Según un estudio del Observatorio de Fútbol del CIES, con siete deportistas, Bolivia ocupa el último lugar en la exportación de jugadores en Sudamérica. A nivel mundial, Brasil está en el primer puesto, con 1.600.
En los siguientes escalones de la región están Argentina, con 972; Colombia, con 467; Uruguay, con 383; Paraguay, con 161; Venezuela, con 113; Chile, con 89; Ecuador, con 62, y Perú, con 43. La clasificación sitúa a todos los países según el número de jugadores que compitieron en el extranjero durante el presente año, y sitúa a Brasil en la cabeza de la tabla con 1.600, de los cuales el 74,6% están en clubes de primera.
Francia es segunda de la tabla con 1.027, el 74,0 % en la máxima categoría, Argentina es tercera con 972 con el 75,5 %, Inglaterra cuarta con 565 (77,9%) y España ocupa la quinta plaza con 559 y el mejor porcentaje en Primera del top 5 con un 78,5%, aunque en el top 10 le supera Colombia con el 83,1% de los 467 jugadores exportados.
Venezuela ocupa la sexta ubicación entre los países de la Conmebol, con 113 jugadores y un porcentaje del 75,2%.
Según precisa el estudio, en total 186 asociaciones nacionales tienen por lo menos un jugador expatriado en las 141 ligas de los 93 países incluidos en la muestra.
El Atlas de las Migraciones de este observatorio indica que Portugal es el principal destino de los brasileños, Chile el de los argentinos e Inglaterra el de los españoles. En el caso de los venezolanos, Colombia es el principal destino.
Jugadores Bolivianos, fichajes y mucha informacion de los futbolistas bolivianos
miércoles, 22 de abril de 2020
martes, 21 de abril de 2020
Luis Galarza: ‘Jugar contra Arturo y Sergio, y en la selección, ha sido inolvidable’
Luis Esteban Galarza está acostado en la cama de su habitación, en un pequeño hotel del centro de La Paz, muy cerca de El Prado, donde pasa la cuarentena “atrapado”. Son inseparables dos cosas: la primera, una foto suya con uno de sus hijos, Sergio, quien después llegó a ser tan grande como él, ambos como goleros en el país; y, la segunda, un termo para servirse de rato el rato el tradicional mate.
“Llegué a La Paz a fines de 1969”, recuerda. Fue cuando su hermano Arturo Galarza, guardameta de Bolívar, le dijo que viniera para alistarse en The Strongest, que poco antes había sufrido la tragedia de Viloco en la que pereció casi todo su primer plantel.
“Pero debuté (en el equipo atigrado) en el año 70, era aún chico, tenía 18 años. Ese año fuimos campeones de lejos con Maldonado, Díaz, Bastida, Romerito. Vine con Andrés Vigo, un empresario. Don Rafo (Rafael Mendoza) compró mi pase en 1.500 dólares y lo regaló al club. Freddy Valda –el técnico- me vio y dijo que el Tigre no se iba a preocupar durante 15 años de buscar un arquero. Me quedé 18 años”.
Lucho Galarza construyó toda una historia. Aunque nació en Paraguay, donde vivió hasta los 17 años y pico, fue Bolivia que lo acogió como futbolista y persona, se naturalizó y defendió la camiseta de la selección nacional. Fue un increíble arquero, de los mejores que tuvo el fútbol boliviano.
– ¿Qué anécdotas tuvo de jugador?
– Y miles, pero mi tesoro del fútbol son los amigos: el Tano Fontana, Uber Acosta, Carlos Salas, Raúl Ruiz y tantos. Y don Rafo, el mejor dirigente.
– ¿Qué momentos lo marcaron más?
– Me marcó cuando jugué por primera vez contra mi hermano Arturo, él en Bolívar y yo en el Tigre, y después, cuando mi hijo Sergio debutó frente a mí. Por supuesto también cuando jugué defendiendo la camiseta de la selección boliviana, siempre fue lo mejor.
– ¿Cuántas veces acabó en una clínica con lesiones en los partidos?
– Tres veces con conmoción cerebral y otras con golpes y heridas. Yo era arriesgado, me tiraba mucho, volaba. En el Tigre malacostumbramos a la gente. Fontana, Messa, Lattini, Angulo y todos terminaban heridos. Dimos la vida.
– ¿Con qué equipo se queda?
– El campeón del 77 y el del 86. Yo en el arco; Iriondo, Concha, Fontana, Peña; Angulo, Paredes, Messa; Bastida, Lattini y Cañelas. Luego vinieron Chocolatín Castillo y Eligio Martínez para el otro título. Nos odiaban, teníamos un equipo duro, muy duro, peleador, bocón. ‘Llegó el Tigre’, decían.
– ¿Anécdotas en contra?
– Y también varias. En un clásico, Juan César Silva me hizo un gol insólito, vino de atrás, me robó el balón y marcó. En Sucre, en Surapata, el árbitro pitó y me fui al camarín detrás del arco pensando que había terminado el juego, así que empecé a fumar un cigarro; sin embargo entró el utilero Clemente Ponce y me dijo: ‘Don Lucho, no terminó el partido, Fontana está en el arco, ya le hicieron un gol’ (se ríe). Me querían matar. Y en San José tuve también otras anécdotas.
– ¿Qué fue para usted Rafael Mendoza?
– Fue el padre del Tigre, si él no estaba después de Viloco, el Tigre hubiera desaparecido. Fue un visionario, hizo un complejo en un pantano, así era Achumani. Era bondadoso, cada que íbamos a la embotelladora en San Pedro, siempre había fila de gente para hablar con él. Les ayudaba y era querido.
– ¿Cómo su hijo Sergio Galarza se hizo arquero?
