lunes, 25 de noviembre de 2013

Rómel se fue a la iglesia en lugar de ir a Bolívar

Rómel Quiñones tiene 21 años y ya es titular en un equipo grande, Bolívar. Le va bien. Rápido agarró confianza, tiene las manos seguras y ahora espera quedarse en el arco del equipo varias temporadas.

¿Cómo llegaste a bolívar?

Llegué el 9 de agosto de 2010, a las reservas, estuve como un mes y medio y luego pasé a la Primera; ya son tres años que estoy en Bolívar y estoy muy cómodo y feliz por todas las cosas que se me están dando.

¿Qué pasó cuando llegaste por primera vez a Bolívar?

Es algo que nunca voy a olvidar, cuando llegué de Santa Cruz y tomé un taxi para que me llevara a las oficinas de Bolívar en Tembladerani vi un letrero que decía ‘Secretaría’, entré, pero era la secretaría de la iglesia que está al lado del club (sonríe)...

¿Casado o soltero?

Estoy soltero, pero tengo un hijo y por ahora no estoy en ninguna relación.

¿El mejor y peor momento en el fútbol hasta ahora?

Una de las mejores cosas, mi debut en la Liga con Real Potosí y firmar con Bolívar. Lo malo, un partido con Real Mamoré en mi primer campeonato, Marcos Argüello salió y yo entré al final del partido, me patearon el dedo y me lo quebraron, fue cuando ya tenía todo para ir a entrenar al Barcelona (de España), ya estaba todo listo, fue un bajón, pero supe levantarme.

¿De niño siempre quisiste ser futbolista?

Vengo de una familia de cinco hermanos, todos varones; siempre nos gustó el deporte y a mí me atrajo más jugar en el arco. Jugaba con los mayores y les gustaba porque tenía condiciones. Le saqué los genes a mi padre, que jugaba bien.

¿Si no hubieras sido futbolista, qué te habría gustado ser?

Cuesta responder eso, porque el fútbol es mi vida, aunque una de las cosas que siempre me gustó es la ganadería. Me encanta el campo, no me gusta tanto la ciudad, no sé si me dedicaría a eso, pero me llama la atención.

¿Qué es lo que más aprecias de tu cuerpo?

La piel. Estoy todo el tiempo poniéndome crema y esas cosas, soy muy detallista, aunque uso lo normal, pero sí veo que hay algunos que se salen del extremo de ser hombre y están como una fresita (sonríe). Me cuido lo necesario para verme bien, me gusta comprarme ropa y colecciono zapatillas.

¿Eres romántico, cómo te aproximas a la chica que te gusta?

No soy muy ‘lanzado’ (atrevido), pero sí soy romántico cuando ya estoy con alguien, cuando ya la conozco, y muy detallista.

¿Qué tipo de música te gusta escuchar?

Las románticas y las brasileñas románticas también.

¿Eres buen bailarín, sales a las ‘discos’ a bailar?

Sí, en mi tiempo libre me gusta salir, aunque siempre me divierto con medida.

¿Quién es tu mejor amigo?

El ‘negrito ‘Mercado, que más que mi amigo es mi hermano porque nos criamos juntos, mi otro mejor amigo es mi padre.

¿Te gusta La Paz?

Cuando decidí venir pensé que me costaría acostumbrarme, pero después me acostumbré, ya son tres años y me gusta esta ciudad; con la rutina que hago todos los días estoy cómodo y tranquilo, la gente me trata muy bien y cuando me voy de vacaciones comienzo a extrañarla.

¿Qué sueño tienes como futbolista?

Son varios, pero ahora tratar de consolidarme en Bolívar, creo que poco a poco lo estoy logrando, y cuando se dé la oportunidad, poder salir al exterior.


“Vengo de una familia de cinco hermanos y a todos nos gusta el fútbol.

Rómel Quiñones / Guardameta


Cortitas

¿Bolivia?

Un país que tiene mucha riqueza.

¿Santa Cruz?

Una tierra hermosa que no la cambio por nada del mundo.

¿La Paz?

Donde llegué y me acogieron muy bien.

¿Bolívar?

El club que me abrió los brazos.

¿Los guantes de arquero?

Son mi vida.

¿Un gol en tu arco?

Un dolor inexplicable.

¿Tu comida preferida?

La lasaña.

¿Tu bebida preferida?

En su momento me encanta tomar una cerveza.

¿Tu número de la suerte?

El 28.

¿Dios?

Mi primer padre y el que nos trajo al mundo.

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