa, porque acá uno vive en pisos y a veces te hace falta el patio de la casa, el espacio. Pese a ello estoy bien.

- ¿Qué pasa si un equipo de Bolivia te ofrece un contrato para que vengás a jugar en 2008?
- No me vuelvo, y no porque me hubiera acostumbrado a estar acá, no me vuelvo porque sé cómo es allá: que estás dos o tres meses o incluso una semana, te dan una patada en el trasero y chau. Se mofan de los contratos, porque, como te dije, yo tenía contrato con Oriente hasta este fin de año, pero preguntame si me cumplieron.

- ¿Pasó la pesadilla?
- Estoy tranquilo aunque extrañás a tu gente, a tus amigos, tu estilo de vida, pero está todo bien. Por suerte lo del fútbol ya pasó, haya o no haya sido culpable, he pagado algo que creo que no debí haberlo hecho. Me volaron la cabeza cuando estaba empezando mi carrera, pero el fútbol en Bolivia es así.

- ¿De todo esto qué rescatás?
- Que maduré, además que conocí personas muy buenas como el doctor Jorge Flores, porque él como a nadie me respaldó y le estoy agradecido. Creo que Roly padre es quien alumbra sus ideas. Estoy seguro que si él hubiera estado vivo, quizá no hubiera pasado por todo esto. Rolando Aguilera Pareja es el boliviano que más admiro.

- ¿Hablás seguido con tu familia?
- Sí, con mi madre Justa, con mi hermano Edwin, y por ahí con mi tío Óscar. A él también le debo mucho, porque me acuerdo cuando estaba en los ajetreos de demostrar mi inocencia también me ofreció su hombro, diciéndome incluso que me ayudaba económicamente con tal de que demostrara que no era cierto lo del dopaje.

Las frases

“Me volaron la cabeza justo cuando empezaba mi carrera. Por suerte ya todo pasó”

“No lo podía creer cuando el dirigente de Oriente me dijo que la prueba no era la mía”

“Hoy en día no me vuelvo a Bolivia ante una oferta, porque allá no cumplen los contratos”

Perfil

Le daba solidez a la zaga
Rolando Barra Pinedo nació en Santa Cruz el 10 de marzo de 1985. Su carrera futbolística la comenzó en la Academia Tahuichi Aguilera, llevado por su tío Óscar Pinedo, que además fue su primer entrenador. En 2003 llegó a Oriente Petrolero y jugó hasta el siguiente año. Es soltero y en el país estudiaba Ingeniería Industrial. Sus padres son Teófilo Barra (+) y Justa Pinedo. Edwin y Roxana (+) son sus hermanos. En España estudia para ser electricista y se da tiempo para el fútbol.

Federico Justiniano



Salido de la cantera del club Guabirá, de la población del norte cruceño, vecina de Montero y su lugar de nacimiento, Federico Justiniano se destacó en el ámbito futbolístico nacional como un hombre de mucha fuerza, un marcador que no se daba nunca por vencido y que siempre apoyaba tanto a la defensa como al ataque.
Desde muy pequeño, Federico ‘Picudo’ Justiniano estuvo vinculado a los ‘diablos rojos’ del norte, donde integró las diversas categorías infantiles para debutar a los 16 años en la primera división del club, promocionado por el profesor Alberto Viscarra.
Destaca que fue un honor llegar a un equipo de grandes figuras como Horacio Awad, Francisco Franco, Coimbra, Jurkevicius, Abelardo Rojas y Perico Rioja, de quienes dice que aprendió mucho de lo que puso en práctica durante toda su carrera deportiva.
Muy pronto, en 1982, fue convocado a la selección nacional para el campeonato Juventud de América, al que no pudo asistir debido a que Guabirá lo negó porque se encontraba peleando los primeros lugares en el campeonato nacional. En 1983 asistió, ante una nueva convocatoria, al Sudamericano de Argentina en el combinado que entrenó el profesor Luis Terán y en el que tuvo como compañeros a Tucho Antelo y Gumercindo Rueda, entre otros jugadores. En 1985 fue adquirido por Destroyers donde formó parte de un gran equipo entre los que destacaban Miguel Aguilar, Rueda, Beccérica, Reveliz, Trucco y Custodio Parada.
En el equipo de la Máquina Vieja estuvo hasta 1989. Al año siguiente Jugó a préstamo en San José de Oruro, donde clasificó a la Copa Libertadores de América la cual no pudo disputar porque Destroyers, dirigido técnicamente por Ramiro Blacut, lo requirió nuevamente. En 1994 jugó en The Strongest; en 1995 en Guabirá, clasificando también a la Libertadores. Desde 1996 hasta 1998 volvió nuevamente a Destroyers y en 1999 estuvo en Real Potosí, sufriendo una lesión que lo dejó parado en 2000. Se retiró del fútbol ese año jugando la Copa Simón Bolívar, integrando el club Aurora de Cochabamba.

Perfil

Formando futbolistas
Federico Justiniano Suárez nació en Montero el 18 de julio de 1964, en el hogar de los esposos Luis Justiniano y Elva Suárez (+). Casado con Lilian Ribera tiene seis hijos: Claudia, Fernando, Luis Ernesto, Federico, Cecilia y Carmela. Tras abandonar la práctica del fútbol se dedicó a la actividad comercial. Posee un punto Internet y se encuentra abocado a la formación de futbolistas en las escuelas dependientes del municipio cruceño. Tiene en mente formar su propia escuela.

sábado, 24 de noviembre de 2007

El k'ochala que tuvo como cuna el barrio de San Pedro


“Se trata de uno de los tres mejores zagueros del fútbol sudamericano, de eso no tengo duda alguna, por su potencia, caudillismo y gran capacidad de aprendizaje”, ese fue el concepto que el DT argentino Jorge Habbeger hizo de Óscar Sánchez a mediados de los 90.