– Y… a Sergio lo formamos en Achumani desde niño, peloteándolo los sábados y luego cada día. Le cabeceaban Fontana, Iriondo, le remataban Lattini, Messa. Y Sergio respondía con 13 o 14 años. Uno de ellos predijo: ‘Éste va llegar a la selección’.
– ¿Se acuerda que Sergio debutó justo frente a usted?
– Me marcó ese momento. Se me hinchó la cara de nervios. Yo siempre quiero ganar, siempre… pero ese día no quería que le hicieran goles. Me acordé de mi debut y le repetí a Sergio lo que me dijo Arturo a mí. ‘Ataja bien. Si entra el primero, prepárate para evitar el segundo y así’.
– ¿Qué significó vestir la camiseta Verde de Bolivia?
– Olvídate, la primera vez que me llamaron salté hasta el techo. Siempre dije que iba gratis y jugué entre 1987 y 1989. Todo fue muy lindo.
– ¿Con anécdotas también?
– En una Copa América de Argentina, el colombiano (Carlos ‘Pibe’) Balderrama me amagó tres veces, yo era rápido de piernas y le tapaba todo, me quiso amagar una cuarta, me enojé y le metí una patada, así que se fue lesionado; luego supe que le lastimé una costilla. El árbitro no me expulsó, fue increíble.
– ¿Y con Maradona en Brasil?
– Le tapé un tiro libre al ángulo, tomamos confianza, y Fontana en cancha era muy atrevido y le decía cosas a Maradona, una clara fue cuando le dijo a Eligio Martínez: ‘Eligio, marcalo al petiso éste’ y Maradona se enojó y respondió: ‘Bigote, éste enano jugó dos mundiales y ganó uno’ mostrándole el escudo de la casaca. Pero no nos ganaron.
– ¿Cómo le fue como entrenador?
– Ser DT es algo muy distinto, debes tener mucha personalidad y conocer todo, de lo contrario tus jugadores te critican. Con el Tigre fuimos campeones en 2004. Y en ocho años a Real Potosí, con Samuel Blanco que era el presidente, lo llevamos a muchas copas internacionales.
– ¿Es cierto que tuvo un mal momento con su hijo Sergio en Bolívar?
– Gustavo Geloz era el arquero con experiencia y Sergio estaba más joven, pero entrenaba a full, fuerte, por eso le dimos la oportunidad y la gente nos mató, no entendió. Geloz era titular y Sergio no me hablaba, aunque luego me comprendió
– ¿Qué piensa de la selección boliviana de ahora?
– No reaccionamos, no nos superamos. Antes, acá en La Paz solo Brasil nos complicaba y al resto le ganábamos, ahora ellos nos ganan.
– ¿El fútbol de antes era mejor?
– No, ahora es más rápido y mejor. Pelé con Brasil de 1970, tenían un equipazo para su época; vino Maradona el 86 y fue mejor, era más rápido; y Messi y otros ahora son más rápidos todavía. El Tigre de mi época era gran equipo, equipazo, pero los de ahora son más rápidos.
– ¿A qué se dedica hoy Luis Galarza?
– Estoy en La Paz hace tres meses con un plan de trabajo en menores. Muy gentilmente hay una opción en Always Ready, donde jugué dos años, y creo podemos aportar. En Paraguay, clubes como Olimpia y Cerro les dan trabajo a sus glorias de antes, pero en Bolivia con los clubes grandes no pasa igual, esa es una tristeza, muchos estamos viejos y nos olvidaron.
Perfil
Luis Esteban Galarza Meryereger nació en Asunción, el 26 de diciembre de 1950. Sergio, Marcelo y Luis son sus hijos.
Jugó en The Strongest, Always Ready, Bolívar, San José, Wilstermann y Blooming. Fueron 26 años en el fútbol profesional, hasta los 44 años de edad.
Fue entrenador de The Strongest, Real Potosí, Bolívar, Destroyers, Blooming y Wilstermann.
domingo, 19 de abril de 2020
Luis Haquin: ‘Esta emergencia le va a servir al mundo y todos saldremos fuertes’
Han pasado 10 meses desde que Luis Haquin sufrió una dura lesión, la rotura del ligamento cruzado de su rodilla derecha, lo que le obligó a encarar un proceso largo de tratamiento. Hoy, el zaguero de la selección nacional, jugador del Puebla de México, está “felizmente recuperado”.
Aunque ya está listo para jugar, la pandemia del coronavirus todavía le impide volver a la cancha. Mientras tanto cumple al pie de la letra las restricciones en México y solo sale cuando hay que hacer compras para su casa.
No oculta sus ganas de volver a la selección nacional cuando se reanude la competición, sobre todo jugar las eliminatorias para el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América que fue aplazada hasta 2021.
– ¿Cómo estás llevando la cuarentena, Luis?
– Estoy bien, gracias a Dios, sano y tranquilo en casa, respetando las medidas de cuarentena. Las disposiciones aquí en México no son como en Bolivia, se puede decir que son a medias, solo actividades que no son esenciales no están trabajando.
La situación es compleja para todos, preocupa el aumento de casos diarios y bueno, hay que estar enfocados en cumplir con las recomendaciones para que esto se acabe pronto.
Tengo un permiso para salir de casa al supermercado para hacer las compras, voy con todas las medidas necesarias para prevenir, compro las cosas y vuelvo, no salgo más a la calle.
– ¿Y qué haces para no perder estado físico?
– La cuarentena para nosotros comenzó hace rato y el fútbol está paralizado. Nosotros entrenamos todos los días usando la aplicación zoom, pronto completaremos un mes en esta dinámica.
– ¿Qué hacías antes de la cuarentena?
– A primera hora los entrenamientos con el club, luego en el momento del descanso aprovechar para tener contacto con mis con mis seres queridos de Bolivia, leer y pasar clases de inglés. En las tardes, la rutina de fortalecimiento de mi rodilla, consciente de lo que me dijeron después de la operación de que por el resto de mi carrera ya no me puedo descuidar de eso.
