miércoles, 2 de mayo de 2012

Carlos Arias Desde España 'En Córdoba aprendí lo que es ser suplente'

El internacional boliviano, Carlos Arias, arquero del Córdoba de la Segunda División española de fútbol, ha asegurado que en el club andaluz ha aprendido a ser reserva.

Arias volverá a ocupar este viernes la meta del Córdoba, en sustitución del titular Alberto García, que está lesionado.

"Uno siempre tiene las ganas de jugar y cuando no le toca, intenta entrenar y estar preparado para cualquier eventualidad, como es el caso de este partido", indicó ayer al respecto. El meta ha apuntado que "ser segundo portero es duro, más aún cuando uno nunca lo ha vivido", y ha agregado que "en los muchos años" que lleva en el fútbol siempre fue el meta titular y en Córdoba ha "aprendido lo que es ser segundo".

"El año pasado en Israel, por ejemplo, jugué las 34 fechas del torneo y ahora entiendo cómo se sentía el otro chico que estaba detrás de mí, de manera que hay que ser fuerte porque en la vida no siempre se baila con la más bonita", ha indicado Arias quien podría ser llamado a la selección boliviana. EFE/Córdoba .

Martins reaparece en filas de Gremio

El delantero boliviano se lesionó el 4 de abril en un partido con el Ipatinga, por el mismo torneo, y permaneció durante varias semanas en etapa de recuperación.

El domingo jugó unos minutos en el clásico de Porto Alegre frente al Internacional en lugar de André Lima, y lo más probable es que hoy sea titular, de acuerdo con lo anticipado el lunes por el técnico Vanderlei Luxemburgo.

Si finalmente recibe la confianza del entrenador, el boliviano comandará el ataque de Gremio; aunque por ahora no se ha definido quien será su acompañante, todo apunta a que será Facundo Bertoglio.

La noticia de la vuelta de Martins Moreno fue bien recibida por el cuerpo técnico de la selección nacional, Gustavo Quinteros, que lo tiene en planes para el partido del 9 de junio frente a Paraguay por la eliminatoria; aunque se perderá el choque frente a Chile, una semana antes, por acumulación de tarjetas amarillas.

lunes, 30 de abril de 2012

“Baldi” el frontal

Una de sus últimas apariciones en los medios nacionales fue tras su renuncia como director técnico de Real Potosí, hace poco más de un mes, cuando el equipo lila perdió su tercer partido consecutivo en el Clausura; nada más y nada menos que frente a Aurora. Para “Baldi”, como lo conoce la gente, el fútbol es cuestión de resultados y si un equipo dejar de ganar, entonces es momento de dar “un paso al costado”. No tiene pelos en la lengua, y es uno de los “seleccionistas del ‘94” que más amores y odios ha despertado en la gente. Incursionó en política pero supo “lidiar” con un panorama poco agradable para él en el Concejo Municipal de Cercado en Cochabamba. Ahora tiene planes a de abrir su propia escuela de fútbol.

¿Cuándo y cómo comenzó en el fútbol?

Comencé muy niño, en Club Estudiantes que es de familia. Por tanto los tres hermanos Omar, Carlos y yo, comenzamos muy niños. He debido tener unos 6 años cuando comencé y a nivel profesional me inicié cuando tenía15 años, era muy joven.

Todo lo que he sido dentro el fútbol se lo debo íntegramente a mi padre, ha sido mi mentor y maestro.

¿En cuántos equipos ha jugado?

A nivel profesional he jugado en 12 equipos. Que creo que hasta el día de hoy no hay un jugador boliviano que haya superado ese record. En Bolivia jugué en Wilsterman, Bolívar, Strongest y Aurora. Fuera del país en ocho equipos y en siete países distintos, para mí ha sido una experiencia linda como jugador.

¿Cuál ha sido su mejor experiencia en el exterior?