Precisamente, ese temple y esa garra de Sánchez nació y se forjó en los 80, en el barrio Las Cuadras, ubicado en la parte sudeste la ciudad de Cochabamba, donde vivió y jugó durante su niñez y juventud.

Quienes conocen al cochabambino desde ese su origen afirman que Sánchez también forjó su carácter en los torneos de barrio de fútbol de salón y en el baloncesto intercolegial, en ambos fue un destacado y aguerrido deportista. Todo aquello tuvo como escenario los coliseos de San Pedro.

El ex volante atigrado, el cochabambino Johnny Villarroel, recordó que Óscar jugó desde colegio al futsal, fue figura del club Víctor Muriel, donde adquirió su cualidad técnica.

“Definitivamente desde muy jovencito fue un deportista de polenta, con carácter y fortaleza física. Todo eso porque era un trabajador de mucha entrega. Él podía entrenarse todo el día, podía vivir en la cancha”, explicó Villarroel.

La Liga de San Pedro, en la que Óscar se formó, se juega en una cancha de tierra que está en la parte posterior de la Universidad de San Simón, la misma que fue testigo de los primeros pasos del zaguero mundialista de 1994, al igual que los coliseos ubicados por ese sector.

El talento del zaguero llegó a oídos de los dirigentes de Aurora, quienes le contrataron para que juegue los partidos de la asociación cochabambina. Con la casaca del “equipo del pueblo”, Sánchez reforzó su juego aguerrido y de coraje, que le valió el apelativo de Marraqueta, según recordó Elio Sánchez, kinesiólogo del plantel celeste.

Ese apelativo surgió porque en una ocasión dejó de entrenarse y se fue casa con una bolsa llena de ese tipo de pan en medio de sonrisas.

La fama del temple y el coraje del k´ochala llegó hasta Achumani, en La Paz, donde en 1991, junto a William Delgadillo, probó fortuna en The Strongest y se quedó gracias al apoyo del técnico de entonces, el peruano Moisés Barack.

Kuwait fue el nuevo apodo de Sánchez debido al pelo rapado y a la pañueleta que siempre llevó en la cabeza. Desde ahí el cochabambino tuvo una destacada y vertiginosa carrera futbolística que terminó con la gloria de ir al Mundial de Estados Unidos 1994.

“Fue un esforzado de la vida, por eso que en el fútbol se caracterizó por ser un jugador con gran capacidad de aprendizaje, que le llevó a ser un zaguero firme, fuerte, pero con técnica y una gran visión ofensiva”, recordó el ex portero Mauricio Soria, quien jugó con Sánchez en la selección nacional, The Strongest y Bolívar.

La característica de Sánchez en la vida y el fútbol se resume cuando en la Copa Conferaciones disputada en México, en 1997, tuvo un gesto de coraje y valentía, disputó parte de lo que quedaba del partido con la clavícula fracturada. No había más cambios, pero eso no le importó, tampoco el dolor, igual jugó con un brazo inhabilitado hasta el final del encuentro.

Otros detalles

Pesar en Cochabamba
Un gran pesar hubo en Cochabamba, donde nació Sánchez. Se espera que el domingo una multitudinaria cantidad de gente lo despida

Duelo en el país
La noticia de la muerte de Sánchez generó tristeza en todo el país. En Santa Cruz Gustavo Quinteros lo recordó como “un gran hombre”.

Óscar Carmelo Sánchez


Nombre: Óscar Carmelo Sánchez

Nació el 16 de Julio de 1971, en Cochabamba.

Comenzó a jugar fútbol en Aurora de Cochabamba el año 1989, luego pasó a The Strongest, club en el que estuvo vinculado en tres épocas, la primera entre 1991 y 1997, la segunda entre el año 2000 y 2001 y la tercera 2007.

Entre el año 1997 y 1998 jugó en Gimnasia y Esgrima de Jujuy de la primera división del fútbol de Argentina.

En 1998-1999 fue parte de la plantilla de Independiente de Avellaneda de Argentina.

Del año 2001 al 2006 defendió a Bolívar.

PALMARÉS

En 1994 y 2000 disputó la Copa libertadores de América con The Strongest.

En 2003 y 2006 jugó la Copa Sudamericana con Bolívar.

En 1998 disputó la Copa Merconorte con Independiente de Avellaneda de Argentina.

Entre 1998 y 2007 fue convocado a la selección boliviana de fútbol.

ÉXITOS

En 1997 logró el subcampeonato de la Copa América con la selección boliviana.

En 2004 conquistó el subtítulo de la Copa Sudamericana con Bolívar.

viernes, 23 de noviembre de 2007

Murió ex zaguero boliviano Oscar Sánchez víctima de un cáncer terminal


El ex defensor falleció la tarde de este viernes, ocho meses después de haberse retirado de la práctica del fútbol, informaron medios locales deportivos que le rindieron homenaje.

Sánchez, de 36 años, ex zaguero de los argentinos Gimnasia Esgrima de Jujuy e Independiente de Avellaneda, sirvió a Bolívar y The Strongest, el club de sus amores, durante varias temporadas.

En marzo de este año se vio obligado a dejar el fútbol luego que un equipo de cirujanos le extirpó un riñón tomado por el cáncer.

Tras la intervención, Sánchez, que había perdido 10 kg de peso, tomó la dirección técnica del popular Tigre al que clasificó al hexagonal final después de haber concluido primero el Torneo Clausura-2007, pero la enfermedad le hizo alejarse del cargo.