– ¿Es bueno o malo para para vos que se haya presentado esta cuarentena?
– Malo para todos, por lo inusual de la situación. En mi caso, en unos días más se completarán 10 meses de la operación, al sexto mes yo ya venía haciendo trabajos que se pueden decir normales dentro de la recuperación, ahora me siento bien y sigo tratando de sacar lo positivo de esta cuarentena, afinando detalles para cuando toque volver.
– ¿Fue duro asimilar tanto tiempo sin jugar?
– Personalmente no me gusta hablar de la lesión. Es un tema que ya lo he superado, me ayudó mucho a madurar, ha sido un aprendizaje muy grande en mi carrera y le agradezco a Dios por la enseñanza que me dio.
No voy a mentir que hubo días difíciles, pero también esos momentos trataba de afrontarlos con positivismo, con buenas vibras, mucha paciencia, conciencia y responsabilidad sabiendo que mi regreso a las canchas se iba a dar más pronto que tarde.
– ¿Has sumado minutos en partidos o solamente has desarrollado fútbol en entrenamientos?
– En el primer equipo todavía no pude estar, no en el once inicial; sí tuve la oportunidad de ser convocado dos veces al banco de suplentes. Venía jugando con la reserva para no perder ritmo, ahí he jugado como cinco partidos. Por supuesto que ahora estoy listo para ser convocado, solo espero que vuelva la competencia.
– ¿Qué piensas de la posibilidad de que en septiembre comiencen las eliminatorias o será mejor que se vayan a 2021?
– Es complicado porque a nadie le gusta estar en esta situación de incertidumbre, sobre todo en torneos de gran magnitud como son las eliminatorias, sin embargo todos estamos convencidos de que la salud es lo primordial y que está por encima de cualquier cosa.
En caso de que 2020 sea un año sin fútbol de la selección por supuesto que nos vamos a quedar tristes, pero también se mostrará una señal de unidad para salir de esta situación. Sé que todo pasa por algo, por un propósito y mientras transcurre tenemos que seguir preparándonos, cuidando nuestro estado físico y la cuestión técnica.
– ¿Ves un regreso con más fuerza o mejor que antes?
– Por supuesto que sí. Esta emergencia le va a servir al mundo, a la sociedad, para valorar muchas cosas y realmente aprovechar el día a día como si fuera el último. Todos saldremos fuertes de esto y seremos conscientes de muchas cosas.
– ¿Qué labor te encargó César Farías para la selección?
– Estamos en contacto con el cuerpo técnico, ellos nos pasan algunos planes de trabajo para que lo hagamos en casa.
Todos estamos alineados en nuestro objetivo que es ir al Mundial, se están respetando los procesos y ya se han visto los resultados en el Preolímpico Sub 23 de Colombia, pienso que estamos por buen camino en procura de conseguir ese boleto para Qatar
– ¿Te dolió no estar en Colombia?
– Era algo que anhelaba. Representar a tu país en la selección no tiene explicación, me quedé triste por no estar y tuve que sufrir desde la distancia cada vez que jugaba; pero tuve satisfacciones de parte de dirigentes, cuerpo técnico y compañeros del Puebla, quienes manifestaron su sorpresa y alegría por el rendimiento de esa selección y destacaron el nivel del juego, eso me dejó tranquilo y me llenó de orgullo.
– ¿Te imaginas una zaga central con Adrián Jusino en la Verde?
– Con él tengo una muy buena relación, es una gran persona. Tuvimos la posibilidad de jugar juntos algunos partidos tanto amistosos como de la Copa América Brasil 2019, pero también hay otros jugadores que pasan por un buen momento como José María Carrasco o Gabriel Valverde, para citar a algunos. Estoy seguro de que al que le toque dará todo para conseguir el objetivo que quiere la selección.
Todos queremos llegar al Mundial, los hinchas tienen que apoyar y estar junto a su selección, ese es el único camino para conseguir la clasificación. Al aficionado le agradezco por el apoyo de siempre y ahora le pido que sea consciente de la situación, que sea responsable en este difícil momento que va a terminar pronto. Para superarlo depende mucho de nosotros.
Marco Etcheverry: ‘Hasta ahora me arrepiento de haber dejado el fútbol’
Marco Antonio Etcheverry es considerado uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol boliviano. Unos lo consideran el mejor, otros lo comparan con Víctor Agustín Ugarte, el “Maestro” de otra época.
Etcheverry deslumbró en los años 90. Fue baluarte en la selección nacional que se clasificó al Mundial de Estados Unidos. Nació en Destroyers, saltó a Bolívar, jugó en España, en Chile, en Colombia y Ecuador. Fundó la MLS de Estados Unidos donde hizo también una gran carrera.
Han pasado varios años desde su retiro, pero lo que hacía “El Diablo” en la cancha – como era llamado en su época de jugador- es siempre recordado y además hoy su palabra es respetada, porque es la de un símbolo del deporte boliviano.
Radica en su Santa Cruz natal aunque no siempre está ahí, pues viaja constantemente a Estados Unidos, donde con el DC United se abrió campo para siempre.
Etcheverry no es de los que aparece mucho en los diarios, la televisión o las radios, en general prefiere un perfil bajo. Pero cuando se anima “dispara”, como ahora, incluso hablando de política.
Con la institución y con la hinchada fue todo maravilloso, extraordinario. Mi decepción fue con un dirigente que entonces manejaba no solo a Bolívar (se refiere a Mauro Cuéllar Caballero) sino que manejaba el fútbol boliviano en general. Esa persona me decepcionó totalmente, fue su forma de actuar, la de manejar las cuentas del club y otras cosas que en algún rato hablaré no solo de él, sino de todas mis peleas con quienes no actuaban bien y a quienes yo les cuestionaba. En esa época había crisis en el fútbol boliviano y me retiré, dejé el fútbol, aunque me arrepiento hasta ahora de esa decisión.
