domingo, 28 de octubre de 2018

Ivan Castillo “Antes lloraba en mis 4 paredes”

Elige no recordar el incidente. Tiene “varios” episodios similares en su carrera como futbolista. Pero esta vez fue especialmente doloroso. “Antes lloraba en mis cuatro paredes”, recuerda Iván Castillo, exfutbolista paceño. Hace una semana no contuvo el llanto después de escuchar un insulto racial en un campo de juego. “A estas alturas de la vida si ocurren este tipo de cosas, uno se siente vacío y sin la protección que tenía cuando era un futbolista profesional”, confiesa.

El viernes 19 de octubre, el exmundialista deja entre sollozos el campo de juego de una de las canchas auxiliares del estadio Félix Capriles, de Cochabamba. Lo hace como protesta. En el VI Campeonato Nacional de Selecciones de Exjugadores de Bolivia un futbolista del combinado tarijeño utiliza el agravio étnico contra Castillo.

La situación provocó indignación en las redes sociales, pero también generó las disculpas de la organización del torneo, del agresor y de la Mutual de Exfutbolistas de Tarija. Castillo accedió a la entrevista que le plantea Página Siete para resaltar que este tipo de coyuntura debe servir para concienciar a la gente. Para recordar que la FIFA y las leyes del país condenan este tipo de ofensas.

¿Qué sucedió en ese partido


(Silencio) Prefiero no hablar de lo que pasó. No quiero rememorar ese aspecto. Podemos hablar del tema, pero no quiero recordar el momento exacto.

Seguramente tropezó con momentos así en su carrera, ¿pero ese episodio fue particularmente ingrato porque se quebró…

Probablemente porque se hizo público, pero siempre me quebré porque esto me pasó también cuando jugaba como profesional. Lloraba en mis cuatro paredes e intentaba asumirlo a partir de que era profesional, que estaba viviendo de esto y que normalmente la gente va a los estadios a desahogarse. Intentaba, por ese canal, entender lo que pasaba.

La FIFA condena estos hechos, ¿qué debió hacer la organización

La FIFA dice que cuando pasan estos hechos el encuentro se debe suspender. Tenemos que convencer a las nuevas generaciones que vivimos en un mundo diferente. Tenemos libertad de expresión, libertades que generaciones anteriores ganaron para nosotros. Queremos, como afrobolivianos o indios, que se respeten las leyes y vivir con las libertades que nos ganamos.

¿Qué pasó después del incidente, habló con el agresor


Me fui a los Yungas. Que quede claro, estuve leyendo las redes sociales y vi que están malentendiendo la situación. Yo no me quebré porque me gritaron negro. Negro soy, eso es un hecho. Estaría enfermo si no asumo que soy negro y moriré negro. No me quebré por eso. Me quebré por el contexto en el que estaba viviendo. Estaba jugando en la categoría seniors, con gente madura, con hijos, con nietos... Uno va a este evento con la guardia baja, no como profesional. Uno puede responder físicamente o con cualquier reacción, pero a estas alturas de la vida lo mínimo que uno quiere es ir a un evento a divertirse y pasarla bien.

¿Qué piensa de las críticas que se hace en el país sobre el racismo contra Carlos Lampe en Argentina


Tenemos que mirarnos internamente. Antes de criticar al pueblo argentino, deberíamos vernos nosotros como pueblo y a partir de ahí podemos sacar una conclusión de cómo somos como sociedad. Vi en las redes cómo lo trataron a Lampe en Argentina. A mí también me pasó eso en ese país (jugó en Gimnasia y Esgrima de Jujuy, de 1997 a 1998), hasta que demostré lo que valía. Es común eso de la xenofobia. Pero yo les demostré a los argentinos lo que valía , los convencí jugando. Luego me respetaron.

¿Cómo se debe concienciar al público que asiste a los encuentros de fútbol

El racismo en el fútbol no es una ley penada solamente por la FIFA, es una ley penada judicialmente por los países. ¿Cómo uno puede seguir agrediendo con este tipo de aspectos, cuando uno sabe que puede ir a la cárcel Se debe promocionar la ley. No bastan dos spots publicitarios para poder concienciar a la gente, se debería concienciar desde las escuelas, con charlas que serán de utilidad para las nuevas generaciones de afrobolivianos o de campesinos que están intentando insertarse en esta sociedad. Lastimosamente, por esa falta de cultura y de educación mucha gente sigue sufriendo este tipo de situaciones tan amargas que tropecé durante toda mi vida.

Su hermano Ramiro Castillo luchó por esta causa…

No solamente él. Creo que fuimos luchadores todos los afrobolivianos que salimos de los Yungas en las décadas de los 70, 80 y hasta mediados del 90. Nosotros sufríamos aún esto de ser discriminados. Antes de ser profesional de fútbol, hasta me miraban los pies para ver si estábamos con zapatos para entrar a pensiones y discotecas. Tuvimos que luchar mucho para podernos ganar el respeto y el lugar que gracias al fútbol conseguimos en esta vida. Algunos, gracias al fútbol y algunas acciones que nosotros tomamos como familia Castillo, aprovecharon para insertarse en la parte política, abrir organizaciones de afrodescendientes y simplemente trabajar por una parte, no por toda la comunidad afro.

¿Qué le dice a su agresor

Con lo que ya se hizo, con el amague de repulsión, habrá entendido que no se puede abrir la boca así nomás. Tenemos que educarnos. Con mi hermano (Ramiro) cuando veíamos que la gente se pellizcaba cuando nos veía y se decían suerte negrito, nos mirábamos a la cara y nos decíamos: ‘la verdad, no nos preocupa porque es gente que mínimo llegó a quinto básico, son gente que como nosotros no se educó, pero cuando pasa esto con gente que terminó la universidad y que caminaba de traje y corbata, eso si nos molestaba. Nos decíamos: ‘él sí tiene la capacidad de entender que todos somos iguales, vinimos de madres y en su momento nuestros padres se preocuparon por bautizarnos con un nombre’.

Esta lucha también la tuvieron hombres de fútbol como Pelé y Neymar…

Es así. Pareciera que fuese más fácil agarrarse del color de piel, particularmente en los afrodescendientes. No es como cuando uno juega fútbol y es de tez blanca y le pueden decir inútil, burro… Cuando es para un afrodescendiente, lo primero es interpretar el color de piel y sobre eso le agregan lo burro, lo estúpido y todo lo demás (risas). Recuerdo que hace 12 años tuve un incidente con un policía en el estadio Hernando Siles, cuando jugaba en La Paz Fútbol Club. Las autoridades se anoticiaron del hecho. Yo hice un amago de demanda contra el policía, como ahora lo hice. En ese entonces el policía, que era teniente, delante de sus generales se disculpó y entonces dejé el tema así. A partir de ese incidente, luego de un año aproximadamente, salió la ley contra la discriminación.

¿Cómo cambiar esta situación en el mundo del fútbol

Son muchos siglos de sufrir este tipo de agresiones, no es que busquemos cambiar todo de la noche a la mañana. Seguirá habiendo gente que lastimosamente no entiende. Pero nosotros, como afrodescendientes y mi persona en particular, por ser una persona pública, pedimos que hayan más acciones educativas contra este tipo de hechos.

Hoja de vida

Nombre Iván Castillo Salinas
Lugar y fecha de nacimiento 11 de julio de 1970, en Coripata.
Trayectoria Jugó en Bolívar, Gimnasia de Jujuy, The Strongest y La Paz FC. Clasificó con la Selección boliviana al Mundial de Estados Unidos 1994

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