Mostrando entradas con la etiqueta Oscar Sanchez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Oscar Sanchez. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de noviembre de 2009

“El último caudillo”. Un documental refleja la historia de Óscar Sánchez tras cumplirse dos años de su partida. El periodista Gustavo Cortez es autor


Sus ojos se empañan y un nudo se le hace en la garganta. No tiene deseos de hablar. Es Corín, quien sale de la sala 10 del cine Center de Irpavi, donde acaba de ver el documental “El último caudillo”, que es un homenaje a su esposo, Óscar Sánchez, quien falleció el 23 de noviembre de 2007.

Gabriela, una niña de 10 años, sujeta la mano de la viuda. Detrás suyo, salen Alejandro (16) y Óscar Junior (15). Son sus hijos, tres de los cuatro que tiene. Brian (18), el mayor, prefiere evitar ver de nuevo a su padre.

Es el dolor del recuerdo que golpea todavía sus pechos. Óscar, un gran jugador de fútbol pero polémico fuera de ella; fue un buen papá y un buen esposo.

“Vi la película y sentí a Óscar a mi lado. Él no se fue, sigue conmigo, y con mis hijos”, dice Corín Zambrano, quien aún viste prendas oscuras.

“Me gustó. Mi papá fue un gran hombre y me siento orgulloso por este homenaje que se le hace”, comenta Alejandro, quien es fiel reflejo de Óscar. Tiene la misma sonrisa, su rasgo juguetón y hasta le gusta el fútbol.

El documental “El último caudillo” fue presentado el martes 17 en una Premiere en la Sala 3 de la Cinemateca Boliviana. Más de medio centenar de personas, entre las que están vinculadas al fútbol, la familia y periodistas, asistieron al acto. Y desde el jueves 19 está en cartelera en esa casa y también en la cadena de cines Center en las ciudades de Santa Cruz, Cochabamba y La Paz.

Iniciativa

¿Cómo nace la idea? El productor, Gustavo Cortez, periodista deportivo de La Paz, confiesa que no es un experto en video, “porque soy más hombre de periódico”, pero le gustó la idea de llevar la historia de Óscar Sánchez a un trabajo audiovisual.

“A mediados de 2008, el colega Óscar Dorado me invitó a que lo colabore en la revista del centenario de The Strongest que editó El Gráfico de Argentina. Entre los temas que me dio estaba Sánchez. Para recoger datos busqué a la familia, y me encontré con un grupo de personas (su esposa y sus cuatro hijos) sumidos todavía en el dolor, porque la muerte de Óscar estaba cerca. Fue difícil hablar de él, pero se hicieron las entrevistas… Debo confesar que también me encontré con testimonios desgarradores, íntimos, de hogar y de familia. Eso me impulsó a hacer un trabajo que no sólo refleje su paso por el fútbol, sino también por la vida como persona. Y al final salió, creo, una propuesta periodística diferente”.

El documental dura 95 minutos y cuenta la vida del ex futbolista desde sus inicios hasta la enfermedad (cáncer de riñón) “que lo exterminó rápido desde adentro”. Quienes lo conocieron y vivieron con él experiencias cuentan cómo era ‘El Cabezón’ o el ‘Marraqueta’.

“Yo le pedía a mi mamita que me compre las zapatillas un poco más grandes porque estaba en etapa de crecimiento. Era mentira, era para que compartamos con Óscar para jugar” (Alberto Vargas Sánchez, hermano).

Óscar fue un niño como cualquier otro, aquel que siente temor cuando escucha cuentos de terror. O el que ayudaba en la cocina cuando salían a trabajar sus papás y se olvidaba de ponerle sal a los huevos y el arroz.

“Cuando jugaba en Aurora tenía una motito, en ella se movilizaba”, recuerda Fernando Cartagena, reportero gráfico de Cochabamba, quien recuerda haber tenido un encontrón con Sánchez en una práctica de la Selección.

Su llegada a The Strongest, cuando tenía 18 años, lo recuerda el periodista Alfonso “Toto” Arévalo. Delgado, con un jean y una polera. “Parece que este muchacho no sabe que en La Paz hace frío…”.

Su rápido ascenso, de recién llegado a líder y capitán en Achumani provoca un salto exitoso al fútbol argentino. Gimnasia de Jujuy y especialmente Independiente, el gigante de Avellaneda en la época de Menotti como DT, guardan el repiqueteo que inventó antes de patear los penales… “algo que el Burrito Ortega hace y que aquí intentamos, intentamos imitar”, dice Iván Castillo, compañero en Jujuy.

