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lunes, 28 de enero de 2008

Limberg • El ‘Bomba’ habló de su nueva realidad en Oriente


Su paso a Oriente causó sorpresa a la afición deportiva, pero sobre todo dejó boquiabiertos a los hinchas de Blooming, que lo idolatraron porque los llevó a conseguir el bicampeonato (98-99). A sus 30 años, Limberg Gutiérrez recordó por qué no pudo volver a emigrar luego de haber sido figura en Nacional de Uruguay. También reconoció que en la selección no cumplió las expectativas y que su sobrepeso no fue un obstáculo para destacar en los equipos en los que jugó. Confía en ser el de antes y ya se puso metas para 2008, quiere alzar la Copa AeroSur y después la del torneo liguero.

- ¿Cuál fue la sensación cuando saliste a la cancha, pero vestido de verde y blanco en contra de tu ex equipo?
- Sabía que iban a llover los insultos por parte de la gente de Blooming, pero lo tomé con tranquilidad, porque me preparé para ese momento. Gracias a Dios las cosas me salieron bien en mi debut con Oriente y lo importante es que anoté un gol.

- Ahora que has jugado clásicos en ambos equipos, ¿sentís que hay alguna diferencia entre defender la celeste y la albiverde?
- Jugué muchos años en Blooming y la verdad que sus seguidores me trataron muy bien, eso nunca lo voy a negar, pero después de haber jugado dos clásicos en Oriente he notado de que acá lo viven con mayor intensidad. Se siente que el ambiente es más fuerte.

- ¿Hay más presión en Oriente?
- Cuando jugás un clásico siempre hay mucha presión en cualquiera de los equipos, pero los años de experiencia te ayudan a sobrellevar ese peso.

- ¿Por qué te decidiste por la oferta de Oriente Petrolero y no la de Blooming?
- Porque con Blooming no hubo nada concreto, sólo hablé dos minutos con la dirigencia y en ese tiempo me di cuenta de que no estaban interesados en que me quede. Por su parte, la dirigencia de Oriente hizo un gran esfuerzo para tenerme, por eso soy un agradecido con el presidente ‘Choco’ Antelo, Ernesto Álvarez y Guillermo Aüe. Además, el proyecto es conseguir grandes cosas, como ser campeones y clasificar a un torneo internacional.

- ¿Qué sentiste cuando la dirigencia de Blooming te ofreció menos para que te quedés, fue como un desprecio?
- Ese fue uno de los motivos por los que sólo hablé dos minutos, pero lo tomé con tranquilidad porque pienso que ellos tienen derecho de ofrecer lo que pueden pagar, pero yo también tengo el derecho de pedir lo que creo que merezco. Su propuesta no me convenció.

- ¿Por qué te contuviste un poco en la celebración de tu primer gol en Oriente?
- Lo festejé, aunque no con mucha algarabía, quizás es porque hace poco que estoy en Oriente. Eso sí yo siempre respeto a los clubes por los que pasé, porque trato de ser profesional.
- ¿El festejo con las manos en las orejas tuvo algún significado?
- Sí, porque me dolió que me insulten tanto y que me lancen botellas con mala leche, olvidando lo que le di a Blooming en casi toda mi carrera. Pienso que tengo el derecho de festejar mis goles en el equipo que esté jugando, ahora me tocó en Oriente.

- ¿Tuviste encontrones con algún hincha por el cambio de equipo?
- Hasta ahora no. A pesar de que tengo muchos amigos bluministas, que no están nada felices, también cuento con varios orientistas que me están apoyando. La vida del futbolista es así, cuando cambias de equipo estás expuesto a las críticas de los ‘rivales’.

- ¿Cuál es tu meta en este año?
- Primero es hacer la cosas bien en esta Copa AeroSur, que es muy importante para el grupo, para los dirigentes y para los hinchas que necesitan de alegrías. Después viene el objetivo principal que es ganar el torneo para clasificar a la Copa Libertadores.

- ¿Aún pensas en salir a jugar fuera del país?
- Siempre está la posibilidad de emigrar. Mientras tenga condiciones voy a seguir intentándolo, por ahora me estoy esforzando al máximo en el trabajo diario, porque quiero ser el de antes.

- ¿Lo que te pasó en Grecia (no pudo fichar en Aris) te desmotivó en algún momento?
- No, para nada, porque la causa no fue un tema futbolístico. Si lo hubiera sido quizás me haya bajoneado, pero el problema fue una cuestión de representación (un alto dirigente de Aris tenía otro jugador en lugar de Limberg).

- No fue la primera vez, porque otra ocasión viajaste con un dirigente de Blooming a Suiza y no se concretó ¿Por qué?
- Fue la ambición de la dirigencia de Blooming de ese tiempo la que impidió que siga fuera del país porque yo tenía ofertas para volver a Nacional de Uruguay y otra de México, pero ellos querían una fortuna. Me llevaron a Suiza donde supuestamente iba a firmar, pero no pasó nada.

- ¿Tuviste algo de culpa para que no volvás a emigrar luego de tu paso por Nacional de Uruguay?
- No. En ese año (2001) salí elegido el mejor jugador de Uruguay y hubo un equipo mexicano que quería comprarme, pero Tito Paz (presidente en ese entonces) prefirió llevarme a Europa y pidió unos dos millones de dólares. Esa actitud de la dirigencia me perjudicó y quedé mal anímicamente, por eso cuando volví a Blooming no jugué bien y tuve que ser transferido a Bolívar. No me gusta hablar de ese tema porque no es agradable.

- Estás en los 30 años, ¿pensás que todavía hay chance de jugar fuera del país?
- Creo que sí porque estoy con muchas ganas y sobre todo tengo fe en Dios en que las cosas en Oriente me van a salir bien. Estoy trabajando intensamente para lograr el objetivo.
- ¿Los empresarios también tienen algo que ver?
- Lo que pasa es que hay muchos que te hacen ilusionarte. Yo lo viví en ocasiones cuando se hablaba de mi transferencia pero a la hora de la verdad no había nada. Lo que aprendí es que si un club te quiere debe enviarte un contrato para que lo leás y luego lo firmés.

