lunes, 5 de octubre de 2009

Tito Montaño: un buen ejemplo


El balance es positivo porque integré los mejores equipos de Bolivia (Aurora, The Strongest, Bolívar y Wilstermann), lo que a su vez me permitió jugar no sólo los torneos nacionales, sino internacionales, es el caso de la Copa Libertadores de América, además de vestir la casaca de la Selección Nacional. Pero, por sobre todas las cosas, es la forma de vida que llevé durante el tiempo que estuve en actividad, pues emulé el ejemplo de mis padres, y que también inculco a mis hijos.

¿Ese ejemplo de vida lo condujo a triunfar profesionalmente?
Así es, era un requisito indispensable en la familia. La práctica del deporte tenía que estar fusionado con el estudio y la profesionalización. Creo que esa época tuve la opción de realizar las dos actividades a la vez, y creo que ambas me motivaron bastante. El tiempo y el apoyo familiar me permitieron llevar adelante las dos actividades al mismo tiempo.

¿Tuvo el tiempo suficiente para realizar las dos actividades?
A veces no existía tiempo debido a las concentraciones y los viajes con los equipos donde jugué. El fútbol fue prioridad principal porque sustentaba a mi familia y mis estudios. Era mi forma de vida.

¿Qué lo impulsó a continuar estudiando, si con el fútbol vivía cómodamente?
Bolivia es uno de los países donde un futbolista está en actividad con promedio elevado en años, con relación a otras naciones, donde los índices de acción son mucho más cortos. Esa realidad me ha permitido pensar y llegar a la conclusión de que tenemos los años limitados para ejercitar el fútbol, razón por la que tuve que prever el futuro estudiando hasta salir profesional. Fue una decisión acertada porque nos permite orientar y encaminar nuestra vida diaria y familiar de manera diferente.

¿A qué le atribuye que muchos futbolistas no hayan seguido sus pasos?
Por dos factores: primero por el déficit de tiempo, porque en la actualidad la exigencia es mucho mayor que antes en lo referido a concentraciones, viajes, etc., lo que no permite realizar dos actividades paralelamente. Otro de los factores es que uno advierte que muchas de sus exigencias particulares se solventan de manera holgada con el fútbol, lo que propicia que la gente se vuelva muy conformista y no pueda desenvolverse en otras actividades o llegar a poseer una formación profesional que en el futuro le pueda otorgar otro sentido a su vida.

¿Por qué la mayoría de los futbolistas termina dedicándose a la dirección técnica?
Cuando un jugador concluye su ciclo opta por enseñar lo que más ha asimilado durante los años de actividad futbolística. Es por esa razón que gran parte de los ex futbolistas se dedican a la dirección técnica, con la finalidad de continuar involucrados en el fútbol y también como medio de sustentar sus necesidades primordiales, aunque las condiciones económicas son diferentes. No olvidemos que ser un entrenador de un determinado equipo es bastante circunstancial y está en función de los resultados, lo que de alguna manera te garantiza la permanencia en un equipo. Entonces, aquello se transforma en una necesidad, dejando de ser una motivación, porque tiene que satisfacer tus necesidades esenciales.

¿Usted se considera un hombre exitoso?
Diría que sí, porque plasmé mis objetivos tanto en mi trayectoria como futbolista y también en el contexto profesional, aunque para lograr ese objetivo hay que lidiar con muchas cosas. Uno no siempre puede ser amigo de todos o contentar a todos, más aún cuando se tiene la posibilidad de encontrarse en direcciones de mando, que a veces trae algunos problemas. Pero, por encima de todo, siempre estuvo el beneficio común, más que el personal.

¿Qué papel juega la personalidad y la disciplina?
Creo que la disciplina es fundamental; no se puede desarrollar ninguna actividad si no existe buena conducta. Actualmente, si observamos a nuestro alrededor, no únicamente en la actividad deportiva, sino en el diario quehacer, cuando uno no es disciplinado los objetivos nunca se materializan. La buena conducta es la base y forma parte de un proceso de formación desde cuando uno es niño. Vengo de una familia cuyos padres son profesores y el buen ejemplo lo han inculcado a toda la familia.


Una vez egresado como Economista, ¿desde cuándo comenzó a ejercer su profesión?

Mientras jugaba al fútbol tuve la oportunidad de desenvolverme como docente en la Universidad Católica de La Paz, también trabajé con algunos temas de consultoría con compañeros de la Facultad de Economía de San Andrés. Debo recordar que egresé (1990) mientras jugaba al fútbol, y me daba tiempo para ejercer como economista. Durante los recesos del fútbol liguero me incorporaba a la empresa Pretensa, con cuya empresa iniciamos las actividades en El Alto de La Paz. En realidad tomaba todo lo que el tiempo me lo permitía, teniendo siempre al fútbol como prioridad.


