viernes, 28 de noviembre de 2014

Checa con sentimientos encontrados

El defensa cochabambino David Checa fue el único que tiene sentimientos encontrados, luego de empatar en el clásico del miércoles (1-1).

Checa anotó su primer gol en la Liga de Fútbol Profesional Boliviano (LFPB), frente a Bolívar, ayer no ocultó su felicidad, aunque tambien dijo que estaba triste porque no ganaron.

“El partido fue soñado para un jugador en un clásico y más aún hacer un gol. Me siento feliz y contento por haber aportado al equipo. Muy triste por el resultado que se dio y de no sacar las tres unidades”, dijo. Espera ser titular el próximo domingo en Potosí, “es decisión del técnico, pero sí quiero aportar”.

PABLO DANIEL ESCOBAR PUEDE VOLVER A LA SELECCIÓN

No acabó su ciclo en la Selección. El paraguayo-boliviano Pablo Daniel Escobar dejó la puerta entreabierta a un posible retorno, después de que se despidiera de esta en junio de 2012.

En una entrevista concedida al programa radial La Red Deportiva, Escobar señaló que las cosas cambiaron y que puede volver a la Selección en la Copa América de Chile 2015 y la fase eliminatoria rumbo al Mundial de Rusia 2018.

"Puede ser (que vuelva a la Selección), ya hablé con el profesor (Mauricio) Soria y él me manifestó que le gustaría mucho, yo le dije que, por respeto, lo iba analizar y pensar, estamos en eso y veremos como evoluciona todo".

Escobar agregó que su regreso es un tema "muy delicado" y que lo pensará detenidamente como lo hizo cuando decidió alejarse del equipo nacional.

"No es cualquier cosa la Selección, yo tengo mucho respeto a la Selección boliviana, cuando tomé la decisión (de alejarme), fue una determinación muy pensada y analizada, y tendrá que también ser así", si resuelve volver al conjunto nacional.

Una de las razones que le da pie a reflexionar sobre su reincoporación al elenco boliviano fue la posible designación de Mauricio Soria como seleccionador nacional.

"Cuando pase, lo analizaremos más profundamente, pero hoy por hoy, sin lugar a dudas, si el profesor (Mauricio) Soria es el entrenador, lo pensaremos".

Pablo Daniel Escobar llegó a Bolivia hace diez años, defendió la camiseta de San José en los dos campeonatos de 2004 y en 2005 fue contratado como refuerzo por el club The Strongest, al que actualmente presta sus servicios y en el que es considerado un icono.

En agosto de 2008 tomó la decisión de adquirir la nacionalidad boliviana y debutó el 20 de agosto de ese año en el cotejo amistoso que jugó Bolivia frente a Panamá en Santa Cruz. Estuvo en el campo de juego durante 81 minutos antes de ser reemplazado por el volante Jaime Robles.

Con la Selección actuó en 26 oportunidades y anotó tres goles (uno a Perú y dos a Paraguay). Su alejamiento del cuadro boliviano se produjo el 9 de junio de 2012 en el triunfo de Bolivia sobre Paraguay por 2-1 en La Paz por las eliminatorias rumbo a Brasil 2014.

Aún se desconocen públicamente los motivos de la decisión que tomó, sin embargo su retorno puede darse en uno de los momentos cumbres de su trayectoria luego de conquistar cuatro títulos.


martes, 25 de noviembre de 2014

Pablo Antonio Salinas, atacante académico, fue uno de los héroes de la hinchada bloominista

Pablo Antonio Salinas, atacante académico, fue uno de los héroes de la hinchada bloominista en el clásico cruceño del pasado domingo. El jugador celeste se destacó pese a haber sufrido un corte en el párpado, sus ganas y el deseo de acabar la racha ante el eterno rival pudieron más, ya que prolongó su permanencia en el terreno de juego, donde realizó una brillante actuación anotado un doblete en el partido.