Me arrepiento por no haber seguido, pues fácil jugaba unos dos años más. Estaba bien en la parte física, estaba fuerte, había superado una lesión de la rodilla y además tenía una oferta de Qatar, pero me enfadó lo de esa persona y otras cosas sucias, dañinas; entonces me fui decepcionado con esa persona y dejé de jugar cuando pude estar en la cancha unos campeonatos más.
En los años de futbolista siempre fui muy rebelde e hice lo que quise si estaba convencido de que era lo correcto. En toda mi carrera profesional no hubo dirigente o presidente de club que me impusiera cosas si no era lo correcto, yo siempre imponía mi palabra. Tengo mi carácter, mi pensamiento, soy un hombre con una convicción fuerte, pero esa persona me decepcionó y terminé dejando el fútbol porque no me gustaban muchas de sus actitudes.
España fue mi primera salida internacional, aún era un muchacho. No fue fácil, por una parte el culpable fui yo porque llegué a ese fútbol pensando en que lo había ganado todo y no era así; me costó adaptarme a ese otro tipo de juego, más rápido, más físico y además era muy joven, veía las cosas de otra forma.
Jugué partidos buenos, pero allí tienen que ser todos partidos buenos. Además llegué a España con un tranjín intenso de un año y medio, títulos con Bolívar, Libertadores, Copa América con la selección. Llegué muy agotado, así que decidí volver. Además vino al club (el director técnico) Julián Rubio, un español que años después dirigió a Bolívar, quien en esa época no me tomaba en cuenta.
Mientras estuve en Albacete, que fue un tiempo corto, tuve siete partidos increíbles y con ese poquito me dijeron que el Atlético de Madrid había preguntado por mí, pero yo no estaba conforme conmigo mismo por mi rendimiento y decidí volver a América.
¿No aspirabas, por ejemplo, llegar al Real Madrid?
En el caso del Real Madrid la posibilidad fue mucho tiempo después, cuando tenía una campaña impecable en Colo Colo, donde pasé mi mejor momento, mi pase valía 10 millones de dólares, iba a terminar ese campeonato en Chile y se apuntaba a que volvería a España, pero se dio esa lamentable lesión (de ligamento) y ya las cosas cambiaron, estuve parado como cinco meses y llegué con lo justo al Mundial. Si no me lesionaba, creo que iba a cumplir mi sueño de llegar al club más grande del mundo.
Dicen que cuando fuiste a Colo Colo había otras opciones de clubes incluso más grandes… Cuando regresé a Bolívar de España, don Lothar (Kerscher, dirigente de años en el club) me llamó al gran Centro Mario Mercado, en La Paz, y me dijo que al club le habían llegado tres ofertas concretas: la de Boca Juniors, de Argentina; de Colo Colo, de Chile; y de Barcelona, de Ecuador. La mejor oferta era la chilena y me fui a Santiago, donde fue hermoso, fuera de serie porque estaba en un momento espectacular.
¿Qué pasó en Colombia y Ecuador?
En el América de Cali colombiano jugué un campeonato; después fue el Emelec y luego el Barcelona, donde me gané el cariño de la gente. Hasta ahora me llaman desde Guayaquil para algunos eventos de conmemoración que realizan.
Hace la MLS de Estados Unidos cumplió 24 años y tú eres parte de esa historia… Fui uno de los fundadores de una Liga que ahora es una potencia en el mundo mediante su selección. Con otros compañeros fuimos los pioneros de algo hermoso. El DC United es una parte importante de mi trayectoria porque en ese súper país hice mi vida, mi familia, viven ahí dos de mis hijos, gran parte de mi historia se escribió allí.
¿Te acuerdas de cómo fue tu debut?
Sí, jugamos el primer partido de la MLS ante San José, que nos ganó 1-0, viajamos al otro lado de Washington, unas seis horas de vuelo. Pese a la derrota fue una bonita y gran inauguración, fue a lo grande, lo importante en ese entonces era que por segunda vez nacía la liga en ese país.
¿Por qué el DC United no ha repetido los éxitos que tuvo cuando Etcheverry era una de sus figuras?
Le está faltando ganar títulos, pero el DC es un equipo de historia y respeto en la MLS. Cuando yo estaba fuimos campeones en tres ocasiones, solo perdimos una final. Jaime Moreno (otro jugador boliviano) se hizo un goleador histórico del club. También ganamos la Copa Interamericana como campeones de la Concacaf, derrotamos al Vasco da Gama, de Brasil, que era campeón de la Libertadores. Asimismo me hicieron un lugar en el Salón de la Fama de la Major League Soccer (MLS), el primer boliviano y el primero del DC que fue elegido.
El fútbol abrió un camino en Estados Unidos, ¿es verdad que hablaste con algunos presidentes de esa nación?
Como fundador de la MLS el presidente de entonces Bill Clinton me invitaba a la Casa Blanca, luego George Bush también, incluso me invitaban a visitar el Pentágono. Con un Secretario de Defensa de los EEUU visitamos a las tropas americanas que se preparan para diferentes incursiones. Además estaba el cariño de la comunidad latina, no solo la boliviana. También me pusieron en el hall del paseo de la fama de Washington y hasta volé en el Concorde (de fabricación francesa).
Hablando de presidentes, en Bolivia conociste a varios desde la época de 1993… Tuve la suerte de compartir amistad con casi todos los presidentes de Bolivia desde que fui jugador profesional, desde que fui campeón juvenil en Lima de un Sudamericano. Pude almorzar, tomar un café y charlar mucho con todos ellos, siempre de deporte. En estos últimos años fue lo mismo con Evo Morales, con quien igual hablamos bastante, pues él hizo mucho por el deporte boliviano.