En realidad todas, pero por el tema de cultural el Japón ha sido muy lindo para mí y mi familia, Catar, en Arabia Saudita, ha sido una de las experiencias más lindas en las que he podido aprender mucho, para poder ser, en esta etapa de mi vida, director técnico.

¿En cuántos equipos ha sido director técnico?

Dirigí tres veces, dos veces Aurora y una muy efímera, la de Real Potosí.

¿Cómo se evalúa como director técnico?

Es muy difícil auto evaluarse, pero de todas maneras los resultados han sido muy buenos. Aurora era un equipo prácticamente descendido, tuvimos la oportunidad junto a los jugadores de ese momento, que siempre insisto en que ellos fueron los artífices de que Aurora tenga un título, fuimos campeones. Y en la segunda oportunidad dirigí y tuvimos el privilegio, después de varios años, de acceder a instancias en un torneo internacional, entonces han sido experiencias muy positivas. Y en Real Potosí comenzamos con todo, pero estoy seguro de que el fútbol se maneja en base a resultados, más allá de que uno tenga un contrato, siempre está la dignidad de uno y cuando no hay resultados en el fútbol es mejor dar un paso al costado, después de los tres partidos que ganamos.

¿Qué disciplina impone al equipo cuando trabaja como DT?

Una disciplina de acuerdo a lo que uno cree como futbolista. Es una cuestión de los jugadores, si la aceptan o no, de todas maneras las reglas que uno pone son para todos, para mí no hay estrellas, simplemente el que trabaja al cien por ciento, va a jugar.

¿Cómo decidió meterse en política?

Más que todo por trabajar por mi ciudad, ha sido una decisión muy delicada, pero tomé el reto creyendo que en Cochabamba faltan líderes y gente joven que trabaje por el departamento, esa fue la motivación y fui prácticamente solo al Concejo Municipal. Agradezco todos los días a las personas que han confiado en mí. Hay muchos problemas que uno tiene que pasar cuando se mete en política, de todas formas espero que las autoridades electas trabajen anteponiendo a Cochabamba.

¿Piensa seguir?

No. Lo mío es el deporte y estamos madurando la idea de hacer una escuela de fútbol que yo dirigiré. También queremos hacer el partido de despedida, entonces estamos en eso. Esperemos que las puertas se nos abran y no se cierren.

Muchas veces las cuestiones políticas hacen que el deporte quede relegado, creo que debería ser al revés, el deporte ante todo.

Seguiré trabajando por mis objetivos, uno de mis objetivos es acceder en algún momento a la dirección técnica de la Selección Boliviana, que dicho sea de paso quedo agradecido con el país por acordarse de Baldivieso, me reconforta que la gente se acuerde de mí y vitoree mi nombre.

¿Cómo es su relación con Gustavo Quinteros?

Nunca he sido amigo del señor Quinteros, hemos sido compañeros de selección, en lo personal no me considero enemigo del extranjero, pero sí me considero más amigo del nacional, por lo tanto los bolivianos deberíamos tener muchas más oportunidades. Hace un tiempo el señor Quinteros estaba en una conferencia de prensa junto a Marcos Sandy, habló de temas personales, yo no me meto en sus temas personales porque lo primero que respeto es la familia de cada uno, yo siempre he criticado constructivamente a la selección.

He sido parido por una mujer boliviana por lo tanto creo que tengo muchos más derechos que él (Quinteros) en mi país.

Entonces seguiré trabajando con la misma honestidad.

¿Está contento con el rendimiento de su hijo?

Sí. Mauricio tiene 15 años y debutó a los 12, ha sido el más joven en debutar en el fútbol profesional. Tiene muchas condiciones, estaba conmigo en Real Potosí y no pienso dejarlo solo a los 15 años en ningún lado, este es el momento en que los hijos nos necesitan.