¿Qué impresión te deja la victoria en el clásico del domingo pasado?
P.S.: Una sensación única, debido a que el fútbol te da revancha y el equipo tenía ganas de sacar la victoria ante Oriente. En el primer partido del torneo con ellos llegabamos como favorito, jugando un buen fútbol, cosechando triunfos importantes pero no se dio el resultado. El apoyo del hincha, mediante las redes sociales e inclusive por mensajes fue fundamental para conseguir la victoria. Creo que la gente que fue al estadio no se va olvidar jamás del clásico del domingo.

Marcaste un doblete, ¿Para quiénes van dedicados tus goles?
P.S.: El primer gol que hice en el clásico se lo dediqué a Dios y el segundo se lo dediqué a mi hijo, que siempre que hago un gol festeja tirándose al suelo. Jugué clásicos estando en ambos equipos, este se ha convertido en uno especial por todo lo que se vivió, por la previa y más que todo por romper la racha, esto tenía que acabar y fue el momento justo, valió la espera y nadie se va olvidar.

¿En qué cambió blooming a comparación del anterior semestre?
P.S.: Más que todo fue el compromiso y el trabajo. Hicimos una pretemporada buena con el profesor Mauricio Soria, se fortaleció el aspecto físico. Por ejemplo, en el segundo tiempo del clásico no bajamos los brazos, el equipo arremetió al rival contra su arco, la efectividad que tuvimos fue importante.

¿Qué pasó en la jugada en la que se produjo el corte?
P.S.: Fue en una jugada casual, los futbolistas estamos expuestos a diferentes tipos de jugadas, recibí un codazo de un colega, pero viendo imágenes, no vi intención del adversario, es una jugada que ni el árbitro percibió, lamentablemente me llevé la peor parte, me produjo un corte en el párpado, pero en sí no me impidió jugar, tenía las ganas intactas, el deseo de lograr la victoria y gracias a Dios se logró el objetivo. No entrenaré mañana (hoy) debido a que me están evaluando, mi ojo que sigue inflamado, el entrenamiento no será algo fuerte, se hará algo regenerativo volvería el miércoles para encarar el próximo partido.

Según los pronósticos, tienen chance de lograr el primer lugar, ¿Cómo deben encarar la parte final del torneo?
P.S.: Ganar el clásico es un embrión muy grande para el grupo. Tenemos que demostrar la levantada en el siguiente partido, no serviría de nada si no logramos los puntos en los restantes torneos. Tenemos las posibilidades de alcanzar el título pero ya no dependemos de nosotros mismos.

¿Contanos tu trayectoria futbolística?
P.S.: Mi carrera la inicié en Guabirá, salté a Blooming, estuve en Real Potosí, Wilstermann, The Strongest, Bolívar, San José y Deportes Quindio de Colombia.

¿Cómo fue tu experiencia en Colombia?, ¿Qué aspecto podés resaltar?
P.S.: Fue una experiencia bonita, cuando comencé mi carrera, mi meta era salir al exterior, destacó la buena organización de su liga, por algo en la actualidad el fútbol de Colombia está en un buen nivel; las canchas son de buenas condiciones, es uno de los aspectos por el cual desarrollan buen juego. En Deportes Quindio también sufrí un momento malo en mi carrera, sufrí de una lesión que era una rotura de ligamento cruzado de la rodilla izquierda, fue un momento duro debido a que no me había lesionado nunca. Luego salí adelante por el apoyo de mi familia, recibí una ayuda profesional en Colombia que me ayudó bastante a pasar esa dificulta.

En el tiempo que llevás en el fútbol, ¿Con qué club tuviste mayores logros?
P.S.: A todos los equipos que me ha tocado ir he intentado tratar de dar el máximo. Uno de mis mejores momentos ha sido mi paso por Wilstermann el 2009, logré un campeonato en Cochabamba. Participé igual en algunas eliminatorias con la selección. Tuve una experiencia en la Copa América de Venezuela en 2007, jugar por mi país también ha sido otro momento particular en mi carrera.

¿Qué entrenador ha sido importante en tu carrera?
p.s.: El profesor Mauricio Soria, desde que lo conocí en Wilstermann me hizo sentir seguro de mí mismo, me otorgó su confianza y en cada partido trato de no defraudarlo otorgando el máximo.

una vez concluya tu trayecto futbolístico, ¿estarías ligado al fútbol o al deporte en general?
p.s.: Sí, porque ya estoy graduado como técnico, espero ejercer el trabajo como entrenador. Siempre estaré ligado al fútbol porque es mi pasión.

