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lunes, 14 de enero de 2013

Técnicos nacionales viven su primavera

Basta revisar la lista de campeones nacionales de los últimos años para darse cuenta que los técnicos nacionales son quienes mejores frutos han cosechado y quienes se han consolidado como figuras fundamentales para las aspiraciones de los clubes.

Y es que los técnicos nacionales han llegado a opacar a sus colegas extranjeros sobre la base de resultados y contando los títulos.

Algo que no era muy frecuente en las décadas pasadas, es más, desde la creación de la Liga a fines de los setenta, los entrenadores foráneos siempre fueron los más apetecidos por los clubes.

Técnicos de la talla del chileno Raúl Pino, o del argentino Jorge Haberger marcaron verdaderos hitos en la historia del fútbol nacional paseando sus enseñanzas por los clubes más grandes.

Pero, así como se pueden recordar nombres de destacadísimos técnicos extranjeros, es también cierto que la gran mayoría de ellos llegaron a salvar de apuros a los equipos y nada más.

Este fenómeno, luego, con el distanciamiento abismal que se dio entre la economía de nuestro fútbol y el del resto del mundo, se fue agudizando hasta el punto en que por estos días es muy difícil encontrar técnicos más que buenos, técnicos que funcionen y cumplan objetivos en nuestro medio.

Pues si bien se tuvo entrenadores de mucho cartel, éstos no siempre funcionaron y hasta fracasaron en clubes que realizaron inversiones astronómicas -para nuestro fútbol- sin conseguir resultados.

En contraposición, los técnicos nacionales que iniciaron hace una década una verdadera oleada de éxitos y que sumaron en número y en calidad, recorrieron el camino inverso.

Comenzaron como salvavidas, incluso algunos ya veteranos haciéndose cargo interinamente de sus equipos y para sorpresa, luego se consolidaron títulos incluidos.

Es el caso de Tito Montaño y Mauricio Soria que llevaron a Wilstermann y Real Potosí a campeonatos; algo similar ocurrió con Julio Baldivieso, luego Marcos Ferrufino y Eduardo Villegas. Recientemente otros que entre probar y salvar, se van consolidando como una buena receta.

Cochabambinos entre los mejores

Los técnicos cochabambinos sin duda son los más destacados entre los nacionales y extranjeros de nuestro fútbol.

Tan sólo hablando de Eduardo Villegas, Mauricio Soria y Julio Baldivieso podemos sumar más de una decena de títulos en la última década.

En ese orden también podríamos sumar otra cifra similar de participaciones en torneos internacionales que sin duda son la carta de presentación perfecta y una referencia incuestionables sobre la variable amalgamada entre horas de vuelo y resultados.

Esto sin contar a otros exfutbolistas que incursionaron en el terreno de la dirección técnica casi de emergencia, pero con resultados extraordinarios como Tito Montaño.

Sin embargo, hay que destacar a otros nacionales que fueron y son de primer orden y que conocen de buenos resultados.

El orureño Marcos Ferrufino -de larga trayectoria como futbolista por el Club Bolívar de La Paz- volvió a su tierra para cerrar su carrera en el Club San José y así lo hizo.

Peor no solamente terminó su carrera como futbolista, sino que como ocurrió con anteriores casos, se hizo cargo de la dirección técnica del mismo club y terminó afianzándose sobre la base de los resultados.

Ferrufino no sólo tuvo éxitos en esa primera etapa en Oruro, pues se ha convertido en uno de los técnicos más sólidos del fútbol nacional en los últimos años. Es más, en los dos últimos torneos estuvo a punto de consagrarse como campeón.

Ocupó segundos puestos cuando pudo incluso concluir en el primero.

Erwin Sánchez no terminó de cuajar

Es uno de los históricos de nuestro fútbol pues fue figura clave del histórico equipo de la Selección nacional que consiguió la clasificación al Mundial de Estados Unidos 1994.

Le hizo un gol a España en ese torneo y es el único jugador boliviano que anotó en unos mundiales.

También fue figura inolvidable del Boavista en Portugal, al cual llevó hasta un histórico campeonato, que fue un hecho inédito en los -por entonces- casi 100 años de vida de ese club en la década pasada.

Luego saltó a la dirección técnica de ese club portugués y luego volvió a Bolivia para cerrar su carrera como jugador en Oriente. Y cerró mal, con una sanción tras un cabezazo a un árbitro.

Luego saltó a la conducción técnica orientista y pese a que en las dos últimas temporada estuvo cerca del título, falló.

Los técnicos que son salvavidas

Juntos han sido técnicos del mismo número de clubes que tiene la Liga boliviana unas dos vueltas, pues resulta que se han convertido en unos verdaderos salvavidas de los clubes en peligro.

Es decir, que si un club está en una crisis institucional, futbolística, pero ante todo económica y seguramente también sin director técnico, es casi un hecho que apelará a los servicios de Sergio Apaza, Félix Berdeja o Juan Carlos Paz García.

Y seguramente también alguno de ellos aceptará sin importar cuál sea la situación del club y cuál el futuro del mismo.

Aquí existe una mezcla entre vocación de servicio a los necesitados y ganas de trabajar en un banquillo.

Juntos son los técnicos que más equipos han dirigido en la historia de la Liga y en el menor lapso imaginable. Alguno ha dirigido hasta cuatro equipos en un mismo año.




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