- ¿Cuál creés que es el problema que tiene el jugador nacional cuando juega un partido internacional?
- La falta de roce que sólo te dan los partidos con equipos del exterior. Esa es la principal deficiencia que hay en Bolivia, por eso la selección debe jugar la mayor cantidad de amistosos que pueda.

- Siempre se te cuestionó que tenías sobrepeso, ¿por qué no te cuidabas?
- Es verdad que me criticaban, pero me sentía bien como estaba. En Bolívar jugué tres años con sobrepeso y aún así salí varias veces campeón nacional y llegué a jugar la final de la Copa Sudamericana contra Boca.

- ¿Creés que el sobrepeso no influye?
- Soy consciente de que me perjudicó mucho, quizás hoy la historia sería otra. Pero cuando uno se propone hacer cosas lo logra y yo me puse la meta de bajar, como lo hice en la selección (para los últimos partidos). Aunque el técnico (Ferreira) me dijo que tengo que ir bajando de peso de a poco, porque pierdo fuerza y potencia.

- ¿Nunca pensaste en seguir una dieta rígida, sin que nadie te controle como en Nacional?
- Lo hice el año pasado, cuando me convocaron a la selección para jugar las eliminatorias y también cuando fui a Grecia (al Aris). Me propuse bajar y lo logré, pero me sentí muy débil.

- Gran parte de la afición deportiva del país esperaba que Limberg sea el reemplazante de Erwin Sánchez en la selección, por tus características. ¿Por qué no te pudiste consolidar en la selección?
- No sé, hasta ahora no puedo entenderlo. Hay veces que las cosas no te salen como querés, pero quiero decir que siempre que fui convocado me esforcé para ganarme un puesto y en la cancha trataba de dar los máximo.

- ¿Hay tiempo todavía para que Limberg pueda ser el conductor de Bolivia?
- Eso está en mis manos, lo único que debo hacer es dar todo de mí en Oriente para rendir en los partidos y luego ser nuevamente convocado y seguir luchando para aportar lo que yo y todos esperan. Además, soy consciente de que la selección es una vitrina para que te vean fuera del país.

- Llevás más de 10 años en el fútbol, ¿cuánto más pensás jugar?
- Todavía no me puse a pensar en eso, creo que tengo mucho tiempo para seguir jugando, por eso le pido a Dios que me libre de las lesiones, porque eso es lo que te perjudica en tu carrera.

- ¿Y después tenés pensado qué hacer: técnico, empresario u otros planes?
- La verdad no sé.

- Siempre se dijo que sos jugador caro, ¿hiciste mucho dinero?
- Tengo mis cosas. Ahorré y me compré algunas casas que me ayudan a sostener a mi familia con buenas condiciones. Creo que el bienestar de tus seres queridos es lo más importante y en esa parte estoy tranquilo.

- En su momento te cuestionaron tu forma de vida, ¿fuiste indisciplinado?
- Al comienzo pasé por la época de muchacho en Blooming, pero acto de indisciplina no cometí. No me gusta ir a boliches, con eso te digo todo. Comparto con mi familia y cuando tengo la oportunidad de estar con mis amigos disfruto con ellos a lo máximo, pero en su momento.

- ¿Cuánto dinero te deben?
- Mucha plata. Mantengo un juicio con Bolívar por deudas de los cuatro años en los que estuve. Perdí mucho dinero porque Mauro Cuéllar me pagaba el 20 y 30% de un sueldo cada mes. Además, cuando Blooming me transfirió a Bolívar quedó debiéndome. Todo suma mucha plata, pero es difícil que cobre.

- ¿Qué dirigentes te hicieron mucho daño?
- El que me perjudicó mucho el expresidente de Blooming, Tito Paz, porque me trabó en mi mejor momento cuando había la posibilidad de que me compren en México por una buena cantidad de dinero que iba a beneficiar a Blooming y a mí, pero pensó más en él antes que en el jugador. Después, nunca más se presentó una oportunidad igual. Cuando recuerdo ese momento me duele mucho, porque creo que hoy estaría consolidado en otro fútbol.

Sus frases

“En Bolívar estuve tres años con sobrepeso y así salí varias veces campeón y jugué la final de la Sudamericana”

“La propuesta de Blooming no me convenció (le ofrecieron menos que en 2007), por eso firmé para Oriente”

Perfil

Salió de la cantera de la ‘U’
Limberg Gutiérrez Mariscal, nació en Santa Cruz el 19 de noviembre de 1977. Es el tercer hijo de Evangelina Mariscal y de Limberg Gutiérrez Alba. Se formó en las inferiores de Universidad, de la Primera A. En 1996 Blooming lo compró en $us 100.000, siendo hasta hoy el jugador más caro que pasó de la ACF a la Liga. Con Blooming fue bicampeón (98-99) y clasificó a la Copa Libertadores. En 2001 jugó a préstamo en Nacional de Uruguay, donde consiguió el título del fútbol charrúa. También fue campeón con Bolívar, con el cual disputó la final de la Copa Sudamericana, contra Boca.

domingo, 27 de enero de 2008

Ronald Gutierrez: “Estoy listo para debutar”


El futbolista chaqueño nació en San José de Pocitos, provincia Gran Chaco del departamento de Tarija, el 2 de diciembre de 1979. Su fútbol paseó por Chaco Petrolero, The Strongest y La Paz Fútbol Club. A sus 28 años emprende un nuevo reto en su carrera futbolística.

¿Qué significa esta transferencia al fútbol de Turquía?

Es una inmensa alegría para mí y mi familia saltar a un fútbol de primer nivel que es muy competitivo.

¿A qué atribuyes que tu fútbol sea exportable?