¿Qué objetivo tenés de aquí en adelante con blooming?
p.s.: Quiero ser un aporte para el club, seguiré luchando para conseguir el título con el equipo, tengo contrato hasta junio del año que viene, solo queda seguir trabajando para mantener el nivel que demostramos en la segunda etapa del clásico.

'El profesor Mauricio Soria fue importante en mi carrera, su trabajo es de manera seria'.

Nombre:
Pablo Antonio Salinas Menacho
Fecha de nacimiento:
7 de agosto de 1979 en Santa Cruz de la Sierra
Su familia:
Se casó con Shirley Castro.
Tiene 2 hijos, Bruno de 5 años y Renata de 1 año.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Nicolás Linares: Un histórico de Municipal



Un oficial de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) lo vio jugar en Camiri a comienzos de 1965 y le invitó para que pasara una prueba en Independiente Alas, club de esa entidad militar que por entonces era animador de la segunda categoría del fútbol paceño. Así comenzó la carrera de Nicolás Daniel Linares Saibury (Cuevo, Santa Cruz, 6 de diciembre de 1945).

Era un delantero hábil y con olfato de gol, jugó en tiempos en los que la táctica de los equipos era bien definida con tres delanteros (dos punteros y un centrodelantero). Aún no había Liga y las competencias de las asociaciones y los nacionales Copa Simón Bolívar eran los torneos de mayor jerarquía.

Hoy, no duda en asegurar que en los primeros años de los 70, Municipal era el gran animador del balompié paceño, y le tocó integrar un poderoso equipo que les jugaba “de tú a tú” a los grandes Bolívar y The Strongest.

Cuando llegó al cuadro edil le asignaron una vivienda en el estadio Luis Lastra de Sopocachi, donde el equipo se entrenaba y jugaba algunos de sus partidos. “Cómo no me voy a acordar de ese estadio tan lindo que se convirtió en casa de muchos jugadores que llegaron del interior y de afuera”, dice Linares. Compartió vestuario con jugadores de la talla de Jaime Rimazza, Juan Farías, Pablo Baldivieso, los hermanos Tórrez, entre otros.

Cuenta que no era un club grande, pero sus jugadores eran aguerridos: “Nos matábamos en la cancha cuando nos tocaba enfrentar a Bolívar o al Tigre”. “Muni” fue protagonista de un hecho histórico para el fútbol boliviano: por primera vez un equipo nacional igualó en Brasil, fue el 30 de abril de 1974, cuando empató 3-3 con el Sao Paulo en el estadio Morumbí con dos goles suyos y uno de Mario Lladó.

“Fue un hermoso partido, nadie se imaginaba que le haríamos frente a un monstruo de ese entonces, mis goles llegaron después de protagonizar desbordes, me dejaron la pelota a espaldas de los defensores y anoté. Fue una sorpresa, un equipo sin renombre conseguía un gran resultado, estábamos ganando, pero el árbitro nos hizo jugar más de los 50 minutos” la segunda etapa.

Por esa actuación despertó interés de clubes brasileños, sin embargo Municipal lo declaró intransferible y se quedó en el país. Cuenta la historia del fútbol que cuando Mario Mercado Vaca Guzmán, el presidente ad perpetuam de Bolívar, era alcalde de La Paz, se llevó a varias figuras del cuadro edil a la Academia. Las operaciones se simplificaron porque era presidente de los dos clubes. Entre los que de guindo a celeste pasaron, estaba Linares.

“Sabía algo de que por esas circunstancias Bolívar reforzó su equipo gracias a las gestiones de Don Mario, me fui a préstamo y allí coincidí con Juan Américo Díaz, Conrado Jiménez, Wálter Costas, Raúl Alberto Morales y otros, formamos un plantel ganador. Mi permanencia fue de dos años y volví a mi club”. Asegura que todavía están frescas en su mente imágenes de los duelos que sostenía, por ejemplo con Ricardo Fontana, el zaguero de The Strongest, en los clásicos por el torneo paceño en el antiguo estadio Siles.

