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viernes, 25 de junio de 2021

Luto en el fútbol: fallece el entrenador Marcos Ferrufino

 El entrenador de fútbol Marcos Ferrufino falleció a la primera hora de la tarde de este viernes, luego de ser internado hace nueve días en terapia intensiva en la ciudad de La Paz, tras una complicación de Covid-19, según confirmaron fuentes allegadas a la familia del exfutbolista y destacado director técnico orureño.

Marcos Rodolfo Ferrufino Estévez, nació el 25 de abril de 1963 en Oruro, la ciudad donde brilló como jugador y entrenador. Como futbolista militó en Bolívar (1985-1993), San José (1996-1997), The Strongest (1997-1998) y Unión Central (1999).

Como entrenador, Ferrufino dirigió a San José (2007-2008, 2009-2010, 2011-2013, 2016 y 2021), Real Mamoré (2009), Real Potosí (2011, 2019-2020), Nacional Potosí (2014-2015), Sport Boys (2017-2018) y Aurora (2018-2019). Su último club fue San José, al que dirigió este año y luego fue cesado por el directorio entrante.

Dejó su nombre escrito con letras de oro en el fútbol, ya que en su debut como DT logró una ansiada corona con San José en el torneo Clausura 2007, luego de 12 años de sequías en el crédito deportivo de la ciudad de Pagador. Como jugador fue campeón cinco veces, todas con Bolívar (1985, 1987, 1988, 1991 y 1992).

El pasado 16 de junio, Ferrufino fue internado de emergencia en una terapia intensiva de La Paz, donde hasta este viernes estuvo internado. Se mantuvo estable hasta hoy, cuando la familia fue notificada por esta triste noticia.

El legado de Ferrufino quedará siempre entre todas aquellas camisetas que vistió, incluyendo la Selección nacional, además de aquellas instituciones que dirigió.



lunes, 11 de mayo de 2020

Marcos Ferrufino, el técnico que no tiene pelos en la lengua

Marcos Ferrufino es ácido y frontal en sus críticas, lanza frases muy duras sobre todo cuando se refiere a la realidad del fútbol boliviano. No es la excepción esta vez.

“Lamentablemente, la mayoría de los entrenadores extranjeros que vienen, llegan regalados”, enciende.

Ferrufino es un buen técnico. Fue un gran zaguero. Trabaja solo, es decir no tiene empresario o representante que le busque un espacio. “En mi carrera, primero como jugador y luego como técnico, jamás llamé a algún club para ofrecerme, donde fui fue porque me buscaron”, complementa.

Su club más reciente fue Real Potosí. Acordó con los dirigentes marcharse justo cuando comenzaba la cuarentena por el coronavirus. Los desacuerdos con algunos de ellos hicieron estallar la “rescisión”.

“Fue de mutuo acuerdo, dialogamos, ellos me dieron una cheque (por la deuda contraída) que seguramente lo haré efectivo cuando corresponda. Así fue”.
A sus 57 años

El 25 de abril, en pleno encierro por la emergencia sanitaria, Ferrufino cumplió 57 años. “Fue un cumpleaños diferente, de pronto esta cuarentena hizo que compartamos con la familia y podamos estar juntos ese día. Lo que pasa es que, en general, por el trabajo, no se puede”.

Se podría decir que ese fue, en lo personal, el lado bueno de la difícil situación por la pandemia. En cambio, considera que lo peor está aún por venir para el fútbol boliviano.

“Si en Bolivia estaba complicado antes, efectivamente no sabemos lo que se vendrá, pero no va a ser fácil. La verdad es que tenemos muchas deficiencias, se notan y por eso estamos lejos de los demás. Nuestros clubes siempre están con problemas económicos, muchos trabajan incluso en forma precaria”.

“No sabemos qué pasará en este mayo, en junio, hay que esperar las decisiones del Gobierno. Y en cuanto al fútbol, esperar también que por esta situación haya alguna excepción, algún acuerdo. Uno es consciente de que todavía queda para largo y que para todos será incómodo, pero sabemos que primero es la salud”.
¿Técnicos devaluados?

Los temas en la charla con Ferrufino van surgiendo, y él se pone más crítico. Le preocupa, por ejemplo, la situación de los entrenadores bolivianos: ¿Su trabajo está devaluado? ¿Los dirigentes prefieren a los extranjeros?

“No sé cuánto puede estar devaluado el profesional boliviano, eso depende de cada uno. Lo que sí es que lamentablemente la mayoría de los entrenadores extranjeros que vienen, llegan regalados y ello también ocurre en el tema de los jugadores, pues muchos son más baratos y más accesibles desde lo económico que los nuestros. Siempre lo dije: salvo excepciones, que las hay, el profesional extranjero está dispuesto a cualquier tipo de negocios en medio de sus contratos, es así, entonces a veces, para la gente que está metida en el fútbol, es más fácil contratar a un foráneo que a uno de nosotros. De por medio hay muchas cosas”.