Sánchez, 78 veces internacional con el seleccionado de Bolivia, había jugado regularmente las Copas Libertadores y Sudamericana, además del torneo local en 2006 al servicio del Bolívar, cuyo archirrival The Strongest adquirió, en casi 100.000 dólares, su ficha de actuación para la presente temporada.

Pese a su veteranía, el zaguero, sobreviviente de la selección boliviana que jugó la Copa del Mundo de Estados Unidos-1994, fue convocado -antes de saberse de su enfermedad- para integrar la plantilla verde que disputó la Copa América de Venezuela y estaba en los planes del seleccionador Erwin 'Platini' Sánchez para las eliminatorias sudamericanas para el Mundial de Sudáfrica-2010.

El futbolista fue también bastión del Bolívar que discutió con Boca Juniors de Argentina el título de la Copa Sudamericana de 2004.

martes, 13 de noviembre de 2007

Cabrera, con 11 goles, es el mejor en Colombia

El boliviano Diego Cabrera, con 11 goles para el Cúcuta Deportivo, se convirtió en el mejor artillero extranjero del Torneo Clausura 2007 del fútbol colombiano, que el fin de semana jugó su última fecha de la fase regular y definió a los ocho clasificados a los cuadrangulares semifinales del certamen.
Según el periodista colombiano Diego Clavijo, el boliviano se ganó el cariño de la afición local y ello motiva al delantero. “Diego se siente como en su casa. Él está contento y por eso trata de retribuir con goles”, destacó Clavijo ayer desde Cúcuta.

Cabrera, quien llegó al Cúcuta a comienzos del rentado, se ubicó tercero en la tabla de goleadores del Clausura, por debajo de los colombianos Dayro Moreno (Once Caldas) y Carlos Hidalgo (Pasto).

El atacante boliviano, con una frecuencia de gol cada 81 minutos, según las estadísticas, podrá ampliar su cuota goleadora ya que el Cúcuta es uno de los ocho equipos que disputará las semifinales del Torneo Clausura, que definirá al campeón de la temporada y que puede permitirle al ex Aurora disputar el cetro de máximo goleador del certamen.

Cabrera anotó uno de los goles con los que su equipo igualó 2-2 el domingo con el Pereira y fue destacado con siete puntos por la prensa especializada.

Al delantero no sólo le elogian la gran efectividad que tiene delante de la portería, sino su gran velocidad y dinámica que muestra por todo el frente de ataque. A ello se suma el sentido de equipo y la habilidad que muestra cuando tiene el control del balón.

Cúcuta, bajo la dirección del colombiano Jorge Luis Bernal, integra el cuadrangular A de la semifinal, denominado el “Grupo de la muerte”, que comparte con Atlético Nacional, América y Once Caldas, equipos complicados.

En otros partidos de la última fecha, la prensa destacó al argentino Diego Cochas, de La Equidad de Bogotá, quien anotó dos de los cinco goles que fueron marcados.

Mientras, el volante paraguayo Carlos González fue calificado con seis puntos en el partido en que su equipo, el Deportes Tolima, igualó 1-1 con Santa Fe, en calidad de visitante. Bogotá, AFP

Ecos cafetaleros

BOLIVIANOS: Wilfredo Camacho, Juan Manuel Peña, Jaime Moreno, José Carlo Fernández, Marco Etcheverry, Álvaro y José Peña fueron algunos de los bolivianos que jugaron en Colombia.

MEDIA TEMPORADA: Diego Cabrera cumple su mejor actuación en el exterior, porque antes actuó en el Cerro Porteño de Paraguay, donde jugó muy poco y casi no tuvo ninguna eficacia en el ataque.


Entrevista a Diego Aroldo Cabrera
jugador del Cúcuta

“Soy feliz por los goles y el cariño recibido”

Diego Cabrera dice que está a gusto en el Cúcuta y que el cariño de la hinchada es uno de los aspectos más importantes para su buen momento. El periodista Diego Clavijo habló con él.

¿Cuál es el secreto de este buen momento en su club?
Estoy feliz, trato de retribuir con goles el buen trato que recibo en el club y la ciudad. La gente se ha portado muy bien y creo que los compañeros también me ayudan.

¿Hasta dónde puede llegar con el Cúcuta Deportivo?
Vamos a ver qué sucede, pero creo que estamos para pelear a cualquiera, por el buen material humano con que cuenta el equipo. Tengo confianza de llegar lejos.

¿Con qué expectativa viaja a jugar por su seleccionado?
Con las mejores, creo que no nos ha ido bien porque no tuvimos suerte. Todo el mundo sabe el poderío de Argentina, pero estos partidos son un desafío aparte y yo quisiera tener la chance de jugarlo. Una vez en la cancha veremos qué pasa, pero tengo la confianza de poder hacer un buen partido en Buenos Aires.


La opinión de Diego Clavijo
Periodista deportivo colombiano

Cabrera llegó como anillo al dedo al Cúcuta

Diego Cabrera llegó en el momento que más lo necesitaba el Cúcuta, para a fuerza de sus goles ganarse un lugar en el corazón de la hinchada.
Llegó como anillo al dedo al Cúcuta. El boliviano es un delantero que tiene un gran olfato, es veloz y cuenta con un remate potente que se demostró en el último gol que anotó en el torneo. El buen momento de Cabrera también tiene mucho que ver con el repunte en el juego de dos jugadores del seleccionado colombiano, quienes también son compañeros suyos: Magneli Tórrez y Elvis González.

El juego del boliviano Cabrera no ha pasado desapercibido, tanto es así que su futuro podría estar en uno de los clubes colombianos de la capital, que ya han comenzado a ver su fútbol con atención.
Cabrera se lo merece, por su esfuerzo y entrega.