“Eran partidos al todo o nada, se jugaba con técnica, garra, sacrificio, pero no solo en los clásicos sino también en los duelos contra Mariscal Santa Cruz, Chaco Petrolero, Ferroviario o 31 de Octubre, permanentes animadores del fútbol paceño y nacional. Traían jugadores extranjeros que realmente dejaban enseñanzas”.

Oriente Petrolero lo tentó para reforzar su plantilla, incluso llegó a entrenarse allí y jugó un partido amistoso en La Paz contra Independiente de Avellaneda. “Le hice un gol al famoso arquero Miguel Santoro, pero por diferencias económicas con los dirigentes no se hizo efectivo el pase”.

Cerró su carrera en Municipal de La Paz y luego de un tiempo estableció su residencia en Santa Cruz, donde asiste al estadio para ver “solo partidos importantes”. Se hizo hincha de Municipal donde brilló y pasó sus mejores momentos en el fútbol. Le embarga la tristeza al saber que el club desapareció. “Le dio tanto al fútbol paceño y lo olvidaron. Las autoridades deberían refundar el club y volverlo a los lugares de privilegio”.

También fue jugador de selección

Nicolás Linares también lució la camiseta de la selección nacional. En su trayectoria están tres torneos, uno denominado Minicopa que se jugó en Brasil, la eliminatoria para el Mundial de Alemania 1974 y la Copa América de 1975. Por su velocidad y capacidad goleadora, pronto se ganó un lugar entre los titulares de la Verde. El certamen continental se jugó por vez primera sin una sede fija y Bolivia ofició de local contra Chile y Perú en el estadio Jesús Bermúdez de Oruro.

“Siempre fue un honor llegar a la selección nacional, es ahí donde uno mejor muestra sus condiciones. Estar al lado de figuras como Ovidio Messa, Miguel Antelo, Arturo Saucedo Landa (+) o Conrado Jiménez fue un honor que siempre lo llevaré en mi mente y en mi corazón”, destaca Linares. La eliminatoria para el Mundial de Alemania fue triste para Bolivia, pues esa vez se jugaba por series y la Verde ocupó el último lugar del grupo en el que también estaban Argentina y Paraguay.

No ganó ningún partido, tampoco empató, así como los paraguayos vencieron en el estadio Hernando Siles (1-2), los rioplatenses también se impusieron (0-1). “Llegar a la selección es un honor, eso deben saberlo todos los jugadores, porque es una forma de representar al país. Bolivia tiene muy buenos jugadores y confío en que la realidad cambiará y vendrán días mejores”.


Víctor H. Antelo: ‘No le doy tregua a la indisciplina



Así como hay jugadores disciplinados y profesionales cien por ciento, hay también los indisciplinados. La semana pasada, a Víctor Hugo Antelo, entrenador de Sport Boys, le tocó desafectar a dos que asistieron a un entrenamiento ebrios. Él es uno de los pocos DT en el país que actúa con mano dura y además se anima a hablar del tema.

— Usted volvió a dirigir de tiempo y volvió a encontrarse con la indisciplina...

— Convengamos que el jugador vive de su físico. Su herramienta de trabajo es su cuerpo y para rendir bien tiene que estar sano y preparado, eso es lo mínimo que puede ofrecer. Luego puede venir el resultado deportivo.

— ¿Qué pasó recién en Sport Boys?

— Cuando llegué, les propuse a los jugadores las reglas de trabajo y comportamiento como empleados que todos somos. Les pedí respetar mi trabajo y yo me comprometí a hacer lo mismo con el suyo. Dijimos que nos debemos a un club que nos contrató y que mínimamente estábamos obligados a responder con respeto y seriedad.

— ¿Es cierto que cuando usted denuncia indisciplina, le boicotean?