PERFIL

Fecha de nacimiento

2 de diciembre de 1971

Lugar

Cochabamba

Hijos

Mauricio, Valeria y Sebastián

Esposa

Débora

Como jugador de fútbol en la Liga debutó en Wilstermann a los 15 años. Jugó en el profesionalismo hasta la temporada 2008, cerrando su ciclo en Aurora. También jugó en Bolívar y The Strongest. En el exterior formó parte de equipos como Newell’s Old Boys (Argentina), Yokohama Marinos (Japón),Barcelona (Ecuador), Al Wasr de Arabia Saudí, Al Wakrah (Qatar), Caracas (Venezuela), Quevedo (Ecuador). Fue seleccionado como integrante de la Selección Nacional, en la que jugó entre 1991 y 2000.

Debutó en Santa Cruz, ante Paraguay, el 14 de junio de 1991, a los 19 años. Fue al Mundial de Estados Unidos en 1994. En su paso por la Verde disputó 67 partidos y convirtió nueve goles.

Otra de sus pasiones es el automovilismo, corrió a nivel departamental y nacional. Es fanático de la Fórmula 1 y Rally Mundial.

Luis Méndez ‘Sé que estoy listo para jugar afuera’

Es probable que la permanente buena onda que desparrama deba atribuirse al notable capítulo profesional que protagoniza. Luis, como se lo conoce en el ambiente futbolístico, reemplaza dicha identidad por la de Javier sólo al interior de su familia, donde el segundo nombre se impone al primero. Lo que no sustituye —salvo para jugar y entrenarse— es el uso de la gorra. Tiene varias y asegura que el cabello lacio y rebelde lo obliga a emplearlas, como a derramar, también, porciones no escasas de gel, lo que le representa más de una broma de sus compañeros.

Ahora está bebiendo un café cappuccino, aunque lo abandona por largo rato. Se prende en la nota y queda claro que narrar su historia le resulta sencillo. Y como al hombre la moda no le incomoda, el tema inicial es el que en estos días —también en febrero— ocupó espacios por doquier.

“¿Neymar? Me fue bien con él… tuvimos cinco mano a mano y los gané todos. Cuatro limpiamente y uno con infracción. Hay que estar cerca y cuando tira el balón largo es necesario ponerle el brazo en el pecho, así se le resta velocidad. Aparte, le hice sentir una marca fuerte pero leal a ras de piso...”.

Vio la vida en Camiri y no deja de referir que “nací el mismo día en que la ciudad está de fiesta”. Luis torció su destino. Sí, sus padres —Lorgio y Marlene— deseaban que estudiara y no terminaban de aceptar que el fútbol le engullera tiempo de menesteres colegiales, pero a fuerza de seguir a un hermano mayor se salió con la suya. Lo recuerda, a pesar de los cuatro años…

“Era una escuela de fútbol, se llamaba Oriente Petrolero. Un día me colé y aparecí en medio de mi hermano y los demás. Me quedé hasta que cumplí 12. En ese momento conocí a don Santiago Gonzales, se fijó en mí, me enseñó un montón de cosas del juego como defensor y le estoy eternamente agradecido. Después fui becado a la Academia Tahuichi y a los 14 años pasé a las inferiores de Oriente. No demoré demasiado en ser promovido a primera y a los 18 ya supe lo que era ser profesional, un sueño…”.

— ¿Es verdad que es hincha de Oriente?

— Sí, no lo niego, lo soy, desde niño.

— ¿Y qué fue de su hermano?

— Tenía más reconocimiento que yo, jugaba como delantero y era zurdo. No le gustaba la preparación física y creo que por eso abandonó… Ahora vive en Argentina, es instrumentista médico. A estas alturas es necesaria una revelación. Relativa a la nombradía postiza, esa que no aparece en ningún documento, pero que al interior del elenco aurinegro no precisó de trámites, papeles ni sellos. Ahí, en la intimidad, es simplemente Bocacha. Un apodo relacionado directamente con esa capacidad innata de propiciar bromas, aunque admite que le cuesta recibirlas. Recapitulación al arranque en filas albiverdes. “Ahí comencé como volante de contención. Técnica no me faltaba. Sin embargo, se reunieron coincidencias y por lesiones o suspensiones el plantel se quedó sin defensores. Era mi oportunidad. Me la dio Álvaro Peña porque consideraba que me ayudaba la estatura. Por entonces era flaquito así es que debí trabajar bastante en el gimnasio”.