Diego hizo olvidar al panameño Pérez

Goleador...goleador, boliviano goleador”, le cantan cada domingo los “Motilones” o la furia rojo y negra, como se conoce a los hinchas del Cúcuta Deportivo.
Diego Cabrera, con sus 11 anotaciones, hizo olvidar al panameño Blas Pérez, quien se ganó la estampa de ídolo en la ciudad. Pérez recaló en el Hércules de Alicante, pero ahora pocos son los hinchas que recuerdan al futbolista.

Más bien, el tema de moda son los goles del boliviano Diego Cabrera, que este fin de semana se constituyó en el mejor jugador extranjero del fútbol colombiano.

Luego de la jornada dominical, el looby del hotel Quinta Avenida se vio repleto de hinchas, quienes esperaron al boliviano para solicitarle autógrafos y fotos. El atacante “Motilón” salió bastante temprano, porque tenía que trasladarse a su país para defender a su seleccionado en eliminatorias.

La zona comercial del centro de la ciudad de Cúcuta, ubicada a 320 metros sobre el nivel del mar, se alegra con los goles de Cabrera.
Los 58 años de existencia del equipo más popular de la ciudad comienza a ilusionarse de nuevo, como sucedió el 2006, con el equipo de Jorge Luis Pinto.

Cabrera, con 11 goles, es el mejor en Colombia

El boliviano Diego Cabrera, con 11 goles para el Cúcuta Deportivo, se convirtió en el mejor artillero extranjero del Torneo Clausura 2007 del fútbol colombiano, que el fin de semana jugó su última fecha de la fase regular y definió a los ocho clasificados a los cuadrangulares semifinales del certamen.
Según el periodista colombiano Diego Clavijo, el boliviano se ganó el cariño de la afición local y ello motiva al delantero. “Diego se siente como en su casa. Él está contento y por eso trata de retribuir con goles”, destacó Clavijo ayer desde Cúcuta.

Cabrera, quien llegó al Cúcuta a comienzos del rentado, se ubicó tercero en la tabla de goleadores del Clausura, por debajo de los colombianos Dayro Moreno (Once Caldas) y Carlos Hidalgo (Pasto).

El atacante boliviano, con una frecuencia de gol cada 81 minutos, según las estadísticas, podrá ampliar su cuota goleadora ya que el Cúcuta es uno de los ocho equipos que disputará las semifinales del Torneo Clausura, que definirá al campeón de la temporada y que puede permitirle al ex Aurora disputar el cetro de máximo goleador del certamen.

Cabrera anotó uno de los goles con los que su equipo igualó 2-2 el domingo con el Pereira y fue destacado con siete puntos por la prensa especializada.

Al delantero no sólo le elogian la gran efectividad que tiene delante de la portería, sino su gran velocidad y dinámica que muestra por todo el frente de ataque. A ello se suma el sentido de equipo y la habilidad que muestra cuando tiene el control del balón.

Cúcuta, bajo la dirección del colombiano Jorge Luis Bernal, integra el cuadrangular A de la semifinal, denominado el “Grupo de la muerte”, que comparte con Atlético Nacional, América y Once Caldas, equipos complicados.

En otros partidos de la última fecha, la prensa destacó al argentino Diego Cochas, de La Equidad de Bogotá, quien anotó dos de los cinco goles que fueron marcados.

Mientras, el volante paraguayo Carlos González fue calificado con seis puntos en el partido en que su equipo, el Deportes Tolima, igualó 1-1 con Santa Fe, en calidad de visitante. Bogotá, AFP

Ecos cafetaleros

BOLIVIANOS: Wilfredo Camacho, Juan Manuel Peña, Jaime Moreno, José Carlo Fernández, Marco Etcheverry, Álvaro y José Peña fueron algunos de los bolivianos que jugaron en Colombia.

MEDIA TEMPORADA: Diego Cabrera cumple su mejor actuación en el exterior, porque antes actuó en el Cerro Porteño de Paraguay, donde jugó muy poco y casi no tuvo ninguna eficacia en el ataque.


Entrevista a Diego Aroldo Cabrera
jugador del Cúcuta

“Soy feliz por los goles y el cariño recibido”

Diego Cabrera dice que está a gusto en el Cúcuta y que el cariño de la hinchada es uno de los aspectos más importantes para su buen momento. El periodista Diego Clavijo habló con él.

¿Cuál es el secreto de este buen momento en su club?
Estoy feliz, trato de retribuir con goles el buen trato que recibo en el club y la ciudad. La gente se ha portado muy bien y creo que los compañeros también me ayudan.

¿Hasta dónde puede llegar con el Cúcuta Deportivo?
Vamos a ver qué sucede, pero creo que estamos para pelear a cualquiera, por el buen material humano con que cuenta el equipo. Tengo confianza de llegar lejos.

¿Con qué expectativa viaja a jugar por su seleccionado?
Con las mejores, creo que no nos ha ido bien porque no tuvimos suerte. Todo el mundo sabe el poderío de Argentina, pero estos partidos son un desafío aparte y yo quisiera tener la chance de jugarlo. Una vez en la cancha veremos qué pasa, pero tengo la confianza de poder hacer un buen partido en Buenos Aires.


La opinión de Diego Clavijo
Periodista deportivo colombiano

Cabrera llegó como anillo al dedo al Cúcuta

Diego Cabrera llegó en el momento que más lo necesitaba el Cúcuta, para a fuerza de sus goles ganarse un lugar en el corazón de la hinchada.
Llegó como anillo al dedo al Cúcuta. El boliviano es un delantero que tiene un gran olfato, es veloz y cuenta con un remate potente que se demostró en el último gol que anotó en el torneo. El buen momento de Cabrera también tiene mucho que ver con el repunte en el juego de dos jugadores del seleccionado colombiano, quienes también son compañeros suyos: Magneli Tórrez y Elvis González.