— Sí, sí; yo recordé e hice notar que algunos jugadores a quienes separé por indisciplina hace años, boicotearon mi trabajo, perdieron partidos de mala manera. Todo eso hicieron con la condición de que yo no esté en el equipo, porque esos jugadores no están cómodos con alguien que pone reglas claras, que les exige que se cumpla una disciplina total y solo por eso me boicotearon. Hasta ahora pasa que a algunos les molesta que se les pida disciplina, y eso no se puede tolerar no solo en el fútbol, sino en la vida en general.

— ¿Por qué justo cuando usted llega a un club pasa esto de la indisciplina?

— Alguien dijo eso y yo respondí que no es cierto, no es por mí, sino que estas cosas pasan casi siempre, solo que algunos entrenadores se hacen los opas, los que no ven y lamentablemente se constituyen en cómplices. Yo no quiero decir cómo tiene uno que actuar, pero un responsable de grupo no puede permitir tener elementos que no respeten las reglas. También es cierto que ustedes, los periodistas, saben de algunos casos de indisciplina, y hasta tienen más chances de saberlo, pero casi no lo dicen, pero bueno, cada quien con su responsabilidad, que cada uno asuma su rol. Si unos quieren hacerse de la vista gorda por no tener líos, bueno, cada quien sabe lo suyo.

— Si la indisciplina persiste, ¿continuarán las separaciones?

— Sí, sí, la verdad es que a quienes actúan así con indisciplina no se les puede permitir seguir adelante y que le hagan daño a un grupo. El mal ejemplo no lo puede ver un juvenil, un muchacho que sueña con llegar a grandes cosas. Ese chico se puede confundir y quedar contaminado, ser igual que quienes caminan mal, y eso no lo podemos permitir.

— ¿Qué pasa si el dirigente se hace de la vista gorda?

— Ahí seguramente me tendré que ir de ese club, porque si da el aval para que los indisciplinados sigan, entonces uno está demás. Y me fui varias veces porque no tuve apoyo y sí los apoyaron a los indisciplinados. Pero me fui con la frente en alto, con la conciencia tranquila de que hice lo mejor, quise hacerlo mejor pero ya no me dejaron.

— ¿Cuánto afecta la indisciplina en un equipo?

— Mucho, más de la cuenta, y no solo en el fútbol, sino en la vida misma. Quienes son así no tienen derecho a perjudicar el trabajo de quienes hacen las cosas bien, no pueden contaminar un grupo, fregarlo y darle mal ejemplo a un juvenil, que puede volverse igual que ellos, y no es correcto porque los dañamos.

— ¿Por qué la decisión de separar a Miguel Hoyos y Héctor Gaitán de Sport?

— Por indisciplina, llegaron a la práctica con signos de haber consumido bebidas alcohólicas y eso no lo podíamos permitir, y tuvimos que decirles que se retiren. Mire, el análisis que uno hace por lo que vio y se informó es que una situación así se veía venir, porque se sabía que no estaban a gusto, además no estaban al cien por ciento en su rendimiento y esas cosas tienen mucho que ver en un jugador.

— ¿La directiva le respaldó esa decisión?

— Bueno, nosotros informamos de lo sucedido. No podíamos permitir que ningún jugador se presente así a trabajar y la directiva fue la que decidió que sean separados. Fue una falta gravísima.

— ¿Es cierto que los afectados reclamaron e hicieron desmanes?

— No, no. Cuando hablamos conmigo y les pedí que se retiraran, lo hicieron aceptando su culpa, porque era muy evidente. Luego se informó que en el vestuario parece que hubo una puerta o banca dañados, pero no sé si lo hicieron ellos.

— ¿A qué apunta con Sport Boys en lo deportivo?

— A sumar todos los puntos posibles, porque estamos bajos. Desde que estoy, sumamos siete puntos, faltan cuatro partidos. Se hace lo que se puede, porque en este equipo hay mucho por mejorar y ya desde enero trataremos de reforzarnos bien. Ya para esa etapa vamos a pedir trabajar con gente que quiera su profesión, que busque éxitos deportivos y que pretenda ser campeón. Junto a eso vendrán los mejores sueldos.

— ¿Es posible armar otro plantel?

