lunes, 5 de septiembre de 2016

Raldes: “Hay que salir arrodillados de un partido”



Las lágrimas tras el triunfo ante Perú (2-0) significaban mucho. Atrás habían quedado días de frustración, de bronca y de mucha tristeza. La renuncia a la camiseta que más quiere -por no estar de acuerdo con Baldivieso, el anterior seleccionador- tuvo sus efectos. Pero el fútbol le tenía guardada una revancha, un regreso inolvidable a Ronald Raldes Balcázar, el capitán de una Bolivia que hoy sonríe y que ha comenzado a creer con Ángel Guillermo Hoyos como el nuevo entrenador.

¿Cómo fue el día después de lograr una victoria ansiada?

Tranquilo, porque al ser el fútbol muy dinámico, se viene otro partido de inmediato, ya pasamos el de local y se viene el de visitante. Las alegrías duran poco y hay que enfocarse en Chile, que es un rival exigente, es el bicampeón de las últimas dos Copa América y hay que estar bien, recuperarse y prepararse para encarar ese partido de la mejor forma.

Se vio mucha emoción...

Fue lindo, emotivo, emocionante a la vez por muchas cosas, no solo alrededor de lo que fue el partido en sí, sino que había sensaciones guardadas, nostálgicas, al menos de mi parte que no estuve un buen tiempo en la selección. Cuando me habló Guillermo (Hoyos), cuando volví a ser convocado, obviamente me emocioné y no lo dudé, saber que tenés la posibilidad de volver, tu corazón y tu cabeza funcionan de otra forma. Y bueno, se dio la posibilidad y la encaré con responsabilidad y mucha alegría.

¿Por qué volviste?

Por muchas cosas, aunque sin duda por el amor que uno siente por la camiseta de Bolivia, es algo inexplicable, es la camiseta que todo jugador en el país sueña con defender. Volví por ese motivo, quería seguir defendiéndola, seguir disfrutando con responsabilidad de todo lo que es el entorno y gracias a Dios se dio la posibilidad. Además la camiseta de la selección no es para cualquiera porque significa muchas cosas.

Te fuistes antes del inicio de las eliminatorias y para muchos no era justo que te vayas sin jugar un partido oficial...

Los motivos por los que decidí apartarme ya ustedes los conocen, es en vano repetirlo, ya quedó en el pasado, ahora el presente y el futuro es lo más importante y trato de disfrutar tratando de mejorar mi nivel profesional. Así es que bueno, no pienso en nada, ni bueno ni malo de lo que pasó, simplemente miro hacia adelante con mucho optimismo.

¿Te sorprendió tanto aplauso al final del encuentro?

El primer día que llegué a La Paz, algunos colegas tuyos me preguntaron si me preocupaba ser silbado o aplaudido en el Siles. Lo único que les dije fue que la gente sabe que cuando me tocó representar al país lo hice con las mejores intenciones, dando lo mejor que tenía. En ese sentido yo no puedo reprochar nada, porque más allá de si fue bueno o malo, mis intenciones fueron sumar y lo mismo sentí ahora, traté de sumar igual que todos mis compañeros, y si hubo aplausos hacia mi persona y hacia el grupo, simplemente agradecerles porque la gente es importante para nosotros, es un aliento estés o no estés en el Siles, siempre será fundamental para sumar.

¿Qué te dice haber estado en el equipo ideal de la fecha?

Nada, eso me dice, o quizá que debo seguir trabajando. Cada uno no se puede quedar con lo bueno o lo malo que hizo en un partido, tiene que seguir mejorando, puliendo cosas para estar a nivel. El fútbol es así, los jugadores de mayor jerarquía tienen que mostrar vigencia en todos los partidos, en cada entrenamiento, así es que bueno, nos toca mejorar cada día en todos los aspectos para hacerlo lo mejor posible.

Vos, Martins, Flores, Escobar se quebraron tras el final, ¿qué habían hablado antes?

Para nosotros era especial haber vuelto desde el momento en que vimos la nómina. Al menos de mi parte, estaba ilusionado con volver a la selección y lo mismo Marcelo (Martins), que fue con quien tuve el primer contacto, estábamos felices de tener la posibilidad de retornar junto a Pablo (Escobar) y Wálter (Flores), que hacía mucho que no venía. Para todos, que nos encontramos después de un año, fue importante sumar. Y después, nuestros compañeros que nos recibieron como siempre, con el apoyo incondicional, contentos de que retornemos y de que estuviéramos con ellos. Disfrutamos el vestuario, que es lo más lindo que tiene el fútbol, y sin duda que el abrazo tras el final del partido fue por muchas emociones, por volver a encontrarnos tras un año y por todas las circunstancias que pasaron, ganar como se ganó, con esfuerzo, sacrificio y ante un rival durísimo. Creo que fueron muchas cosas juntas las lágrimas y, bueno, eso refleja lo que significa para nosotros la selección.

Hubo quienes apuntaron a Hoyos, que se arriesgaba a convocarlos. ¿Qué pensaron?

Él habló con todos, sabe que el fútbol es un juego en conjunto, que no depende de dos, de tres o de cuatro, sino de un total de 24 y que tenemos que estar todos preparados. El claro ejemplo es que cuando se lesionó Jhasmani (Campos) por un duro golpe, Diego (Wayar) entró y respondió porque estaba preparado. Él nos transmite eso. Obviamente por las circunstancias que se han dado en este último año había mucha especulación y susceptibilidad, pero nosotros estábamos muy lejos de eso, el foco estaba en ganar el partido y no escuchar los comentarios ya sean buenos o malos. El foco era el partido.

¿Pesa lo que se perdió hasta ahora en las eliminatorias?