El juego del boliviano Cabrera no ha pasado desapercibido, tanto es así que su futuro podría estar en uno de los clubes colombianos de la capital, que ya han comenzado a ver su fútbol con atención.
Cabrera se lo merece, por su esfuerzo y entrega.


Diego hizo olvidar al panameño Pérez

Goleador...goleador, boliviano goleador”, le cantan cada domingo los “Motilones” o la furia rojo y negra, como se conoce a los hinchas del Cúcuta Deportivo.
Diego Cabrera, con sus 11 anotaciones, hizo olvidar al panameño Blas Pérez, quien se ganó la estampa de ídolo en la ciudad. Pérez recaló en el Hércules de Alicante, pero ahora pocos son los hinchas que recuerdan al futbolista.

Más bien, el tema de moda son los goles del boliviano Diego Cabrera, que este fin de semana se constituyó en el mejor jugador extranjero del fútbol colombiano.

Luego de la jornada dominical, el looby del hotel Quinta Avenida se vio repleto de hinchas, quienes esperaron al boliviano para solicitarle autógrafos y fotos. El atacante “Motilón” salió bastante temprano, porque tenía que trasladarse a su país para defender a su seleccionado en eliminatorias.

La zona comercial del centro de la ciudad de Cúcuta, ubicada a 320 metros sobre el nivel del mar, se alegra con los goles de Cabrera.
Los 58 años de existencia del equipo más popular de la ciudad comienza a ilusionarse de nuevo, como sucedió el 2006, con el equipo de Jorge Luis Pinto.

lunes, 12 de noviembre de 2007

Mauricio Ramos Méndez


Después de cuatro años de radicar en Boston, Mauricio Ramos está de retorno y es para quedarse definitivamente. Se inició en la Tahuichi y con el tiempo se convirtió en uno de los jugadores más talentosos del fútbol boliviano. Integró el famoso trío de oro de Destroyers en la década de los 80, se vistió con la camiseta de los mejores equipos del país y, además, paseó su fútbol por Brasil y Estados Unidos.

- ¿Te acordás del trío de oro?
- Yo creo que nunca se van a borrar de mi cabeza esos años, aparte que estábamos empezando en el fútbol profesional, anduvimos bien. Es imposible olvidar momentos tan lindos porque hicimos vibrar a mucha gente.

- ¿Qué recuerdos se te vienen a la cabeza?
- Muchos, aparte de haber disfrutado buenos momentos con Marco y Erwin en Destroyers, había otros jugadores importantes como Beccerica, Baldessari, Trucco, Roberto Pérez, Reveliz, Ramiro Égüez, Federico Justiniano, Maturana, etc. Eran muchos y no quisiera pecar de ingrato con los demás, pero teníamos un gran equipo.

- La gente te identifica más por ‘Tapera’ que por Mauricio Ramos, ¿de dónde nace eso de Tapera?
- (Se ríe) Es un apodo que me lo puso el profe ‘Cajeta’ Justiniano en la Tahuichi (se calla y vuelve a reír). Mejor lo dejamos ahí nomás (entre risas). Pero no me molesta para nada, sinceramente, porque así la gente me identifica más.

- De ese trío de oro, Ramos fue el único que no triunfó con grandes luces como lo hicieron Etcheverry y Sánchez, ¿qué pasó?
- No tuve suerte, o tal vez me faltó un buen empresario, porque a veces esa persona hace al jugador. Lastimosamente no tuve a una persona que me maneje, porque futbolísticamente nunca bajé mi nivel. En Estados Unidos anduve bien, fui catalogado entre los mejores jugadores de la MLS, pero faltó la mano de un buen empresario.
- ¿No te da envidia que los otros hayan triunfado y vos no?
- La verdad que no. Jamás se me pasó por la cabeza, al contrario, me alegra que a Etcheverry y Sánchez les haya ido bien. Creo en Dios y en la Virgen y rezo para que a mis amigos les vaya bien en todo. Jamás podría tener envidia de nadie porque vivo feliz, mi mundo es mi familia, y si a mis amigos les va bien, yo también soy feliz.

- Si alguien te pide que le confiés los errores que cometiste durante tu carrera y que frenaron tu consagración, ¿qué le dirías?
- Todos cometen errores, y uno de ésos fue haber seguido a otros jugadores en un paro; al final terminé perjudicándome porque no me convocaron para la selección en las eliminatorias. Perdí muchísimo, las eliminatorias son una vitrina internacional y yo, por seguir a otros colegas en un paro, me perdí muchos partidos, justo cuando Bolivia andaba bien. No recuerdo bien cuál fue el motivo de ese paro, pero elegí el camino equivocado.

- En la Copa América de Uruguay 95 aportaste con un gol contra Chile para que Bolivia avanzara a la segunda fase, ¿qué otros recuerdos se te vienen a la cabeza?
- Cuando fui al Cruzeiro, fue algo hermoso; después, cuando estuve en Bolívar con jugadores como Milton Melgar, Thomas N’Kono, Borja; también mi paso por The Strongest antes de irme a Estados Unidos, porque estaba de goleador.

- Dicen que tras la partida de Mario Mercado, Bolívar fue perdiendo identidad y prestigio, ¿pensás igual?
- No voy a decir que sus hijos u otras personas manejaron mal el club, pero ese señor quería de verdad a Bolívar, y además era una persona solvente económicamente, se emocionaba con el equipo y contrataba ‘estrellas’. Bolívar andaba bien porque los jugadores eran muy bien pagados y él se daba el lujo de escoger a los mejores.