¿Alguno te pidió que te postules para diputado, senador o seas ministro de Estado?
Sí, me lo propusieron, y creo que lo haría bien porque tengo liderazgo y capacidad, aunque sé que uno tiene que prepararse también para ello. Pienso que sería un buen político, me encanta ayudar a la gente, sé mantener el contacto con la realidad y tengo empatía con todos los ámbitos sociales y pensamientos para que muchas cosas mejoren para todos.
¿Y el fútbol? ¿No serás DT nunca más?
Me entrevistaron desde Chile, conté que allí la pasé espectacular porque me fue bien más allá de la lesión. Recordé el cariño de la gente y de los dirigentes, y por eso dije que sería un sueño volver a Santiago para dirigir al club por el cariño y porque soy un colocolino.
¿Por qué no creció tu carrera como DT?
Estuve en un interinato en el mismo DC United cuando comenzaba a terminar mi contrato, luego fui parte del cuerpo técnico de la selección Sub-20 de Estados Unidos, dirigí al Aucas en Ecuador, a Oriente Petrolero en un corto período y estuve en las selecciones menores de Bolivia en diferentes procesos entre 2010 y 2012. Pero no hubo otras oportunidades y no me llamaron la atención.
Luis Cristaldo, tu compañero entre 1993 y 1994, dijo alguna vez que tú y él son los únicos futbolistas bolivianos que jugaron dos mundiales de la FIFA…
No, no es así, yo soy el único jugador boliviano que jugó en tres mundiales de FIFA: dos en juveniles, en China 1985 y en Canadá 1987 y el de la selección mayor en Estados Unidos 1994. Además gané el único Sudamericano juvenil oficial para Bolivia, cuando fuimos campeones en Lima, Perú.
Etcheverry deslumbró en los años 90. Fue baluarte en la selección nacional que se clasificó al Mundial de Estados Unidos. Nació en Destroyers, saltó a Bolívar, jugó en España, en Chile, en Colombia y Ecuador. Fundó la MLS de Estados Unidos donde hizo también una gran carrera.
Han pasado varios años desde su retiro, pero lo que hacía “El Diablo” en la cancha – como era llamado en su época de jugador- es siempre recordado y además hoy su palabra es respetada, porque es la de un símbolo del deporte boliviano.
Radica en su Santa Cruz natal aunque no siempre está ahí, pues viaja constantemente a Estados Unidos, donde con el DC United se abrió campo para siempre.
Etcheverry no es de los que aparece mucho en los diarios, la televisión o las radios, en general prefiere un perfil bajo. Pero cuando se anima “dispara”, como ahora, incluso hablando de política.
¿Te acuerdas la parte final de tu carrera y por qué te fuiste de Bolívar?
Con la institución y con la hinchada fue todo maravilloso, extraordinario. Mi decepción fue con un dirigente que entonces manejaba no solo a Bolívar (se refiere a Mauro Cuéllar Caballero) sino que manejaba el fútbol boliviano en general. Esa persona me decepcionó totalmente, fue su forma de actuar, la de manejar las cuentas del club y otras cosas que en algún rato hablaré no solo de él, sino de todas mis peleas con quienes no actuaban bien y a quienes yo les cuestionaba. En esa época había crisis en el fútbol boliviano y me retiré, dejé el fútbol, aunque me arrepiento hasta ahora de esa decisión.
¿Por qué?
Me arrepiento por no haber seguido, pues fácil jugaba unos dos años más. Estaba bien en la parte física, estaba fuerte, había superado una lesión de la rodilla y además tenía una oferta de Qatar, pero me enfadó lo de esa persona y otras cosas sucias, dañinas; entonces me fui decepcionado con esa persona y dejé de jugar cuando pude estar en la cancha unos campeonatos más.
¿Te peleaste muy fuerte con Cuéllar?
En los años de futbolista siempre fui muy rebelde e hice lo que quise si estaba convencido de que era lo correcto. En toda mi carrera profesional no hubo dirigente o presidente de club que me impusiera cosas si no era lo correcto, yo siempre imponía mi palabra. Tengo mi carácter, mi pensamiento, soy un hombre con una convicción fuerte, pero esa persona me decepcionó y terminé dejando el fútbol porque no me gustaban muchas de sus actitudes.
¿De más joven, qué significó tu paso por el Albacete español?
España fue mi primera salida internacional, aún era un muchacho. No fue fácil, por una parte el culpable fui yo porque llegué a ese fútbol pensando en que lo había ganado todo y no era así; me costó adaptarme a ese otro tipo de juego, más rápido, más físico y además era muy joven, veía las cosas de otra forma.
¿Tus gambetas endiabladas, la explosión y los tiros libres no fueron suficientes?
Jugué partidos buenos, pero allí tienen que ser todos partidos buenos. Además llegué a España con un tranjín intenso de un año y medio, títulos con Bolívar, Libertadores, Copa América con la selección. Llegué muy agotado, así que decidí volver. Además vino al club (el director técnico) Julián Rubio, un español que años después dirigió a Bolívar, quien en esa época no me tomaba en cuenta.
¿Soñaste con jugar en un grande de España?
Mientras estuve en Albacete, que fue un tiempo corto, tuve siete partidos increíbles y con ese poquito me dijeron que el Atlético de Madrid había preguntado por mí, pero yo no estaba conforme conmigo mismo por mi rendimiento y decidí volver a América.
¿No aspirabas, por ejemplo, llegar al Real Madrid?