—¿Y a esas alturas sus padres ya estaban convencidos de su relación con el fútbol ?

— No, fue difícil. Tuve que distribuir el tiempo entre estudios y entrenamientos. Sí cuando debuté sólo estaban en las tribunas unos tíos y primos. Le anticipé a mi padre que iría al banco, pero como no me concentré con el equipo parece que no creyó…Entré en el segundo tiempo, ante Bolívar (Copa AeroSur), y partió mi carrera. Cuando salí en los diarios vino y me pidió disculpas. Al segundo partido ya estaba en las graderías y sentía cómo gritaba. Es que además Luis Javier no sólo crecía ante delanteros rivales. Supo combinar responsabilidades universitarias y a la ingeniería de sistemas, que abordó por un cuatrienio, nada más le resta la defensa de tesis. Es otra de sus cartas de presentación.

— Tuvo algún modelo o espejo futbolístico ?

— Sí, Óscar Sánchez. Me gustaba su temperamento. Después me tocó compartir con él y aprendí mucho. De afuera siempre me fijé en el italiano Alessandro Nesta (Milán), cuya personalidad provoca respeto y admiración.

— ¿Y en cuanto a directores técnicos ?

— Todos me dejaron algo, pero del que saqué mayor provecho fue de Pablo Vitamina Sánchez, en Oriente.

— ¿Cómo califica su presente?

— Día a día trato de ser mejor. Le meto ganas y pienso que es una compensación a todo lo difícil que me tocó vivir. Siento que es el mejor momento, pero también sé que no es el techo porque todavía debo mejorar. Agarré regularidad y confianza, factores muy importantes para cualquier jugador, por lo que el rendimiento levantó vuelo y afortunadamente lo mantengo.

— ¿Hasta cuándo es el contrato con The Strongest?

— Finaliza con este campeonato. El presidente ya me habló para una renovación a largo plazo, pero es una decisión pendiente, que espero sea la mejor para mi futuro. La respuesta tiene que ver con múltiples opciones a ser abordadas, necesariamente, a corto plazo. El no lo dice abiertamente pero se conoce que otros tres clubes nacionales lo pretenden y en mayor o menor medida tendieron contactos, directos y no tanto. También figura en la carpeta de un agente que podría ubicarlo en Argentina, Colombia o Chile y posiblemente llegue un emisario para observarlo en oportunidad de los próximos partidos del seleccionado nacional, cuando se reanude la eliminatoria. Es el abanico frondoso que traduce su alta cotización. “Sí, entiendo que ya estoy preparado, listo para ir al extranjero. Es, definitivamente, mi próxima meta y la tracé en función del segundo semestre o inicios de 2013. Tengo la edad justa para dar el salto. Hace un tiempo pude incorporarme al Caracas, pero la propuesta no me convenció ni futbolística ni económicamente…”.

— ¿Se ve como titular, en la selección, frente a Chile y Paraguay ?

— Ojalá… lo primero es ser convocado y después hay que ganarse el puesto. No soy de sacar provecho de situaciones ajenas, que además lamento, pero la inactividad de Ronald Raldes y Ronald Rivero seguramente me da mejor chance, aunque la determinación es el del “profe” Quinteros. De lo que sí estoy seguro es que hay que ganar los seis puntos, de lo contrario la clasificación se dificultará demasiado.

— ¿Cuándo se produjo su primera convocatoria?

— A los 18 años. Cuando cumplí 20 hice dupla con Óscar Sánchez y goleamos a Guatemala en un amistoso. El técnico era Erwin Sánchez, que me llamó tres o cuatro veces más.

— ¿Cuál fue su mejor actuación con la Verde ?