La “bomba” lanzada por Ferrufino se expande más. Se refiere a que ser entrenador no le garantiza a un profesional un trabajo estable, sino todo lo contrario. Y considera que gran parte de la culpa la tienen los dirigentes y también los hinchas.
El exitismo de la gente

“Sí, es verdad, hay inestabilidad porque el dirigente y el hincha boliviano son bien exitistas, solamente quieren que su equipo gane, sea cual sea la situación, el plantel que tengan, su economía. Ya sea en Bolívar, en The Strongest, en Wilstermann; también abajo, en un equipo que está en las posiciones de mitad de tabla para abajo. Encima, hay diferencias en el trato. A un técnico extranjero lo traen, le firman el contrato, lo aseguran en ese sentido. En cambio, al boliviano, en muchos casos, no le firman nada, aunque eso también depende del club. Y es que en Bolivia son pocos los equipos que cuentan con dirigentes serios, los que saben manejar un club. A o partir de ahí, a veces los resultados no te ayudan y más bien te complican. En mi caso, cuando eso sucede prefiero dar un paso al costado, no por un contrato voy a estar ligado hasta lo último”.

Reniega también porque los entrenadores bolivianos no muestran unidad. Lo ha palpado en la actual situación: él quiso reunir a varios para fijar posición, como la tuvieron en su momento los jugadores, frente a la decisión de los clubes para reducir los salarios debido a la crisis. Admite que no pudo.

“Sí, se estaba queriendo formar algo, pero no somos serios en ese aspecto. Cuando alguien quiere hacer algo siempre encuentra trabas de algunas personas. Ojalá que algún día haya una organización que imponga normas para que los técnicos tengamos respaldo entre nosotros y también de parte de los dirigentes, que ellos se hagan cargo de lo que prometen y firman. Los técnicos necesitamos una institución seria y no solo para sacarle algo de provecho como estamos acostumbrados en Bolivia”.
‘No soy negocio’

“Siempre he tenido la suerte o será tal vez el destino, el que me ha llevado a dirigir a equipos amenazados con perder la categoría, y los he sacado adelante”, destaca Marcos Ferrufino sobre su labor como entrenador.

Fue director técnico de Real Mamoré, Real Potosí, Aurora, Sport Boys y Nacional Potosí. En su momento, la mayoría tuvieron sus complicaciones. La excepción fue San José, con el que logró sus mejores resultados.

“Han sido equipos amenazados con perder la categoría o casi descendidos, y los hemos salvado como a Real Mamoré en su momento, Aurora, Sport Boys, Real Potosí. A esos equipos a los que nadie quería agarrar, nosotros fuimos y los sacamos de la incómoda situación en la que estaban”.

“Pero también ahí se originaron los problemas: primero los salvamos, pero cuando se iba a iniciar la siguiente temporada los dirigentes empezaban a trabajar con empresarios para armar sus equipos, entonces como yo no soy negocio para esas personas y por eso quedé al margen”.
Fue campeón

Desliza que su mejor momento como entrenador hasta ahora fue cuando estuvo en Oruro. “Dirigí a un club grande, a San José, donde fui campeón. Estuve nueve temporadas, logré asimismo clasificarlo a cuatro Sudamericanas. También tuve la oportunidad de ir a otros clubes grandes, pero siempre aparecen esos personajes (los empresarios), que están metidos en todo y quieren sacar tajada. De manera que como no me manejo así se truncaron esas opciones”.

A sus 57 años, calcula que más o menos hasta los 60 estará activo como director técnico.

“Uno tiene que pensar hasta qué momento va a dirigir, en mi caso creo que un par de años o algo más. Siempre me pongo un tope. Cuando era jugador dije que a los 35 años me retiraba y así lo hice, ahora queda un corto tiempo más, uno debe prepararse también para retirarse”.
Como jugador de la Academia . Foto: Archivo
Hincha de Bolívar

Ferrufino es bolivarista. Siempre lo fue. Sin embargo, aclara que, en el ámbito profesional, eso tiene un límite: “Defiendo a muerte al club que me contrata, eso lo tengo claro”.

Jugó en la Academia durante más de una década, aunque desde antes ya era atraído por la camiseta celeste.

“He nacido bolivarista, lo soy desde niño, siempre fui hincha de Bolívar y siempre lo voy a llevar en mi corazón. Es el club que me dio la oportunidad de jugar profesionalmente 11 años y no tengo por qué negarlo, no me gusta mentir, soy hincha del club”.

No oculta, por ello, la aspiración de llegar a ser DT de Bolívar alguna vez. “Uno siempre tiene objetivos y esas ganas de que le brinden esa oportunidad. Me siento capaz, demostré mis condiciones a donde fui y creo que hice cosas interesantes, por eso me quedo tranquilo. Ojalá se pueda dar”.

lunes, 17 de octubre de 2016

Ferrufino: "El fútbol en Bolivia está patas arriba"



Marcos Rodolfo Ferrufino Estévez, el extécnico que dejó San José el viernes 30 de septiembre, ahora se apresta a realizar otro viaje de actualización en Argentina y con posibilidad en Brasil, donde pretende visitar al técnico de la Canarinha, Adenor Leonardo Bacchi (Tite), que lo invitó en 2013 a realizar seguimiento del trabajo que hace en ese país.

El estratega dijo que dirigirá 10 años más. Siempre frontal y sin tapujos, mantiene sus críticas contra los entrenadores extranjeros y también dispara a la falta de sentimiento de profesionalismo en la actual camada de jugadores.