En el caso del Real Madrid la posibilidad fue mucho tiempo después, cuando tenía una campaña impecable en Colo Colo, donde pasé mi mejor momento, mi pase valía 10 millones de dólares, iba a terminar ese campeonato en Chile y se apuntaba a que volvería a España, pero se dio esa lamentable lesión (de ligamento) y ya las cosas cambiaron, estuve parado como cinco meses y llegué con lo justo al Mundial. Si no me lesionaba, creo que iba a cumplir mi sueño de llegar al club más grande del mundo.
Dicen que cuando fuiste a Colo Colo había otras opciones de clubes incluso más grandes… Cuando regresé a Bolívar de España, don Lothar (Kerscher, dirigente de años en el club) me llamó al gran Centro Mario Mercado, en La Paz, y me dijo que al club le habían llegado tres ofertas concretas: la de Boca Juniors, de Argentina; de Colo Colo, de Chile; y de Barcelona, de Ecuador. La mejor oferta era la chilena y me fui a Santiago, donde fue hermoso, fuera de serie porque estaba en un momento espectacular.
¿Qué pasó en Colombia y Ecuador?
En el América de Cali colombiano jugué un campeonato; después fue el Emelec y luego el Barcelona, donde me gané el cariño de la gente. Hasta ahora me llaman desde Guayaquil para algunos eventos de conmemoración que realizan.
Hace la MLS de Estados Unidos cumplió 24 años y tú eres parte de esa historia… Fui uno de los fundadores de una Liga que ahora es una potencia en el mundo mediante su selección. Con otros compañeros fuimos los pioneros de algo hermoso. El DC United es una parte importante de mi trayectoria porque en ese súper país hice mi vida, mi familia, viven ahí dos de mis hijos, gran parte de mi historia se escribió allí.
¿Te acuerdas de cómo fue tu debut?
Sí, jugamos el primer partido de la MLS ante San José, que nos ganó 1-0, viajamos al otro lado de Washington, unas seis horas de vuelo. Pese a la derrota fue una bonita y gran inauguración, fue a lo grande, lo importante en ese entonces era que por segunda vez nacía la liga en ese país.
¿Por qué el DC United no ha repetido los éxitos que tuvo cuando Etcheverry era una de sus figuras?
Le está faltando ganar títulos, pero el DC es un equipo de historia y respeto en la MLS. Cuando yo estaba fuimos campeones en tres ocasiones, solo perdimos una final. Jaime Moreno (otro jugador boliviano) se hizo un goleador histórico del club. También ganamos la Copa Interamericana como campeones de la Concacaf, derrotamos al Vasco da Gama, de Brasil, que era campeón de la Libertadores. Asimismo me hicieron un lugar en el Salón de la Fama de la Major League Soccer (MLS), el primer boliviano y el primero del DC que fue elegido.
El fútbol abrió un camino en Estados Unidos, ¿es verdad que hablaste con algunos presidentes de esa nación?
Como fundador de la MLS el presidente de entonces Bill Clinton me invitaba a la Casa Blanca, luego George Bush también, incluso me invitaban a visitar el Pentágono. Con un Secretario de Defensa de los EEUU visitamos a las tropas americanas que se preparan para diferentes incursiones. Además estaba el cariño de la comunidad latina, no solo la boliviana. También me pusieron en el hall del paseo de la fama de Washington y hasta volé en el Concorde (de fabricación francesa).
Hablando de presidentes, en Bolivia conociste a varios desde la época de 1993… Tuve la suerte de compartir amistad con casi todos los presidentes de Bolivia desde que fui jugador profesional, desde que fui campeón juvenil en Lima de un Sudamericano. Pude almorzar, tomar un café y charlar mucho con todos ellos, siempre de deporte. En estos últimos años fue lo mismo con Evo Morales, con quien igual hablamos bastante, pues él hizo mucho por el deporte boliviano.
¿Alguno te pidió que te postules para diputado, senador o seas ministro de Estado?
Sí, me lo propusieron, y creo que lo haría bien porque tengo liderazgo y capacidad, aunque sé que uno tiene que prepararse también para ello. Pienso que sería un buen político, me encanta ayudar a la gente, sé mantener el contacto con la realidad y tengo empatía con todos los ámbitos sociales y pensamientos para que muchas cosas mejoren para todos.
¿Y el fútbol? ¿No serás DT nunca más?
Me entrevistaron desde Chile, conté que allí la pasé espectacular porque me fue bien más allá de la lesión. Recordé el cariño de la gente y de los dirigentes, y por eso dije que sería un sueño volver a Santiago para dirigir al club por el cariño y porque soy un colocolino.
¿Por qué no creció tu carrera como DT?
Estuve en un interinato en el mismo DC United cuando comenzaba a terminar mi contrato, luego fui parte del cuerpo técnico de la selección Sub-20 de Estados Unidos, dirigí al Aucas en Ecuador, a Oriente Petrolero en un corto período y estuve en las selecciones menores de Bolivia en diferentes procesos entre 2010 y 2012. Pero no hubo otras oportunidades y no me llamaron la atención.
Luis Cristaldo, tu compañero entre 1993 y 1994, dijo alguna vez que tú y él son los únicos futbolistas bolivianos que jugaron dos mundiales de la FIFA…
No, no es así, yo soy el único jugador boliviano que jugó en tres mundiales de FIFA: dos en juveniles, en China 1985 y en Canadá 1987 y el de la selección mayor en Estados Unidos 1994. Además gané el único Sudamericano juvenil oficial para Bolivia, cuando fuimos campeones en Lima, Perú.
jueves, 16 de abril de 2020
Roberto Carlos Fernández: “De Europa volví más maduro, ya no me caigo anímicamente ante un error”
Es uno de los jugadores de mayor proyección del fútbol boliviano y ello posibilitó que lo fichara el Cultural Leonesa, de la tercera división de España. Allí estuvo cuatro meses y luego volvió al país para jugar en Bolívar. Roberto Carlos Fernández asegura que su corto paso por el fútbol del viejo continente le sirvió de mucho: “De Europa volví más maduro, ya no me caigo anímicamente ante un error”.
