El argentino-boliviano ostenta el récord de seis goles en un cotejo de Libertadores.
El exdelantero argentino-boliviano Juan Carlos Sánchez Frías será homenajeado por la Conmebol por la histórica marca que tiene y que hasta ahora no fue superada, marcó seis goles en un partido de la Copa Libertadores.
Sánchez es hasta ahora el único futbolista que marcó media docena de goles en un campeonato de la Conmebol, fue en 1985 cuando Blooming superó a Deportivo Italia por 8-0.
30 años después, la Conmebol decidió darle un reconocimiento y lo hará durante el sorteo de la Copa Libertadores 2016 que se realizará en Asunción el 22 de este mes.
Juan Carlos Sánchez Frías llegó en 1979 a Bolivia y su primer club fue Guabirá, luego pasó por Blooming, Wilstermann y San José, se naturalizó boliviano en 1985 y ese año jugó con la Selección
Jugadores Bolivianos, fichajes y mucha informacion de los futbolistas bolivianos
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sábado, 19 de diciembre de 2015
viernes, 13 de abril de 2012
Juan Carlos Sánchez Frías vive en Montero.
Se nota su desánimo cuando habla. La situación es más complicada porque varias cosas no le han salido bien y se preocupa en estos tiempos en que el trabajo es parte fundamental de la vida. Llegó a Guabirá en 1979, defendió esa camiseta hasta 1981. Todavía es el segundo goleador histórico del azucarero con 42 tantos, pero su trayectoria en el fútbol boliviano va más allá.
Hasta que apareció la figura de Víctor Hugo Antelo, Sánchez era el máximo artillero de la Liga. Su marca es de 263 tantos en el fútbol profesional boliviano. Argentino de nacimiento (va camino a cumplir los 56 años), fue contratado por Guabirá y el 22 de abril de 1979 anotó el primero de sus goles ante Real Santa Cruz.
Fue, además, un jugador récord: en un partido de Liga anotó siete de los 13 goles que Blooming le hizo a Primero de Mayo y es el único jugador de un equipo boliviano que anotó seis goles en un partido de Copa Libertadores, en 1985, cuando precisamente fue el máximo artillero de esa competición.
Así como ocurrió con Mario Di Meglio, Juan Ramón Santos, Juan Américo Díaz o Juan Farías, quienes fueron atrapados por la tierra boliviana y se quedaron en La Paz; a Juan Carlos Sánchez le ocurrió lo mismo, al inicio en Santa Cruz y desde hace casi dos décadas en el norte cruceño, donde en poco tiempo espera emprender un nuevo proyecto.
“Vine por un torneo, para conocer Bolivia y me quedé a vivir aquí e hice mi familia en esta tierra, así que soy un boliviano más”. La muerte de su esposa Candy Correa, hace dos años, lo golpeó fuerte, le obligó a tomar una pausa y —como reconoce— hoy trata de recuperar energías alistándose para comenzar un nuevo reto.
Juan Carlos Sánchez precisa que marcó en su carrera 395 goles, en su cuenta están los 263 en el ámbito de la Liga, 25 en la Libertadores, uno en la selección y 106 en Argentina, cuando jugaba en Gimnasia y Esgrima de Jujuy, Juventud Antoniana de Salta y Club Deportivo Policial, en el Nacional B de su país de origen.
“Soy un agradecido a Guabirá, a Blooming y a Bolivia, porque nunca tuve problemas con nadie en este país y porque a donde fui, siempre me recibieron con cariño”.Noelia, Carlos y Carla son sus hijos, quienes lo convirtieron en abuelo, y hoy por hoy son sus nietos los que lo acompañan más.
“Sigo el fútbol por los periódicos, la radio o la televisión, no voy al estadio porque allí se lastima demasiado a los jugadores y técnicos, y eso me pone muy mal. Me afecta demasiado”. Maneja tres opciones para volver a trabajar: una churrasquería, el negocio de ropa deportiva o enseñar a jugar al fútbol a niños y jóvenes. “Al final esa parte del fútbol es la que más me gusta”.
Perfil
Nombre: Juan Carlos Sánchez Frías
Nacimiento: Formosa, Argentina, 01/09/56
Trayectoria: Fue futbolista de varios equipos en el país. Comenzó en Guabirá (1979-1981), luego pasó por Blooming (1981/1985), Wilstermann (1986), Blooming (1987), Litoral de La Paz (1988), San José (1990), Independiente Petrolero (1991) y San José (1992).
