lunes, 25 de abril de 2016

Mauricio Soria: ‘Fue a mí a quien maltrataron’




Dice que cambió su carácter, que antes era más fuerte y duro, pero que con su cuerpo técnico analizaron que debía ser más tolerante. En eso, la selección también le ayudó mucho. De prueba pone que no recibió ni siquiera una llamada de atención de parte de los árbitros en este tiempo.

— ¿Qué cree que pasó para que haya salido de forma abrupta de la selección primero y de The Strongest después?

— Una cosa no tiene nada que ver con la otra. La selección considero que fue un ciclo exitoso con clasificación del plantel a la segunda fase de la Copa América de Chile. Apareció Carlos Chávez y rompió todo lo que se había planificado. Se portó muy mal, regresó para decir que lo extorsionamos por recursos económicos. Yo guardé silencio por respeto al país, a la selección, pero ahora ya no estoy dispuesto a quedarme callado.

La realidad es que no había confianza en clasificar y él puso premios elevadísimos, cuando lo logramos sumó números y se preguntó cómo íbamos a ganar esa plata.

A mi cuerpo técnico no le quería pagar lo que la dirigencia había fijado, nosotros respondimos con una muestra de lealtad en el grupo y todos debían ganar lo que se había estipulado al inicio. Tomé la decisión de que si no pagaba, yo no dirigía; eso fue, están los documentos, pero vino al país y mintió.

— ¿Y qué fue lo que pasó con The Strongest?

— En diez años de carrera como director técnico nunca me pasó salir de una forma abrupta, repentina. En el fútbol boliviano se conoce mi trabajo y ni bien se conoció mi salida del club me llamaron de otros lugares: Real Potosí se acercó para pedirme colaboración, pero no puedo dirigir en este torneo. Eso me da confianza de saber que me van a llamar.

Lo que pasó en The Strongest es que no existe un conductor adecuado que encabece la institución y por eso se dio mi salida. Sé que mientras esté el señor (César Salinas) no volveré a trabajar en el club.

— Se habla mucho de una mala relación, malos tratos de su parte en los vestuarios con quienes trabaja…

— Es fácil de responder: vayan y pregunten a las personas, a los jugadores de los clubes donde trabajé si los traté mal.

Cuando me citaron para resolver mi situación con The Strongest fui solo y me reuní con seis dirigentes. Estaban el presidente Freddy Téllez, Martín Iturri y otros que no sé sus nombres, y uno por uno pregunté delante del señor Salinas si había tratado mal a alguien o si alguno tuvo problemas conmigo; tomé esa actitud porque si era cierto eso de que hay malos tratos de mi parte, iba a pedir disculpas públicamente a pesar de que estaba cerrando mi ciclo en el club. Ninguno dijo que lo traté mal.

A los futbolistas también habría que preguntarles. Mi trato fue y es el mismo en todos los lugares donde trabajé. Incluso creo que ahora soy más suave. Antes mi carácter era más fuerte, más rígido.

— ¿Cambió?

— Sí, hice un esfuerzo para ello y lo logré, una prueba es que ni en el torneo local ni en Copa Libertadores de América tuve una sola llamada de atención de los árbitros, nada. Recuerdan que antes cada dos o tres partidos dirigía desde la tribuna, ahora no pasó nada.

Más bien fui víctima de una agresión cobarde en Warnes (después del partido contra Sport Boys) y frente a eso los dirigentes de The Strongest tuvieron una actitud de miedo y no hicieron lo que correspondía, que era defender a la institución, a su técnico y a los futbolistas.

Los dirigentes tenían miedo de posibles represalias en caso de acudir al Tribunal de Justicia Deportiva de la Liga o acudir a la Justicia Ordinaria, no quisieron hacer nada porque podía pasar algo con sus empresas, no sé qué tiene que ver eso con el fútbol. Fue a mí a quien maltrataron.

— ¿Por qué dice que lo trataron mal?

— Todo repercutió en el maltrato que recibimos como cuerpo técnico. Tengo una carta firmada por Salinas y René Villegas para disolver el contrato en la que se indica que yo me autoinculpaba de problemas hechos por ellos y al final decía que el club no me debía nada, eso me quisieron hacer firmar el sábado de mi despedida. Creo que los dirigentes maltrataron a todo el cuerpo técnico.

— ¿Quién le ayudó en el cambio de carácter?

— Entre todo mi equipo de trabajo analizamos y llegamos a la conclusión de que debía ser más tolerante con los futbolistas para llevar de mejor manera con el plantel que me toque trabajar. He madurado en lo deportivo y en lo personal, el paso por la selección me ayudó mucho en la visión de cómo hay que hacer las cosas.

— ¿Cuáles son los planes a corto plazo que tiene?

— El 19 de mayo tenemos planificado viajar a Rosario, Argentina. Roberto Settecase (preparador físico) y Fernando Ochoaizpur (asistente) están haciendo las últimas gestiones para desarrollar una actividad con el técnico Marcelo Bielsa. Estaremos una semana para ver temas referidos al entrenamiento, intercambiaremos ideas y formas de trabajo.

Hay que aprovechar este tiempo para actualizar conceptos, de modo que cuando volvamos a dirigir las cosas nos salgan bien y no se repita ese lamentable episodio de mi salida de The Strongest.

— ¿Tiene ganas de dirigir?

— Después de la selección no quise dirigir, pero ahora mi equipo de trabajo está a disposición de las instituciones del fútbol boliviano y del exterior. Hay algunas posibilidades que me pasaron en estos días de clubes importantes, ojalá que se pueda dar a partir de junio. Considero que estoy listo para seguir aportando para mejorar el fútbol boliviano.

— ¿Su equipo de trabajo está sólido?

— Estamos todos: Ochoaizpur, Settecase, Marco Vallejos (preparador de arqueros) y Cristian Farah (analista de video). Lamentablemente a veces uno se queda mucho tiempo sin trabajar en el fútbol y hay que ver cuestiones familiares, ojalá que podamos seguir unidos para cuando se acerque la nueva propuesta.

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