Es fruto del trabajo y esfuerzo que siempre le he dedicado al fútbol, pero también se debe al grupo que tiene La Paz Fútbol Club que hizo una buena campaña. Por eso quiero agradecer al presidente del club, Mauricio González; al profesor Sergio Apaza, y a mi familia que siempre me ha apoyado.

¿Qué sabes del fútbol de Turquía?

Muy poco. Todo esto fue una sorpresa y ocurrió muy rápido, pero también sé que allá están jugando los brasileños Roberto Carlos y Alex, entre otros futbolistas de primer nivel.

Te quieren pronto allí, el fútbol turco está en pleno desarrollo. ¿Estás listo para el debut?

Primero voy a pasar un examen médico como es norma en todos los clubes. Luego se tendrá que ver la habilitación, me imagino que eso va a tomar unos días, pero me encuentro físicamente bien y si hay debut de inmediato, estoy preparado. El trabajo de pretemporada con La Paz ha sido importante.

¿Cómo recibió esta noticia tu familia?

Con mucha alegría. Hablé con mi esposa. Ella tenía que venir a La Paz (está en San José) después de mi viaje a México, pero ahora pedí que en dos semanas mi esposa y mi hijo (6) viajen a Turquía porque no podría estar lejos de ellos.

¿Tiene algún significado esta transferencia?

Realmente es especial, porque mi pueblo San José de Pocitos siempre me reclama, y ahora aprovecho para mandarles un saludo y agradecerles por el apoyo que me han dado. Salvo Ovidio Mesa, Carlos Aragonés y Mauro Blanco, no salieron muchos futbolistas de mi tierra.

¿Ahora cuál es tu principal reto y objetivo en el fútbol del exterior?

Quiero ser protagonista, estar siempre vigente para ser tomado en cuenta en la Selección Boliviana.

El dato

Su nuevo destino

Bursa es una ciudad de más de un millón de habitantes, localizada al noroeste de Turquía. Es la cuarta más grande después de Estambul, Ankara e Izmir.

El club donde jugará es el Bursaspor que utiliza una camiseta verde con blanco, similar a la de Oriente Petrolero.

Fue fundado en 1963, su apodo en la Súper Liga Turca es “cocodrilos”. En condición de local, juega en su propio estadio Bursa Atatark Stadyumu, con capacidad para 19.700 espectadores.

lunes, 21 de enero de 2008

Gualberto Mojica


Hasta junio tendrá Gualberto Mojica para demostrarse y demostrarle a la gente que sigue siendo el gran jugador que deslumbró con su juego en 2005, llevando a Blooming a conseguir su cuarto título en la Liga. El volante quiere dejar atrás un año y medio, en el que no tuvo continuidad en el Ecomax, de Rumania, ni en el Pacos Ferreira, de Portugal. Además, pretende cambiar las críticas de su actuación en la selección, por elogios. El jugador, que se formó en la academia Tahuichi y que a los 18 años debutó en Wilstermann (2001), aclaró que Erwin Sánchez no es su representante como algunos piensan y que se ‘peleó’ con la prensa porque las críticas afectaron a su familia. Consciente de que su regreso al fútbol boliviano es un paso atrás en su carrera, tiene confianza de que en junio volverá a emigrar.

- ¿Cuál es la sensación de volver a jugar en el país después de un año y medio fuera?
- La verdad que nunca se me pasó por la cabeza regresar al fútbol boliviano, pero las circunstancias de la vida me ponen de nuevo acá para recuperar mi mejor forma y poder jugar, que en este momento es lo que más quiero.

- ¿Fue difícil tomar la decisión de volver a Bolivia?
- No estaba muy convencido de aceptar las ofertas para jugar en el país, porque hay muchas dificultades en nuestro fútbol y en los clubes, y yo vengo de estar un año y medio fuera, donde todo es distinto. Por eso era complicado regresar, pero luego pensé en el aspecto futbolístico y la verdad que no quedaban muchas opciones.

- ¿Regresar al país es un paso atrás en tu carrera?
- Sí, es un paso atrás, pero para tomar impulso y para pensar con claridad. Estos seis meses (que dura su contrato) voy a aprovechar al máximo y disfrutaré jugando. Espero que cuando termine el torneo tenga mucha felicidad y que haya valido la pena el paso atrás que di.

- ¿Te pusiste a pensar por qué no te fue bien en el exterior, tal vez te arrepentís de alguna decisión que tomaste en su momento?
- No me arrepiento de nada. Cuando decidí irme a jugar fuera (julio de 2006) fue porque sentía que era el momento adecuado y porque estaba atravesando mi mejor fútbol, y pienso que en el Ecomax no supieron aprovechar eso. Venía de tener dos años (2004 y 2005) de continuidad y de gran nivel.
- En ese momento la parte económica pesó para que hubieras decidido firmar en el Ecomax, dejando de lado una vitrina como la de Argentina, ¿si aparece otra oportunidad seguirá pesando el dinero?
- La parte económica es importante y uno espera que las dos cosas vengan juntas, pero en este momento te digo con firmeza que aceptaría la mejor oportunidad futbolística, que me permita demostrar todo lo que sé.

- ¿Qué te dejó lo que viviste?
- Aprendí mucho, abrí mi mente y entendí que el fútbol es totalmente diferente al que se juega en Bolivia, en muchas cosas, pero también descubrí que al futbolista boliviano lo valoran muy poco.

- ¿Crees que el hecho de ser boliviano incidió en algo?
- No quiero buscar excusas. Tampoco voy a decir que fui menospreciado en los clubes del exterior, pero todos sabemos que si hay un argentino o un brasileño le dan más importancia, por los logros que han tenido sus países en el fútbol. Lo que está claro es que el futbolista boliviano también puede adaptarse a cualquier fútbol, porque tiene deseos de triunfar y de ganarse un espacio.