El exBlooming explica que “antes era muy tímido, pero ahora tengo más personalidad, y eso es bueno en el fútbol”. Lo que busca actualmente es consolidarse en Bolívar y luego en la selección nacional de mayores. Precisamente, en la Copa América de Brasil 2019, bajo el mando del DT Eduardo Villegas, tuvo su primera experiencia en un torneo oficial. Luego, en enero, repitió con la sub-23, que disputó el Preolímpico de Colombia, donde fue uno de los puntales de la buena imagen que dejó el equipo de César Farías.
En Bolívar hasta el inicio de la cuarentena por el Covid-19 disputó seis encuentros, de los cuáles tres fueron de titular y tres entrando desde el banco. En el Leonesa llegó a jugar 14 encuentros, 12 desde el inicio, y dos ingresando en el segundo tiempo.
Los últimos meses han pasado rápido para Fernández, que ha defendido los colores de tres equipos diferentes. Hasta agosto de 2019 estuvo en Blooming, para luego pasar al Leonesa, en el que jugó hasta diciembre. Bolívar lo fichó en enero, donde se tuvo que adaptar a la altura. “Al comienzo me costó un poco, pero ya estoy adaptado. También ya engrané en la idea de lo que se busca con el equipo”, confesó.
Sobre la cuarentena, Fernández manifestó que se entrena bajo las órdenes del cuerpo técnico de Bolívar vía videoconferencia través del Zoom, de 11:00 a 12:30. “Nadie quiere perder el estado físico para el reinicio del Apertura”, concluyó.
El exBlooming explica que “antes era muy tímido, pero ahora tengo más personalidad, y eso es bueno en el fútbol”. Lo que busca actualmente es consolidarse en Bolívar y luego en la selección nacional de mayores. Precisamente, en la Copa América de Brasil 2019, bajo el mando del DT Eduardo Villegas, tuvo su primera experiencia en un torneo oficial. Luego, en enero, repitió con la sub-23, que disputó el Preolímpico de Colombia, donde fue uno de los puntales de la buena imagen que dejó el equipo de César Farías.
En Bolívar hasta el inicio de la cuarentena por el Covid-19 disputó seis encuentros, de los cuáles tres fueron de titular y tres entrando desde el banco. En el Leonesa llegó a jugar 14 encuentros, 12 desde el inicio, y dos ingresando en el segundo tiempo.
Los últimos meses han pasado rápido para Fernández, que ha defendido los colores de tres equipos diferentes. Hasta agosto de 2019 estuvo en Blooming, para luego pasar al Leonesa, en el que jugó hasta diciembre. Bolívar lo fichó en enero, donde se tuvo que adaptar a la altura. “Al comienzo me costó un poco, pero ya estoy adaptado. También ya engrané en la idea de lo que se busca con el equipo”, confesó.
Sobre la cuarentena, Fernández manifestó que se entrena bajo las órdenes del cuerpo técnico de Bolívar vía videoconferencia través del Zoom, de 11:00 a 12:30. “Nadie quiere perder el estado físico para el reinicio del Apertura”, concluyó.
sábado, 11 de abril de 2020
Arce cumple 35 años, casi 700 partidos y más de 150 goles
“Felicidades querido capitán” es uno de los cientos de mensajes en las redes sociales dirigidos a Juan Carlos Arce, quien este sábado cumple 35 años (10 de abril de 1985).
Después de 17 años de carrera como futbolista profesional, desde que a sus 18 debutó en Primera División luciendo la camiseta de Oriente Petrolero en 2003, por su trayectoria Arce ya es un símbolo del fútbol boliviano, capitán de Bolívar –con el que obtuvo seis títulos- y ahora también de la selección nacional.
En su carrera tiene cerca de 700 partidos jugados (671) defendiendo las camisetas de sus clubes y de la Verde, y algo más de 150 goles (156) convertidos en todas las competiciones.
Pero más que eso y aparte de su capacidad futbolística que lo hace uno de los mejores jugadores del país en la actualidad, es un emblemático jugador por sus características de líder dentro y fuera de la cancha.
“Ídolo total”, “Bendiciones querido Conejito, gracias por todo” (‘Conejo’ Arce le llaman en el ambiente futbolístico), “Gracias por tantos años Capi…”, “Bendiciones en tu carrera”, “Gracias por tantas alegrías”, “Guerrero como buen ariano”, “Capo”, “Eres un gran jugador” y muchos más son los mensajes escritos por la afición de Bolívar sumándose a la celebración.
Un hincha, que considera a Arce un crack, recordó tres goles anotados por Arce: uno a Lanús por la Copa Libertadores de 2014, cuando Bolívar se clasificó a las semifinales, “el golazo de tijera a Nacional Potosí” y “el gol sobre la hora de tiro libre a Oriente”.
En los 460 partidos que jugó hasta el momento en los torneos oficiales bolivianos, Arce convirtió 124 goles. Con la camiseta de Bolívar tiene 91 y va rumbo a los 100, mientras que en su paso por Oriente (176 cotejos) hizo 33, según los datos del periodista y estadístico Víctor Quispe Perca.
En la selección boliviana ya son 69 partidos disputados –es el segundo en actividad con más juegos, después de Marcelo Martins, que tiene 76- y ha hecho 9 tantos.
Jugador de Bolívar con más partidos (284) entre los que siguen activos -(por delante de Erwin Saavedra (214)- , lleva 11 goles en Copa Libertadores (44 juegos) y 3 en Sudamericana (11).
La historia de Arce en el fútbol va más allá, ya que en primera división defendió las camisetas de clubes del exterior como Corinthians, Al Arabi, Seongnam Ilhwa, Sport Recife y Teredk Grozny, e hizo 9 tantos.