Por qué Marcos Ferrufino va y vuelve en San José. Lo contratan a veces como el salvador y al poco tiempo lo terminan echando, ¿qué pasa?

Muchos intereses económicos, por ahí, Ferrufino no se mete a esas cosas y prefiere seguir mirando de frente con las manos limpias. A mí me buscaron cuando San José estaba para el descenso, así que fui, más allá de lo económico, regresé por el cariño a la gente, a mi tierra, porque el club estaba en una mala posición. Ahora preferí irme tranquilo y no tuve interés de salir por la plata, porque San José estuvo peleando cosas importantes en el anterior torneo y casi logramos clasificarnos a una Copa Sudamericana.

¿Qué dificultad encontró en esta nueva etapa?

Sacamos alguna gente con quienes el presidente tuvo algunos roces y creo que cometimos ese error, porque esos jugadores eran esenciales en esta etapa, pero armamos un plantel acorde a la economía del club. Era difícil traer jugadores, yo me moví con algunas personas para que me ayuden, necesitábamos dos jugadores más que no se contrataron por el motivo económico. Como era un equipo nuevo requeríamos de más tiempo.

¿Por qué San José ya no es el equipo poderoso y temible de años anteriores?

No hay gente con ambición como uno quiere. Todos quieren cuidar sus espaldas menos Ferrufino; yo me siento tranquilo por mi trabajo, soy profesional con todas las limitaciones que hemos tenido, que no puede darse en un club profesional, pero las hemos afrontado.

¿Por qué en el equipo no hay mucha gente de Oruro? No se los promociona o definitivamente no hay talentos...

No se animan a ser realmente profesionales, siempre le reclamé al jugador orureño que debe preocuparse más. Muchos tenían buenas condiciones, pero ellos no se preocuparon, pese a los consejos que se les dio para que se superen. Parece que no hay ese interés real en la gente orureña y son pocos los que aprovechan las oportunidades que se les brinda.

En 2007 ganó su último torneo (Clausura), han pasado casi 10 años y no hay títulos, ¿a qué se debe?

Hemos tenido tres subcampeonatos, y uno más con Real Potosí, que lamentablemente por muchas razonas, tal vez porque me quejo de muchas cosas, en los últimos partidos salieron las sanciones contra los más emblemáticos jugadores y acabaron perjudicando. Acá en Bolivia no se puede comprobar nada, hay muchas cosas que uno sabe, pero lamentablemente se tiene que callar. Existe de por medio el interés económico que uno termina enterándose a través de los mismos dirigentes y periodistas; uno lo vive desde ahí adentro.

¿Usted considera que Bolivia tiene chance todavía de llegar a Rusia 2018?

Yo no quiero ser como todos los bolivianos, por eso no utilizo la palabra matemáticamente. Quiero ser un hombre realista y la verdad es que estamos a años luz de otros países. Uno tiene que pisar tierra firme y no hacer una ilusión que no se va lograr. Con lo que está peor el fútbol boliviano, no sé si saldremos de este pozo o seguiremos en el mismo.

¿Cómo califica la campaña de Julio César Baldivieso y si cree que su salida le hizo bien o mal a la Verde?

Si a mí me contratan como técnico, y yo sé que tengo cinco días para trabajar, estoy en la posición de aceptar o no. Entonces, si acepto, no tengo que quejarme, poner excusas, debo tratar de hacer algunas cosas, que como técnico tengo las ideas para aprovechar los cinco días.

Julio se equivocó, por ahí en poner muchas excusas, tiene su carácter como lo tengo yo, pero de otra manera. Se complicó con los jugadores, aunque el jugador boliviano también a veces quiere ser profesional solo con técnicos de afuera, porque el trato es diferente. El extranjero viene, entrena un turno, hace parrilladas, muchas libertades y eso le gusta al jugador boliviano, trabajar menos y ganar más.

¿La selección mejoró con Ángel Guillermo Hoyos?

Si tuviera la labia que tienen los extranjeros, yo también estuviera dirigiendo afuera. Yo comenté en el partido contra Perú y Chile, que igual íbamos a volver a nuestra realidad y hemos vuelto. Podemos sacar resultados como lunares, pero después vamos a volver a nuestra realidad, debemos de dejar de salvar el momento. En los equipos que estuve, pude traerme gente de experiencia, por ahí sacar dos o tres resultados para estar vigente pero no es mi idea, la idea es la renovación, sino hasta caminando yo puedo seguir jugando. Eso me preocupa.

¿A Ferrufino le gustaría dirigir la selección, está capacitado para hacerlo?

Uno siempre se siente capaz, siempre me capacité, el año pasado hice un curso en Argentina de tres meses con el Ministerio de Educación; quise empezar algo diferente en San José, pero no te dejan, hasta los periodistas te buscan resultados y la gente ni qué se diga.

El fútbol en Bolivia está de patas arriba, estamos empezando por la cabeza y no por los pies.

Algunos consideran que Xabier Azkargorta fue quien hizo un gran trabajo con la Verde...