- ¿Cómo es el fútbol rumano?
- Es más físico y monótono en el juego, siempre lo mismo, jugadas por las bandas para lanzar centros aéreos, nada que ver con el fútbol sudamericano con la pelota sobre el piso. Yo siempre insistí con tener el balón a ras del piso, porque es difícil que te adaptes cuando el juego es al pelotazo. Pero a medida que pasó el tiempo asimilé, sobre todo la velocidad que se emplea.

- Pero entonces, ¿por qué no tuviste continuidad en Ecomax?
- Creo que porque era muy joven (tenía 21 años). Aún así en la primera parte jugué cinco partidos de titular y luego siempre alternaba, al técnico Dorinel Munteanu le gustaba como jugaba, pero todo cambió cuando fue destituido. En su reemplazo llegó el italiano Crhistiano Bergori y a partir de ahí no jugué más.

- Te fuiste a Portugal y se pensó que ahí podías tener más continuidad, pero no fue así, ¿qué pasó?
- A Pacos Ferreira llegué cuando el equipo ya estaba armado, venía jugando bien y obteniendo buenos resultados que lo mantenían de mitad de tabla hacía arriba, peleando un cupo para la Copa Uefa, y generalmente en Europa cuando un equipo está consolidado es difícil que haya cambios. Fui para llenar los espacios que faltaban, pero no jugaba, a pesar de que el técnico José Motta hablaba bien de mí.

- A pesar del mal momento que pasabas, todos en Bolivia esperaban ver en la selección al Mojica de Blooming 2005, pero hasta el momento tu paso por la verde no ha sido bueno, ¿a qué se debe?
- Es simple, fue producto de no haber tenido continuidad en mi equipo y además de la ansiedad que tenía por jugar por mi país. Pero siempre venía a la selección con muchas ganas y en los entrenamientos daba el cien por cien. Los que fueron a ver las prácticas son testigos de que estaba primero en todo, por eso es que Erwin confiaba en mí y me incluía en el equipo.

- Se habló de que Erwin Sánchez es tu empresario, ¿es cierto?
- Siempre le voy a agradecer a Erwin por haberme presentado a los empresarios (portugueses) que pudieron hacer la transferencia a Rumania, cuando aún no era técnico de la selección. La relación que tengo con Platiní es la misma de amistad que él tiene con todos los jugadores convocados. Mucha gente del periodismo habló cosas que no eran ciertas y que me afectaron.

- Pero vos te enfrentaste a toda la prensa y te negaste a dar declaraciones, ¿por qué fuiste tan radical?
- Acepto que me critiquen, pero que sea de manera profesional y objetiva, porque cuando lo hacen con maldad duele mucho. Mi familia sufrió demasiado en esos momentos de habladurías, sobre todo mi padre y mi madre, que no tienen nada que ver, pero lo sintieron. Uno puede aguantarlo, pero cuando se meten con tu familia es difícil.

- ¿Crees que la presión de la prensa y de la gente incidió para que no seas titular en los dos últimos partidos de las eliminatorias?
- Pienso que no, porque Erwin Sánchez tiene personalidad y lo demostró en las convocatorias, nadie le impuso algún jugador. Él siempre dice que no le debe nada a nadie y yo digo lo mismo, porque siempre luché para conseguir objetivos, y cada vez que me convoquen voy a estar, le pese a quien le pese. El que quiera que critique, pero voy a seguir poniéndole el hombro a mi país y al entrenador de Bolivia.

- ¿Sos del pensamiento de que hay jugadores para la selección y otros para los equipos?
- En Bolivia no podemos darnos el lujo de decir si hay o no jugadores de selección porque no hay mucho que escoger, como se da en Brasil y en Argentina, que tienen miles. Creo que en la selección están los mejores elementos y toda la gente sabe quiénes son los que destacan dentro del país y los que lo hacen fuera.

- ¿De qué tipo sos?
- Yo tuve la capacidad de jugar afuera, de ser campeón con Blooming, entonces cómo no voy a estar listo para jugar en la selección. Además, siempre defendí la camiseta nacional desde las categorías menores. Yo soy de selección y el que diga lo contrario, problema suyo.

- ¿Qué pensabas luego de jugar un partido con la Selección en el cual no habías respondido?
- Yo me analizaba y era consciente de lo bueno y lo malo que hacía y también entendía que la gente esperaba mucho más de algunos jugadores como yo, que de otros. Dejé todo, que no hayan dudas de eso, lo que pasa es que a veces las cosas no salen como uno quiere.

- ¿Te sentís en deuda con tu actuación en el equipo nacional?
- Sí, pero conmigo. Yo entiendo que la gente tiene derecho a decir si lo hago bien o mal, pero creo que la satisfacción de un futbolista es darse cuenta de que está dando todo para hacer lo correcto.

- ¿La crítica hacia vos fue un motivo más para quedarte?
- Todo suma. Quiero demostrar que están equivocados porque sé lo que puedo dar al equipo que me contrate y también a la selección.

- En el nuevo ciclo de Mojica en Blooming la hinchada celeste se ilusiona, pero hay personas que se preguntan si verán al mismo ‘gran’ jugador y capitán de 2004 y 2005...
- Por ahí no, la gente espera que sea el mismo, pero tal vez seré mucho más de lo que fui, porque el año y medio que estuve fuera maduré como persona y como futbolista. Hace una semana que empecé a entrenar, pero tengo unas ganas grandes de jugar, porque hace mucho que no lo hago continuamente. Sé que voy a disfrutar.

- En su momento se dijo que el nivel físico de los ‘legionarios’ era superior al de los jugadores del fútbol local, ¿vos te sentís mejor en ese aspecto?
- Sí, y no es que en otros países se entrene de otra manera, es la misma, pero allá te exigen mucha velocidad y agilidad mental. A eso se suma las ganas de cada jugador por ganarse un lugar y mostrarse para luego ser fichado por un equipo grande. Son esos aspectos que te hacen trabajar intensamente.