Más allá de si me pesa o no, es difícil hacer algo. Obviamente uno en la selección siempre quiere estar, pero bueno, lo pasado ya no hay para qué tocarlo, no se puede revertir. Hoy estamos en esa posición y más aun sabiendo que quedan 33 puntos y que tenemos que lucharlos hasta el final; vamos a tratar de conseguir lo máximo que se pueda para mantenernos expectantes.

¿Cómo te sentiste y cómo te vez de aquí en más con la Verde?

Bien, de verdad. Uno nunca sabe lo que va a suceder más allá, porque el fútbol es hoy, para seguir depende de que no haya accidentes, la suerte de no tener una lesión grave. Y también que la cabeza funciona mucho porque más del 50% en el fútbol es lo mental, saber si mañana tenés ganas de seguir entrenándote, de seguir disfrutando todo esto. Se verá en el tiempo que toque porque he tenido compañeros que se han retirado del fútbol de un día para otro porque sintieron que era el momento. Yo te puedo decir que hoy no siento ganas de dejar el fútbol, pero nadie sabe lo que puede pasar mañana.

¿Cómo enfrentar a Chile, el bicampeón de América y uno de los mejores del mundo?

Por lo que han conseguido en los últimos dos años, no sé si del mundo pero sí de Sudamérica tras ganar dos Copa América. Pero bueno, uno valora a su selección y a su camiseta lo mejor que pueda y yo siempre la voy a tener en alto. Sabemos lo que es Chile, lo que significaba como equipo, pero bueno, nosotros también respetamos a todas las selecciones y vamos a hacer lo mejor de nuestro trabajo para pelear esos 33 puntos que hay en juego.

¿Empatar es un buen resultado en eliminatorias?

Sin duda que ganar es el mejor resultado para cualquiera y contra cualquiera. Para lograr aquello hay que trabajar duro durante los 95 minutos que dura el partido.

¿Se cambiará el modo de jugar, qué es lo que se habló?

Yo conozco a Guillermo del trabajo que hacía en Oriente y sé que él va a buscar el partido siempre de la misma forma. Eso es lo que sin duda nos va a transmitir o nos ha transmitido en la charla que hemos tenido. Por eso creo que tenemos que estar bien recuperados para que a la hora del partido cualquiera de los 24 tenemos que correr mucho con sacrificio para imponernos.

¿Cómo es tu relación con Rolando López y la nueva dirigencia de la FBF?

Tuvimos una charla con López al que recién conocí hace días. Lo que nos mencionó es el aspecto de la unión del grupo y está bueno. Les dije que cuando las cosas no están bien uno tiende a alejarse, pero él nos manifestó el 100% del apoyo y eso es bueno. Desde ese lado lo recibimos bien a él, a Marco Peredo, a Clíver Rocha. La verdad estuvo bien, se habló de unión de nuestro lado y de jalar ambas partes hacia el mismo sector porque tanto ellos como nosotros tenemos en la espalda a más de 11 millones de bolivianos y es nuestro deber brindarles alegrías. Ellos esperan mucho de nosotros.

¿Qué trabajo de motivación se ha encarado estos días?

Más allá de las charlas del técnico o de lo que pueda decir el presidente (FBF), está lo que uno sueña, por lo que uno pelea. Es que dentro de esos 11 millones de bolivianos que esperan alegrías nuestras, están nuestras familias. Eso nos empuja a salir de la cancha con algo conseguido y saber que tus hijos lo están disfrutando, que tu señora se siente orgullosa, que tus padres y hermanos, igual. Creo que hoy el mensaje que se da es el de unirnos todos por el bien común que es Bolivia; eso es bueno y se nota, no como antes, me refiero a que quizá el jugador no era tan expresivo; hoy en cambio lo es porque tiene las redes sociales para estar más en contacto con la gente.

¿Las lágrimas ante Perú, te la imaginás ante Chile?

Ojalá, sería lindo ganar de visitante, más aún si se trata del último campeón de la Copa América. Pero como te dije, esas lágrimas fueron por muchas cosas, por muchas sensaciones, cosas que hay más allá de un partido de fútbol, porque también está la gente. Uno a veces dice que solo se trata de un partido de fútbol, pero en realidad no es así; no es la primera vez que hubo lágrimas de alegría en la selección y es por eso que digo que hay muchos aspectos que la gente no sabe, quizá porque nosotros hemos sido muy cerrados y no se lo hemos transmitido a ellos. Pero dentro de un partido de la selección, son muchos los sentimientos, las emociones se juntan y quizá eso fue lo que pasó ante Perú, que todo eso nos sobrepasó, no solo a tres o a cuatro, sino a la gran mayoría; expresar ese sentimiento de forma libre y desbordada, la gente por primera vez lo vio.

¿Se ponen en carrera si se logra un buen resultado?

Queda mucho camino, 33 puntos. Quizá muchos dicen que está difícil; sí, está difícil, es el doble de lo que hoy tiene el puntero, pero hay que pelearla. Nosotros sabemos que tenemos que ir partido a partido, punto por punto y no vamos a bajarnos por las ganas que tenemos, aunque somos conscientes de que va a ser complicado pero no podemos perder la fe ni la ilusión, por la gente.

¿Es bueno ilusionarse?

Nosotros sabemos de nuestra realidad y porque sabemos esa realidad de dónde estamos hoy, no solo en la tabla de las eliminatorias sino a nivel mundial, sabemos que no nos podemos relajar ni confiar. Somos una selección a la que no le sobra nada, tenemos que ir a pelear todos los partidos, todos los puntos por más duro que sea. Después, si nos alcanza o no, será otra cosa. Es como nos dice Guillermo, tenemos que salir arrodillados o acalambrados de un partido; eso te dará la pauta que lo has dejado todo. Si nos alcanzó o no, después se verá, pero hay que hacerlo.


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