Para las eliminatorias del Mundial de Italia 90, ya estaban jugando Marco Antonio Etcheverry, Erwin Sánchez, Julio Baldivieso, Luis Cristaldo, Marco Sandy, la renovación ya estaba en marcha. En realidad uno debe agradecerle al profesor Jorge Habegger que vino a dejar enseñanzas, porque fue un buen profesional. Hay cosas que uno debe aprender de esos técnicos que dejaron algo acá.

¿La selección debería jugar también en otros estadios del país, o La Paz no se debe mover como sede natural?

No sé, La Paz fue siempre nuestra sede, hemos sabido aprovechar no solo las selecciones, sino los equipos profesionales en copas internacionales, pero algo cambio. O algo estamos haciendo mal nosotros porque nos hemos estancado, o los otros países han mejorado para estar aquí en la altura, y ya no es problema venir a jugar acá. Pero La Paz siempre será una ventaja, porque hicimos la prueba en Santa Cruz en una eliminatoria y no nos fue bien.

Usted formó parte del proceso para las eliminatorias de 1993. ¿Por qué no fue al Mundial del 94?

Choqué con el técnico, no solo por lo futbolístico, sino por defender al compañero, al jugador y por ahí hay cosas que han sucedido. Tenía que volver para las eliminatorias, en esa parte debo agradecer a don Xabier (Azkargorta), porque yo le dije formalmente a solas, y él siempre reconoció que en ese momento no estaba equivocado, después por otras razones extras no estuve en esa selección, pero no me arrepiento; hubiese sido lindo jugar un Mundial, pero jugarlo de esa manera, tampoco no me hubiese sentido satisfecho.

¿Por qué ya no salen nuevas promesas en el fútbol nacional?

Uno quiere encontrar la explicación, porque en su momento se vio a varios jugadores. Cuando jugué había juveniles de un nivel altísimo, por ahí la motivación por el dirigente que quería, que amaba al fútbol, creo que hasta por un par de zapatos de fútbol uno iba a entrenarse. Había más sentimiento. Ahora cuando hay más comodidades no hay ese interés de jugar al fútbol, siendo que la profesión te da más dinero.

¿El nivel del fútbol boliviano está tan bajo?

Ya no estamos trabajando en divisiones menores, porque antes, poco después que empecé (1981), desapareció la segunda, la tercera y la cuarta división, y esas categorías le daban jugadores a los equipos. Uno iba al estadio y se veían partidos preliminares de esas divisiones, todo eso incidió. La academia Tahuichi también dejó de sacar jugadores, porque solo trabaja hasta la sub 15 y después ya no quieren ser responsable de muchas cosas.

Las cosas cambiaron en nuestro país, ahora vemos las divisiones menores que se juegan en la mitad o en el cuarto de una cancha. Estuve observando campeonatos de la Primera A y de la B y son bajísimos de nivel, esas cosas me preocupan. Uno tiene una mentalidad pero solo no se puede hacer nada.


viernes, 27 de septiembre de 2013

El podio de los DT que más duran



En el fútbol —y en particular en el boliviano— los entrenadores son los eternos fusibles, y terminan quemados y cambiados en cuanto las cosas no andan bien en sus equipos, víctimas de los dirigentes resultadistas que en su mayoría encabezan los clubes.

Esa parece ser también la regla ahora, si se toma en cuenta que hasta el momento, en apenas ocho jornadas del torneo Apertura de la Liga, tres de los 12 clubes ya han cambiado de entrenador, procurando que con el siguiente les vaya mejor.

La otra cara de la medalla son los que duran en sus cargos, y en este acápite Marcos Rodolfo Ferrufino, que dirige a San José, se lleva la flor. Ferrufino tiene a su favor, además, algo que a otros les sería difícil conseguir: en su más reciente “era santa” ha visto cómo su club ha cambiado de directiva, se fue un presidente y llegó otro; sin embargo, él ha seguido firme en el cargo.

No hay que olvidar que ya antes, Fierro —como le llaman sus amigos— dirigió en otras oportunidades al crédito orureño, donde más partidos ha acumulado desde que —tras ser un zaguero central que se hacía sentir en el área— eligió esta otra carrera apegada íntimamente al fútbol, y que eventualmente también fue entrenador de Nacional Potosí y Real Mamoré, pero en cortos periodos.

Dicen que su carácter no es de los mejores (lo ha demostrado más de una vez al borde de la cancha y en sus declaraciones, generalmente posteriores a los partidos), pero su trabajo tiene un poder de convencimiento que lo convierten, hoy por hoy, en el técnico —de los actuales en la Liga— con más tiempo y más partidos al frente de un equipo.

Según estos números extraoficiales —gentileza del periodista de Impactos Deportivos, Fernando Bustillo— Ferrufino es entrenador de San José, sin parar, desde septiembre de 2011 y ya lleva 89 cotejos ligueros dirigiendo al cuadro orureño (por supuesto —hay que aclararlo— tiene muchos más si se contara todo lo que ha dirigido en la Liga).

Ese año estuvo al frente en 15 partidos. En el primer semestre de 2012 dirigió 22 más y en la temporada 2012-2013 (Apertura más Clausura) fueron 44. Por último, en el nuevo Apertura ya lleva ocho y se está preparando para su noveno, si acaso este fin de semana se juega justamente la novena jornada, en la que San José visitará a Bolívar en Miraflores.