- Oriente y Blooming entraron en ‘guerra’ por contratarte, ¿por qué te decidiste por la academia?
- Fue una decisión difícil, porque Oriente me hizo una buena oferta y Blooming no hacía el esfuerzo necesario, entonces me tomé un tiempo para analizar con mi familia y luego la dirigencia celeste se pronunció. Creo que si Blooming no se hubiera esforzado ya estaría en Oriente.

- ¿Después de junio saldrás otra vez al exterior?
- No quiero adelantarme a nada, porque falta un torneo y muchas cosas pueden pasar. Tengo que ir paso a paso, disfrutando de jugar y haciendo las cosas bien. Si consigo lograr mis metas en este tiempo estoy seguro de que las oportunidades llegarán.

Gery Zurita Mustafá
Hasta junio tendrá Gualberto Mojica para demostrarse y demostrarle a la gente que sigue siendo el gran jugador que deslumbró con su juego en 2005, llevando a Blooming a conseguir su cuarto título en la Liga. El volante quiere dejar atrás un año y medio, en el que no tuvo continuidad en el Ecomax, de Rumania, ni en el Pacos Ferreira, de Portugal. Además, pretende cambiar las críticas de su actuación en la selección, por elogios. El jugador, que se formó en la academia Tahuichi y que a los 18 años debutó en Wilstermann (2001), aclaró que Erwin Sánchez no es su representante como algunos piensan y que se ‘peleó’ con la prensa porque las críticas afectaron a su familia. Consciente de que su regreso al fútbol boliviano es un paso atrás en su carrera, tiene confianza de que en junio volverá a emigrar.

- ¿Cuál es la sensación de volver a jugar en el país después de un año y medio fuera?
- La verdad que nunca se me pasó por la cabeza regresar al fútbol boliviano, pero las circunstancias de la vida me ponen de nuevo acá para recuperar mi mejor forma y poder jugar, que en este momento es lo que más quiero.

- ¿Fue difícil tomar la decisión de volver a Bolivia?
- No estaba muy convencido de aceptar las ofertas para jugar en el país, porque hay muchas dificultades en nuestro fútbol y en los clubes, y yo vengo de estar un año y medio fuera, donde todo es distinto. Por eso era complicado regresar, pero luego pensé en el aspecto futbolístico y la verdad que no quedaban muchas opciones.

- ¿Regresar al país es un paso atrás en tu carrera?
- Sí, es un paso atrás, pero para tomar impulso y para pensar con claridad. Estos seis meses (que dura su contrato) voy a aprovechar al máximo y disfrutaré jugando. Espero que cuando termine el torneo tenga mucha felicidad y que haya valido la pena el paso atrás que di.

- ¿Te pusiste a pensar por qué no te fue bien en el exterior, tal vez te arrepentís de alguna decisión que tomaste en su momento?
- No me arrepiento de nada. Cuando decidí irme a jugar fuera (julio de 2006) fue porque sentía que era el momento adecuado y porque estaba atravesando mi mejor fútbol, y pienso que en el Ecomax no supieron aprovechar eso. Venía de tener dos años (2004 y 2005) de continuidad y de gran nivel.
- En ese momento la parte económica pesó para que hubieras decidido firmar en el Ecomax, dejando de lado una vitrina como la de Argentina, ¿si aparece otra oportunidad seguirá pesando el dinero?
- La parte económica es importante y uno espera que las dos cosas vengan juntas, pero en este momento te digo con firmeza que aceptaría la mejor oportunidad futbolística, que me permita demostrar todo lo que sé.

- ¿Qué te dejó lo que viviste?
- Aprendí mucho, abrí mi mente y entendí que el fútbol es totalmente diferente al que se juega en Bolivia, en muchas cosas, pero también descubrí que al futbolista boliviano lo valoran muy poco.

- ¿Crees que el hecho de ser boliviano incidió en algo?
- No quiero buscar excusas. Tampoco voy a decir que fui menospreciado en los clubes del exterior, pero todos sabemos que si hay un argentino o un brasileño le dan más importancia, por los logros que han tenido sus países en el fútbol. Lo que está claro es que el futbolista boliviano también puede adaptarse a cualquier fútbol, porque tiene deseos de triunfar y de ganarse un espacio.

- ¿Cómo es el fútbol rumano?
- Es más físico y monótono en el juego, siempre lo mismo, jugadas por las bandas para lanzar centros aéreos, nada que ver con el fútbol sudamericano con la pelota sobre el piso. Yo siempre insistí con tener el balón a ras del piso, porque es difícil que te adaptes cuando el juego es al pelotazo. Pero a medida que pasó el tiempo asimilé, sobre todo la velocidad que se emplea.

- Pero entonces, ¿por qué no tuviste continuidad en Ecomax?
- Creo que porque era muy joven (tenía 21 años). Aún así en la primera parte jugué cinco partidos de titular y luego siempre alternaba, al técnico Dorinel Munteanu le gustaba como jugaba, pero todo cambió cuando fue destituido. En su reemplazo llegó el italiano Crhistiano Bergori y a partir de ahí no jugué más.

- Te fuiste a Portugal y se pensó que ahí podías tener más continuidad, pero no fue así, ¿qué pasó?
- A Pacos Ferreira llegué cuando el equipo ya estaba armado, venía jugando bien y obteniendo buenos resultados que lo mantenían de mitad de tabla hacía arriba, peleando un cupo para la Copa Uefa, y generalmente en Europa cuando un equipo está consolidado es difícil que haya cambios. Fui para llenar los espacios que faltaban, pero no jugaba, a pesar de que el técnico José Motta hablaba bien de mí.

- A pesar del mal momento que pasabas, todos en Bolivia esperaban ver en la selección al Mojica de Blooming 2005, pero hasta el momento tu paso por la verde no ha sido bueno, ¿a qué se debe?
- Es simple, fue producto de no haber tenido continuidad en mi equipo y además de la ansiedad que tenía por jugar por mi país. Pero siempre venía a la selección con muchas ganas y en los entrenamientos daba el cien por cien. Los que fueron a ver las prácticas son testigos de que estaba primero en todo, por eso es que Erwin confiaba en mí y me incluía en el equipo.