Goleador: Su sello era el gol, es el segundo artillero en la historia de la Liga (263)
Hasta que apareció la figura de Víctor Hugo Antelo, Sánchez era el máximo artillero de la Liga. Su marca es de 263 tantos en el fútbol profesional boliviano. Argentino de nacimiento (va camino a cumplir los 56 años), fue contratado por Guabirá y el 22 de abril de 1979 anotó el primero de sus goles ante Real Santa Cruz.
Fue, además, un jugador récord: en un partido de Liga anotó siete de los 13 goles que Blooming le hizo a Primero de Mayo y es el único jugador de un equipo boliviano que anotó seis goles en un partido de Copa Libertadores, en 1985, cuando precisamente fue el máximo artillero de esa competición.
Así como ocurrió con Mario Di Meglio, Juan Ramón Santos, Juan Américo Díaz o Juan Farías, quienes fueron atrapados por la tierra boliviana y se quedaron en La Paz; a Juan Carlos Sánchez le ocurrió lo mismo, al inicio en Santa Cruz y desde hace casi dos décadas en el norte cruceño, donde en poco tiempo espera emprender un nuevo proyecto.
“Vine por un torneo, para conocer Bolivia y me quedé a vivir aquí e hice mi familia en esta tierra, así que soy un boliviano más”. La muerte de su esposa Candy Correa, hace dos años, lo golpeó fuerte, le obligó a tomar una pausa y —como reconoce— hoy trata de recuperar energías alistándose para comenzar un nuevo reto.
Juan Carlos Sánchez precisa que marcó en su carrera 395 goles, en su cuenta están los 263 en el ámbito de la Liga, 25 en la Libertadores, uno en la selección y 106 en Argentina, cuando jugaba en Gimnasia y Esgrima de Jujuy, Juventud Antoniana de Salta y Club Deportivo Policial, en el Nacional B de su país de origen.
“Soy un agradecido a Guabirá, a Blooming y a Bolivia, porque nunca tuve problemas con nadie en este país y porque a donde fui, siempre me recibieron con cariño”.Noelia, Carlos y Carla son sus hijos, quienes lo convirtieron en abuelo, y hoy por hoy son sus nietos los que lo acompañan más.
“Sigo el fútbol por los periódicos, la radio o la televisión, no voy al estadio porque allí se lastima demasiado a los jugadores y técnicos, y eso me pone muy mal. Me afecta demasiado”. Maneja tres opciones para volver a trabajar: una churrasquería, el negocio de ropa deportiva o enseñar a jugar al fútbol a niños y jóvenes. “Al final esa parte del fútbol es la que más me gusta”.
Perfil
Nombre: Juan Carlos Sánchez Frías
Nacimiento: Formosa, Argentina, 01/09/56
Trayectoria: Fue futbolista de varios equipos en el país. Comenzó en Guabirá (1979-1981), luego pasó por Blooming (1981/1985), Wilstermann (1986), Blooming (1987), Litoral de La Paz (1988), San José (1990), Independiente Petrolero (1991) y San José (1992).
Goleador: Su sello era el gol, es el segundo artillero en la historia de la Liga (263)
lunes, 10 de septiembre de 2007
Juan Carlos Sánchez fue un verdadero verdugo de los arqueros

EL DEBER
Metía goles para todos los gustos, era hábil con las dos piernas y de sus cabezazos ni qué hablar, eran como un potente ‘chutazo’ que hacían inflar las redes contrarias. Juan Carlos Sánchez, a quien nos referimos, fue desde comienzos de la década de los 80 y principios de los 90, goleador durante cinco temporadas en la Liga del fútbol profesional boliviano.
Juan Carlos ‘Pinocho’ Sánchez era un especialista en los tiros libres. Señala que unos 110 goles de sus 264 convertidos en partidos oficiales de la Liga boliviana fueron con pelota parada. Además contabiliza 25 tantos en torneos de copas Libertadores y uno con la selección boliviana, que fue logrado ante su par brasileño en el mismísimo estadio Morumbí, con el que la escuadra nacional empató ante los cinco veces campeones mundiales.
Es de hacer notar que Juan Carlos también convirtió 106 goles jugando para Gimnasia y Esgrima de Jujuy, donde militó entre 1972 y 1979, año en que llegó al país para enrolarse en Guabirá.
Pero su mayor ‘gloria’ son los seis goles convertidos en un partido de la Libertadores. Es un récord a escala continental, que lo tiene desde el 7 de abril de 1985. Ese día, jugando para Blooming, se ‘ensañó’ con el Deportivo Italia de Venezuela, en el estadio ‘Tahuichi’. Ese año fue el máximo anotador del torneo con 11 tantos.