Si bien en ese lapso (2011 a la fecha) ha logrado que San José esté peleando —casi siempre— por los primeros lugares de los certámenes, y como premio ha logrado más de una clasificación internacional, su factura pendiente continúa siendo la obtención de un título. “Hemos estado cerca más de una vez”, recordó en algún momento el entrenador, que fue campeón en 2007 con el santo.

Diferente a lo que le sucede a Eduardo Villegas conduciendo —por segunda vez— a The Strongest, que en menos tiempo desde su regreso al Tigre ya ganó dos títulos, los que completaron el tricampeonato.

Villegas es el segundo que más está durando, desde 2012, cuando dirigió 12 partidos en el torneo Fundadores de la Liga y saboreó la gloria de ser campeón. Después vinieron los 44 encuentros de la temporada 2012-2013. En los 22 primeros ganó otra corona y en los 22 siguientes —de este año— ya no pudo repetir sus logros, pero sigue, completando 64 encuentros con los ocho que lleva al frente del Tigre en este Apertura.

El podio lo completa el español Miguel Ángel Portugal, con 53 partidos ligueros en Bolívar y una corona, la lograda en el Clausura pasado. Desde que empezó a mediados de 2012 ha dirigido 45 partidos en una temporada —incluido un desempate en Cochabamba, ante Oriente Petrolero— y los ocho de la actualidad.

Salvo ellos tres —Ferrufino, Villegas y Portugal— no hay otros, de los actuales, con tantos partidos seguidos, y aparte de los que ya se fueron varios otros tienen las maletas listas, por si en cualquier momento los resultados terminen tumbándolos.

Los datos

Ferrufino

Marcos Ferrufino lleva 89 partidos seguidos al frente de San José. Comenzó en 2011 y su trabajo no ha sido interrumpido.

Villegas

Tiene dos títulos en esta “era” con The Strongest. Ha dirigido hasta el momento 64 encuentros.

Portugal

Es el técnico del más reciente campeón nacional. El español tiene 53 cotejos con Bolívar.

A ‘Fierro’ le toca dirigir desde la tribuna

En su ya larga trayectoria como entrenador en la Liga, Marcos Ferrufino ha tenido que dirigir a su equipo muchas veces desde la tribuna, sancionado por los tribunales de justicia generalmente por sus reclamos airados que no caen nada bien a los árbitros.

El último incidente en el que se vio envuelto le está costando más caro que los anteriores, pues el Tribunal de Justicia Deportiva (TJD) de la Liga le ha impuesto dos sanciones que en total suman ocho partidos en los que no podrá dirigir desde donde habitualmente lo hacen los técnicos —le faltan seis por cumplir—.

Cuando San José recibió la visita de Oriente Petrolero, en el Jesús Bermúdez, hubo una trifulca cuyo encendido de la chispa se le atribuyó a Ferrufino, por haber pateado una botella con agua, con tan mala suerte que ésta viajó dirigida hacia el banco oponente, aunque —según la palabra del propio entrenador— no llegó a impactar a nadie. Fue una descarga de su rabia como hay muchas en el terreno de juego, pero no se la perdonaron y el DT de San José fue a proceso. El resultado: tres partidos de suspensión.

Ferrufino debía comenzar a cumplir la sanción ante Sport Boys, sin embargo se presentó en el banco, y aunque el encuentro no comenzó hasta que se marchó a la tribuna, la norma dice que quien incumple, automáticamente recibe una sanción de cinco cotejos más. En Oruro, ante Universitario, cumplió el segundo; el tercero será el domingo y así sucesivamente, hasta los ocho.

No hay otros con más de un año

Tres cambios

En lo que va del torneo Apertura de la Liga (ocho jornadas), tres clubes ya cambiaron de entrenador: Víctor Hugo Andrada se marchó de Blooming, Claudio Chacior de Guabirá y Víctor Hugo Antelo de Aurora.

Los reemplazantes

Los entrenadores más nuevos son el uruguayo Gustavo Díaz, en Blooming (ya dirigió tres encuentros); el argentino Fernando Quiroz, en Guabirá (dos partidos) y hasta el cierre de esta edición Sergio Apaza había presentado su propuesta a Aurora.

Diez meses

Aparte de Ferrufino, Villegas y Portugal, ningún otro ha superado el año de gestión. El cuarto más antiguo al frente de un equipo es Javier Vega, quien asumió hace diez meses en Universitario de la Capital.

Por meses

El argentino Roberto Pompei ha cumplido nueve meses en Oriente. Tucho Antelo se fue después de seis meses en Aurora, tiempo que está Julio Baldivieso en filas de Nacional Potosí. El argentino Víctor Zwenger lleva cinco meses en Real Potosí; Néstor Clausen, tres en Wilster y Edgardo Malvestiti —que llegó antes de que comenzará el torneo— dos en Sport Boys.

Hombres en el ojo de la tormenta

‘Vi cosas increíbles en Bolivia’: Víctor Zwenger, DT de Real Potosí

“Es una barbaridad que a dos o tres partidos se piense en cambiar entrenador. Los cambios locos no tienen lugar y aquí se dan, por eso digo que vi cosas increíbles en Bolivia”.

