
Mario Pariente fue en la década de los años 70 uno de los más destacados mediocampistas del fútbol boliviano. Seleccionado nacional, integrante de clubes como Aurora, Bolívar, Always Ready y Litoral, sobre todo brilló en The Strongest, con el que se identificó durante mucho tiempo.
Con el “Tigre”, al que llegó para dar vida al “nuevo The Strongest”, tras el trágico accidente de Viloco, fue campeón por primera vez en 1971.
En filas de la Selección tuvo extraordinarias jornadas, como aquella del Mundialito efectuado en Brasil, donde convirtió frente a la representación de Yugoslavia (1-1).
Ese hábil, potente y a la vez goleador nacional ya no está más. Falleció el viernes y ayer fue enterrado en su natal Cochabamba.