— Sin duda que el empate con Argentina, el año pasado, en Buenos Aires, por la eliminatoria. Jugué muy motivado, pese a que antes del partido sufrí algún temor, pero apenas comenzó el partido se disipó. Di todo, al frente estaban grandes figuras mundiales, pero son seres humanos iguales que uno y en la cancha sólo eso se proyecta; los equipos en que juegan o lo mucho que ganan desaparece…

Cuenta que aprendió a valorar la puntualidad. Es normal, como costumbre adquirida, que se presente con marcada anticipación a las prácticas. Si de lesiones se trata no padeció ninguna severa. “Lo máximo que me pasó fue algún esguince de tobillo”, apunta. Y cuando el interrogante lo traslada al margen del fútbol emergen los pasatiempos, como jugar playstation, observar alguna película o escuchar una de esas bachatas que inundan su gusto musical. Y en el plano de la reflexión apela a una que privilegia, por sobre todo, a la actualidad.

“En el fútbol lo que cuenta es el presente. Lo pasado se olvida rápidamente, por bueno que haya sido, y un ejemplo son los 17 goles que anoté. Ni yo me acuerdo cómo están distribuidos, pero la mayor parte fue a favor de Oriente Petrolero, aunque el más importante lo marqué para San José, ante Newell’s Old Boys, por Copa Sudamericana”.

Luis Méndez. Jocoso innato. Bullanguero constante. Sí, el otro rostro de la moneda luego de los reveses que la vida le interpuso hace cuatro años, cuando el horizonte nuboso, encapotado, parecía un tormento cíclico de nunca acabar. “Sí, tiene que ver con el buen momento, pero cuando de trabajar se trata lo hago con responsabilidad, autoexigencia y seriedad. Todo en su momento y lugar, así debe ser…” La última expresión es casi una definición de su perfil en el campo. Lo sabe y lo asume.

Perfil

Nombre:Luis Javier Méndez Moza.

Fecha de nacimiento:12 de julio de 1985, en Camiri. 26 años.

Ocupación: Futbolista

Es zaguero central. Debutó en filas de Oriente Petrolero y actualmente es jugador de The Strongest. Es habitual convocado al seleccionado nacional. Mide 1,83 metros y pesa 81 kilos.

El 2008, peor imposible

Si hay un año que la memoria de Luis Méndez se resiste a evocar es 2008. Y no sólo porque las lesiones parecían acosarlo, sino porque dos golpes, en el terreno personal, lo pusieron a prueba.

“Falleció un hijo antes de nacer, fue un dolor inmenso. Estaba en The Strongest (etapa inicial) y volví de Santa Cruz. Jugué un clásico, convertí un gol y al día siguiente presentí algo malo. En la práctica posterior vi algo que no olvido: a un compañero, Isaías Duri, se le salió el codo de su lugar, una lesión impresionante… Ese mismo día me llamaron para comunicarme la muerte de Leandro, mi hermano menor, al que consideraba casi como un hijo; se ahogó en una laguna, a la que fue con su promoción, le dio un calambre. Ya no sabía qué pensar, mis pensamientos estaban cargados de negatividad y el fútbol me ayudó a superarlo, pero me costó bastante, demasiado. Recuerdo que le decía a mi padre que no saliéramos a la calle, tenía temor de que continuaran ocurriendo cosas malas. Él es ingeniero petrolero hidráulico, por entonces trabajaba en México. Mi madre hasta ahora no lo asimila, es una tristeza enorme.

Esa etapa le dejó enseñanzas. “Unió más a la familia y le doy gracias a Dios por no dejar que me cayera. Fue un tiempo sin música, sin sonreír. Volví a jugar y de a poco quedó atrás lo malo. Representó una prueba, pero extremadamente dura, no se la deseo a nadie…”.