- Se habló de que Erwin Sánchez es tu empresario, ¿es cierto?
- Siempre le voy a agradecer a Erwin por haberme presentado a los empresarios (portugueses) que pudieron hacer la transferencia a Rumania, cuando aún no era técnico de la selección. La relación que tengo con Platiní es la misma de amistad que él tiene con todos los jugadores convocados. Mucha gente del periodismo habló cosas que no eran ciertas y que me afectaron.

- Pero vos te enfrentaste a toda la prensa y te negaste a dar declaraciones, ¿por qué fuiste tan radical?
- Acepto que me critiquen, pero que sea de manera profesional y objetiva, porque cuando lo hacen con maldad duele mucho. Mi familia sufrió demasiado en esos momentos de habladurías, sobre todo mi padre y mi madre, que no tienen nada que ver, pero lo sintieron. Uno puede aguantarlo, pero cuando se meten con tu familia es difícil.

- ¿Crees que la presión de la prensa y de la gente incidió para que no seas titular en los dos últimos partidos de las eliminatorias?
- Pienso que no, porque Erwin Sánchez tiene personalidad y lo demostró en las convocatorias, nadie le impuso algún jugador. Él siempre dice que no le debe nada a nadie y yo digo lo mismo, porque siempre luché para conseguir objetivos, y cada vez que me convoquen voy a estar, le pese a quien le pese. El que quiera que critique, pero voy a seguir poniéndole el hombro a mi país y al entrenador de Bolivia.

- ¿Sos del pensamiento de que hay jugadores para la selección y otros para los equipos?
- En Bolivia no podemos darnos el lujo de decir si hay o no jugadores de selección porque no hay mucho que escoger, como se da en Brasil y en Argentina, que tienen miles. Creo que en la selección están los mejores elementos y toda la gente sabe quiénes son los que destacan dentro del país y los que lo hacen fuera.

- ¿De qué tipo sos?
- Yo tuve la capacidad de jugar afuera, de ser campeón con Blooming, entonces cómo no voy a estar listo para jugar en la selección. Además, siempre defendí la camiseta nacional desde las categorías menores. Yo soy de selección y el que diga lo contrario, problema suyo.

- ¿Qué pensabas luego de jugar un partido con la Selección en el cual no habías respondido?
- Yo me analizaba y era consciente de lo bueno y lo malo que hacía y también entendía que la gente esperaba mucho más de algunos jugadores como yo, que de otros. Dejé todo, que no hayan dudas de eso, lo que pasa es que a veces las cosas no salen como uno quiere.

- ¿Te sentís en deuda con tu actuación en el equipo nacional?
- Sí, pero conmigo. Yo entiendo que la gente tiene derecho a decir si lo hago bien o mal, pero creo que la satisfacción de un futbolista es darse cuenta de que está dando todo para hacer lo correcto.

- ¿La crítica hacia vos fue un motivo más para quedarte?
- Todo suma. Quiero demostrar que están equivocados porque sé lo que puedo dar al equipo que me contrate y también a la selección.

- En el nuevo ciclo de Mojica en Blooming la hinchada celeste se ilusiona, pero hay personas que se preguntan si verán al mismo ‘gran’ jugador y capitán de 2004 y 2005...
- Por ahí no, la gente espera que sea el mismo, pero tal vez seré mucho más de lo que fui, porque el año y medio que estuve fuera maduré como persona y como futbolista. Hace una semana que empecé a entrenar, pero tengo unas ganas grandes de jugar, porque hace mucho que no lo hago continuamente. Sé que voy a disfrutar.

- En su momento se dijo que el nivel físico de los ‘legionarios’ era superior al de los jugadores del fútbol local, ¿vos te sentís mejor en ese aspecto?
- Sí, y no es que en otros países se entrene de otra manera, es la misma, pero allá te exigen mucha velocidad y agilidad mental. A eso se suma las ganas de cada jugador por ganarse un lugar y mostrarse para luego ser fichado por un equipo grande. Son esos aspectos que te hacen trabajar intensamente.

- Oriente y Blooming entraron en ‘guerra’ por contratarte, ¿por qué te decidiste por la academia?
- Fue una decisión difícil, porque Oriente me hizo una buena oferta y Blooming no hacía el esfuerzo necesario, entonces me tomé un tiempo para analizar con mi familia y luego la dirigencia celeste se pronunció. Creo que si Blooming no se hubiera esforzado ya estaría en Oriente.

- ¿Después de junio saldrás otra vez al exterior?
- No quiero adelantarme a nada, porque falta un torneo y muchas cosas pueden pasar. Tengo que ir paso a paso, disfrutando de jugar y haciendo las cosas bien. Si consigo lograr mis metas en este tiempo estoy seguro de que las oportunidades llegarán.

Sus frases

“Nunca se me pasó por la cabeza regresar a jugar en Bolivia, pero la verdad no quedaban muchas opciones”

“Erwin Sánchez no es mi representante. Él me presentó a los empresarios portugueses que me transfirieron”

“Me siento en deuda con la selección, pero más conmigo y no por la gente, porque siempre puse mi mejor esfuerzo”

“Acepto que me critiquen, pero no con maldad como lo hicieron algunos. Mi familia sufrió mucho por eso”

Perfil

Gualberto Mojica
Nació en Santa Cruz, el 7 de octubre de 1984 y desde los ocho años se formó en la Academia Tahuichi Aguilera. En 2001 fue transferido a Wilstermann, equipo en el que debutó en la Liga (ese mismo año) de la mano del técnico Ovidio Messa. Estuvo en el equipo aviador hasta 2003. Un año después Blooming lo contrató y compró su pase en $us 100.000. A mediados de 2006 fue vendido al Ecomax, de Rumania, que lo prestó a Paços Ferreira, el primer semestre de 2007. Luego volvió a la academia celeste.