Otra faceta

El andar del documental refleja también su lado malo, el lado oscuro de su personalidad. “Más de una vez sus defectos empañaron el brillante fútbol que emanaba de sus pies”, dice el relato.

En la cancha fue brillante, pero lejos de ella sacó a traslucir sus defectos. “Una vez la Policía de Tránsito lo pescó durmiendo en su coche en la avenida Busch, estaba ebrio…” (Ramiro Camacho, periodista).

En 2002 pasó a Bolívar. “A mucha gente no le gustó, pero se ganó rápidamente el cariño de la gente”. Su incorporación, sin embargo, tuvo un toque de polémica. En Cochabamba tuvo problemas y el entonces presidente del club, Mauro Cuéllar dijo “¡Sánchez no va más!”. Javier Ortuño tuvo que lidiar con Cuéllar para que Óscar se entrene. “¿Tú le vas a pagar?” (Cuéllar), “¡Sí, yo le voy a pagar!” (Ortuño). Fue el inicio de la relación con Bolívar, al que le dio cinco títulos en cinco años y un subcampeonato en la Copa Sudamericana.

“En Bolívar, Julio (Ferreira), Óscar y yo casi hacíamos 100 años, pero formamos una buen defensa y en la Sudamericana queríamos hacer historia…” (Marco Sandy).

Dos cantautores, Manuel Monroy Chazarreta y Jorge Eduardo, que escribieron canciones para The Strongest y Bolívar, lo conocieron y lo recuerdan con cariño. “Nos rompió el corazón porque jugó en los dos equipos” (‘El Papirri’).

Corre la cinta y llega el capítulo de la Selección Nacional. Xabier Azkargorta lo llevó al Mundial de EEUU ’94 y sólo el español sabía cómo frenar su impetuoso carácter que tenía. “Lo que natura no da, Salamanca no presta. Se trataba de ayudarlo en otros aspectos, porque en el trabajo no se le podía pedir nada, lo daba todo” (Marcelo Torrico).

Fue capitán de la ‘Verde’ en los últimos años y más de una vez tuvo problemas con dirigentes por problemas económicos y de otra índole. “Un día, Sánchez lo botó de una concentración a Mario Reinoso, le dijo que los dirigentes sólo aparecían para hacer show y no cuando realmente se los necesitaba…” (Alberto Lozada, gerente de la Federación Boliviana de Fútbol).

Buen padre

El documental también muestra el lado humano del futbolista. Su boda con Corín y su alegría en la intimidad con sus cuatro hijos: Brian, Alejandro, Óscar Junior y Gabriela. “Los bañaba, les cortaba las uñas, les limpiaba las orejas con cotonetes… Fue buen padre, también buen esposo…” (Corín Zambrano).

Una faceta que no se le conocía está en la mitad del documental. Alegría al extremo. El día de su boda bailó y bailó hasta el cansancio. “Así como se divirtió en el fútbol, también lo hizo fuera de él”.

Su retorno a The Strongest en 2007 se dio después de un coqueteo con Jorge Pacheco, entonces presidente del club ‘atigrado’.

“Cuando hablábamos de que retorne siempre me dejaba la puerta abierta. Y él volvió, volvió a su casa, de donde había salido y donde culminó su carrera y su vida” (Pacheco).

El médico Waldo Delgado explica con detalle su decaimiento. La caída de una muralla humana. El cáncer que carcomió desde adentro al jugador, “que se levantó del suelo como un gladiador herido, pero que al final no pudo derribar a un rival que esta vez era más fuerte que él”. “Quiero volver (a jugar), más que nunca” (Sánchez).

A mediados de 2007 jugó un partido de despedida en el estadio Siles. Sus compañeros del Mundial ’94 llegaron de distintos lugares para acompañarlo en una tarde en la que el público aplaudió de pie su valor. Ese día jugó sólo con un riñón y cuando un nuevo tratamiento recién se iniciaba.

Ese mismo día, la Familia Valdivia le hizo un lindo homenaje en la música. “Vino donde estábamos y le cantamos a medio metro” (Adolfo Valdivia). “Muy agradecido se acercó a nosotros y le salían lágrimas de los ojos” (Noemí Valdivia).