De ida y vuelta Un amigo en el fútbol: Déjame nombrar a tres; Luis Gutiérrez, Juan Carlos Arce y Marcelo Aguirre. Estuvieron conmigo en el peor momento de mi vida. Un partido inolvidable: Argentina-Bolivia del año pasado, en el Monumental, por la eliminatoria. Un partido olvidable: San José-Oriente el 2007. Se hizo todo mal, llegamos tarde a Oruro, nos cambiamos en la flota y perdimos nueve a dos.Un delantero difícil de marcar:El argentino Maxi López. Aprovecha su envergadura física, es complicadísimo por potencia.Una autodefinición: Soy un hombre alegre y responsable.Una película: Cualquiera que sea de acción.Un equipo en el playstation: No pierdo con el Inter de Milán. Desafío a cualquiera.Otro deporte: Ráquetbol.Lectura: La que se relacione con informática y tecnología.



Alejandro Gómez: «Voy a volver para ser el de siempre»

Resulta hasta casi normal verlo por las calles o por los parques de Santa Cruz trotando sin parar, como preparándose en lo físico para encarar de la mejor manera lo que se viene. Es que Alejandro Gómez está así, con ansias de retornar, de volver a jugar en un estadio repleto por el torneo profesional. No jugó este primer semestre porque no llegó a un acuerdo con Blooming y cuando tuvo la posibilidad de fichar para The Strongest (solo para la Libertadores) a último momento todo se cayó. Lo concreto es que el excapitán de Blooming no ha jugado este primer semestre, y ya cuenta las horas para que la nueva temporada comience.

- ¿Extrañás el fútbol?
- Cómo no. Es que después de 17 años continuos en el fútbol activo, viene de pronto una pausa obligada por seis meses. No jugar es triste, pero la realidad se dio así.

- ¿Por qué la pausa obligada?
- Primero porque no llegué a un acuerdo con la dirigencia de Blooming y después porque me confié que se iba a abrir el libro de pases; tenía propuestas concretas de otros equipos y la verdad que me esperancé en eso, aunque al final no se dio. Quedé colgado.

- ¿Cómo asumiste tu realidad?
- Con tranquilidad, hablé con la familia y me dieron todo el respaldo que uno necesita. Es que si no jugué, no es porque ningún equipo me hubiera querido, fue por el cambio de calendario y los problemas dirigenciales que se dieron. Insisto, lo tomé con tranquilidad, siempre con la fe de que todo esto iba a pasar rápido. Soy un convencido de que voy a volver a jugar y voy a ser el mismo de siempre.

- ¿Cómo saliste de Blooming?
- Salí bien, si no arreglé no fue porque me hubiera portado mal, o porque ya no quisieran más mis servicios, fue por un problema de contrato, que no llegamos a un acuerdo, pero otro inconveniente que hubiera sido grave, no hubo.

- ¿Cómo se llena el vacío de no jugar al fútbol varios meses?
- Bueno, he aprovechado para disfrutar al máximo con mi familia, porque la verdad es que los viajes y las concentraciones fueron bastantes, pero estos seis meses los pasé a full con ellos, con mi hijo que está chico y con la familia en sí. Eso ha remplazado el vacío que uno siente de no ir a los entrenamientos.

- ¿Has estado activo?
- Estuve jugando casi siempre, con mis primos y con los amigos. Ahora estoy también trabajando con Sergio Jáuregui (fueron compañeros en Blooming) que se quedó sin jugar al igual que yo tras salir de San José. Se acerca el tiempo de volver y hay que estar a tono en lo físico, eso lo tenemos claro.
- ¿Cómo es tu rutina?
- A las 7:00 nos juntamos con Sergio, vamos al gimnasio, salimos a trotar y también a correr un poco por las noches. Lo hemos manejado así, nos ha estado yendo bien porque desde que dejé el fútbol activo solo he subido dos kilos, que los puedo bajar rápidamente ya con un entrenamiento más rígido.