Wilfredo Camacho, el gran capitán



Fue don Wilfredo Camacho un deportista de temple que, según asegura, tuvo la suerte de capitanear la selección nacional que consiguió el título sudamericano de 1963, torneo que se jugó en el país y es hasta el momento, el mayor logro del fútbol boliviano.
Wilfredo Camacho se inició jugando al fútbol en Colegio Secundario (Colsec) de Quillacollo, su pueblo natal y en el Junín, participando en campeonatos intercolegiales.
Era un jugador rápido de mente y de piernas que en sus inicios jugó como delantero, para después quedarse como segundo marcador central. Señala que por esta situación siempre le gustaba irse adelante, hasta llegar al área rival, para luego retornar a toda velocidad a su puesto.
En 1954 se fue a cumplir con la patria en la región militar No. 6 de Riberalta. Ahí dice que fue para conformar un equipo de fútbol con el que salieron campeones, teniendo como compañeros a Castillo y Mérida con quienes jugaba también en Cochabamba.
Tras su retorno se incorporó al club Bata, en el que no logró debutar, debido a que jugando amistosos jugando para la selección B de Cochabamba contra Municipal de La Paz y Rampla Juniors de Uruguay, fue apalabrado para integrar la plantilla paceña junto con Centeno y Montes. Esto sucedió cuando corría el año 1955.
En 1956 fue convocado por primera vez para jugar con la divisa nacional por la Copa Paz del Chaco, enfrentando al combinado paraguayo.
En 1962 dio un salto en su carrera deportiva, al incorporarse, junto a otro gran valor del fútbol nacional, Ramiro Blacut a Ferrocarril Oeste de Argentina. Señala que en este club había grandes jugadores como Marrapodi, en ese tiempo golero titular de la selección albiceleste, Márquez, Carlos Di Lorenzo, Lugo, Garabal y Tojo, entre otros.
Al año siguiente vino para incorporarse a la selección boliviana, que era anfitriona del torneo subcontinental, cuyo título, luego de memorables jornadas se quedó en el país.
Siendo uno de los campeones de América, en 1964 nuevamente salió al exterior, esta vez para militar en el Once Caldas de Manizales (Colombia), club en que también jugaban figuras como Chalo González, Orlando Marín, Márquez, Galarza y Olmos.
En 1965, luego de estar dos años en tierras colombianas, acudió al llamado de su club de siempre en el país, Municipal, como refuerzo para jugar la Copa Libertadores de América.
Debido a problemas que surgieron con su pase, no pudo jugar ese torneo, donde el club ‘granate’ cumplió una destacada actuación.
Tras arreglar su situación se queda en el equipo de sus amores, donde culminó su carrera en 1970, cuando cumplía las veces de jugador y técnico a la vez.
Recuerda a grandes valores que tenía Municipal, como Pablo Baldiviezo, Jaime Rimassa, Jorge Lladó y Nicolás Linares.
Como director técnico, luego de dejar el fútbol en activo, estuvo al mando de Bolívar, con el que fue campeón de la Liga Profesional en 1983, The Strongest, 31 de Octubre, Always Ready, Chaco Petrolero en La Paz; Bata de Cochabamba y Magisterio y Universitario de Sucre.
También entrenó a la selección juvenil paceña, que disputó cuatro torneos nacionales, logrando dos campeonatos y un subcampeonato.

Perfil

Toda una vida en el fútbol
Wilfredo Camacho Achá nació en Quillacollo (Cochabamba) el 21 de junio de 1935 en el hogar de los esposos Hermógenes Camacho Hermosa e Irene Achá Parra. Casado con Silvia Barrientos tiene seis hijos: Ever Enrique, Claudia, Ruth, Magaly, Julio César y Sara Irene. Tras dejar el fútbol activo dirigió a varios equipos en La Paz, Cochabamba y Sucre. Ahora su diversión es ver el fútbol por la televisión.

Recuerdos de la hazaña de 1963
Wilfredo Camacho recuerda como si hubiera sucedido ayer el gol de la victoria, el decisivo para llegar a la final con Brasil, que le convirtió a Andrada, arquero del conjunto argentino, cuando faltaba poco para concluir el partido.
El encuentro que desde un comienzo fue duro y peleado, se hallaba empatado 3-3 y faltando diez minutos hubo un penal a favor de Bolivia, que fue cobrado por Max Ramírez. El golero estira sus manos y manda la pelota al córner. La algarabía se volvió un silencio sepulcral en el Hernando Siles.
“En ese momento me acerco a Ramírez para levantarle el ánimo, ya que vi que le corrían lágrimas por sus mejillas por haber errado el penal. En el instante, en que los argentinos abrazaban a Andrada, Fortunato Castillo se aviva y lanza el tiro de esquina. La pelota me buscó a mí, no yo a ella y saco el frentazo. El arquero la manotea, da al parante y entra. Fue como un sueño”, explica Camacho. Después vino Brasil y el campeonato.
Esta selección estaba conformada por López, Camacho, Ramírez, Caínzo, Herbas, Blacut, Castillo, Vargas, García, Ugarte y Alcócer.

Anécdotas y algo más

Pensión vitalicia
Don Wilfredo Camacho, al igual que todos los campeones de 1963, tiene una pensión vitalicia otorgada por el Congreso Nacional, luego de muchos años de trámite, durante el Gobierno del general Hugo Banzer Suárez. Actualmente son Bs 2.100 los que recibe mensualmente.

Un técnico de lujo
Danilo Alvim, el técnico de Bolivia en el torneo de 1963 fue el mismo que capitaneó a la selección brasileña en el Mundial de 1950. Era un técnico de lujo que dejó muchas enseñanzas en el fútbol nacional, asegura Camacho, que guarda grandes recuerdos de su persona.