— No, pero seguro nos vamos a reforzar con algunos y vamos a trabajar con la gente sana. Quiero trabajar con profesionales que valoren su trabajo. No le voy a dar tregua a la indisciplina.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Damián Lizio: ‘De seguro vendrán cosas más lindas’



El año pasado la directiva de Bolívar le propuso naturalizarse boliviano, y el atacante argentino aceptó porque además había contraído nupcias con una ciudadana boliviana, Tona Ibáñez, con quien tiene su hijo Santino, nacido en Santa Cruz. Los trámites contaron con el respaldo del entonces ministro de Gobierno, el bolivarista Carlos Romero, y Lizio obtuvo la ciudadanía boliviana en un abrir y cerrar de ojos. Ahora, incluso ya jugó en la selección.

— ¿Por qué decidió naturalizarse boliviano?

— Para mí siempre valió la pena decidirme ser boliviano, porque uno vino a este país con el pensamiento de permanecer durante muchos años, pero si a ello se suma la posibilidad de consolidar tu familia y así en lo futbolístico hubieras perdido, igual valió la pena adoptar esta nacionalidad. No fue por un partido que me naturalicé, sino que el propósito fue además aportar y, estoy seguro, vendrán cosas más lindas, porque pienso que esto apenas comienza.

— ¿Piensa vivir en Bolivia?

— Cuando estoy en Bolivia yo vivo en Santa Cruz, que es donde está la familia de mi esposa. Seguro que estaré seguido aquí, pero no sé dónde me llevará mi carrera futbolística y luego veremos junto a mi esposa qué decidimos.

— ¿Qué sintió ahora que volvió y jugó en La Paz por la selección boliviana?

— Muy contento, la verdad es que esto que me sucedió es un premio al esfuerzo que hago en mi carrera y a la decisión que tomé en su momento para defender futbolísticamente al país. Todo eso fue acertado. Por eso siempre trato de dar lo mejor. Ahora, también siento que estoy mejor en O’Higgins. Estar en la selección y estar allá, en Chile, me motiva mucho e influye en mi rendimiento.

— ¿Qué sintió en la primera convocatoria a la Verde?

— Mucha alegría y estoy muy agradecido con el técnico Mauricio Soria, quien me convocó para los amistosos ante la selección Sub-23 de Brasil, donde jugué por primera vez para la selección y anoté un gol, y luego frente a Chile. Gracias a Dios ante Venezuela me tocó volver a marcar.

— La selección estaba venida a menos, ¿qué sensación le dejó estas presentaciones?

— Ojalá que la gente apoye y que se ilusione, ya que la idea es formar un buen equipo y tener una linda participación en la Copa América. Ojalá todos tiremos para adelante: dirigentes, jugadores y toda Bolivia. Nosotros como futbolistas vamos a rendir lo mejor posible dentro de la cancha.

— ¿Cómo vuelve a Chile?

— Tranquilo, contento. Me ayudó bastante estar estos días en La Paz, en la altitud, porque el domingo jugamos en Bahía de Salvador que es una ciudad elevada, así que el hecho de aclimatarme me vino bien para enfrentar a Cobresal por el torneo chileno.


Naturalizados, amor por el país más que por el fútbol



Qué dirá tu hija cuando le digan que no quisiste ser boliviano como ella?”, fue un cuestionamiento que le hizo reflexionar al exarquero Carlos Trucco, allá por 1989. Un par de días después de eso, argentino de origen, decidió adoptar su nueva nacionalidad, que luego lo llevó a jugar un Mundial de fútbol.

Los jugadores naturalizados en Bolivia eran muchos más antes, aunque precisarlo es complicado; sin embargo, los testimonios dan fe de que una buena parte de ellos lo hizo por el cariño y el trato recibido en el país, no solo por jugar, e incluso no se marcharon más y se quedaron a vivir aquí.

“Es inexplicable, pero mi hija nació allá (en Bolivia), es cambita. Viví hermosos años y si no era por las mejores perspectivas económicas que encontré en México, yo no salía de ese país. Acá estoy como boliviano y mantengo muchos vínculos con el país. Me naturalicé porque me sentí boliviano”, dice Trucco.