Las anécdotas son un capítulo para sonreír y disfrutar de un Sánchez que fue bonachón y bromista. “Le ponía mondadientes en sus panes” (Carlos Borja). “Yo lo tapé alguna vez, vino un poquito ‘pasado’. Andá, andá, vuelves mañana, le dije (jajajaja)” (Vladimir Soria, ex DT de Bolívar). “A Óscar no le gustaba tomar medicamentos. Esta rodilla con mi chichita de Anzaldo se cura” (Omar Rocha, fisioterapeuta de Bolívar).

Óscar murió el 23 de noviembre de 2007. Sus restos descansan en Cochabamba, “volver al lugar donde nació fue uno de sus últimos deseos”.

El vacío que deja Sánchez es motivo de reflexión. “Uno mira el fútbol boliviano de hoy y encuentra buenos jugadores, pero simplemente buenos jugadores. No hay futbolistas de jerarquía. Y Óscar fue uno de esos jugadores de jerarquía. Ésta es una lección muy dura; parte Óscar Sánchez y deja un espacio que no es cubierto hasta ahora…” (Toto Arévalo).

A dos años de su muerte, el homenaje se ve en las salas de los cines Center de Santa Cruz, Cochabamba y La Paz, además de la Cinemateca Boliviana en la sede de Gobierno.

El amante del fútbol tiene una cita con Óscar en la pantalla grande, cancha donde vuelve a jugar…

IRO

Reir y llorar

“El documental es para reír y llorar. Es un trabajo simpático, pero a la vez emotivo y conmovedor. Creo que vale la pena verlo y, sobre todo, recordar a un buen jugador”, Gustavo Cortez, productor del documental.

El perfil

Óscar Carmelo Sánchez

Nació en Cochabamba el 16 de julio de 1971. Fue futbolista profesional durante 16 años. Murió a los 36 años. Estuvo casado con Corín Zambrana, con quien tuvo cuatro hijos: Brian (17 años), Alejandro (15), Óscar (13) y Gabriela (8). Su mamá, Anselma Sánchez, su hermana, Miriam Sánchez y su novia, Shirley Tellería, también lo acompañaron en los últimos días.

Contribución a la historia del deporte

Gustavo Cortez dice que “en el deporte se tiene que documentar no sólo el paso de figuras que le dieron alegrías al país, sino también hechos y acontecimientos inolvidables, como el Sudamericano del ’63 o la clasificación al Mundial de EEUU en 1993. Ya hay algunos trabajos, y éste es uno más. Pero hay que trabajar otros y ése es un reto y responsabilidad del periodismo deportivo”.


Yeny Gonzales trabajó en el guión y Ronald Choque en la edición. El relato está a cargo de Wálter Quiroz.
El productor de “El último caudillo” anuncia que para 2010 habrá otro trabajo parecido, esta vez de un dirigente que marcó historia.

Especialista en los penales

Aunque fue zaguero, Óscar Sánchez se caracterizó también por convertir goles. En 15 temporadas en el fútbol boliviano anotó 51 veces, 12 de tiro penal, una de sus especialidades (solamente tres arqueros le atajaron penales en nuestra Liga: Hamlet Barrientos, Yadín Salazar y Daniel Vaca). En 1991 convirtió su primer gol, fue el 15 de diciembre de 1991 ante San José. Desde entonces, con la camiseta del "Tigre" anotó 33 veces y con la de Bolívar, 18.


Lo expulsaron en 11 ocasiones. Tuvo un primer año atroz (tres rojas, la primera de ellas mostrada por Marcelo Ortubé), luego tres años sin expulsiones, otras dos rojas en 1995, y otros tres años sin rojas. Las otras seis fueron entre 2001 y 2005.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Un año sin Sánchez y sin un líder de su talla

Hace un año de la partida del zaguero Óscar Sánchez, luego de que luchó su partido más duro contra un cáncer de riñón, el fútbol boliviano aún no vio a un defensor con su temple, entrega y actitud en la cancha. “Fue como pocos. De gran personalidad, mucho talento, jerarquía. Pasará tiempo hasta que surja otro como él”, explicó Edward Zenteno, capitán de Aurora.

Al margen de Ronald Raldes, quien juega en el fútbol del exterior, dentro del ámbito nacional, muchos son los candidatos a ocupar su lugar, pero aún no alcanzan la estirpe del cochabambino.

“Óscar reunía todo lo que quisiera un entrenador. Capacidad, fuerza, personalidad y actualmente no veo a algún jugador igual. Seguramente surgirá, pero se tendrá que esperar algún tiempito”, explicó Rómulo Alaca, zaguero y capitán de La Paz FC.