Para lograr esta hazaña, asegura que contó con la complicidad de grandes jugadores que en ese tiempo militaban en la academia y nombra a Silvio Rojas, Milton Melgar, el brasileño Fernando Reveliz y Roly Paniagua.
Esa marca estuvo cerca de ser igualada el 22 de marzo de 2000, cuando el argentino Alfredo Moreno se quedó a un gol de igualarlo. Le encajó cinco tantos precisamente a su ex club Blooming en el triunfo de Boca Juniors por 6-1, partido jugado en Buenos Aires.
Algo para la anécdota fue cuando el goleador decidió dejar el fútbol profesional en 1988, e inmediatamente se enroló en el club ‘Carlos Pérez’ de la Mutual de ex Jugadores de Santa Cruz. Debido a sus buenas actuaciones, es tentado por San José de Oruro para volver nuevamente a la Liga, club con el que logró nuevamente a ser el máximo goleador con 20 tantos en la gestión 1989.
La fractura de un brazo en un choque con un arquero, precipitó su alejamiento definitivo de las canchas en 1992.
Perfil
De jugador a entrenador
Juan Carlos Sánchez Frías nació el 1 de septiembre de 1956 en Formosa (Argentina) en el hogar de los esposos Omar Raúl Sánchez, que llegó a jugar en River Plate, y Pastora Frías. Casado con Candi Correa, tiene cuatro hijos: María René, Noelia, Carlos y Carla Silvestre. En la capital norteña se dedica a la dirección técnica de la escuela Norte Integrado. Fue entrenador de Guabirá, asistente técnico en Blooming y también de las selecciones bolivianas sub 17 y sub 20.
Metía goles para todos los gustos, era hábil con las dos piernas y de sus cabezazos ni qué hablar, eran como un potente ‘chutazo’ que hacían inflar las redes contrarias. Juan Carlos Sánchez, a quien nos referimos, fue desde comienzos de la década de los 80 y principios de los 90, goleador durante cinco temporadas en la Liga del fútbol profesional boliviano.
Juan Carlos ‘Pinocho’ Sánchez era un especialista en los tiros libres. Señala que unos 110 goles de sus 264 convertidos en partidos oficiales de la Liga boliviana fueron con pelota parada. Además contabiliza 25 tantos en torneos de copas Libertadores y uno con la selección boliviana, que fue logrado ante su par brasileño en el mismísimo estadio Morumbí, con el que la escuadra nacional empató ante los cinco veces campeones mundiales.
Es de hacer notar que Juan Carlos también convirtió 106 goles jugando para Gimnasia y Esgrima de Jujuy, donde militó entre 1972 y 1979, año en que llegó al país para enrolarse en Guabirá.
Pero su mayor ‘gloria’ son los seis goles convertidos en un partido de la Libertadores. Es un récord a escala continental, que lo tiene desde el 7 de abril de 1985. Ese día, jugando para Blooming, se ‘ensañó’ con el Deportivo Italia de Venezuela, en el estadio ‘Tahuichi’. Ese año fue el máximo anotador del torneo con 11 tantos.
Para lograr esta hazaña, asegura que contó con la complicidad de grandes jugadores que en ese tiempo militaban en la academia y nombra a Silvio Rojas, Milton Melgar, el brasileño Fernando Reveliz y Roly Paniagua.
Esa marca estuvo cerca de ser igualada el 22 de marzo de 2000, cuando el argentino Alfredo Moreno se quedó a un gol de igualarlo. Le encajó cinco tantos precisamente a su ex club Blooming en el triunfo de Boca Juniors por 6-1, partido jugado en Buenos Aires.
Algo para la anécdota fue cuando el goleador decidió dejar el fútbol profesional en 1988, e inmediatamente se enroló en el club ‘Carlos Pérez’ de la Mutual de ex Jugadores de Santa Cruz. Debido a sus buenas actuaciones, es tentado por San José de Oruro para volver nuevamente a la Liga, club con el que logró nuevamente a ser el máximo goleador con 20 tantos en la gestión 1989.
La fractura de un brazo en un choque con un arquero, precipitó su alejamiento definitivo de las canchas en 1992.
Perfil
De jugador a entrenador
Juan Carlos Sánchez Frías nació el 1 de septiembre de 1956 en Formosa (Argentina) en el hogar de los esposos Omar Raúl Sánchez, que llegó a jugar en River Plate, y Pastora Frías. Casado con Candi Correa, tiene cuatro hijos: María René, Noelia, Carlos y Carla Silvestre. En la capital norteña se dedica a la dirección técnica de la escuela Norte Integrado. Fue entrenador de Guabirá, asistente técnico en Blooming y también de las selecciones bolivianas sub 17 y sub 20.
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