¿Por qué incursionó una temporada en la dirección técnica?

Recuerdo una vez en Bolívar, donde hacíamos un lobby antes de comenzar una práctica, siempre conversábamos con algunos colegas suyos sobre los encuentros no sólo nacionales, sino internacionales. No cesábamos de hablar de fútbol, y en una de esas, recuerdo muy bien que caminábamos por la calle con Édgar Heredia (periodista), quien me dijo que debería dedicarme a la dirección técnica una vez que termine con mi carrera como futbolista, argumentando que tengo buen criterio y buena lectura para analizar un determinado encuentro. En ese momento me despertó la curiosidad de que tal vez en el futuro podría materializar esta idea. No obstante, esa época continuaba jugando al fútbol y no existía motivación para convertirme en entrenador, porque la idea era ejercer mi profesión.

Tiempo después se dio la oportunidad de dirigir a Aurora durante una vacación. En esa oportunidad conquistamos el título a falta de cuatro fechas para el epílogo del torneo de la Asociación de Fútbol Cochabamba (AFC). No pude afrontar la Copa Simón Bolívar porque tenía que reincorporarme a mi club.

¿Después llegó el fugaz paso por Wilstermann?
Cuando me encontraba desenvolviendo como economista, pero estaba con vacación, una noche Mauricio Soria, en ese entonces golero de Wilstermann (2000), vino a mi casa para pedirme que dirigiera al equipo en el partido final con Oriente porque se quedaron sin entrenador. De esa manera me trajeron los videos del equipo rival para que analizara y al día siguiente conducimos el plantel a la conquista del máximo galardón de la Liga.

Mientras trabajaba se presentó un curso para una beca en Estados Unidos, a donde concurrí contra viento y marea porque en la institución donde laboraba no me querían otorgar permiso. El ejecutivo de esa entidad me dijo: el curso o su trabajo. Elegí el primero para ampliar mis conocimientos por espacio de un mes.

Cuando retorné del curso, después de un periodo Mauricio (Soria) me invitó a formar parte del cuerpo técnico que conformó en esa temporada, donde también fue incluido el argentino Pedro Guiberguis, con quienes conquistamos el título del torneo Clausura de 2006. A partir de ahí fueron cuatro años que estuvimos inmersos en la dirección técnica, sin dejar de lado el continuar capacitándome en mi condición de economista, además de realizar trabajos adicionales. En 2007 conquistamos el título del torneo Apertura con Real Potosí, donde permanecí un temporada más tras la salida de Mauricio y Pedro.

Cuándo se consumó el éxito en 2000, ¿qué fue lo que pensó?
Todo el mundo me decía que me dedique a la dirección técnica a entrenar y no seguir trabajando; aquella oportunidad cumplía funciones en la Aduana. Muchos de mis ex compañeros me decían que ése no era mi puesto para desempeñarme como entrenador.

¿Está abierta la posibilidad de dirigir a algún equipo?
Hubo muchas posibilidades, pero consideré que no era el momento porque mi intención era radicar en Cochabamba, porque gran parte de mi vida estuve fuera y abandoné a la familia. Es más, antes de aceptar la jefatura del Servicio Departamental del Deporte (Sedede) había la posibilidad de irme a La Paz, pero preferí quedarme junto a mi familia.

¿Por qué aceptó la jefatura del Sedede?
Estaba en la disyuntiva de volver a La Paz o quedarme en Cochabamba, pero determiné quedarme porque era la ocasión de reencontrarnos con la familia.

¿Algún entrenador que recuerde en especial?
En realidad muchos porque cada uno tiene un lugar especial en mi trayectoria como futbolista. Por ejemplo, de niño recuerdo al profesor Revollo, Luis Terán, René de La Fuente, quienes marcaron un espacio importante en mi carrera deportiva. En Aurora tuve entrenadores como Óscar Soliz; a Juan “Gitano” Farías en The Strongest, mientras que en Bolívar tuve entrenadores de mucha más experiencia, es el caso de Jorge Habbeger, Vítaly Schevchenko. No quiero obviar a ninguno porque todos formaron parte del proceso de formación.

Tito Montaño,
Ex futbolista

Tenemos los años limitados para ejercitar el fútbol, razón por la que tuve que prever el futuro estudiando hasta salir profesional.

Creo que la disciplina es fundamental; no se puede desarrollar ninguna actividad si no existe buena conducta.