Sánchez llegó a la casa gualdinegra en 1991, cuando Ricardo Fontana se encontraba castigado y a punto de retirarse del fútbol y en los últimos años que le quedaban a Eligio Martínez.

“El último gran caudillo que tuvo el club fue Sánchez, quien llegó para ser una muralla en la defensa. Volvió al club el año 2007, pero retornó para morir como un verdadero tigre en el club de sus amores”, comentó el ex directivo Iván Aguilar.

Cuando Sánchez dejó The Strongest, varios defensores pasaron por la entidad: Doyle Vaca, Marcelo Carballo, Juan Carlos Paz García, Eduardo Jiguchi, Nicolás Sartori, Adrián Cuadrado y Alejandro Mena, entre varios; a la mayoría le faltó su temple

En Independiente de Argentina impuso su personalidad al quitarle a Raúl Cascini los lanzamientos de tiro penal.

El ex director técnico de la selección Argentina y de Independiente, César Menotti, anotaba en la revista argentina El Gráfico (1999), que “Óscar es uno de los tres mejores zagueros del fútbol sudamericano por la actitud, entrega y su gran capacidad para el achique que tiene en el terreno de juego”. Partió hace un año.

No sabía cabecear

En 1991, Sánchez llega a la sede de gobierno junto a William Delgadillo, la dirigencia de The Strongest lo aloja en el Complejo de Achumani.

Aquel año, el Tigre boliviano era dirigido por el argentino Luis Omar Campos, quien trabajó bastante en perfeccionar el cabezazo del jugador.

“Tiene problemas cuando va a cabecear, esconde la cabeza y cierra los ojos bastante”, comentaba el entrenador.

Campos le hizo notar el error y ambos se pusieron de acuerdo para corregir el error luego de los entrenamientos.

“Este muchacho tiene las ganas de superarse, por ello no tiene problemas en quedarse luego del entrenamiento para corregir la jugada. Este chico puede quedarse a entrenar todo el día en la cancha, no le importa si hay que almorzar o descansar, le encanta su profesión”, destacaba Campos. Con el tiempo el cabezazo fue uno de sus puntos fuertes de Sánchez durante su carrera.

En su época en Bolívar, apostaba con sus compañeros de equipo en los famosos campeonatos de tiros penales o tiros libres después de las prácticas.

Levantó la moral del equipo

En octubre del 2002, los celestes fueron apedreados en la ciudad de La Plata por la hinchada de Gimnasia y Esgrima. El vestuario celeste era de un silencio total, con nervios y miedo por lo que había ocurrido antes en el camino al estadio del “bosque del lobo”.

El arquero José Carlo Fernández estaba en la camilla del vestuario con el ojo vendado por residuos de vidrios que se rompieron en la emboscada a la delegación académica. Joaquín Botero, Gatty Ribeiro, Mauro Machado, Rubén Tufiño, Gonzalo Galindo y Martín Lígori estaban afectados por lo ocurrido, Vladimir Soria fumaba nervioso un cigarrillo. A pocos minutos del partido, Óscar Sánchez salió del baño y a gritos levantó la moral.

“Vamos carajo, no se dan cuenta que nos quieren ganar sicológicamente. Chamaco (gritó al utilero Óscar Montes), dame mis cachos sin lustrar, porque esta noche sacó brillo a puro puntazos con estos argentinos”.

Durante el partido siguió con las arengas, que encontró eco en sus compañeros en un enardecido campo de juego.

Con la celeste ganó más títulos que con la aurinegra

En octubre del 2001, el defensor tuvo fuertes diferencias con el entrenador argentino Daniel Córdoba, quien lo separó de la plantilla gualdinegra por actos de indisciplina que denunció el técnico en una recordada conferencia de prensa que se produjo en el estadio Rafael Mendoza.

El directorio presidido por Javier Hinojosa, en una reunión muy discutida, decidió rescindirle su contrato, pese a ser considerado uno de los emblemas.

Bolívar, que estaba clasificado a Copa Libertadores del 2002, puso sus ojos en el defensor, pero en la pretemporada la dirigencia liderada por Mauro Cuéllar dudó en contratarlo por el tema disciplinario. Marco Sandy, Vladimir Soria y el directivo Javier Ortuño convencieron al ex presidente de la Academia y Sánchez se puso la celeste ante la incredulidad de la parcialidad gualdinegra.