De acuerdo con el periodista Tito de la Viña, el auge de la naturalización de futbolistas extranjeros que se encariñaron con el país y se quedaron a formar familia se dio entre la décadas de los años 60 y 70, aunque desde los 50 —cuando nació el fútbol profesional en Bolivia— o incluso antes se dieron las primeras, siendo una de ellas la del centromedio argentino Raúl Botafogo Fernández, quien se naturalizó en 1945 y jugó con la selección boliviana el Sudamericano de Chile.

“Era rudo, recio y fuerte, hecho a la talla del Tigre (The Strongest). Se encariñó con el país y se hizo boliviano. Era carismático, siempre que derribaba a sus rivales se sentaba sobre ellos y se ponía a reir”, recuerda De la Viña. Años después, la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) naturalizó a Roberto Caparelli y Antonio Greco, ambos de Litoral. Jugaron en la selección de los años 50.

Después hubo muchos futbolistas que se hicieron bolivianos y no solo jugaron para la selección, sino que se quedaron a radicar y formar familia en el país. Por ejemplo, Ramón Guillermo Santos, Mario di Meglio, Mario Rojas, Raúl Álvarez, Juan Farías, Vicente Moreno, Roberto Cainzo, Eduardo Espinoza, Juan Américo Díaz, Luis Liendo, Luis Galarza, Ricardo Fontana y Juan Carlos Sánchez. Varios aún viven en el país.

Entre los años 80 y 90, la naturalización de jugadores extranjeros no fue la misma de antes en cantidad y quienes en su momento dieron ese paso por el cariño al país, también lo hicieron impulsados por los dirigentes de clubes por motivos deportivos, para ganar un cupo más de extranjero para otro futbolista de afuera.

En la selección mundialista de 1994 hubo cuatro naturalizados destacados como Trucco, el portero Darío Rojas —quien vive en Santa Cruz— y Gustavo Quinteros, que trabaja en Ecuador. El cuarto naturalizado de esa selección fue Luis Cristaldo, nació en Formosa, Argentina, de madre boliviana, pero cuenta que igual a sus 15 años la directiva de Oriente le ayudó a naturalizarse, porque no tenía la otra documentación.

De ahí en más la cantidad de naturalizados que jugaron para la Verde bajó más: Fernando Ochoaizpur (1997), Leonardo Fernández (2004), Álex da Rosa (2008) y Pablo Escobar (2008). “Llevo muchos años en Bolivia, desde 2004, y en todo este tiempo me sentí tranquilo, especialmente por la acogida de la afición. Tengo tres hijos paceños y la mayor parte de mi carrera la hice acá. Soy un boliviano como el resto”, sostiene Escobar.

El último futbolista que adoptó ese camino es el argentino y ahora boliviano Damián Lizio, que llegó al país para jugar en Bolívar, se casó con una ciudadana boliviana, tiene un hijo boliviano (cruceño) y se naturalizó en enero de 2014. Ya disputó dos cotejos oficiales con el seleccionado nacional y tuvo destacadas actuaciones.

La herencia

Liendo

El exvolante de Chaco Petrolero en la década de los 70, el cordobés Luis Liendo, se naturalizó y se quedó a vivir en Bolivia. Su hijo del mismo nombre también es futbolista (jugó en varios clubes).

Galarza

Luis Galarza jugó 20 años al fútbol profesional. Lo hizo en los grandes de La Paz y en la selección. Se enfrentó a su hijo Sergio, también arquero, quien le siguió los pasos.

Pionero

El argentino Raúl Fernández, de The Strongest, de quien se dice que fue el primer naturalizado en 1945, jugó por la selección. Su hijo Juan Carlos Fernández también fue futbolista.

No son bolivianos, pero igual se quedaron

Jugaron durante años en diferentes clubes del país, no se naturalizaron, pero igual se quedaron a radicar en Bolivia. Por supuesto, tampoco les tocó defender los colores de la selección nacional. Son exfutbolistas extranjeros que decidieron continuar aquí.