Sinrodeos

A Una madre Lo más sublime
A Un padre El ejemplo
A Esposa Compañera
A Hijos Razón de mi vida
A Amor Pasajero
A Iglesia Tu fe
A Papa Maestro
A Evo Presidente
A Obama Presidente
A Fútbol Mi pasión, mi vida
A Libro Hombres para el fútbol
A Música Romántica
A Comida Sopa de maní

Hoja de vida

Tito Rolando Montaño Rivera

Nacimiento: 11 de septiembre de 1963
Origen: Cochabamba
Padres: Hugo Montaño, Inés Rivera
Hermanos: Elizabeth, Edgar (+), Dalsy
Estado civil: casado
Profesión: Economista
Esposa: María Tapia
Hijos: Carla (21), Hugo (18)
Equipos: Aurora, The Strongest, Bolívar, Wilstermann

Algunos casos

• Eduardo Terrazas (ex golero) Abogado
• Rubén Tufiño Ingeniero
• Óscar Figueroa Abogado
• Marcelo Carballo Ingeniero

1. LO BUENO Mi lealtad
2. LO MALO Mi carácter; soy muy explosivo
3. LO FEO Muy obsesivo… a veces

Víctor Hugo Andrada “Todavía no hemos conseguido nada”


Su llegada generó oposición entre algunos dirigentes de Blooming, urgidos de contar con alguien que sacara al equipo del pozo en el que se encontraba. El rechazo se debía principalmente al hecho de que no tenía experiencia en equipos grandes, pues venía de dirigir a Nacional Potosí. Con esas dudas, asumió el mando, en el inicio del torneo Clausura, Víctor Hugo Andrada, quien con el transcurso de los partidos, y con sólo un refuerzo que llegó, Damián Akerman, supo ganarse la confianza con resultados. Incluso logró lo que parecía casi imposible, meter al equipo en la final, y nada menos que eliminando a su archirrival, Oriente Petrolero. Además, los “celestes” aseguraron su participación en 2010 en un torneo internacional, que puede ser Libertadores o Sudamericana.

Blooming, bajo su mando, se medirá con Bolívar por el título del torneo Clausura liguero, en dos o a lo mejor tres partidos.

¿Es cierto que algunos dirigentes no estaban de acuerdo con tu llegada?

Sí. Pero bueno, yo sabía que sólo con mi trabajo tenía que demostrarles que era capaz.

¿Cómo se dio tu llegada a Blooming y cuál fue su propuesta?

Recibí una llamada del presidente “Pimpo” Bendeck y luego tuvimos una charla previa con la mayoría del directorio. Fui claro al decirles que si me elegían, no se iban a equivocar porque estaba preparado para tomar el mando. Les manifesté que si no me elegían, iba a sentir el mismo aprecio por la institución, que me trajo y que luego me compró el pase y me naturalizó boliviano. Además acá pasé los mejores momentos en mi carrera. En cuatros años cumplí 100 partidos con la camiseta celeste, sin haber tenido ninguna expulsión.

¿Es incómodo para vos entrenar sin tener contrato?

El contrato no me asegura nada porque los técnicos dependemos de los resultados. Siempre me manejé de esa manera, y no voy a cambiar ahora.

¿Esperabas llegar tan lejos en tu debut en un equipo grande?

Esto es como cuando uno empieza a jugar, siempre se tiene sueños de estar en un equipo grande y rendir, lo mismo pasa en la etapa de técnico. Mucho mejor si es en una institución que conozco, al igual que el pensamiento de los dirigentes y de los hinchas. El paladar de los fanáticos de Blooming se identifica con nuestra forma de trabajar y de jugar.

¿Y cómo es el paladar del hincha “celeste”?

Es un paladar que le gusta jugar muy bien al fútbol. Por esta razón siempre tuvo futbolistas de buen pie. Nunca le gustó jugar a los pelotazos, saltando líneas. Y bueno, ése es el paladar que yo también tengo, pues trato de darle una identidad de juego a Blooming de la forma que yo jugaba. Trato de que se salga jugando desde el arco para que no se utilice el pelotazo.

¿Ésta es tu gran oportunidad de sacarte la espina de no poder ganar títulos en tu etapa de jugador en Blooming?

Sin duda que me quedó la espinita y ojalá me la pueda sacar ahora. Recuerdo que llegué a perder dos finales, una frente a The Strongest y otra con Oriente Petrolero, en 1986 y 1987, respectivamente. Te aclaro que no logré títulos en primera división en toda mi carrera, y eso que me retiré a los 42 años.

¿Qué se logró con el gran triunfo ante Oriente y el paso a la final?

Todavía no se logró nada. Eso se los dije a los jugadores en el vestuario después del encuentro. Y al otro día también se los repetí.

¿Qué jugadores te han sorprendido hasta el momento?

La verdad que todos, pero los que me rebalsaron fueron Sergio Jáuregui, José Luis Chávez, Alejandro Gómez, Luiz Carlos Vieira y Fabricio Brandao, quienes son importantísimos dentro y fuera de la cancha. A ellos se acopló Lorgio Álvarez. Hay otros que van por el mismo camino de esta gente, como Andrés Jemio, Marco Andia, Raúl Gonzales y Dustin Maldonado.