El directivo Ortuño cargó esos días una severa advertencia: “el doctor Cuéllar me dijo que si Sánchez vuelve a tomar yo tendré que pagar su sueldo”.

En el primer clásico contra el Tigre, 1 de mayo del 2002, Sánchez descargó toda su bronca y convirtió un gol en contra de los gualdinegros. La hinchada celeste comenzó a respetarlo y a quererlo.Con la Academia consiguió cinco campeonatos, cuatro más que con la casaca atigrada.

Recorrido

La llegada

En 1991, Óscar Sánchez llega al Tigre procedente de Aurora, con 19 años.

A Jujuy

A mediados de 1997, Gimnasia y Esgrima de Jujuy compra la mitad de su pase.

“Diablo rojo”

En 1998, César Menotti lo pide para el Club Independiente de Avellaneda.

El retorno

A principios del 2002 retorna a The Strongest para jugar la Libertadores de ese año.

Fue celeste

En enero del 2002 se produce su controvertido pase a filas del Club Bolívar.

Vuelve a casa

Sánchez retornó al equipo de sus amores en enero del 2007, fue su último club.

En la selección

Jugó el Mundial de Estados Unidos 1994 y en 1997 fue subcampeón de la Copa América con la verde.

Murió a sus 36 años

Falleció a las 13.15 del viernes 23 de noviembre del 2007.

Los posibles reemplazantes

RONALD RALDES

El capitán de la selección impone jerarquía, es experimentado, pero a diferencia de Sánchez es callado.

RONALD RIVERO

El zaguero impone presencia, va bien por arriba, es aguerrido, pero exagera en las protestas y juego brusco.

EDWARD ZENTENO

El cochabambino es aplicado en la marca, tiene buena proyección, pero carece de experiencia internacional.

EDHEMIR RODRÍGUEZ

Para ser un zaguero es bastante dinámico. Implacable en la marca. Su contextura delgada le juega en contra.

sábado, 24 de noviembre de 2007

El k'ochala que tuvo como cuna el barrio de San Pedro


“Se trata de uno de los tres mejores zagueros del fútbol sudamericano, de eso no tengo duda alguna, por su potencia, caudillismo y gran capacidad de aprendizaje”, ese fue el concepto que el DT argentino Jorge Habbeger hizo de Óscar Sánchez a mediados de los 90.

Precisamente, ese temple y esa garra de Sánchez nació y se forjó en los 80, en el barrio Las Cuadras, ubicado en la parte sudeste la ciudad de Cochabamba, donde vivió y jugó durante su niñez y juventud.

Quienes conocen al cochabambino desde ese su origen afirman que Sánchez también forjó su carácter en los torneos de barrio de fútbol de salón y en el baloncesto intercolegial, en ambos fue un destacado y aguerrido deportista. Todo aquello tuvo como escenario los coliseos de San Pedro.

El ex volante atigrado, el cochabambino Johnny Villarroel, recordó que Óscar jugó desde colegio al futsal, fue figura del club Víctor Muriel, donde adquirió su cualidad técnica.

“Definitivamente desde muy jovencito fue un deportista de polenta, con carácter y fortaleza física. Todo eso porque era un trabajador de mucha entrega. Él podía entrenarse todo el día, podía vivir en la cancha”, explicó Villarroel.

La Liga de San Pedro, en la que Óscar se formó, se juega en una cancha de tierra que está en la parte posterior de la Universidad de San Simón, la misma que fue testigo de los primeros pasos del zaguero mundialista de 1994, al igual que los coliseos ubicados por ese sector.

El talento del zaguero llegó a oídos de los dirigentes de Aurora, quienes le contrataron para que juegue los partidos de la asociación cochabambina. Con la casaca del “equipo del pueblo”, Sánchez reforzó su juego aguerrido y de coraje, que le valió el apelativo de Marraqueta, según recordó Elio Sánchez, kinesiólogo del plantel celeste.

Ese apelativo surgió porque en una ocasión dejó de entrenarse y se fue casa con una bolsa llena de ese tipo de pan en medio de sonrisas.

La fama del temple y el coraje del k´ochala llegó hasta Achumani, en La Paz, donde en 1991, junto a William Delgadillo, probó fortuna en The Strongest y se quedó gracias al apoyo del técnico de entonces, el peruano Moisés Barack.