‘Había mucho exitismo’: Edgardo Malvestiti, DT de Sport Boys

“Me tocó observar años anteriores que en Bolivia había mucho exitismo y eso está peleado con un proyecto. Ahora ya no mucho. Se entendió que no es cambiar por cambiar”.

‘Un técnico sabe cuándo irse’: Javier Vega, DT de Universitario

“Es bueno que se tenga algunos entrenadores que dirijan un buen tiempo, por eso mismo Bolívar y el Tigre lograron lo que lograron. Y cuando no, un técnico sabe cuándo irse”.

viernes, 2 de octubre de 2009

Ferrufino se fue de Real Mamoré

Marco Ferrufino ya no es director técnico de Real Mamoré. El ex defensor de Bolívar decidió dar un paso al costado, supuestamente, porque el equipo se encuentra en paro reclamando el pago de sueldos.
Los jugadores, cumpliendo una amenaza por falta de salario, no se entrenan desde el pasado lunes. Ferrufino se reunió ayer con el presidente del club, Alfonso Gorayeb, para anunciarle que se iba de Trinidad. “Nos extrañó su decisión porque le habíamos ofrecido un buen contrato, incluso iba a ganar el doble”, manifestó Gorayeb.
Por otra parte, el máximo dirigente del club beniano adelantó que a partir de hoy entregará memorándum a varios jugadores, especialmente a los cabecillas del plantel que propiciaron el paro. Real Mamoré se salvó del descenso directo e indirecto de la Liga.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Marcos Ferrufino “En el país hay material humano muy capaz”


Marcos Rodolfo Ferrufino dice que nació con una “estrella” que le guía en el fútbol. Como jugador fue exitoso, sobre todo en filas de Bolívar, con el que dio varias vueltas olímpicas. Tras su retiro se dedicó a la dirección técnica y en su primera experiencia en el ámbito profesional se consagró campeón con San José en 2007.

Desde abril de 2008 no se sabía nada de él en el ámbito futbolero, hasta que Real Mamoré lo contactó y fue su técnico en los últimos seis partidos del torneo Clausura. Con una gran campaña, logró que el beniano eludiera la zona de descenso y estuvo a punto de clasificarlo a la segunda fase.

¿Cómo fue esta “aventura” de agarrar, a poco del final, un equipo condenado al descenso y liberarlo en pocos cotejos de todo peligro?

Decidimos arriesgar porque a nosotros nos gustan los retos. Estábamos sin trabajar y nos animamos junto con el profesor Teodoro Cárdenas a viajar, en principio a Buenos Aires, a fin de hacer un seguimiento al trabajo del club Huracán. Estuvimos durante 15 días y aprendimos mucho. Cuando retornamos volvió la preocupación porque no aparecía nada, hasta que surgió el llamado de Real Mamoré. Analizamos la situación en la que estaba y, aunque era difícil, no era imposible. No nos fijamos mucho en la parte salarial, ésta tampoco era buena, pero queríamos trabajar y demostrar que los profesionales nacionales somos capaces. Felizmente con trabajo las cosas salieron.

¿Por qué, según usted, Mamoré no obtuvo buenos resultados en gran parte del torneo y, de pronto, consigue una seguidilla de triunfos que lo alejan del descenso?

La gente, en la calle, nos contaba que en el plantel había indisciplina. Nunca supimos si era cierto o no. Nosotros, desde el primer día, fuimos claros con los jugadores, les dijimos que la disciplina era la base del trabajo, unimos al grupo, hicimos que el día a día fuera ameno y sobre todo pusimos normas de entrada, como la puntualidad, que es lo primero que debe existir en el profesionalismo. Los jugadores entendieron el mensaje y no tropezamos con problemas disciplinarios en ningún momento.

Real Mamoré, aparte de salvarse, peleó hasta el último momento por la posibilidad de clasificarse. ¿Este equipo tenía para dar más?

Hubiésemos querido agarrar al equipo antes, o por lo menos con cinco unidades sumadas. La cosa habría sido diferente. Pero no nos lamentamos de nada, lo que hicimos fue trabajar, apostar por lo nuestro, arriesgarnos, a ver hasta dónde llegábamos. Aquí hay que destacar la voluntad, las ganas que le pusieron los 30 jugadores que tiene la plantilla, eso se reflejó luego en los partidos. Sumamos la cantidad necesaria para salvar al equipo, nos faltó un poquito para clasificarlo, pero lo primero era el objetivo primordial. Hicimos buenos partidos, en Trinidad y también en La Paz. Aunque The Strongest nos ganó, le fue complicado, incluso casi le empatamos. Y a La Paz Fútbol Club le ganamos, ahí quedó claro que el equipo había cambiado de mentalidad.

¿Cómo fue para usted adaptarse rápido a un equipo desconocido y con problemas, y trabajar en pocos días preparando su debut con la obligación de sumar?

El corto tiempo lo aprovechamos bien, el profesor Cárdenas programó labor en doble turno para recuperar a los jugadores en la parte física y corregir en la táctica las deficiencias en defensa y ataque. El cuerpo técnico trabajó al máximo y la respuesta del grupo de jugadores fue generosa.

¿Qué función tuvieron para este éxito deportivo el cuerpo técnico, por una parte; el equipo, por otra, y los dirigentes? ¿También jugó la afición beniana?