- ¿Cuál fue tu mejor temporada?
- No puedo decir una porque tuve muchas temporadas buenas; en Destroyers, en The Strongest, en Bolívar, en Guabirá, en Unión Central... Donde estuve me fue bien.

- ¿Y la peor?
- No recuerdo una, quizá en San José, porque el club empezó a flaquear económicamente y fue cuando me fui a vivir a Estados Unidos con toda mi familia.
- ¿Te arrepentís de algo?
- No, porque gracias a Dios sigo con vida y tengo a mis hijos bien de salud. Me siento un afortunado.

- De los títulos que ganaste, ¿con cuál te quedás?
- El que gané con la Tahuichi en Gotemburgo (Suecia), porque fue mi primer campeonato. No era profesional, pero fue uno de los momentos más hermosos de mi vida. Creo que fue en 1984.

- ¿Qué es lo que más extrañás?
- Los clásicos, el ambiente a fiesta, las bromas entre los compañeros, la convivencia con los demás, la gente que te aplaude y grita en el estadio, porque el fútbol tiene cosas lindas y otras que no son tanto.

- Varios ex jugadores han elegido la carrera de entrenador, ¿por qué vos no?
- Porque no me gusta. El técnico, lastimosamente, es alguien que a veces trunca la carrera de un jugador. Por ejemplo, hay casos en los que de entrada le dice a un futbolista que no lo tiene en sus planes y que es mejor que se busque equipo; eso es lo que no me gusta, la persona tiene sentimientos y duele que te digan eso. En otras palabras, tipos que actúan así te amargan la vida. Yo no tendría coraje para decirle ‘no’ a un futbolista, que quizá el día de mañana pueda llegar a ser una gran estrella (como le ocurrió a Lionel Messi).

- ¿Pasaste alguna vez por eso?
- Al comienzo sí, en la Academia Tahuichi.

- ¿Cómo te sentiste al ser rechazado?
- Muy mal, triste, despreciado, recuerdo que hasta lloré varias veces por eso. Después de haber vivido experiencias, puedo aconsejar a los más jóvenes que jamás se den por vencidos, tienen que ser perseverantes y entregarse con mucho esfuerzo.

- ¿Hay que tener carácter para ser entrenador o importa más la experiencia?
- Importa mucho la experiencia, pero además hay que construir una buena relación con los jugadores, porque de ellos depende si uno se mantiene o no en el cargo. Si el equipo anda mal, los dirigentes no van a echar a los jugadores, sino al entrenador. El técnico no tiene que presionar al jugador, debe dejarlo vivir; además debe procurar ser amigo de su dirigido, darle toda la confianza para que responda, y no meterse en la vida privada de nadie.

- ¿Está mal que un técnico haga de vigilante de un jugador?
- Yo no lo haría, porque soy respetuoso de la vida privada de los demás. A las únicas personas que yo cuido y enderezo en sus actos es a mis hijos. El técnico no puede adoptar el papel de padre de un jugador.

- ¿Se puede ser técnico sin haber sido futbolista?
- Claro, porque hay personas que estudian mucho y saben bastante de fútbol, pese a que nunca jugaron. No hay que olvidar que el estudio da sabiduría, a lo mejor no tendrán la experiencia de haber jugado, pero cuando uno se propone metas se puede alcanzarlas con esfuerzo y superación.

- ¿Cuál es el peor insulto que puede recibir un futbolista?
- Cosas así como hijo de tal o cual. Yo entiendo que el hincha que va al estadio paga su entrada y es libre para expresarse, pero también tiene que aprender a respetar a los demás. Que metan a una madre en medio de insultos es lo más feo, una madre es lo máximo, y yo tengo una a la que adoro muchísimo.

- A Bolivia le está costando llenar el vacío que dejaron los mundialistas del 94, ¿puede aparecer una generación igual a esa?
- Si los dirigentes le dan a los jugadores las condiciones y todos colaboran, se puede. El futbolista necesita apoyo constante, moral, económico, organizativo, de todo un poco, necesita sentirse respaldado todo el tiempo.

- En una sana crítica, ¿en qué está fallando Sánchez ahora?
- No estoy siguiendo mucho a la selección, sólo he visto pasajes de sus últimos partidos. Lo que sí es necesario que lo dejen trabajar tranquilo, en vez de criticarlo que lo apoyen, porque este país necesita alegrías, y la selección puede lograrlo, pero tiene que ser con el compromiso de todos.

- ¿Te imaginás a Bolivia en Sudáfrica 2010? ¿O es mucho soñar?
- Soñar es lo más lindo, y a veces los sueños se convierten en realidad. No hay nada imposible, son 11 contra 11, a veces es difícil, los sueños siempre están ahí, y ojalá se cumpla, si no es en Sudáfrica 2010 que sea en Brasil 2014.

- ¿Cuáles son tus candidatos?
- Los mismos de siempre: Brasil y Argentina. A esas dos selecciones se pueden sumar Chile, Colombia, y Bolivia. Nada está dicho.

- Recientemente participaste de un partido homenaje que le hicieron a Etcheverry en Washington, ¿qué tan grande es el Diablo para los estadounidenses?
- Es lo máximo allá, como para nosotros acá. Marco le ha dado mucho al fútbol de ese país y por eso la gente lo quiere mucho, además que su carisma es reconocido por todos. Es impresionante ver como en un país tan grande la gente se para para saludarlo. Es un personaje de verdad.