Con la Verde, ahora dirigida por César Farías, estaba a punto de disputar su partido número 70, aunque el comienzo de las eliminatorias para el Mundial de Qatar 2022 fue postergado.
En Bolívar, una vez que se reanude la actividad, paralizada por la pandemia del coronavirus, llegará dentro de poco a 300 partidos (solo le faltan 16).
“Muchas gracias a todos por sus lindos mensajes, que Dios los bendiga, abrazos y bendiciones”, escribió Arce en la página oficial de Bolívar en Twitter.
El futbolista está con su familia cumpliendo la cuarentena a raíz de la emergencia sanitaria entrenando a través de teleconferencia según el plan de trabajo de la Academia.
Después de 17 años de carrera como futbolista profesional, desde que a sus 18 debutó en Primera División luciendo la camiseta de Oriente Petrolero en 2003, por su trayectoria Arce ya es un símbolo del fútbol boliviano, capitán de Bolívar –con el que obtuvo seis títulos- y ahora también de la selección nacional.
En su carrera tiene cerca de 700 partidos jugados (671) defendiendo las camisetas de sus clubes y de la Verde, y algo más de 150 goles (156) convertidos en todas las competiciones.
Pero más que eso y aparte de su capacidad futbolística que lo hace uno de los mejores jugadores del país en la actualidad, es un emblemático jugador por sus características de líder dentro y fuera de la cancha.
“Ídolo total”, “Bendiciones querido Conejito, gracias por todo” (‘Conejo’ Arce le llaman en el ambiente futbolístico), “Gracias por tantos años Capi…”, “Bendiciones en tu carrera”, “Gracias por tantas alegrías”, “Guerrero como buen ariano”, “Capo”, “Eres un gran jugador” y muchos más son los mensajes escritos por la afición de Bolívar sumándose a la celebración.
Un hincha, que considera a Arce un crack, recordó tres goles anotados por Arce: uno a Lanús por la Copa Libertadores de 2014, cuando Bolívar se clasificó a las semifinales, “el golazo de tijera a Nacional Potosí” y “el gol sobre la hora de tiro libre a Oriente”.
En los 460 partidos que jugó hasta el momento en los torneos oficiales bolivianos, Arce convirtió 124 goles. Con la camiseta de Bolívar tiene 91 y va rumbo a los 100, mientras que en su paso por Oriente (176 cotejos) hizo 33, según los datos del periodista y estadístico Víctor Quispe Perca.
En la selección boliviana ya son 69 partidos disputados –es el segundo en actividad con más juegos, después de Marcelo Martins, que tiene 76- y ha hecho 9 tantos.
Jugador de Bolívar con más partidos (284) entre los que siguen activos -(por delante de Erwin Saavedra (214)- , lleva 11 goles en Copa Libertadores (44 juegos) y 3 en Sudamericana (11).
La historia de Arce en el fútbol va más allá, ya que en primera división defendió las camisetas de clubes del exterior como Corinthians, Al Arabi, Seongnam Ilhwa, Sport Recife y Teredk Grozny, e hizo 9 tantos.
Con la Verde, ahora dirigida por César Farías, estaba a punto de disputar su partido número 70, aunque el comienzo de las eliminatorias para el Mundial de Qatar 2022 fue postergado.
En Bolívar, una vez que se reanude la actividad, paralizada por la pandemia del coronavirus, llegará dentro de poco a 300 partidos (solo le faltan 16).
“Muchas gracias a todos por sus lindos mensajes, que Dios los bendiga, abrazos y bendiciones”, escribió Arce en la página oficial de Bolívar en Twitter.
El futbolista está con su familia cumpliendo la cuarentena a raíz de la emergencia sanitaria entrenando a través de teleconferencia según el plan de trabajo de la Academia.
Jusino repartió víveres a los más necesitados en Coroico
Casa por casa, con maples de huevo en una mano y una bolsa de plástico en la otra, el central celeste Adrián Jusino mostró esta mañana su sensibilidad al repartir víveres a las familias más necesitadas del municipio de Coroico, de donde es oriundo.
Jusino, jugador de Bolívar y de la Selección Nacional, cumple la etapa de cuarentena en la población de Coroico donde nació hace 27 años.
De acuerdo al portal la Cumbre Yungas, que mostró incluso fotos, el central repartió alimentos a las familias más humildes en el municipio de Coroico.
Durante la mañana de este viernes se lo vio al jugador en las comunidades de San José de Llojeta, San Pedro de La Loma, Incapampa, San Cristobal, Munaypata, Yalaca, Carmen Pampa, luego del que retornaron a Coroico para seguir con esta labor y entregar más alimentos a adultos mayores identificados como personas con mucha necesidad en su natal Coroico. El central está en Coroico donde pasa los días de cuarentena con familiares cercanos, cumpliendo además estrictamente las instrucciones del cuerpo técnico que encabeza el argentino Claudio Vivas.
Jusino, jugador de Bolívar y de la Selección Nacional, cumple la etapa de cuarentena en la población de Coroico donde nació hace 27 años.
De acuerdo al portal la Cumbre Yungas, que mostró incluso fotos, el central repartió alimentos a las familias más humildes en el municipio de Coroico.
Durante la mañana de este viernes se lo vio al jugador en las comunidades de San José de Llojeta, San Pedro de La Loma, Incapampa, San Cristobal, Munaypata, Yalaca, Carmen Pampa, luego del que retornaron a Coroico para seguir con esta labor y entregar más alimentos a adultos mayores identificados como personas con mucha necesidad en su natal Coroico. El central está en Coroico donde pasa los días de cuarentena con familiares cercanos, cumpliendo además estrictamente las instrucciones del cuerpo técnico que encabeza el argentino Claudio Vivas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