¿Qué tanto influyó la salida de Sergio Jáuregui?

Influyó muchísimo, incluso se lo habló dentro del plantel. Además, para mí, Sergio era el mejor central del fútbol boliviano, y que en cualquier momento iba a estar en la Selección, pero lamentablemente pasó eso (fue sancionado por un año, a raíz de una agresión a otro jugador).

¿Cuál es el peor momento que pasaste en Blooming, desde que asumiste?

Todavía no lo sufrí, porque desde el momento en que llegué la gente me ha dado el apoyo incondicional. Realmente no viví un momento malo, pues incluso quedamos fuera de la Sudamericana con un Blooming jugando muy bien y la gente no me reprochó nada.

¿Blooming va de víctima a la final contra Bolívar?

Ninguno de los dos va de víctima porque somos equipos grandes que por merecimientos estamos en la final.

¿Cómo te imaginas al final de temporada?

Arreglando el contrato con los dirigentes para el próximo año. Ojalá que sea así, si no, antes de hacerle daño a la institución, prefiero dar un paso al costado.

51 años de edad tiene Víctor Hugo Andrada. Nació en Santa Fe (Argentina). Su carrera como futbolista comenzó en 1983 y terminó en 2001, a los 42 años, en Real Potosí. En 18 años de carrera jugó en equipos de Argentina, Chile y Bolivia.

El equipo vuelve a las prácticas

Con la ausencia de su capitán Alejandro Gómez y su volante ofensivo José Luis Chávez,

Blooming reanudará hoy sus entrenamientos con la vista puesta en la final del torneo Clausura frente a Bolívar. El primer encuentro se disputará el 18 de octubre, mientras que la revancha será el 21.

Ambos jugadores están con la Selección Boliviana, que jugará frente a Brasil, en La Paz, y ante Perú en Lima, las dos últimas fechas de las eliminatorias al Mundial de Sudáfrica 2010. A estas ausencias se suma la de Hernán Boyero, que está lesionado. El equipo se entrenará desde las 09.30.

El Pollo Arias: El arquero nacido en Portachuelo cumple la mejor temporada de su carrera.


El motocross compite con el fútbol como el deporte número uno de Portachuelo (capital de la provincia del Sara, población ubicada a 70 kilómetros de Santa Cruz), donde Carlos Arias, el número uno del fútbol nacional, despierta la admiración de los pobladores cuando corre cada fin de año.

Al mando de su Kawasaki KLX 450, se coloca su casco, su traje especial de motocrossista y participa en las competencias de beneficencia para la población.

Arias sonríe cuando reconoce que no ganó nada en este deporte de vértigo y velocidad. Pero, inmediatamente justifica: “es porque nunca he corrido hasta el límite, siempre me controlé porque sé de sus riesgos, más bien lo hago para desestresarme, porque en la moto me olvido de todo”.

Donde va más allá del límite es en el fútbol. Este año lo ha ganado todo en el país a nivel de clubes. Jugó los seis partidos de la Copa AeroSur y los 22 partidos del torneo Apertura, donde además tuvo la valla menos vencida, con 22 goles en contra.

En el Clausura también vive un momento espectacular, se constituye en una de las piezas vitales para la obtención del tercer título en el año. “En Bolívar no nos cansamos de ganar, a veces se da y a veces no, mi padre me dio una mentalidad ganadora, nunca me gusta perder, sé que son los gajes del deporte, pero lo mío es a ganar”.

El domingo 27 contuvo el tiro desde los 12 pasos de Limberg Gutiérrez, con el que se convirtió en el arquero que más penales atajó en el historial liguero, con 11. Ese día, luego de tapar el penal, levantó sus dos dedos índices y miró al cielo. Pensó en Dios y en su padre, recientemente fallecido. “Me queda esa satisfacción, de que se fue de este mundo viendo a su hijo ganador, siendo el mejor, un pilar en el campeón. Ahora, seguro que desde arriba me está vivando, porque las cosas me salen bien”, afirma Arias, a quien sus amigos le dicen Pollo.

¿Pollo? ¿Por qué? Cuando llegó a Blooming era muy flaco, tanto es así que le ponían vitaminas para que agarre cuerpo. Una vez lo vio Juan Carlos Paz García, quien le dijo: “Parecés un pollo de granja” y se quedó así desde sus 17 años.

El gran momento actual se matiza por la estabilidad familiar que tiene. En abril de este año celebró un año de matrimonio con Evelyn Antelo y su primogénito, Carlos Daniel, cumplirá un año de vida el 20 de octubre. Pero aclara: “Cuando me casé ya estaba maduro, porque no me gustaba estar mucho en la joda”.