- ¿Vos creés que las estrellas nacen con un Dios aparte?
-Yo creo que a veces Dios le da más a unos que a otros, pero de nada sirve si no hay sacrificio. Por ejemplo, siempre tengo en mi cabeza el caso de Kaká, hace diez años no era tan espectacular como ahora, era uno más del montón, pero una luz brilló sobre él y también puso de su parte. Es uno de mis ídolos ahora.

- ¿Qué es lo mejor que te ha dejado el fútbol?
- Muchos amigos, la gente que hasta ahora a uno lo quiere. Es gratificante que vengan y te abracen, que te digan que sos un buen jugador o una buena persona, eso no se compra a ningún precio, se logra con esfuerzo y disciplina. El fútbol también me ha ayudado a tener una economía estable.

- ¿Estás bien económicamente?
- No digamos que me sobra la plata, pero vivo bien, estoy tranquilo con mi familia y espero seguir así.

- Ponele nombre y apellido a tres de tus mejores amigos
- Tuve muchos, pero con Etcheverry me comunico seguido, con Erwin Sánchez queremos volver a juntarnos, después mi compadre Marcos Urquiza, mi otro compadre Juan Carlos Ruiz, Lucho Cristaldo, Róger Suárez, Escalante, Arana, Loayza y otros más. En realidad, me he llevado bien con todos y los considero mis amigos. Me olvidaba también de Pedro Higa; gracias a Dios he tenido muchos amigos y creo que los sigo teniendo.

Sus frases

“Unos de mis grandes errores fue no haber contratado a un buen empresario, porque futbolísticamente nunca bajé mi nivel”.

“No digamos que me sobra la plata, pero vivo bien, tranquilo, con mi familia y espero seguir así. Gracias a Dios me ha ido bien”.

Perfil

Ssu primer título lo ganó en la Tahuichi
Mauricio Ramos Méndez nació el 23 de septiembre de 1967. Se inició en la Academia Tahuichi desde su niñez y allí empezó a proyectar su imagen de campeón. Realizó muchas giras internacionales, hasta que en 1988 dio el gran salto al profesionalismo en Destroyers, al lado de Marco Antonio Etcheverry y Erwin Sánchez. El famoso trío de oro dio mucho que hablar por esa época y los recuerdos aún perduran.
Posteriormente, cada uno tomó un rumbo diferente y sólo se juntaban en la selección nacional.
Mauricio está casado con Laura Loayza y tiene dos hijos: Laura (16) y Mauricio (13). Sus padres son José Ramos (+) y Pura Méndez.
Se declara hincha de Destroyers y un seguidor de Boca Juniors, Barcelona y Milan. Si de talentosos se trata, apunta a la magia de Kaká, Ronaldinho y del argentino Lionel Messi.
Jugó en Destroyers, Guabirá, Cruzeiro, Bolívar, The Strongest, Tampa Bay, New England Revolution, Oriente Petrolero, Unión Central y San José de Oruro.

lunes, 5 de noviembre de 2007

Diego Cabrera: ‘La indisciplina quedó atrás’




Diego Aroldo Cabrera era hasta hace poco más noticia por sus salidas nocturnas y su vida cargada de indisciplina, que por lo que hacía dentro de la cancha. Hoy, el delantero cumple una exitosa temporada en el fútbol colombiano, en el que se ha convertido en el extranjero más goleador, y es el tercer anotador del certamen.

- ¿Cómo calificas este momento?
- Me está yendo muy bien, las cosas se me están dando. Lo importante es que el gol me está acompañando y que el equipo tiene muy buenas actuaciones.

- Cuando te fuiste de Bolivia, ¿cuál fue tu primer desafío?
- En realidad, antes de salir, cuando llegué a Aurora me tracé como meta firmar para un equipo del exterior. Hablé con el profesor Luis (Galarza) y con el preparador físico Falcao (Lucio), y también con los dirigentes del club, todos ellos me apoyaron en esa intención de salir, se me cumplió y estoy agradecido. Aquí (a Colombia) vine con la intención de mostrar lo que soy, me dieron la oportunidad y no estoy fallando.

- Eres el tercer goleador del torneo, pero el mejor extranjero en un fútbol de buen nivel como es el colombiano...
- Es algo bueno, algo positivo. Pero ése es también un compromiso para seguir mirando adelante, para pensar siempre en el futuro, porque el fútbol es muy corto y hay que aprovechar el presente.

- ¿Es tu presente Cúcuta y también tu futuro?
- Tengo contrato hasta la mitad de 2008 y me siento como en mi casa, estoy agradecido porque me han recibido bien. Cuando a uno le abren los brazos no hay que ser malagradecido, por eso quiero darlo todo con esta camiseta.

- ¿Qué pasará más adelante?
- No sé, me enteré que hay algunos clubes colombianos que manifestaron su interés por tenerme la próxima temporada, pero hasta ahora nadie habló nada conmigo.

- ¿Cómo es el Cúcuta, lo asemejas con algún club de Bolivia?
- Es un equipo de garra, como The Strongest. Varios partidos casi los teníamos perdidos, pero ahí se vio el compañerismo, las ganas de todos de ir para adelante, y con garra cambiamos los resultados. El miércoles, por ejemplo, empatábamos hasta el minuto 90, nunca bajamos los brazos, seguimos atacando hasta el final y en la última jugada llegó un penal que felizmente anoté y ganamos.