El periodista Tito de la Viña cuenta que, por ejemplo, el periodista y entrenador uruguayo Julio Borelli Viteritto, quien vivió para trabajar por el deporte boliviano, una vez que llegó al país formó su familia, hizo grande su nombre, fue distinguido, falleció, pero siempre mantuvo su nacionalidad. “Así como Borelli, hay otros periodistas y mucho más jugadores que se quedaron porque el cariño y la paz de nuestro país los atrapó”, sostiene.

Entre esos casos están por ejemplo Juan César Silva, Sandro Coelho, Miguel Sanabria y otros que radican en La Paz. Víctor Hugo Andrada —él sí se naturalizó— tiene su casa y sus negocios en Potosí; además están Carlos Monteiro, Eduardo Brunetto y otros, en Santa Cruz.

También se naturalizó Celio Alves: “Aquí vivo feliz y tranquilo más de 20 años, por eso decidí quedarme. Antes iba más seguido a Brasil por ver a mis padres. Pero aquí tengo a mi hija boliviana y a mi nieto también. En 1991 decidí naturalizarme”, explica el brasileño, quien trabaja en las divisiones inferiores de Destroyers.

Quienes decidieron marcharse

Naturalizados

Por diversos motivos, entre familiares y laborales, algunos jugadores extranjeros pese a naturalizarse bolivianos se fueron igual del país. Uno de esos casos fue el de Raúl Álvarez, quien luego de jugar por Bolívar y Bolivia en los 60, regresó a la Argentina, donde falleció hace dos años.

Otros casos

Ricardo Fontana recuerda otros casos, por ejemplo de Luis Fernando Bastida, quien jugó en Bolívar, The Strongest y en la selección, y actualmente vive en Rawson, Argentina. Lo mismo pasó con el arquero Arturo Galarza, hermano de Luis, quien volvió y falleció en Paraguay.

Pidcova y Robles

Dos destacados naturalizados viven hace décadas en Oruro: Nicolás Pidcova, el argentino que fue parte de los “húngaros” de San José en los años 50, y Benjamín Robles, quien defendió a The Strongest y al equipo santo en la Liga.

Encariñado

El actual capitán y símbolo atigrado Pablo Escobar llegó a Bolivia en 2004, cuando jugó para San José; en 2005 pasó a The Strongest y desde 2008 es jugador naturalizado boliviano. De sus cuatro hijos, los últimos tres son paceños. Jugó por la selección boliviana, incluso ante su país de origen, al que le marcó dos tantos para una goleada.

Echaron raíces en el país

‘Nunca me sentí extranjero’: Juan Farías, exdelantero

“Desde los primeros días que llegué siempre estuve a gusto, nunca me sentí extranjero; por eso con el Tanque (Juan Américo Díaz) nos naturalizamos, y no sentí el cambio”.

‘Aprendí a vivir con lo que hay’: Carlos Trucco, exguardameta

“Me agarró el cariño, la solidaridad y la comprensión de la gente. De ella aprendí a vivir con lo que hay, porque no siempre tienes mucho. Esa es la lección que me marcó”.

‘Soy un boliviano más’: Víctor Hugo Andrada, exvolante

“Yo soy naturalizado desde 1989, mis hijos son argentinos, pero los mayores formaron familia boliviana y tengo nietos bolivianos. Decidí quedarme y soy un boliviano más”.

‘Vine por 6 meses y estoy 44 años’: Ricardo Fontana, exzaguero

“Creo que voy a dejar mis huesos aquí nomás. Vine por seis meses y ya vivo en La Paz hace 44 años. No sé qué explicar, pero pienso que el cariño de la gente es muy fuerte”.

‘Igual tuve que naturalizarme’: Luis Cristaldo, exmediocampista

“La gente de Oriente Petrolero, entre el 85 y el 86, me ayudó a ordenar mis papeles, por eso igual tuve que naturalizarme; pero las normas de la Liga igualito te complican”.

‘Bolivia me adoptó’: Luis Galarza, exguardameta

“Llegue al país en los 70, muy jovencito y me naturalicé el 75. Me encariñé con el país. Me casé, tengo hijos y ahora nietos bolivianos. Bolivia me adoptó y me quede nomás”.