Y, al referirse a Carlos Daniel, se le hace un nudo en la garganta y se emociona: “Es tan pequeño, seguro que cuando sea grande se dará cuenta a través de los periódicos que su padre fue un buen futbolista. Le apoyaré para que sea deportista, pero él será quien tome la decisión”.

Ese apoyo se traducirá en tratar de que no le falte nada, en el emprendimiento que realice, pero “si es que la economía me lo permite”, dice. El arquero recuerda, por ejemplo, cuando estaba en un seleccionado nacional Sub-17 las diferencias con los arqueros de otros países. “Veía a Franco Constanzo (arquero de Argentina, hoy en España), cómo practicaba con su propio entrenador, estábamos y estamos a años luz de otros países”.

No todo fue color de rosas. El éxito deportivo con Bolívar no se repitió en la selección. “No se pueden hacer maravillas, esto tiene que cambiar, para eso hay que hacer trabajo de base y sobre todo en las divisiones inferiores”, comenta. Un sueño aún no cumplido es jugar en el exterior. “A veces tengo exceso de confianza cuando juego, sé que eso no es bueno, pero me siento apto para jugar afuera, ojalá se dé...”.

El arquero más goleador


Hugo Suárez Vaca, arquero y goleador, como el paraguayo José Luis Chilavert, su ídolo. Desde hace años es uno de los mejores del país. Fue figura de la Selección Boliviana en el partido frente a Paraguay del pasado 5 de septiembre por la decimoquinta fecha de la eliminatoria sudamericana para el Mundial de Sudáfrica 2010, que significó su debut en esa clase de partidos: “un sueño hecho realidad”.

Aspira a volver a jugar frente a Brasil y Perú, en las últimas fechas de las eliminatorias este mes, aunque sabe que ahora deberá pelear el puesto con Carlos Arias, “el dueño del arco de la Selección”.

No se saca de la cabeza lo que pasa con el club Wilstermann —el equipo en el que desarrolló gran parte de su carrera profesional—, que salvó el descenso directo y ahora se alista para jugar, además del Play Off, el indirecto con el subcampeón de la Copa Simón Bolívar.

Próximo a cumplir 28 años, desea mantener el nivel que lo ha llevado a ser considerado uno de los mejores arqueros del país y, además, tener la oportunidad de jugar en el exterior. Ofertas no le faltan —sobre todo después de su brillante actuación en Asunción—, aunque prefiere no ilusionarse, pues para que algo se defina deberá esperar hasta el final de la temporada “y hasta entonces todo puede pasar”.

Como varios grandes arqueros de Sudamérica, como el paraguayo Chilavert, el brasileño Rogerio Ceni o el colombiano René Higuita, Hugo Suárez no solamente se encarga de evitar goles, sino también de convertirlos.

En aproximadamente diez años de carrera anotó de tiro libre, la mayoría, y también de penal. Lleva anotados —según su cómputo— siete (seis de tiro libre y uno de penal). Seis por torneos locales y uno en Copa Libertadores, frente al Caracas FC de Venezuela (1 de abril de 2008), cuando era arquero de Real Potosí.

¿Hay algún espejo, algún arquero que te gustaba cuando eras chico?

Siempre admiré a Chilavert, me gustaba cómo ejecutaba sus tiros libres, la personalidad que tenía, y ahora a Iker Casillas, un gran arquero.

¿Por esa admiración a Chilavert es que pateas tiros libres y penales?

Creo que sí, porque me gustaba ver cómo pateaba, cómo hacía goles de tiro libre.

¿En el ámbito nacional has admirado a algún arquero?

Creo que a Mauricio Soria (otro arquero goleador), porque él me enseñó muchísimas cosas, y a todos los entrenadores de arqueros que he tenido.

También por Mauricio empecé a practicar los tiros libres. Cuando llegué acá (a Wilstermann) pateaba tiros libres. Una vez le dije si podía patear y me dijo que sí. En ese equipo estaba Pedro Guiberguis y los dos me enseñaron cómo pegarle a la pelota. Creo que el don uno lo tiene y sólo hay que trabajarlo, la práctica ha hecho que me perfeccionara, fuera de la confianza de los técnicos que he tenido para ejecutar.

¿Te quedas al final de las prácticas a rematar tiros libres?

Algunas veces al final y otras también antes de los entrenamientos, voy y pateo mucho, también depende cómo están mis piernas, si no están cansadas.

¿Cuántos goles llevas en tu carrera deportiva?

Siete, le hice dos al “Tigre”, a San José le hice otro. Uno a Oriente, recuerdo que rematé de media cancha un tiro libre, pero por desgracia al “Mono” Galarza se le escapó. Hice un gol en la Libertadores de 2008 a Caracas FC de Venezuela cuando jugaba en Real Potosí. Ese día ganamos por 3-1.

Este año le hice dos a Nacional Potosí. Uno de tiro libre y otro de penal.