Kuwait fue el nuevo apodo de Sánchez debido al pelo rapado y a la pañueleta que siempre llevó en la cabeza. Desde ahí el cochabambino tuvo una destacada y vertiginosa carrera futbolística que terminó con la gloria de ir al Mundial de Estados Unidos 1994.

“Fue un esforzado de la vida, por eso que en el fútbol se caracterizó por ser un jugador con gran capacidad de aprendizaje, que le llevó a ser un zaguero firme, fuerte, pero con técnica y una gran visión ofensiva”, recordó el ex portero Mauricio Soria, quien jugó con Sánchez en la selección nacional, The Strongest y Bolívar.

La característica de Sánchez en la vida y el fútbol se resume cuando en la Copa Conferaciones disputada en México, en 1997, tuvo un gesto de coraje y valentía, disputó parte de lo que quedaba del partido con la clavícula fracturada. No había más cambios, pero eso no le importó, tampoco el dolor, igual jugó con un brazo inhabilitado hasta el final del encuentro.

Otros detalles

Pesar en Cochabamba
Un gran pesar hubo en Cochabamba, donde nació Sánchez. Se espera que el domingo una multitudinaria cantidad de gente lo despida

Duelo en el país
La noticia de la muerte de Sánchez generó tristeza en todo el país. En Santa Cruz Gustavo Quinteros lo recordó como “un gran hombre”.

Óscar Carmelo Sánchez


Nombre: Óscar Carmelo Sánchez

Nació el 16 de Julio de 1971, en Cochabamba.

Comenzó a jugar fútbol en Aurora de Cochabamba el año 1989, luego pasó a The Strongest, club en el que estuvo vinculado en tres épocas, la primera entre 1991 y 1997, la segunda entre el año 2000 y 2001 y la tercera 2007.

Entre el año 1997 y 1998 jugó en Gimnasia y Esgrima de Jujuy de la primera división del fútbol de Argentina.

En 1998-1999 fue parte de la plantilla de Independiente de Avellaneda de Argentina.

Del año 2001 al 2006 defendió a Bolívar.

PALMARÉS

En 1994 y 2000 disputó la Copa libertadores de América con The Strongest.

En 2003 y 2006 jugó la Copa Sudamericana con Bolívar.

En 1998 disputó la Copa Merconorte con Independiente de Avellaneda de Argentina.

Entre 1998 y 2007 fue convocado a la selección boliviana de fútbol.

ÉXITOS

En 1997 logró el subcampeonato de la Copa América con la selección boliviana.

En 2004 conquistó el subtítulo de la Copa Sudamericana con Bolívar.

viernes, 23 de noviembre de 2007

Murió ex zaguero boliviano Oscar Sánchez víctima de un cáncer terminal


El ex defensor falleció la tarde de este viernes, ocho meses después de haberse retirado de la práctica del fútbol, informaron medios locales deportivos que le rindieron homenaje.

Sánchez, de 36 años, ex zaguero de los argentinos Gimnasia Esgrima de Jujuy e Independiente de Avellaneda, sirvió a Bolívar y The Strongest, el club de sus amores, durante varias temporadas.

En marzo de este año se vio obligado a dejar el fútbol luego que un equipo de cirujanos le extirpó un riñón tomado por el cáncer.

Tras la intervención, Sánchez, que había perdido 10 kg de peso, tomó la dirección técnica del popular Tigre al que clasificó al hexagonal final después de haber concluido primero el Torneo Clausura-2007, pero la enfermedad le hizo alejarse del cargo.

Sánchez, 78 veces internacional con el seleccionado de Bolivia, había jugado regularmente las Copas Libertadores y Sudamericana, además del torneo local en 2006 al servicio del Bolívar, cuyo archirrival The Strongest adquirió, en casi 100.000 dólares, su ficha de actuación para la presente temporada.

Pese a su veteranía, el zaguero, sobreviviente de la selección boliviana que jugó la Copa del Mundo de Estados Unidos-1994, fue convocado -antes de saberse de su enfermedad- para integrar la plantilla verde que disputó la Copa América de Venezuela y estaba en los planes del seleccionador Erwin 'Platini' Sánchez para las eliminatorias sudamericanas para el Mundial de Sudáfrica-2010.

El futbolista fue también bastión del Bolívar que discutió con Boca Juniors de Argentina el título de la Copa Sudamericana de 2004.

jueves, 3 de mayo de 2007

HOMENAJE A OSCAR CABEZON SANCHEZ


Video: oscar sanchez

1 DE MAYO 2007