- ¿Vives bien en esa ciudad?
- Es muy parecida a Santa Cruz, hace mucho calor y la gente es muy buena. El estadio que tenemos es para 30 mil personas y la gente nos apoya siempre.
- ¿Qué cambió en tu vida para que dejes atrás al Diego Cabrera indisciplinado?
- Sobre todo, que el tiempo haya pasado, que haya madurado, porque creo que la época que pasé fue propia de una persona joven. Los casos de indisciplina en los que estuve metido los relaciono más con los actos propios de los jóvenes. Eso ya quedó atrás, en la vida todo cambia y yo he cambiado, ahora estoy muy comprometido con el fútbol, y agradecido a Dios por las cosas que estoy disfrutando.

- ¿Cuándo cambiaste?
- Me ayudó mucho el profesor Luis Esteban Galarza, en la reciente etapa en Aurora, porque él siempre estuvo conmigo, sobre todo me dio una oportunidad cuando casi todos se habían olvidado de mí.
- Tu otro presente debe ser la selección nacional, ¿vas a estar en los partidos ante Argentina y Venezuela?
- Hasta ahora no me llamaron, sin embargo pienso que cuando a uno le salen las cosas bien, su convocatoria es un hecho; pero si no me toman en cuenta seguiré dedicado a mi club y esperaré una nueva citación.

- ¿Qué podrá hacer Bolivia ante Argentina y Venezuela?
- Creo que todos tenemos que asumir que cada partido es uno más y que no tenemos que sentirnos menos que nadie en las eliminatorias para el Mundial 2010. Que no se crea que Argentina nos pasará por encima, le vamos a jugar de igual a igual. Y contra Venezuela ya jugamos en la Copa América y demostramos que podemos obtener un buen resultado.

Perfil

Debutó a los 16 años
Diego Cabrera nació el 13 de agosto de 1982 en Santa Cruz. En el profesionalismo jugó en Oriente Petrolero (1998 a 1999), Blooming (2000 a 2002 y 2006), The Strongest (2003 a 2004 y 2006), Bolívar (2005) y Aurora (2007). Fuera del país integró Cerro Porteño de Paraguay (2003) y Cúcuta de Colombia (2007).

Las cifras

8 goles
Son los tantos que el atacante lleva marcados en la liga colombiana. Su primer gol fue el 8 de septiembre de 2007

10 partidos
Son los encuentros que ha disputado con la selección boliviana. Hasta el momento no anotó ningún gol

Jaime Rimassa, símbolo de ‘Muni


El Deber



Jaime Rimassa inició su andar futbolístico jugando en el barrio Obrero de la ciudad de Cochabamba. Entre los 15 y 16 años se fue a estudiar a Argentina con una hermana que radicaba allí y él jugaba en los alrededores de la capital bonaerense.
Volvió a Bolivia cuando en el país se vivía la euforia por el Campeonato Sudamericano de 1963, en el que la selección boliviana conquistó el título.
En 1964 jugó en New Players de la primera A del fútbol cochabambino, a un comienzo como puntero izquierdo y luego como volante de contención, con la número 6 en la espalda. En ese puesto se destacaría después en toda su carrera deportiva.
En el 65 fue convocado para la selección que disputó los Juegos Boliviarianos de Ecuador. De este equipo recuerda a Limberg Cabrera, Castellón, Guery Ägreda, Maldonado y Mario Pérez. A su regreso volvió a New Player pese a que lo pretendían Bolívar y The Strongest.
En 1966 fue convocado a la selección mayor que tenía que jugar el Sudamericano en Uruguay, pero por problemas físicos no pudo asistir.
En 1967 se fue a La Paz a prestar su servicio militar. Ahí alternó en el equipo Alas que dependía de la FAB.
En 1969 se incorporó a Municipal, también de la capital paceña, un equipo en el que realizó sus mayores logros dentro del campo futbolístico.
En este club estuvo con Nicolás Linares, Pablo Baldivieso, Rodríguez, Lladó, Acuña y otros que no se le vienen a la memoria.
En 1969 integró la selección que disputó frente a Perú y Argentina, las eliminatorias del Mundial de México. También estuvo en el combinado boliviano que jugó el Mundialito de Brasil.
Una operación en la rodilla izquierda lo dejó fuera de las canchas en 1972. Fue llamado para integrar la selección nacional que disputó las eliminatoria para el Mundial de Alemania 1974, pero renunció por no encontrarse en un 100%.
Uno de sus mejores partidos, recuerda, fue el épico empate logrado en 1974 (3-3), jugando para Municipal, ante el San Pablo, en Brasil. En 1975 estuvo en la Copa América que se disputó en Oruro, ante Perú y Chile.
En 1977 pasó a Bolívar, equipo con el que salió campeón nacional, en una escuadra conformada por jugadores de la talla de Jiménez, Troncone, Gallo, Baldiviezo, Solórzano, Reynaldo, Bastida, Aragonés y Juan Carlos Fernández. Ese mismo año participó en las eliminatorias para el Mundial de Argentina y que estuvo a punto de conseguir el pase.
En el equipo celeste jugó hasta 1979 y de ahí pasó a San José de Oruro. Por cuestiones familiares se fue a Brasil, desde donde esporádicamente venía al país y jugaba algunos partidos.
En 1983 se vino definitivamente al país, tras recibir la noticia de la muerte de su gran amigo Pablo Baldivieso.
En 1985 se despidió del fútbol jugando para White Star.

Perfil

Especialista en rehabilitación
Jaime Rimassa Vargas nació en Cochabamba el 12 de diciembre de 1948 en el hogar de los esposos Gustavo Rimassa y Guilllermina Vargas, y conformado además por sus hermanas Elva, Yolanda, Aydeé y Ángela.
Casado con Marcela Salazar tiene dos hijas: Mariela y Yara. Es fisioterapeuta y desde 1989 hasta la actualidad presta sus servicios en la Caja Petrolera de La Paz.