Tenis y frontón
Wilfredo Camacho no sólo practicó el fútbol. También se destacó jugando al tenis y la pelota frontón, de la que fue campeón en Cochabamba

Galardones
Fue condecorado por don Víctor Paz y tiene medallas de las prefecturas de varios departamentos del país.

Opinión

Famoso por el ‘fútbol camachista’
Mario Roque C. / Periodista
Wilfredo Camacho, por su estilo aguerrido de juego -como buen cochabambino- fue sin proponérselo el creador de lo que durante muchos años se llamó en Bolivia: ‘el fútbol camachista’.
Lo suyo era entrega total desde su consagración en Municipal de La Paz donde hizo trío con Julio Montes y Alberto Tórrez. También paseó -en los años sesenta- por el fútbol internacional al jugar en Ferrocarril Oeste de Argentina (el mismo equipo que a fines de los setenta recibió al zurdo Miguel Aguilar) o en el Once Caldas de Colombia. Periodistas de la época aseveran que estuvo muy cerca de llegar a Millonarios, ése que contrataba a lo mejor que había en el fútbol sudamericano.
Willy Camacho tocó el cielo al conquistar el título sudamericano de 1963 donde sobresalió por el gol a los argentinos tras falla del penal ejecutado por Max Ramírez ante Edgardo Andrada.
Como director técnico también acarició la posibilidad de clasificar a Bolivia al mundial de Argentina en 1978, cuando en la primera etapa se superó a Uruguay y Venezuela.
Pero todo se derrumbó en el Mundialito de Cali cuando Brasil y Perú nos vencieron por 8-0 y 5-0, respectivamente.
Sin embargo, Wilfredo Camacho tuvo éxito como director técnico al frente de clubes como 31 de Octubre de la ciudad de La Paz, equipo de juego elegante; y dirigiendo a los grandes del fútbol nacional, como a Bolívar, al que coronó como campeón liguero, a comienzos de la década de los 80.
Hoy es sin duda lo más representativo de un grupo de notables futbolistas que en su momento mostraron clase para jugar y mucha ‘infundia’ para sacar la cara por Bolivia. Honor al ‘fútbol camachista’.

lunes, 7 de enero de 2008

Ronald Gutierrez


El volante de enganche de La Paz Fútbol Club, que se forjó en el potrero de su natal San José de Pocitos (Tarija), Ronald Gutiérrez Flores terminó el año 2007 como el mejor futbolista del torneo liguero y el segundo mejor votado detrás del ganador Diego Cabrera.

En la encuesta que realizó el suplemento Marcas para el Futbolista del Año. Diego Cabrera obtuvo 45 votos de los 120 participantes, seguido por Ronald Gutiérrez con 43, Marcelo Martins con ocho, Álex da Rosa con cuatro, Jhasmany Campos con tres y Juan Carlos Arce con dos.

Gutiérrez está orgulloso y agradecido por ser el jugador más votado en el país. ´Gracias por la confianza que me dio el club, mis compañeros, dirigentes y periodistas. Este éxito se debe al correr de 12 meses, porque el trabajo estuvo muy bien llevado por parte del cuerpo técnico, jugadores y dirigentes´, aseveró el futbolista.

El chaqueño, que jugó en Chaco Petrolero y The Strongest, recuerda que el 2007 resignó la parte económica porque apostó a lo deportivo y al final considera que no se equivocó porque se clasificó a la Copa Simón Bolívar y estuvo cerca de ser campeón liguero, al perder ante San José.

´Estoy agradecido con Dios y la vida por las cosas que me dieron. Pero esto no termina aquí sino recién empieza y este 2008 tenemos que prepararnos mucho mejor posible para ser protagonista´, acotó el futbolista que a sus 14 años salió de su pueblo para llegar a la sede de gobierno para entrenarse en ABB y emigrar a Chaco en 1998.

Además, rescata la humildad que tuvo el elenco azulgrana con jugadores de gran experiencia y con chicos que buscaron el éxito. ´Tuvo de todo, la gente de experiencia que habló y los jugadores jóvenes que supieron escuchar. Fue el equipo más trabajador y corredor. Los suplentes también respaldaron´, destacó Gutiérrez, a quien le quedó grabada la frase del director técnico Sergio Apaza: ´Si hay premio será consecuencia del trabajo”.

Gutiérrez destaca que Apaza buscó hacerlos sentir mejores como personas y ellos se entrenaron con mayor intensidad para dar lo mejor de sí. Pese a que logró campeonatos con el club The Strongest, el 2007 se destacó como conductor de los azulgranas. En el Tigre jugó de lateral y no trascendió tanto; pero el año pasado fue más regular y marcó varios golazos con remates potentes. ´Mi puesto fue de volante por derecha, el ocho antiguo. El profesor Apaza me hizo jugar libre, delante de la línea de tres volantes, y eso me dio la facilidad de caer por cualquier lado, la verdad que me sentí tranquilo porque sé que cuando no tenemos la pelota tuve que marcar y no pasé problemas para hacerlo´, explica el tarijeño.

Gracias a su gran actuación en su club fue llamado a la selección nacional por el técnico Erwin Sánchez.

´Me sacrifiqué, por eso es que coroné el año de buena manera. Llegar a la selección no es fácil, y más cuando se toma en cuenta a un jugador de un equipo chico, además como volante ofensivo. Anteriormente había llegado como lateral, pero ahora me citaron como volante y eso me alegra y es un reto para mejorar´, finalizó el yacuibeño que buscará ser campeón el 2008.

El Perfil

Nombre: Ronald Gutiérrez Flores.

Fecha y lugar de nac: El 2 de diciembre de 1979, San José de Pocitos (Tarija).

Estatura y peso: 1,70 metros y 69 kilos.

La familia: Rosa (esposa); Rocío, Bianca y Ronald Marcelo (hijos).

Clubes: Chaco, The Strongest y La Paz.