Además rematé otro penal (no precisa la fecha), que fue a dar al travesaño, fueron los dos únicos penales que rematé en mi carrera.

¿Este año ha sido hasta ahora bueno para vos por lo hecho en Wilstermann, que se salvó del descenso directo, y también en la Selección, con la que jugaste los dos anteriores partidos?

Aunque he tenido lesiones seguidas he agarrado la continuidad que quería. Ustedes mismos (los periodistas) me han dicho que estoy pasando por uno de mis mejores momentos. Me quebré la mano izquierda, tuve un microdesgarro, después una inflamación en la costilla, entonces fueron muchas cosas y las superé.

La lesión más complicada fue la de la mano, me quebré el quinto metacarpiano y estuve más de un mes fuera. Fue en un partido que le ganamos aquí a San José 2-1 (el 25 de abril).

¿En la Selección se te presentó la oportunidad con Paraguay y no la desaprovechaste?

Fue un sueño hecho realidad. Desde que era chico pensaba en jugar por la Selección en una eliminatoria y este año se me dio.

¿Con Paraguay habrá sido uno de los mejores partidos de tu carrera?

Creo que en la Selección me han salido las cosas siempre bien, no solamente en la mayor sino también en la de juveniles. Recuerdo que en la Sub-17, el 98 o 99, hice un buen torneo y fue donde Wilstermann me compró, y las veces que he jugado siempre me ha ido bien. El partido con Paraguay fue uno de mis mejores en lo que va de mi carrera. Escuché que la prensa paraguaya, la televisión argentina, Fox Sports, hablaron bien de mi actuación. Creo que es el equilibrio que tengo, como jugador, como persona. La humildad me ayuda a pasar el momento que estoy viviendo.

Para jugar ante Brasil y Perú tendrás que pelearle el puesto a Carlos Arias, que ha vuelto…

Carlos es el número uno de la Selección, eso no cabe duda; pero el puesto hay que trabajarlo. Si me toca (jugar), voy a defender los colores de nuestro país a muerte, y si no, apoyar a Carlos como siempre lo he hecho. Además que como colegas somos muy buenos amigos, recién cuando le pasó lo de su padre (el papá de Arias falleció hace poco) lo estuve llamando, me dio mucha pena; pero la vida continúa. Ahora, a pelear el puesto con lealtad.

De los partidos que se vienen, ¿jugar contra Brasil es especial?

Jugar un partido de eliminatoria ya significa un partido diferente, porque defiendes los colores de tu país; pero además en estos partidos que ya no peleamos nada tenemos que mostrar el orgullo y la dignidad como jugadores profesionales que somos.

¿Motiva de alguna manera la posibilidad de enfrentarse con Kaká, Robinho y las otras grandes estrellas de Brasil?

Personalmente me motivo con el que esté al frente, de eso no tengo dudas. Si me toca Kaká o un jugador venezolano como Rey es lo mismo, a mí me motiva cualquier partido de eliminatoria que juegue.

Ya que no hay chances, decías que hay que acabar dignamente estos dos partidos…

El orgullo y la dignidad siempre tienen que estar en cada jugador, aunque no pelees nada. El último partido lo tienes que jugar como si se tratara de una final.

¿Qué opinas sobre que otra vez la Selección se haya quedado sin posibilidades varias fechas antes de acabar la eliminatoria?

En eso no hay misterio, creo que el error viene del poco trabajo que se realiza en las divisiones inferiores. Aquí, en Bolivia, se les está enseñando a los jugadores a los 17 años a cómo pegarle a un balón. Para mí la base tiene que hacerse en las divisiones inferiores: cómo pegarle a la pelota, cómo cabecear, cómo tener técnica, ésos son nuestros grandes problemas. En otros países a los 17 años ya son figuras y algunas ya juegan en el exterior, aquí recién estamos empezando.

¿Por esos motivos el fútbol boliviano no está al nivel de los demás países de Sudamérica?

Si nosotros creyéramos más en nuestras condiciones, en lo que podemos dar, y recibiéramos la colaboración de las instancias pertinentes, tendríamos que estar al nivel de todos; porque potencialmente, no lo vamos a descubrir ahora, Bolivia técnicamente juega muy bien, quizás en el aspecto físico nos sacan ventaja las otras selecciones.

¿Desde tu óptica hay que trabajar más en el aspecto físico?

Por supuesto, si uno se pone a analizar, el aspecto físico es el que marca mucho más en este momento en el fútbol, porque antes podía jugar un jugador parado, sin correr; pero ahora es diferente, hay que correr mucho más.

El jugador boliviano tiene mucha técnica, mucha picardía, hay que trabajar mucho más en el tema físico.

Con cambios, ¿crees, entonces, que podamos repuntar en el ámbito de Sudamérica?