Tal vez al principio la afición no creyó en nosotros, el club había cambiado ya varios entrenadores e igual seguía en el fondo; sin embargo, tras el primer triunfo ante Universitario, la gente reaccionó y nos apoyó, se dio cuenta de que el equipo cambió de actitud y que le puso ganas en procura de hacer las cosas bien. Nosotros fuimos a trabajar, no fuimos a robarle ni a sacarle el dinero a nadie. La dirigencia nos dio total apoyo para cambiar y ése fue un respaldo importante. En los últimos partidos la hinchada retornó a las graderías del “Gran Mamoré”, renació el apoyo y la alegría, hasta había las tradicionales olas mexicanas. Uno miraba hacia la tribuna y veía rostros sonrientes.

¿Cuál es el mensaje que se puede rescatar de lo que sucedió, con varios técnicos que pasaron antes y no pudieron hacer nada, y uno que llegó en el final y logró lo que ningún otro?

A mí no me gusta hablar de la gente que trabaja en mi rubro y menos de la que estuvo antes que mí, pero hay cosas que molestan bastante, pasaron cosas de las que me enteré y ojalá este tema podamos analizarlo en algún otro momento. Simplemente esto nos deja como enseñanza, y ojalá que a los dirigentes también, que en el país hay material humano con capacidad y profesionalismo.

¿Considera que los resultados como los que se dieron con Real Mamoré son los que abren las posibilidades para que los entrenadores nacionales gocen de más oportunidades?

Primero, uno no debe creer que por lo que es un buen jugador puede ser buen técnico, uno debe estudiar, prepararse y en mi caso, aparte de ello, tengo las enseñanzas del profesor Teodoro Cárdenas, que son de mucho valor, pues es un profesional de gran capacidad y cualidades; además, a él le gusta compartir lo que sabe, le encanta estar actualizado, lo que dice mucho de él, y, sobre todo, te impulsa a seguir cultivándote. El fútbol es muy cambiante y para ello hay leer bastante y observar bastante.

Entonces considero que en el país existe potencial en los entrenadores nacionales, simplemente que los dirigentes deben confiar y arriesgar junto con ellos para sacar adelante al fútbol boliviano. Lamentablemente a los directivos les gusta la gente extranjera y muchas veces ni siquiera saben lo que contratan. Ojo, no estoy en contra de los entrenadores de afuera, porque en algunos casos dejan enseñanza.

¿Resultó diferente dirigir a un equipo de Trinidad con respecto a hacerlo en Oruro al mando de San José?

Nosotros, siendo orureños, recibimos más cariño en Trinidad que en Oruro. El recibimiento y el apoyo de la gente beniana fueron desde el primer momento. Uno a veces piensa que porque es de occidente las cosas serán diferentes, pero esa afición nos hizo sentir como en casa, por ello le agradecemos su calidez, respeto y amabilidad.

Ferrufino ha dirigido poco, apenas ha estado en dos clubes ligueros, ¿está consolidado como DT?

No, uno nunca deja de aprender, todavía me falta mucho, sufrí mucho para llegar a este lugar, para dirigir equipos profesionales, me costó porque primero dirigí divisiones menores, creando mi escuela; luego fui técnico de equipos de la asociación como Don Bosco y quiero agradecer a sus dirigentes; luego Zuraca, equipo con el que estuvimos a punto de salir campeones, pero los dirigentes decidieron sacarlo del torneo. En San José primero fui asistente técnico de Vladimir Soria y, finalmente, pude dirigir en la Liga. Creo que hice un buen proceso.

El jueves por la noche, en Potosí, se dio otro resultado, ¿qué opina con respecto a Wilstermann, que estuvo metido en la zona del descenso a pesar de ser un “grande”, y cuál es su opinión sobre Nacional Potosí, que se fue el mismo año que llegó a la Liga?

A veces los dirigentes no toman en serio las cosas, y como está el fútbol sabemos que debemos mejorar. Necesitamos por lo menos entre ocho y diez años para hacer un proceso y en ese tiempo cambiar todo esto, ojalá se dé la oportunidad, porque todos los que estamos inmiscuidos en el fútbol debemos trabajar de forma conjunta. Uno ve a equipos grandes como Wilstermann que adeudan a su plantilla tres o cuatro meses de salario, y aquello repercute en el rendimiento del grupo. O la inexperiencia de dirigentes como los de Nacional Potosí, que por no tener roce pecaron en muchas cosas. Es diferente estar en la asociación que en el profesionalismo.

Sobre Nacional, ¿tiene algún sentimiento por haber sido Vladimir Soria el que tuvo que sufrir el descenso? Se lo preguntó porque usted, en su época de futbolista, con Soria más que compañeros fueron buenos amigos.

A mí me da mucha pena, pero el fútbol es así; uno aprende con cosas que le pasan en la vida y en Nacional Potosí seguramente aprendieron mucho. En relación con “Vladi”, tengo un sentimiento de tristeza porque él ganó cosas importantes, sobre todo con Bolívar. Creo que es un técnico capaz, sé que se va a levantar, va a mirar para el frente por su personalidad y capacidad, porque es un entrenador al que le gusta aprender y superarse, y seguro que en el próximo torneo estará en algún equipo.