- ¿Y tus excompañeros...?
- Se han mantenido pendientes, entrando en contacto permanente conmigo. (Hernán) Boyero, (Sergio) Galarza, (José Luis) Chávez y otros más a quienes les agradezco por preocuparse por mi situación; el mismo Jáuregui cuando estaba en Oruro, me llamaba casi a diario para saber cómo estaba mi situación. Cuando quedé ‘colgado’ me brindaron respaldo, me decían que tenga paciencia, que el tiempo pasa rápido y la verdad que es así. Ya falta poco para que se abra el libro de pases y así volver a jugar.

- ¿Estás ansioso?
- Seguro, es que es como te dije, 17 años seguidos jugando al fútbol y de un momento a otro todo se cortó. No me quedó otra que seguir el campeonato por televisión y ver fútbol internacional para paliar en algo esas ansias.

- ¿Volverías a Blooming?
- Siempre, siempre, soy hincha de Blooming y me pone contento la campaña que está haciendo el equipo. Si el equipo logra salir campeón, voy a ser el primero en salir a festejar.

- ¿Has ido al estadio?
- No, para evitar problemas. Es que mucha gente se confundió, pensó que yo no arreglé mi situación en Blooming priorizando el dinero, no fue así, existía una diferencia, pero insisto, no fue así. Yo pedí lo que creo que merecía ganar porque hay otros que ganan más y nunca juegan. Yo siempre jugué, siempre estuve dispuesto a todo, a matarme por el equipo en la cancha y quizá eso me molestó, que no se valoró ese aspecto. Más fue por eso, lo económico al final es secundario. No recibí una contrapropuesta para arreglar.

- ¿Ves los partidos seguido?
- Cuando juega Blooming estoy ahí, en primera fila (se ríe). Estar peleando arriba me pone contento por los compañeros que dejé.

- Ayer se jugó el clásico, ¿que se siente ya no ser parte de este partido después de varios clásicos encima durante años?
- Eso lo veníamos hablando con mi esposa y también me hacía la misma pregunta. La verdad que el corazón te sigue palpitando igual, pero hay un detalle, ya no vas a estar en la cancha, sino como espectador. Esa es la gran diferencia.

- ¿Cuesta asumir esa realidad?
- Sí, cuesta, porque para empezar, a mí me gustan las concentraciones y me encantaba el ambiente previo, porque la barra iba a las afueras del hotel para alentarte y eso te subía el ánimo al máximo. Cuesta, cuesta mucho asumir esta realidad, pero hay que aprender a sobrellevarlo, ya falta poco, el retorno a la cancha está cerca.

- ¿Por qué no se concretaron las ofertas que tuviste, más allá de que el libro de pases se cerró?
- La mejor oferta la hizo The Strongest, porque además yo podía jugar la Copa Libertadores, me querían, pero el técnico que estaba en ese tiempo (Mauricio Soria), parece que no quiso. Me quedé tranquilo, esta vez no se pudo.

- ¿Fue un duro golpe?
- No, porque cuando se cierra una puerta, se abren varias. Insisto, tengo ofertas de varios equipos y solo estoy esperando a que se abra el libro de pases para definir mi situación en el próximo torneo.

- Estás casi igual que cuando terminaste de jugar y vos decís que solo aumentaste dos kilos. ¿Es gracias a la dieta o al entrenamiento?
- A ambas cosas. Estoy comiendo sano tratando de que no me pase lo de hace algunos años cuando me lesioné la rodilla y subí como 12 kilos, ahora no, me cuido bastante y en mi familia me ayudan para comer sano. Además, en casa nos hemos comprado unas máquinas para hacer ejercicios y a dario le estamos dando uso.

- ¿Qué análisis hacés de los volantes de contención que hoy tiene la selección nacional?
- Que están bien, Jaime Robles, José Luis Chávez, Wálter Flores, son jugadores que están brillando al máximo. Yo no pierdo las esperanzas de volver a la selección, sé que va a costar, pero con la entrega a diario en los entrenamientos, puedo volver a tener otra chance.