Por supuesto, hay que creer en uno mismo, en la Selección, en el país y esperemos que la postura que tomó Fabol de mejorar el fútbol boliviano tenga sus frutos. Hay muchas cosas raras que perjudican al fútbol, hay mucha gente que no quiere ir ni al estadio. En eso influye para que no se armen buenos equipos, no son todos pero hay clubes que deben mucha plata a los jugadores, entonces son muchas cosas que hay que cambiar en el fútbol boliviano.

A propósito de Fabol, ¿el paro reciente fue perjudicial para la Selección?

No sé si fue perjudicial, más bien creo que puede ser de bienestar para el fútbol boliviano por todas las cosas a las que se les pudo encontrar una solución. El haber dejado muchas cosas claras es importante para todos los futbolistas del país.

A propósito del fútbol boliviano, no es común que un grande como Wilstermann esté peleando el descenso…

Cuando no se hacen bien las cosas esto le puede suceder a cualquiera, ahora ni el equipo más grande puede jugarte con la camiseta, ahora hay que correr y laburar, no hay otra.

Hemos vivido tiempos complicados, casi tres meses de sueldo adeudado. La verdad es que el señor Orlando Jordán, el actual presidente, le puso el pecho a las balas, porque se hizo cargo del club con una infraestructura deshecha, todo malo, es admirable cómo se ha portado de bien con nosotros. En el último partido con Nacional Potosí, para evitar el descenso directo, teníamos que jugar tanto por nosotros como por él, por una persona que pudo sacar adelante esto. Pudimos cumplir el primer objetivo que era evitar el descenso directo y ahora falta el indirecto.

¿Ese día fue como jugar una final?

Por supuesto, sabíamos que teníamos que ganar sí o sí, que era matar o morir, matamos; pero en ese momento no sabíamos cómo había salido el partido en La Paz. La verdad es que no quedé tranquilo, porque nunca pensé que (Real) Mamoré le ganaría a La Paz FC y en La Paz.

¿Piensas que hubo algo raro en ese partido?

No quiero juzgar a nadie, pero nosotros teníamos la fe en que La Paz iba a ganar ese partido; como siempre digo, los partidos hay que jugarlos y Mamoré lo ganó, ahora nos toca pelear el descenso indirecto.

¿Ustedes, el cuerpo técnico, los futbolistas, siguen de cerca lo que pasa en la Copa Simón Bolívar, de donde saldrá su rival?

Vemos algo, pero en el fútbol no se sabe qué es lo que va a suceder. Creo que los aspirantes son Guabirá y Ciclón, además de Oruro Royal, eso es lo que más o menos me suena, pero los partidos los tienes que jugar.

¿Tienes proyectos a futuro, seguir en Wilstermann o jugar en La Paz, por ejemplo?

Por supuesto, soy un empleado del fútbol y donde me quieran y me sienta cómodo tengo que ir.

Siempre hay la esperanza de jugar en el exterior y creo que está latente algo de afuera, pero no hay nada concreto.

Con su firma

Creo que el don uno lo tiene y solamente hay que trabajarlo. La práctica ha hecho que perfeccione este tema de rematar al arco contrario, fuera de la confianza de los técnicos que he tenido para ejecutar”

Personalmente me motivo con el que esté al frente, de eso no tengo dudas. Si me toca Kaká o un jugador venezolano como Rey es lo mismo, a mí me motiva cualquier partido de eliminatoria que juegue”

Aquí, en Bolivia, se les está enseñando a los jugadores a los 17 años a cómo pegarle a un balón. Para mí la base tiene que hacerse en las divisiones inferiores. En otros países a los 17 años ya son figuras”

7 Goles anotados lo convierten en el arquero de nuestra Liga más goleador en la historia, superando a Mauricio Soria, que durante su carrera deportiva (1983-2004) anotó cinco.

Luis Esteban Galarza y Bernardo Rea se retiraron con cuatro tantos y Mauricio Adorno con dos.

Su ficha

Nombre: Hugo Suárez Vaca

Nacimiento: 2 de febrero de 1982

Lugar: Montero (Santa Cruz)

Edad: 27 años

Padres: Luis Ernesto Suárez y Berta Darcy Vaca

Esposa: Mara Isabel Arteaga

Hijos: Héctor Luis (5 años) y Mariana Isabel (5 meses)

Trayectoria:

Escuela Fanor Villarroel, Montero; Academia Tahuichi, Wilstermann (en tres ciclos), Real Santa Cruz y Real Potosí.