A propósito, ¿qué recuerdos tiene Marcos Ferrufino de su época de jugador?

Tuve vivencias importantes en los diez años que jugué en Bolívar, creo que fueron ocho títulos ganados. Participé en varias Copa Libertadores de América. Tuve que dejar el club por los problemas con Antonio López. Luego fui a The Strongest, otra gran institución; después recalé en mi tierra, Oruro; finalmente, a pedido de mi amigo y técnico Fernando Salinas, a quien le envío saludos, fui a Unión Central de Tarija, donde concluí mi época de jugador. Siempre me consideré un futbolista con mucha regularidad.

Después de retirarse, ¿cómo nació la idea de seguir la carrera de director técnico?

Bueno, creo que nací con una estrella porque el primer año que fui jugador profesional logré el título con Bolívar. Ingresé como asistente técnico de Vladimir Soria, quien me invitó a acompañarlo cuando hice el curso de entrenador en la Escuela de Técnicos de La Paz, y fuimos campeones; posteriormente dirigí a nivel profesional a San José y en mi debut en el banco fui campeón.

¿Fue sobre la base de su experiencia como futbolista que empezó a dirigir?

Me puse como objetivo el de estudiar y lo hice en la Escuela de Técnicos de La Paz, lo que me dio mayores luces para continuar en lo que más me gusta, que es el fútbol; posteriormente asistí al primer congreso de entrenadores que se realizó en la Argentina y creo que la decisión que tomé fue la ideal. Si bien la experiencia te ayuda, a ésta hay que acompañarla con conocimientos, con estudios.

¿Dirigir a San José fue por una casualidad?

Bueno, por esas cosas que tiene el fútbol, Vladimir Soria dejó San José, entonces me pidieron que me hiciera cargo y decidí aceptar con una grata experiencia, porque con el trabajo del profesor Teodoro Cárdenas y el buen comportamiento y entrega en el trabajo de los jugadores pudimos salir campeones

¿Su futuro está asegurado con el equipo de Trinidad o mirará para la próxima temporada otras opciones?

Bueno, con Real Mamoré terminamos el contrato en el último partido. Ellos tienen la prioridad para que pueda continuar el proyecto y si las condiciones no se dan, seguramente aparecerá un nuevo desafío con el profesor Teodoro Cárdenas, con quien hicimos un convenio de trabajar juntos como orureños que somos y aportar para que nuestro fútbol mejore.

¿Cómo se define como técnico?

Soy un entrenador que se dio cuenta de que en el fútbol uno debe ser un padre y amigo para los jugadores, porque si les das ventajas a los futbolistas abusan, por ello uno debe poner las reglas claras, mimar a sus futbolistas cuando corresponde, ser duro otras veces; por ello hay que tratar de ser equilibrado. A mí me gusta dialogar, pero cuando hay que corregir con un carajazo, hay que hacerlo, porque sirve de mucho para que reaccionen los jugadores.

¿Qué director técnico le dejó más enseñanzas?

Llevo siempre en mi mente a Moisés Barack, que me hizo debutar en el profesionalismo, inculcándome disciplina y puntualidad; y a Jorge Carlos Habbeger, un estudioso del fútbol que en su primer paso por Bolívar dejó muchas cosas positivas.

5 triunfos en seis partidos obtuvo Real Mamoré bajo el mando de Marcos Ferrufino. Venció en Trinidad a Universitario (1-0), Real Potosí (3-1), La Paz Fútbol Club (2-0) y Aurora (3-0). Perdió en La Paz contra The Strongest (2-1) y también en Miraflores derrotó al “azulgrana” (2-3).

Cuando fue técnico de San José lo dirigió en 48 cotejos ligueros, entre abril de 2007 y abril de 2008, y en seis de la Copa Libertadores del año pasado.

Con su firma

Nosotros, desde el primer día fuimos claros con los jugadores, les dijimos que la disciplina era la base del trabajo, unimos al grupo, hicimos que el día a día fuera ameno y sobre todo pusimos normas de entrada”

Uno no debe creer que por lo que es un buen jugador puede ser buen técnico, uno debe estudiar, prepararse y en mi caso, aparte de ello, tengo las enseñanzas del profesor Teodoro Cárdenas, que son de mucho valor”

A veces los dirigentes no toman en serio las cosas, y como está el fútbol sabemos que debemos mejorar. Necesitamos por lo menos entre ocho y diez años para hacer un proceso y en ese tiempo cambiar todo esto”

Su ficha

Nombre: Marcos Rodolfo Ferrufino

Lugar y fecha de nacimiento: En Oruro, el 25 de abril de 1963.

Su familia: Está casado con Sandra Rojas. Tiene tres hijos: Marcos Mauricio, Douglas Rodolfo y Stefano Romar.

Trayectoria como jugador: Jugó 10 años en Bolívar. También actuó en The Strongest, San José y Unión Central, equipos ligueros. Antes, a nivel de asociación, integró 31 de Octubre y Always Ready.

Trayectoria como DT: Sólo ha dirigido a dos equipos ligueros. A San José lo sacó campeón en 2007 y luego lo dirigió en la Copa Libertadores de América 2008. Con Real Mamoré estuvo los últimos seis partidos del torneo Clausura, salvándolo del descenso.