- ¿No te extraña tu hijo en la cancha?
- Claro, y en un par de ocasiones me ha puesto incómodo. Es que a él también le gusta el fútbol y casi siempre vemos juntos los partidos. En alguna ocasión me preguntó dónde estaba yo. Me insiste que quiere ir al estadio, que quiere entrar a la cancha y ya te imaginarás. Esas cosas también me inyectan de ánimos para volver a jugar.

- ¿Te sientes una víctima del cambio de calendario?
- Si los dirigentes quieren copiar algo, que lo hagan bien, ustedes han visto en Argentina cómo se lo hizo, los jugadores no salieron perjudicados.

- ¿Te está ayudando Fabol?
- Sí, y bastante, fue ese el trato que se hizo si no podía arreglar. Les agradezco a Milton Melgar y a David Paniagua por mantenerse pendientes, hasta lo último han estado hablándome y me han colaborado. Solo tengo palabras de agradecimiento para ambos.

- ¿Qué tipo de ayuda te dieron?
- No se trató de que Fabol iba a correr con todo mi sueldo, pero sí con una parte, y lo han hecho.

- ¿Volverías a Blooming?
- Sin dudarlo, vuelvo porque soy hincha de este equipo, es que mi familia y mi hijo palpitan por Blooming. Es más, mi hijo cuando escucha una sirena piensa que de inmediato viene la canción (se ríe).

- ¿Sigues en contacto con alguien de la dirigencia?
- Con don ‘Pimpo’ (Carlos Bendek, el presidente que le dejó su lugar a Ricardo Tarabillo), con él había arreglado mi situación para quedarme, pero se tuvo que ir y yo con él.
- ¿Qué vas a hacer hasta julio?
- Entrenarme. Gracias a Dios Rodrigo Figueroa (preparador físico de la selección nacional) nos está ayudando, nos hizo a mí y a Sergio (Jáuregui) planes de trabajo sin costo alguno y lo estamos cumpliendo. Le pedimos ayuda y lo hizo de mil amores. Para cuando nos toque la pretemporada, vamos a estar bien físicamente.

- Me imagino tus ganas...
- Eso también le comento a mis padres, a mi esposa, quizá tengo más ganas que cuando estaba jugando, quiero volver a brillar para ganar algún premio importante como en 2009 (Premio Mayor).

- ¿Cómo te imaginás a fin de año?
- Jugando y siendo campeón en el equipo al que vaya.

Volvería a Blooming sin dudarlo, es el equipo que quiero, del que soy hincha y del que mi familia es hincha”

Viendo los partidos, mi hijo me preguntó en varias ocasiones dónde estaba yo; eso me motiva aún más”

Solo tengo palabras de agradecimiento para Fabol, se portaron muy bien, me ayudaron bastante”

domingo, 29 de abril de 2012

Video Goles de Cabrera para el Independiente de Santa Fe

Los 2 goles de Independiente de Santa Fe contra el Once Caldas

jueves, 26 de abril de 2012

Un cruceño se forma en Argentinos Juniors

Una gran promesa del fútbol cruceño se forma en el club Argentinos Juniors de Argentina. Se trata del mediocampista Marco Antonio Melgar Vargas, quien desde enero del año pasado forma parte las divisiones menores del mencionado club, reconocido internacionalmente porque de ahí surgieron figuras como Diego Armando Maradona, Claudio Borghi, Juan Román Riquelme, Fernando Redondo y Esteban Cambiasso para mencionar a algunos de los famosos.

Marco Antonio tiene 17 años y hace poco hizo una gira por Brasil con la quinta división del “Bicho” de la Paternal donde tuvo una destacada actuación. Su apodo es "Tonino" y hasta los 15 años estuvo en la Escuela de Fútbol que dirige el exfutbolista Milton Melgar, quien dicho sea de paso es su tío. "Es un muchacho con bastante talento y estoy seguro que puede llegar muy lejos en la carrera que ha elegido", dijo el exmundialista con la selección.CJP Londres.