Títulos: campeón con Wilstermann los años 2000 y 2006. Campeón del Play Off 2008 con Real Potosí. Con esos dos equipos ganó también la Copa AeroSur y la AeroSur del Sur.

viernes, 2 de octubre de 2009

Ferrufino se fue de Real Mamoré

Marco Ferrufino ya no es director técnico de Real Mamoré. El ex defensor de Bolívar decidió dar un paso al costado, supuestamente, porque el equipo se encuentra en paro reclamando el pago de sueldos.
Los jugadores, cumpliendo una amenaza por falta de salario, no se entrenan desde el pasado lunes. Ferrufino se reunió ayer con el presidente del club, Alfonso Gorayeb, para anunciarle que se iba de Trinidad. “Nos extrañó su decisión porque le habíamos ofrecido un buen contrato, incluso iba a ganar el doble”, manifestó Gorayeb.
Por otra parte, el máximo dirigente del club beniano adelantó que a partir de hoy entregará memorándum a varios jugadores, especialmente a los cabecillas del plantel que propiciaron el paro. Real Mamoré se salvó del descenso directo e indirecto de la Liga.

La CSF autoriza a Hoyos volver a jugar

El presidente del club Bolívar, Guido Loayza, confirmó que la Conmebol envió una notificación oficial a la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) donde autoriza a Miguel Hoyos a jugar en su equipo y también en la Selección Nacional.

El lateral cruceño había dado positivo en el control de dopaje del partido Bolivia-Venezuela, el 6 de junio. Por este motivo, no había sido tomado en cuenta por el DT Gustavo Quinteros en los tres últimos partidos de Bolívar, a fin de evitar una impugnación de Oriente y de The Strongest.

El presidente de Bolívar dijo que con esta notificación, el lateral podrá jugar los partidos finales de la Academia y posteriormente ser tomado en cuenta por la representación nacional.

El futbolista, una vez que se enteró de la noticia, expresó su alegría por estar habilitado para jugar en Bolívar.

“Lo importante es volver a jugar, no es lo mismo ver los partidos desde afuera; sufrí bastante, también mi familia, ahora todo vuelve a la normalidad y estoy seguro de que voy a aportar mi granito de arena a mi equipo”, afirmó el defensor.

La Conmebol también notificó a la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) que mientras prosiga esta etapa de investigación, el médico de la selección nacional, Roberto Ferreyra está suspendido temporalmente.

Ferreyra prepara su defensa y podría viajar en las próximas horas a Asunción.

La nota oficial llegó en la víspera y tiene la firma del presidente de la Conmebol, Nicolás Leoz.

jueves, 1 de octubre de 2009

El juvenil Alejandro Chumacero volvió a brillar. Fue el más impetuoso y mostró la experiencia de 12 partidos en el Clausura.


Sus 18 años no se notan en la cancha. Por su actitud e ímpetu, Alejandro Chumacero da señales de un experimentado jugador. Las cualidades del invitado a la selección lo convirtieron anoche en la figura de su equipo en el clásico del fútbol boliviano.

Chumacero fue el mejor hombre del Tigre. Luchó y empujó a su equipo hacia adelante en busca del triunfo, pese a la desventaja en el marcador.

Una lesión pudo más y el juvenil se vio obligado a pedir su cambio en la media hora de juego del segundo tiempo.

“Luchamos hasta el final, merecimos una mejor suerte, el equipo jugó bien , pero creo que el fútbol no es de merecimiento”, dijo el paceño mientras salía cabizbajo del estadio Hernando Siles. Durante el encuentro, Chumacero demostró que puede vencer las barreras físicas al enfrentarse con jugadores como el bolivarista Leonel Reyes, a quien superó en la marca en varias ocasiones. También exhibió gran temple cuando le tocó medirse con defensores como Alejandro Schiapparelli.

El volante se destacó además porque colaboró con el trabajo de Miguel Cabrera en el medio sector, donde ya adquirió el papel de colaborador.

En la cancha habla, grita y da indicaciones a sus compañeros, todo un experimentado.

“Vamos, vamos, adelante, aún hay tiempo”, les decía Chumacero a sus colegas de equipo cuando Bolívar ganaba 1-0 el encuentro. Y su respaldo no cambió ni cuando el público bolivarista les recordaba con cánticos que estaban desclasificados.

El futbolista, declarado hincha de The Strongest, exhibió también un buen dominio de balón.

Los argumentos que mostró Chumacero recompensan, aunque sin justicia, su llamado como invitado a la convocatoria de la selección boliviana de fútbol.

“Lo importante es que reconozcan mis virtudes. Sé que en algún momento el seleccionador me citará, pero para estar en la nómina oficial”, dijo el futbolista, que está casado y es padre.

El jugador de 18 años fue uno de los responsables de llevar a The Strongest a la semifinal del campeonato Clausura. Por ser un ejemplo de esfuerzo, el entrenador atigrado, Sandro Coelho, le dio continuidad en el plantel titular de los aurinegros.

“No cumplimos con el objetivo de llegar a la final, estuvimos cerca”, se lamentó el futbolista, quien afirmó luego que “no defraudó en ningún momento” la confianza que le dio el director técnico en la cancha.